• "All I want for Christmas..."
    Fandom Criminal Minds (Mentes Criminales)
    Categoría Slice of Life


    ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ Angie Brooks


    ㅤㅤㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤSi echaba la vista atrás y revisaba el último año, podía sentir incluso vértigo. Habían cambiado demasiadas cosas y el Jack que habia existido en las Navidades del año 2011 nada tenia que ver con el hombre que afrontaba esas festividades aquel nuevo año. Su vida habia dado un giro radical desde que Angie habia aparecido de nuevo en su vida y le habia ayudado a encontrar esa versión mejorada de sí mismo. No solo eso, le habia ayudado a encontrar una felicidad que creía extinta. Y sentía que habia rejuvenecido, minimo, diez años. Eso le habia dicho Dave Rossi en alguna ocasión.

    Desde la boda de JJ y Will habían ocurrido demasiadas cosas a un ritmo vertiginoso. Pero, vayamos por partes. Pues los hechos son largos y el camino es corto.

    Tal y como Angie habia prometido, se reincorporó a la Unidad de Análisis de Conducta. Y Jack, ahora instaurado definitivamente como nuevo Jefe de Equipo del Equipo B de la UAC, habia decidido darle a la joven agente el tiempo necesario para volver a retomar el trabajo bajo sus términos, tal y como le habia prometido. No la eximia del trabajo de campo, pero sus horas sobre el terreno eran más limitadas y siempre, absolutamente siempre, formaba equipo con él. Aquello habia logrado aumentar la confianza de la joven Brooks y, para cuando se sintió totalmente segura de nuevo, apenas habían pasado un par de meses. Por otro lado, Hammond se mantenía más callado de lo habitual. Acataba normas sin rechistar y trataba de mantener un perfil bajo. Lo que no ayudaba a Jack a eliminar sus dudas sobre él después de su intento de puñalada trapera con la directiva del FBI. Algo tramaba y JT no podía bajar la guardia.

    En el resto de la UAC, las cosas marchaban bien. Tras la marcha de la agente Prentiss en Mayo, Rossi habia bromeado con la posibilidad de robarles a Angie, pero finalmente Hotchner tomó una sabia decisión al contratar a la profesora Alex Blake. Una cerebrito al nivel de Reid.

    Los dos equipos de la UAC se enfrentaban a sus propios casos semana tras semana y con la llegada del verano llegó el momento de conceder vacaciones a sus diversos miembros de forma alterna. Primero el equipo B, luego el equipo A. Asi pues, durante esas vacaciones, JT y Angie afianzaron aun más, y mejor, su relacion sentimental. Incluso, Jack habia decidido cumplir su promesa de pasar más tiempo con su familia y amigos. Por eso, el 4 de Julio acudió hasta la casa de Lana y Jeremy para ser participe de los festejos de aquella celebración nacional. Volvieron a hacer barbacoa en el jardín, volvieron a lanzar fuegos artificiales… Una costumbre que inauguró Keith muchos años atrás y que habían decidido conservar año tras año.

    Lana estaba de los nervios y ponía nervioso tambien a Jeremy ante la perspectiva de la llegada de su primer bebé. Incluso invitaron a la mujer que les daría su hijo en adopción a pasar aquella festividad con ellos.

    Por fin, después de tanto tiempo, las cosas parecían salir bien.

    No supo bien como surgió, ni como llegaron a esa conversacion, pero era agradable poder hablar de ello sin dolor, el nombre de Grace salió a colación. Angie tenia muchas preguntas y Jack agradeció poder hablar de su difunta mujer sin sentir dolor o culpa. La terapia funcionaba bastante bien y JT habia aprendido que debía perdonarse y a quitarse de encima la culpa que no le pertenecía.

    Y entonces, mientras hablaban de Grace, Jack mencionó que los padres de Grace vivían cerca de allí y que no los habia vuelto a ver desde poco después del funeral. La madre de Grace, Doreen, lo llamaba alguna vez… Pero Jack habia pasado tanto tiempo culpándose que ahora… no sabia como recuperar el contacto. Y fue la propia Angie quien lo animó a volver a hacerlo. Prometiendo acompañarlo.

    Y asi fue, un par de dias más tarde, antes de regresar a casa, decidieron desviarse a la casa del matrimonio Ryan. Los nervios de JT estaban a flor de piel, era obvio. Demasiadas dudas asaltaban su mente: ¿Cómo mirarlos a la cara después de lo que le habia pasado a Grace? ¿Qué decirles después de cinco años de casi absoluto silencio? ¿Era buena idea presentarse allí sin avisar? ¿Era aun peor idea presentarse allí con Angie?

    Tuvo el impulso de darse la vuelta a pesar de incluso estar esperando en el umbral de la puerta. Pero esta se abrió y Doreen Ryan lo miró con una expresión que navegaba entre la alegría más pura y la confusión más absoluta.

    -¿Jack? ¿Jack Tessaro? ¿Eres tú? -preguntó Doreen.

    Jack asintió suavemente.

    -Hola, Doreen… No sabía si debía venir…

    Pero las palabras de Jack se esfumaron de sus pensamientos como vaho en el aire cuando Doreen lo estrechó fuertemente entre sus brazos. Obviamente Jack respondió a aquel abrazo sintiendo que una de las muchas heridas de su pasado se cerraban.

    Doreen los hizo pasar, y llamó animadamente a su marido, Paul. Puede que la persona a quien mas temía Jack enfrentar. ¿Cómo mirar a la cara del padre de su mujer muerta? Le constaba todavia que las consecuencias para el propio Hotchner habían sido terribles tras la muerte de su exmujer ocurrida dos años atrás. Y habían sido esas consecuencias las que le habían hecho temer a él tambien la posible reacción de los padres de Grace. Pero los padres de Grace no eran el padre de Hayley Hotchner… Lo habían querido como un hijo y se habían preocupado por él tanto o más que Lana, Jeremy o Luke…

    Por otro lado, no hizo falta que Jack mencionara nada de la naturaleza de su relacion con Angie. Doreen lo entendió con solo ver el lenguaje corporal entre los dos. Y pareció… contenta de verlo feliz. De ver que habia conseguido rehacer su vida. Al menos eso fue lo que dijo…

    -Nunca quisimos que te culparas, Jack…- dijo la mujer mientras los cuatro compartían un tentempié preparado por Paul- Nos preocupados tanto por ti en el funeral… No parecías tú… Paul ha amenazado cien veces con ir a meterte en vereda y que encontraras tu camino… -sonrió Doreen- Pero yo sabía que lo encontrarías a tu propio ritmo. Grace te queria muchisimo. Y ella hubiera querido que fueras feliz…

    En ese momento, Doreen Ryan le dedicó una mirada cómplice a Angie y volvió a mirar a Jack.

    -Me alegro de que ahora seas feliz…

    En cuanto a más cambios en la vida de Jack… Angie habia logrado que la casa del federal dejara de parecer un piso piloto dispuesta para la siguiente visita. Entre marcos de fotos con fotos de ambos, fotos familiares y cuadros de la propia Angie la casa proto pareció habitada de verdad. Las cosas de Grace habían desaparecido de la habitación vacía de la planta superior. Jack le habia entregado la mayoría a Paul y Doreen. Les pertenecían… Salvo un par de recuerdos que Jack quiso conservar. Asi pues esa habitación quedó disponible. Y Jack la acondicionó para que Angie tuviera allí tambien su propio estudio de pintura.

    No habían sido cambios realizados de forma impulsiva. Cualquier persona que conociera a Jack sabría que él era de todo menos impulsivo. Incluso habia realizado una lista de pros y contras y otra de usos para la habitación una vez quedase vacía.

    Pero con el paso de aquellos meses, desde que empezara su relacion con Angie, Jack habia entrado en un importante proceso de cambio. Cambiar para avanzar. Y se sentía bien… Liberado.

    Y entre asesinos en serie y asuntos de la vida cotidiana llegó el aniversario de la incorporación de Angie al equipo. Si bien el 13 de Diciembre los cogió en mitad de un caso, en cuanto regresaron a casa, Jack preparó una cena de celebración. Mientras tanto, la UAC enfrentaba a un peligroso asesino. Alguien llevaba semanas repitiendo los crímenes que la Unidad habia resuelto desde hacia varios meses. Lo cual no opacaba la celebración de Angie y Jack.

    Y asi… llegaron los preparativos para la cena de Navidad. Por supuesto, Lana queria celebrarlo en su casa a pesar de su reciente maternidad. Jack habia sugerido hacerlo en su casa para liberarla del jaleo y los preparativos, pero Lana se habia negado tajantemente.

    -Ni hablar -le dijo por teléfono- Mi casa siempre ha sido bulliciosa y mi hija tendrá que acostumbrarse -luego su tono de voz cambió- Además, me da miedo sacarla de casa. Es que es muy pequeña…

    Asi que, una vez más, la casa de Lana y Jeremy acogería los festejos de Navidad. Y con estos festejos a la vuelta de la esquina, la fecha límite que Jack y Angie se habían puesto para revelar la naturaleza de su relacion a su familia se acercaba terriblemente.

    -Creo que se lo tomará bien… -comentó Jack aquella mañana mientras preparaban la maleta- Lana confía en mí, me conoce y sabe que soy de fiar. Se dará cuenta de que soy el novio perfecto. O de que tienes problemas paternos…- bromeó Jack. Y ante la cara de agobio por parte de Angie, el federal dejó el jersey que habia estado doblando y se acercó a la rubia.

    -Eh… - dijo acercándola hacia si y rodeando su cintura con un brazo para tomar su mano con la otra y asi dejar un beso en sus nudillos- Lo haremos juntos. Y después del día de Navidad se terminaron los secretos. Si Lana tiene alguna critica que me la haga saber a mí. Pero… creo que has tenido una buena idea invitando a Dave… Lana se sentirá menos predispuesta a matarnos… -bromeó.


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #NuevoStarter #CriminalMinds
    ㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ [AngieBrooks] ㅤㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤSi echaba la vista atrás y revisaba el último año, podía sentir incluso vértigo. Habían cambiado demasiadas cosas y el Jack que habia existido en las Navidades del año 2011 nada tenia que ver con el hombre que afrontaba esas festividades aquel nuevo año. Su vida habia dado un giro radical desde que Angie habia aparecido de nuevo en su vida y le habia ayudado a encontrar esa versión mejorada de sí mismo. No solo eso, le habia ayudado a encontrar una felicidad que creía extinta. Y sentía que habia rejuvenecido, minimo, diez años. Eso le habia dicho Dave Rossi en alguna ocasión. Desde la boda de JJ y Will habían ocurrido demasiadas cosas a un ritmo vertiginoso. Pero, vayamos por partes. Pues los hechos son largos y el camino es corto. Tal y como Angie habia prometido, se reincorporó a la Unidad de Análisis de Conducta. Y Jack, ahora instaurado definitivamente como nuevo Jefe de Equipo del Equipo B de la UAC, habia decidido darle a la joven agente el tiempo necesario para volver a retomar el trabajo bajo sus términos, tal y como le habia prometido. No la eximia del trabajo de campo, pero sus horas sobre el terreno eran más limitadas y siempre, absolutamente siempre, formaba equipo con él. Aquello habia logrado aumentar la confianza de la joven Brooks y, para cuando se sintió totalmente segura de nuevo, apenas habían pasado un par de meses. Por otro lado, Hammond se mantenía más callado de lo habitual. Acataba normas sin rechistar y trataba de mantener un perfil bajo. Lo que no ayudaba a Jack a eliminar sus dudas sobre él después de su intento de puñalada trapera con la directiva del FBI. Algo tramaba y JT no podía bajar la guardia. En el resto de la UAC, las cosas marchaban bien. Tras la marcha de la agente Prentiss en Mayo, Rossi habia bromeado con la posibilidad de robarles a Angie, pero finalmente Hotchner tomó una sabia decisión al contratar a la profesora Alex Blake. Una cerebrito al nivel de Reid. Los dos equipos de la UAC se enfrentaban a sus propios casos semana tras semana y con la llegada del verano llegó el momento de conceder vacaciones a sus diversos miembros de forma alterna. Primero el equipo B, luego el equipo A. Asi pues, durante esas vacaciones, JT y Angie afianzaron aun más, y mejor, su relacion sentimental. Incluso, Jack habia decidido cumplir su promesa de pasar más tiempo con su familia y amigos. Por eso, el 4 de Julio acudió hasta la casa de Lana y Jeremy para ser participe de los festejos de aquella celebración nacional. Volvieron a hacer barbacoa en el jardín, volvieron a lanzar fuegos artificiales… Una costumbre que inauguró Keith muchos años atrás y que habían decidido conservar año tras año. Lana estaba de los nervios y ponía nervioso tambien a Jeremy ante la perspectiva de la llegada de su primer bebé. Incluso invitaron a la mujer que les daría su hijo en adopción a pasar aquella festividad con ellos. Por fin, después de tanto tiempo, las cosas parecían salir bien. No supo bien como surgió, ni como llegaron a esa conversacion, pero era agradable poder hablar de ello sin dolor, el nombre de Grace salió a colación. Angie tenia muchas preguntas y Jack agradeció poder hablar de su difunta mujer sin sentir dolor o culpa. La terapia funcionaba bastante bien y JT habia aprendido que debía perdonarse y a quitarse de encima la culpa que no le pertenecía. Y entonces, mientras hablaban de Grace, Jack mencionó que los padres de Grace vivían cerca de allí y que no los habia vuelto a ver desde poco después del funeral. La madre de Grace, Doreen, lo llamaba alguna vez… Pero Jack habia pasado tanto tiempo culpándose que ahora… no sabia como recuperar el contacto. Y fue la propia Angie quien lo animó a volver a hacerlo. Prometiendo acompañarlo. Y asi fue, un par de dias más tarde, antes de regresar a casa, decidieron desviarse a la casa del matrimonio Ryan. Los nervios de JT estaban a flor de piel, era obvio. Demasiadas dudas asaltaban su mente: ¿Cómo mirarlos a la cara después de lo que le habia pasado a Grace? ¿Qué decirles después de cinco años de casi absoluto silencio? ¿Era buena idea presentarse allí sin avisar? ¿Era aun peor idea presentarse allí con Angie? Tuvo el impulso de darse la vuelta a pesar de incluso estar esperando en el umbral de la puerta. Pero esta se abrió y Doreen Ryan lo miró con una expresión que navegaba entre la alegría más pura y la confusión más absoluta. -¿Jack? ¿Jack Tessaro? ¿Eres tú? -preguntó Doreen. Jack asintió suavemente. -Hola, Doreen… No sabía si debía venir… Pero las palabras de Jack se esfumaron de sus pensamientos como vaho en el aire cuando Doreen lo estrechó fuertemente entre sus brazos. Obviamente Jack respondió a aquel abrazo sintiendo que una de las muchas heridas de su pasado se cerraban. Doreen los hizo pasar, y llamó animadamente a su marido, Paul. Puede que la persona a quien mas temía Jack enfrentar. ¿Cómo mirar a la cara del padre de su mujer muerta? Le constaba todavia que las consecuencias para el propio Hotchner habían sido terribles tras la muerte de su exmujer ocurrida dos años atrás. Y habían sido esas consecuencias las que le habían hecho temer a él tambien la posible reacción de los padres de Grace. Pero los padres de Grace no eran el padre de Hayley Hotchner… Lo habían querido como un hijo y se habían preocupado por él tanto o más que Lana, Jeremy o Luke… Por otro lado, no hizo falta que Jack mencionara nada de la naturaleza de su relacion con Angie. Doreen lo entendió con solo ver el lenguaje corporal entre los dos. Y pareció… contenta de verlo feliz. De ver que habia conseguido rehacer su vida. Al menos eso fue lo que dijo… -Nunca quisimos que te culparas, Jack…- dijo la mujer mientras los cuatro compartían un tentempié preparado por Paul- Nos preocupados tanto por ti en el funeral… No parecías tú… Paul ha amenazado cien veces con ir a meterte en vereda y que encontraras tu camino… -sonrió Doreen- Pero yo sabía que lo encontrarías a tu propio ritmo. Grace te queria muchisimo. Y ella hubiera querido que fueras feliz… En ese momento, Doreen Ryan le dedicó una mirada cómplice a Angie y volvió a mirar a Jack. -Me alegro de que ahora seas feliz… En cuanto a más cambios en la vida de Jack… Angie habia logrado que la casa del federal dejara de parecer un piso piloto dispuesta para la siguiente visita. Entre marcos de fotos con fotos de ambos, fotos familiares y cuadros de la propia Angie la casa proto pareció habitada de verdad. Las cosas de Grace habían desaparecido de la habitación vacía de la planta superior. Jack le habia entregado la mayoría a Paul y Doreen. Les pertenecían… Salvo un par de recuerdos que Jack quiso conservar. Asi pues esa habitación quedó disponible. Y Jack la acondicionó para que Angie tuviera allí tambien su propio estudio de pintura. No habían sido cambios realizados de forma impulsiva. Cualquier persona que conociera a Jack sabría que él era de todo menos impulsivo. Incluso habia realizado una lista de pros y contras y otra de usos para la habitación una vez quedase vacía. Pero con el paso de aquellos meses, desde que empezara su relacion con Angie, Jack habia entrado en un importante proceso de cambio. Cambiar para avanzar. Y se sentía bien… Liberado. Y entre asesinos en serie y asuntos de la vida cotidiana llegó el aniversario de la incorporación de Angie al equipo. Si bien el 13 de Diciembre los cogió en mitad de un caso, en cuanto regresaron a casa, Jack preparó una cena de celebración. Mientras tanto, la UAC enfrentaba a un peligroso asesino. Alguien llevaba semanas repitiendo los crímenes que la Unidad habia resuelto desde hacia varios meses. Lo cual no opacaba la celebración de Angie y Jack. Y asi… llegaron los preparativos para la cena de Navidad. Por supuesto, Lana queria celebrarlo en su casa a pesar de su reciente maternidad. Jack habia sugerido hacerlo en su casa para liberarla del jaleo y los preparativos, pero Lana se habia negado tajantemente. -Ni hablar -le dijo por teléfono- Mi casa siempre ha sido bulliciosa y mi hija tendrá que acostumbrarse -luego su tono de voz cambió- Además, me da miedo sacarla de casa. Es que es muy pequeña… Asi que, una vez más, la casa de Lana y Jeremy acogería los festejos de Navidad. Y con estos festejos a la vuelta de la esquina, la fecha límite que Jack y Angie se habían puesto para revelar la naturaleza de su relacion a su familia se acercaba terriblemente. -Creo que se lo tomará bien… -comentó Jack aquella mañana mientras preparaban la maleta- Lana confía en mí, me conoce y sabe que soy de fiar. Se dará cuenta de que soy el novio perfecto. O de que tienes problemas paternos…- bromeó Jack. Y ante la cara de agobio por parte de Angie, el federal dejó el jersey que habia estado doblando y se acercó a la rubia. -Eh… - dijo acercándola hacia si y rodeando su cintura con un brazo para tomar su mano con la otra y asi dejar un beso en sus nudillos- Lo haremos juntos. Y después del día de Navidad se terminaron los secretos. Si Lana tiene alguna critica que me la haga saber a mí. Pero… creo que has tenido una buena idea invitando a Dave… Lana se sentirá menos predispuesta a matarnos… -bromeó. #Personajes3D #3D #Comunidad3D #NuevoStarter #CriminalMinds
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  • -La alienígena rubia está sentada y relajada, disfrutaba de un buen té aquella noche con tranquilidad.-
    -La alienígena rubia está sentada y relajada, disfrutaba de un buen té aquella noche con tranquilidad.-
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  • ⋆ 𐙚 ̊.

    La rubia estaba inclinada sobre la mesa, distraída con algo entre sus manos, hasta que sintió el peso de una mirada sobre ella. Alzó una ceja, inclinó un poquito la cabeza y una sonrisa suave se le dibujó en los labios antes de que pudiera evitarlo.

    —¿Por qué me miras así? —preguntó, estirando un poco las palabras—. Sé que estás tramando algo… no puedes ocultarme nada.

    No tardó en soltar una risa; su mirada brillaba como si no le molestara en absoluto ser, por ese breve instante, el centro de tu atención. Al contrario: parecía disfrutarlo.
    ⋆ 𐙚 ̊. 🍮 La rubia estaba inclinada sobre la mesa, distraída con algo entre sus manos, hasta que sintió el peso de una mirada sobre ella. Alzó una ceja, inclinó un poquito la cabeza y una sonrisa suave se le dibujó en los labios antes de que pudiera evitarlo. —¿Por qué me miras así? —preguntó, estirando un poco las palabras—. Sé que estás tramando algo… no puedes ocultarme nada. No tardó en soltar una risa; su mirada brillaba como si no le molestara en absoluto ser, por ese breve instante, el centro de tu atención. Al contrario: parecía disfrutarlo.
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  • Una vez más en este bosque... Una vez más los recuerdos inundarían su ahora lúcida mente...

    El camino había sido breve esta vez, lo recordaba con más claridad que antes, un efecto que tenía en ella el retomar su forma original.

    La noche era iluminada solamente por la luna llena. El único ruido en estos lugares era el viento silbando a través de los árboles, pues los animales eran escasos en estas tierras. Sus botas apenas hacían algún ruido al caminar.

    Sus ojos de un color plateado se notaban bajo la sombra proyectada por su sombrero. Su cabellera rubia era iluminada parcialmente por la luz lunar.

    Finalmente alcanzó su destino, la tumba que había visitado miles de veces. Las flores se amontonaban, la mayoría marchitas, apenas un recuerdo, una plegaria para que volviese con ella.

    Su voz rompió el silencio. — Pensé que querrías verme así. — Pues no venía como Morana, sino como Adela, aquella mujer de campo que, de alguna forma, consiguió cautivar la mirada de un noble.

    Adela suspiró, tenía sus girasoles en mano, una flor que simbolizaba la lealtad y la admiración. Colocó las flores sobre la tumba con delicadeza. — Es posible que no vuelva. — Comentó como si su esposo fuera a escucharla a través de la tierra.

    Si bien era poderosa, el conflicto por venir era a gran escala, y no sabría si le sería posible volver a verlo, no sabría si su vida terminaría en este siglo.

    — Espero que lo entiendas. — Su voz sonaba... Cansada más que triste. Tantos años repitiendo el mismo camino, tantos años repitiendo el mismo ritual ¿Para qué? Debería dejar de hacer esto, él ya no está y le dejó claro que no quería una segunda vida.

    — Adiós Gerhard. — Dijo en voz baja al momento de voltearse, quiso decir que lo amaba, pero realmente... Ya no lo tenía tan claro. El tiempo había hecho mella en su corazón, pero ahora no había tiempo de dudar...

    Así se alejó, caminando tan tranquilamente como llegó al lugar, pero con una nueva duda en su corazón.
    Una vez más en este bosque... Una vez más los recuerdos inundarían su ahora lúcida mente... El camino había sido breve esta vez, lo recordaba con más claridad que antes, un efecto que tenía en ella el retomar su forma original. La noche era iluminada solamente por la luna llena. El único ruido en estos lugares era el viento silbando a través de los árboles, pues los animales eran escasos en estas tierras. Sus botas apenas hacían algún ruido al caminar. Sus ojos de un color plateado se notaban bajo la sombra proyectada por su sombrero. Su cabellera rubia era iluminada parcialmente por la luz lunar. Finalmente alcanzó su destino, la tumba que había visitado miles de veces. Las flores se amontonaban, la mayoría marchitas, apenas un recuerdo, una plegaria para que volviese con ella. Su voz rompió el silencio. — Pensé que querrías verme así. — Pues no venía como Morana, sino como Adela, aquella mujer de campo que, de alguna forma, consiguió cautivar la mirada de un noble. Adela suspiró, tenía sus girasoles en mano, una flor que simbolizaba la lealtad y la admiración. Colocó las flores sobre la tumba con delicadeza. — Es posible que no vuelva. — Comentó como si su esposo fuera a escucharla a través de la tierra. Si bien era poderosa, el conflicto por venir era a gran escala, y no sabría si le sería posible volver a verlo, no sabría si su vida terminaría en este siglo. — Espero que lo entiendas. — Su voz sonaba... Cansada más que triste. Tantos años repitiendo el mismo camino, tantos años repitiendo el mismo ritual ¿Para qué? Debería dejar de hacer esto, él ya no está y le dejó claro que no quería una segunda vida. — Adiós Gerhard. — Dijo en voz baja al momento de voltearse, quiso decir que lo amaba, pero realmente... Ya no lo tenía tan claro. El tiempo había hecho mella en su corazón, pero ahora no había tiempo de dudar... Así se alejó, caminando tan tranquilamente como llegó al lugar, pero con una nueva duda en su corazón.
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  • Preludio a la guerra.
    Fandom OC
    Categoría Drama
    Konrad Eisenwulf

    El silencio era pesado, roto solamente por el sonido del andar de la mujer. Su ropa era de otra época; mejor así, pues si bien ahora vivía en la época moderna, las brasas del conflicto de antaño habían vuelto a arder.

    Cualquiera que la viera no la reconocería, no era Morana, ahora portaba su verdadera apariencia, una mujer rubia de ojos plateados y complexión delgada. Una mujer cuyo nombre nadie recordaba, pero durante esta guerra se volvería a pronunciar.

    Nunca le pertenecieron nombres de nobleza, nunca tuvo derecho a títulos ni linajes, no heredó el estatus que su madre ostentó en vida, era un nombre común para alguien común, de la misma manera que los apellidos eran reservados para aquellos de nobleza...

    Adela.

    ¿Dónde estaba? Solamente ella lo sabía...

    Fortaleza alzada en su nombre, un altar a su persona construido por quienes en su momento fueron sus siervos, y destinado a ser su lugar de descanso.
    Un lugar que la iglesia consideraría profano; sin embargo, era sagrado para ella.
    La luz del exterior le iluminó el rostro en el momento que alzó la vista.

    Las velas que se encontraban en los laterales del lugar se encendieron por si solas, reconociendo que al fin, su señora había vuelto.
    Este sería el punto de reunión durante la guerra y, en caso de necesidad, sería donde transcurriría el encuentro final, pero eso no acontece ahora.

    Se acercó a paso calmado hacia su asiento, acarició el reposabrazos con nostalgia, el polvo se adhirió a su mano, este lugar llevaba demasiado tiempo olvidado.

    Se tomó un momento mirando su asiento, que aunque se mantuviera intacto, estaba marcado por el paso del tiempo.

    Parece que los años no le pesaban solamente a ella.

    Se dispuso a tomar asiento, posando su arma sobre su regazo, fue entonces cuando su voz cortó el silencio.

    — Konrad Eisenwulf. — Pronunció con tono calmado, mas el caballero sabría que era una orden, requería de su presencia una vez más.
    [Ultimate_Warrior] El silencio era pesado, roto solamente por el sonido del andar de la mujer. Su ropa era de otra época; mejor así, pues si bien ahora vivía en la época moderna, las brasas del conflicto de antaño habían vuelto a arder. Cualquiera que la viera no la reconocería, no era Morana, ahora portaba su verdadera apariencia, una mujer rubia de ojos plateados y complexión delgada. Una mujer cuyo nombre nadie recordaba, pero durante esta guerra se volvería a pronunciar. Nunca le pertenecieron nombres de nobleza, nunca tuvo derecho a títulos ni linajes, no heredó el estatus que su madre ostentó en vida, era un nombre común para alguien común, de la misma manera que los apellidos eran reservados para aquellos de nobleza... Adela. ¿Dónde estaba? Solamente ella lo sabía... Fortaleza alzada en su nombre, un altar a su persona construido por quienes en su momento fueron sus siervos, y destinado a ser su lugar de descanso. Un lugar que la iglesia consideraría profano; sin embargo, era sagrado para ella. La luz del exterior le iluminó el rostro en el momento que alzó la vista. Las velas que se encontraban en los laterales del lugar se encendieron por si solas, reconociendo que al fin, su señora había vuelto. Este sería el punto de reunión durante la guerra y, en caso de necesidad, sería donde transcurriría el encuentro final, pero eso no acontece ahora. Se acercó a paso calmado hacia su asiento, acarició el reposabrazos con nostalgia, el polvo se adhirió a su mano, este lugar llevaba demasiado tiempo olvidado. Se tomó un momento mirando su asiento, que aunque se mantuviera intacto, estaba marcado por el paso del tiempo. Parece que los años no le pesaban solamente a ella. Se dispuso a tomar asiento, posando su arma sobre su regazo, fue entonces cuando su voz cortó el silencio. — Konrad Eisenwulf. — Pronunció con tono calmado, mas el caballero sabría que era una orden, requería de su presencia una vez más.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Aaahh...
    El chico que me gusta me dijo que le gustaba esa chica rubia... ¿Debería mutar?
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  • 𝐋𝐚 𝐩𝐢𝐳𝐳𝐚 𝑺𝑰𝑵 𝑨𝑪𝑬𝑰𝑻𝑼𝑵𝑨𝑺 𝐩𝐨𝐫 𝐟𝐚𝐯𝐨𝐫.
    Fandom DMC
    Categoría Acción
    Dante estaba dormido en su asiento, frente al escritorio de su despacho, con los pies sobre el escritorio y una revista de modelos ligeras de ropa sobre la cara.

    Respiraba tan profundamente que casi parecía que estaba roncando ¡Pero no!

    Sobre el escritorio había papeleo, más concretamente facturas por pagar, en una de ellas había un aviso de embargo, pronto cortarían la luz, también había una foto de una mujer rubia vestida de rojo, y un teléfono. Aquel teléfono era la razón por la que Dante estaba atravesando algunos problemas financieros, ya no llamaban al cazador de Demonios, estaba teniendo una muy mala racha.

    ¡PLAF! La luz se apagó de repente y el suave zumbido de la electricidad que recorría el despacho había desaparecido, pero había algo... algo más...

    Casi como un resorte Dante se levantó de un salto y de una patada lanzó el escritorio por los aire chocando contra algo que pareció morir al instante, un ser grotesco y horrible, un demonio.

    — ¿Ni echarme la siesta? ¿Enserio?

    Se quejó Dante que desenfundaba sus dos pistolas para apuntar a un nuevo demonio que había aparecido en la sala, no dudó ni un solo segundo en soltar una ráfaga de disparos que dejó al demonio quieto en el aire, en un movimiento elegante y extremadamente "Dante", hizo que su gabardina ondease al viento mientras desenvainaba su espada, Rebelion.

    — ¡Bailemos!

    Dijo el hombre de níveos cabellos que se disponía a saltar contra el demonio y partirlo por la mitad, y de hecho así lo hizo. Aquella vez había sido fácil, acabar con dos demonios a cambio de un escritorio de roble macizo, iba a tener que buscar dinero de donde fuera, pero entonces la puerta de su despacho se abrió, alguien necesitaba a Dante y a sus habilidades de cazador de demonios.

    — ¡Aguarda! Sea lo que sea, me lo cuentas con una pizza sin aceitunas, por favor.

    Una sonrisa socarrona se dibujó en los labios de Dante para seguidamente guiñarle el ojo a su interlocutor.
    Dante estaba dormido en su asiento, frente al escritorio de su despacho, con los pies sobre el escritorio y una revista de modelos ligeras de ropa sobre la cara. Respiraba tan profundamente que casi parecía que estaba roncando ¡Pero no! Sobre el escritorio había papeleo, más concretamente facturas por pagar, en una de ellas había un aviso de embargo, pronto cortarían la luz, también había una foto de una mujer rubia vestida de rojo, y un teléfono. Aquel teléfono era la razón por la que Dante estaba atravesando algunos problemas financieros, ya no llamaban al cazador de Demonios, estaba teniendo una muy mala racha. ¡PLAF! La luz se apagó de repente y el suave zumbido de la electricidad que recorría el despacho había desaparecido, pero había algo... algo más... Casi como un resorte Dante se levantó de un salto y de una patada lanzó el escritorio por los aire chocando contra algo que pareció morir al instante, un ser grotesco y horrible, un demonio. — ¿Ni echarme la siesta? ¿Enserio? Se quejó Dante que desenfundaba sus dos pistolas para apuntar a un nuevo demonio que había aparecido en la sala, no dudó ni un solo segundo en soltar una ráfaga de disparos que dejó al demonio quieto en el aire, en un movimiento elegante y extremadamente "Dante", hizo que su gabardina ondease al viento mientras desenvainaba su espada, Rebelion. — ¡Bailemos! Dijo el hombre de níveos cabellos que se disponía a saltar contra el demonio y partirlo por la mitad, y de hecho así lo hizo. Aquella vez había sido fácil, acabar con dos demonios a cambio de un escritorio de roble macizo, iba a tener que buscar dinero de donde fuera, pero entonces la puerta de su despacho se abrió, alguien necesitaba a Dante y a sus habilidades de cazador de demonios. — ¡Aguarda! Sea lo que sea, me lo cuentas con una pizza sin aceitunas, por favor. Una sonrisa socarrona se dibujó en los labios de Dante para seguidamente guiñarle el ojo a su interlocutor.
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  • Hola amiguito~
    -La mujer rubia alienígena saluda a un gatito que se acerco a ella a buscar un poco de cariño.
    Hola amiguito~ -La mujer rubia alienígena saluda a un gatito que se acerco a ella a buscar un poco de cariño.
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  • 𝔽𝔼𝕃𝕀ℤ ℕ𝔸𝕍𝕀𝔻𝔸𝔻!
    espero que la pasen muy bien y en compañía de los que más amen ^^ ♥️

    Mientras tanto yo sigo aquí esperando a que alguien abra el regalo...?
    quién se ha portado tan mal como para que le hayan regalado una rubia pesada??!~
    𝔽𝔼𝕃𝕀ℤ ℕ𝔸𝕍𝕀𝔻𝔸𝔻! espero que la pasen muy bien y en compañía de los que más amen ^^ ♥️✨ Mientras tanto yo sigo aquí esperando a que alguien abra el regalo...? quién se ha portado tan mal como para que le hayan regalado una rubia pesada??!~
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  • "Las cosas que perdemos"
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Drama
    ㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ⤷ㅤ𝑁𝘜𝐸𝘝𝑂 𝑆𝘛𝐴𝘙𝑇𝘌𝑅
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ Kate Blake
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤDespués de aquel día todo fue bien. La relacion de Daryl y Kate volvio a florecer de nuevo, como si aquellos dias distanciados los hubieran hecho mucho más fuertes. Hershel había podido ocuparse de la fea herida en el brazo de Kate. Y, aunque no pudo reconstruir perfectamente el tatuaje de su brazo, lo cierto era que fue un milagro que aquella herida cicatrizara tan bien a pesar de no contar con demasiados avances médicos en aquel lugar.

    Una vez que Kate estuvo recuperada y Hershel le dio el visto bueno, la ex – sargento y Daryl salían muy a menudo de la prisión en busca del Gobernador. Michonne tambien. A veces iban en equipo, a veces se dividían. En tres meses barrieron todos los pueblos a la redonda en un margen de treinta kilómetros. Pero nunca había pistas. Daryl sabía que Kate no estaba demasiado convencida con aquellas salidas, que lo hacía únicamente por pasar tiempo con él y por “proteger su trasero”. Y entonces, un día, dejaron de salir. Dejaron de querer estar en otro sitio. Dejaron de perder su vida por encontrar a aquel cabrón asesino.

    Y la vida continuó. Daryl y Kate se asentaron como figuras de confianza para las personas de la prisión: formaban parte del consejo, salían a cazar juntos, hacían juntos las vigilancias. Eran un equipo imparable. Mientras Rick descansaba y se dedicaba a la vida en el campo y a volver a sintonizar consigo mismo, la gente en la prisión salía adelante gracias a la estupenda organización del Consejo.

    Hershel, Carol, Sasha, Daryl, Glenn, Kate… Todos ellos trabajando como uno solo para el bienestar de todos. Todo se sometía a votación, todo se evaluaba en grupo. Se habían reforzado vallas, las puertas, las entradas… Fueron seis meses de absoluta calma… hasta que llegó el desastre.

    Un brote de gripe arrasó la prisión llevándose consigo a un tercio de la población de aquella pequeña comunidad, obligando a Daryl, Kate, Bob, Michonne y Tyresse a salir a buscar medicamentos para los enfermos… Cuando regresaron y trataron a los enfermos pareció que lo peor había pasado hasta que…

    Él regresó.

    El Gobernador se presentó con más de una veintena de hombres y mujeres armados y un tanque totalmente armado, como pudieron comprobar. Había capturado a Hershel y Michonne y amenazó con matarlos a todos y destruir la prisión si Rick no claudicaba y abandonaban el recinto. El ex – líder trató de hacer entrar en razon al Gobernador pero aquellas palabras de Rick se saldaron con la muerte fría y cruel de Hershel. Y entonces… se desató el horror.

    Daryl había repartido armas para Beth, Maggie, Carl y Kate. Una mirada le bastó para pedirle de forma silenciosa que tuviera cuidado, que siguiera “el plan”. En cuanto el cuerpo de Hershel cayó al suelo las balas comenzaron a llover por todas partes. El tanque entró en el recinto tirando las vallas. La prisión estaba perdida, ya resultaba del todo inútil… Sin las vallas que contenían a los muertos ese lugar no valía de absolutamente nada.

    Durante el tiroteo y mientras peleaban en medio de la contienda, Daryl perdió de vista a Kate. Y temió perderla tambien a ella. Igual que habían perdido a Hershel, igual que habían perdido la prisión…

    Y aquel pensamiento fue el que lo llevó a matar por primera vez a sangre fría. Tras colar una granada de mano dentro del cañón del tanque y alejarse para verlo explotar pudo observar como el artillero salía de este un segundo antes de la explosión. Y allí, de pie frente a un hombre desarmado, Daryl disparó su ballesta. La flecha se clavó en el pecho de aquel tipo y Daryl lo vio caer. No sentía nada. Nada más que rabia y un profundo rencor hacia si mismo por haberse rendido tan pronto. Por haber dejado de buscar…

    -¡Hay que llevar a los niños al autobús! - Beth llegó corriendo hasta él. Lo agarró del brazo y tiró de este.

    -Tenemos que irnos… ¿Has visto a Kate? -preguntó, con cierto deje entre destrozado y preocupado en la voz.

    -Iba detrás de Maggie. Querían sacar a Glenn…-explicó Beth. Daryl tuvo el impulso de correr hacia el interior del pabellón donde sabía que se encontraba Glenn pero un monton de caminantes le cortaron el paso.

    Daryl aguardó unos segundos esperando a ver aparecer a Kate por alguna parte, alzó su rostro y se puso de puntillas para ver por encima de las cabezas de los muertos. Pero no la veia. Beth tenía razón, tenían que largarse. Si se quedaban allí morirían. Echó a correr con la rubia sin más armas ni protección que su ballesta y el rifle de asalto de Beth.

    -Joder.. -miró un momento atrás al llegar a un agujero en la valla. No veia nada más allá del humo y caminantes. No veia a Rick, no veia a Michonne, ni Maggie… Ni Kate- Hay que irse… -dijo, intentando parecer más entero de lo que realmente se sentía.

    Pero, aunque sus palabras eran de aliento, animando a la joven Greene a seguir adelante, lo cierto era que Daryl no pudo evitar darse la vuelta una vez más esperando ver a Kate llegar corriendo hacia él. Y una parte de sí mismo, en su fuero interno, se sintió tentado de regresar, de liarse a tiros con todo lo que encontrase y de revisar cada centímetro de aquel lugar perdido hasta que encontrara a la morena. Pero sabía que Beth moriría sin él. La chica era dura, pero no estaba acostumbrada a sobrevivir sola ahí afuera.

    Unos cuantos disparos resonaron desde el interior de la prisión, esa que habían dejado atrás hacia varios metros y cuando la voz preocupada de Beth sugirió que, tal vez, se tratase de Maggie, Daryl le impidió regresar.

    -Se acabó -dijo- Corre.

    -Pero… ¡son nuestros amigos! ¡Quizás quede alguien! ¡Rick! ¡Carl! ¡Maggie! ¡Kate! -le espetó Beth intentando regresar, pero Daryl, estático, le agarró del brazo de forma firme.

    -Se acabó. Estamos solos -dijo Daryl, con crudeza.

    Porque si se permitía pensar en todo lo que había perdido aquel día se sentía morir. Porque sabía que había sido culpa suya. Porque había perdido a su familia. Porque la había perdido a ella. No volvería a ver a Kate. A abrazarla. A escucharla reírse con uno de sus comentarios de mierda. La había perdido. Otra vez.


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #NuevoStarter #TheWalkingDead
    ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ⤷ㅤ𝑁𝘜𝐸𝘝𝑂 𝑆𝘛𝐴𝘙𝑇𝘌𝑅 ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ [KateBlake] ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤDespués de aquel día todo fue bien. La relacion de Daryl y Kate volvio a florecer de nuevo, como si aquellos dias distanciados los hubieran hecho mucho más fuertes. Hershel había podido ocuparse de la fea herida en el brazo de Kate. Y, aunque no pudo reconstruir perfectamente el tatuaje de su brazo, lo cierto era que fue un milagro que aquella herida cicatrizara tan bien a pesar de no contar con demasiados avances médicos en aquel lugar. Una vez que Kate estuvo recuperada y Hershel le dio el visto bueno, la ex – sargento y Daryl salían muy a menudo de la prisión en busca del Gobernador. Michonne tambien. A veces iban en equipo, a veces se dividían. En tres meses barrieron todos los pueblos a la redonda en un margen de treinta kilómetros. Pero nunca había pistas. Daryl sabía que Kate no estaba demasiado convencida con aquellas salidas, que lo hacía únicamente por pasar tiempo con él y por “proteger su trasero”. Y entonces, un día, dejaron de salir. Dejaron de querer estar en otro sitio. Dejaron de perder su vida por encontrar a aquel cabrón asesino. Y la vida continuó. Daryl y Kate se asentaron como figuras de confianza para las personas de la prisión: formaban parte del consejo, salían a cazar juntos, hacían juntos las vigilancias. Eran un equipo imparable. Mientras Rick descansaba y se dedicaba a la vida en el campo y a volver a sintonizar consigo mismo, la gente en la prisión salía adelante gracias a la estupenda organización del Consejo. Hershel, Carol, Sasha, Daryl, Glenn, Kate… Todos ellos trabajando como uno solo para el bienestar de todos. Todo se sometía a votación, todo se evaluaba en grupo. Se habían reforzado vallas, las puertas, las entradas… Fueron seis meses de absoluta calma… hasta que llegó el desastre. Un brote de gripe arrasó la prisión llevándose consigo a un tercio de la población de aquella pequeña comunidad, obligando a Daryl, Kate, Bob, Michonne y Tyresse a salir a buscar medicamentos para los enfermos… Cuando regresaron y trataron a los enfermos pareció que lo peor había pasado hasta que… Él regresó. El Gobernador se presentó con más de una veintena de hombres y mujeres armados y un tanque totalmente armado, como pudieron comprobar. Había capturado a Hershel y Michonne y amenazó con matarlos a todos y destruir la prisión si Rick no claudicaba y abandonaban el recinto. El ex – líder trató de hacer entrar en razon al Gobernador pero aquellas palabras de Rick se saldaron con la muerte fría y cruel de Hershel. Y entonces… se desató el horror. Daryl había repartido armas para Beth, Maggie, Carl y Kate. Una mirada le bastó para pedirle de forma silenciosa que tuviera cuidado, que siguiera “el plan”. En cuanto el cuerpo de Hershel cayó al suelo las balas comenzaron a llover por todas partes. El tanque entró en el recinto tirando las vallas. La prisión estaba perdida, ya resultaba del todo inútil… Sin las vallas que contenían a los muertos ese lugar no valía de absolutamente nada. Durante el tiroteo y mientras peleaban en medio de la contienda, Daryl perdió de vista a Kate. Y temió perderla tambien a ella. Igual que habían perdido a Hershel, igual que habían perdido la prisión… Y aquel pensamiento fue el que lo llevó a matar por primera vez a sangre fría. Tras colar una granada de mano dentro del cañón del tanque y alejarse para verlo explotar pudo observar como el artillero salía de este un segundo antes de la explosión. Y allí, de pie frente a un hombre desarmado, Daryl disparó su ballesta. La flecha se clavó en el pecho de aquel tipo y Daryl lo vio caer. No sentía nada. Nada más que rabia y un profundo rencor hacia si mismo por haberse rendido tan pronto. Por haber dejado de buscar… -¡Hay que llevar a los niños al autobús! - Beth llegó corriendo hasta él. Lo agarró del brazo y tiró de este. -Tenemos que irnos… ¿Has visto a Kate? -preguntó, con cierto deje entre destrozado y preocupado en la voz. -Iba detrás de Maggie. Querían sacar a Glenn…-explicó Beth. Daryl tuvo el impulso de correr hacia el interior del pabellón donde sabía que se encontraba Glenn pero un monton de caminantes le cortaron el paso. Daryl aguardó unos segundos esperando a ver aparecer a Kate por alguna parte, alzó su rostro y se puso de puntillas para ver por encima de las cabezas de los muertos. Pero no la veia. Beth tenía razón, tenían que largarse. Si se quedaban allí morirían. Echó a correr con la rubia sin más armas ni protección que su ballesta y el rifle de asalto de Beth. -Joder.. -miró un momento atrás al llegar a un agujero en la valla. No veia nada más allá del humo y caminantes. No veia a Rick, no veia a Michonne, ni Maggie… Ni Kate- Hay que irse… -dijo, intentando parecer más entero de lo que realmente se sentía. Pero, aunque sus palabras eran de aliento, animando a la joven Greene a seguir adelante, lo cierto era que Daryl no pudo evitar darse la vuelta una vez más esperando ver a Kate llegar corriendo hacia él. Y una parte de sí mismo, en su fuero interno, se sintió tentado de regresar, de liarse a tiros con todo lo que encontrase y de revisar cada centímetro de aquel lugar perdido hasta que encontrara a la morena. Pero sabía que Beth moriría sin él. La chica era dura, pero no estaba acostumbrada a sobrevivir sola ahí afuera. Unos cuantos disparos resonaron desde el interior de la prisión, esa que habían dejado atrás hacia varios metros y cuando la voz preocupada de Beth sugirió que, tal vez, se tratase de Maggie, Daryl le impidió regresar. -Se acabó -dijo- Corre. -Pero… ¡son nuestros amigos! ¡Quizás quede alguien! ¡Rick! ¡Carl! ¡Maggie! ¡Kate! -le espetó Beth intentando regresar, pero Daryl, estático, le agarró del brazo de forma firme. -Se acabó. Estamos solos -dijo Daryl, con crudeza. Porque si se permitía pensar en todo lo que había perdido aquel día se sentía morir. Porque sabía que había sido culpa suya. Porque había perdido a su familia. Porque la había perdido a ella. No volvería a ver a Kate. A abrazarla. A escucharla reírse con uno de sus comentarios de mierda. La había perdido. Otra vez. #Personajes3D #3D #Comunidad3D #NuevoStarter #TheWalkingDead
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