• ❝Un villano a mi altura❞
    Fandom The Originals
    Categoría Drama
    𝑨𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒆𝒆𝒓:

    Esta trama contiene alusiones y referencias a la última temporada de "Los Originales"

    𝑷𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒄𝒊𝒑𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔:

    𝕮𝖆𝖗𝖔𝖑𝖎𝖓𝖊 𝕱𝖔𝖗𝖇𝖊𝖘
    Elijah Mikaelson
    Hayley Marshall
    Freya Mikaelson
    Keelan Malraux
    Hope Mikaelson
    𝑬𝒗𝒂
    Pierre LeRoi


    𝑬𝒏𝒍𝒂𝒄𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒇𝒆𝒓𝒊𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒂𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔:

    Esta trama contiene alusiones a aspectos roleados en otros starter:
    https://ficrol.com/posts/151270
    https://ficrol.com/posts/235248
    https://ficrol.com/posts/151277
    https://ficrol.com/posts/300895
    https://ficrol.com/posts/151274
    https://ficrol.com/posts/337154



    Convencer a Alaric Saltzman de ayudar a la familia Mikaelson, y más específicamente al propio Klaus como representante de toda la familia Mikaelson presente en Mystic Falls, no fue facil. Para nada facil. Las heridas del pasado no habían llegado a cerrarse del todo y, aunque Alaric habia sido una excelente figura paterna para Hope y aparentemente Saltzman tambien habia desarrollado cariño por la tríbrida, lo cierto era que esa relacion no habia ayudado a sanar los horrores del pasado ni el daño entre Alaric y Klaus.

    Pero, gracias a la intervención de Caroline, alguien cuya parcialidad por fin jugaba en favor de Klaus, Alaric terminó por consentir ayudar a los Mikaelson con la búsqueda del misterio de su extraña marca. Asi que Klaus y Alaric pasaron bastantes horas en la biblioteca. Uno no dejaba de traer libros seguro de haber visto antes ese símbolo en alguna parte. Y el otro, leía ávidamente agradeciendo los litros de café que Caroline traía para ellos de tanto en tanto. Llegado cierto punto de la noche incluso Caroline se habia unido al equipo de búsqueda de aquel extraño símbolo. Hasta que…

    -¡Lo sabía! -exclamó Alaric cuando las únicas luces de las que podían valerse eran las de las lámparas de la biblioteca. Hacia bastante rato que el sol se habia ocultado y que el silencio habia caído sobre la Escuela Salvatore.

    Klaus y Caroline lo miraron inmediatamente.

    -¿Qué? -preguntó Klaus poniéndose en pie a la vez que Caroline, rodeando los dos la mesa por extremos opuestos para llegar hasta Alaric quien dejó un libro extendido sobre la mesa.

    -Esa marca que tienes…- Alaric señaló el antebrazo de Klaus- Es antigua. Muy antigua. Tanto que he tenido que remontarme a mitos y leyendas. Nunca nadie habia visto esa marca antes, al menos no hay constancia de ello, por eso no está archivada en símbolos celta…

    -Al grano, amigo. ¿Qué es? -preguntó Klaus rodando los ojos.

    -Es la marca de una nigromante poderosa. La más antigua y poderosa del mundo. Su magia es tan antigua que no hay registros… Apenas leyendas en Inglaterra… Hablan de una bruja capaz de dominar la vida y la muerte… y de un hechicero cuyo poder rivalizaba con el suyo.

    Caroline cruzó los brazos.

    -De acuerdo, pero… ¿Qué tiene eso que ver con Klaus o con los resucitados?

    Alaric bajó la mirada hacia las páginas envejecidas.

    -Se amaban. Al menos eso dicen las historias. Durante años fueron inseparables. Pero algo ocurrió entre ellos… algo tan terrible que acabó convirtiendo su amor en una guerra. Él empezó a temer en quién podía convertirse ella. Y ella vio esa traición como el peor de los ataques.

    Klaus permaneció inmóvil, desviando la mirada hacia la marca de su brazo.

    -El problema -continuó Alaric- es que ninguno podía matar al otro. Habían sellado un pacto de sangre siglos atrás. Sus vidas quedaron unidas. Si uno moría… el otro también.

    Caroline frunció el ceño.

    -Pero entonces la guerra nunca podía terminar.

    -En efecto. Así que el hechicero hizo lo único que se le ocurrió, lo único que estaba en su mano. Creó un arma capaz de romper las leyes de ese pacto. Una espada forjada con magia antigua… entregada después a un rey que, según la profecía, sería el único capaz de detener a la bruja si algún día ella cruzaba el límite.

    Klaus alzó lentamente la mirada.

    -¿Excalibur…? -preguntó de forma irónica, pues era el único nombre de una espada que le vino a la mente. Y, no podía imaginarse lo acertado que estaba.

    Alaric asintió despacio. Klaus frunció las cejas y miró al primero esperando que aquello fuera una broma.

    -¿Qué tiene que ver la marca con esto…?

    Alaric tragó saliva de forma pesada antes de volver la página del libro. Las ilustraciones de los grabados estaban desgastadas por el tiempo, pero el símbolo dibujado sobre el papel era exactamente el mismo que ardía sobre la piel de Klaus. La medialuna entrelazada con una triqueta simple.

    -Porque esta marca no representa una maldición… No al uso, al menos… Representa pertenencia.

    Caroline dirigió tambien la mirada hacia el brazo de Klaus inmediatamente.

    -La leyenda dice -prosiguió Alaric- que, cuando comenzó la guerra, la bruja entendió algo: jamás podría derrotar al hechicero sola. No mientras él siguiera teniendo a reyes, ejércitos y magos luchando de su lado. Así que empezó a buscar una forma de crear su propio ejército.

    Klaus apretó la mandíbula, comprendiéndolo al instante. Después de haberse criado con una madre como la suya, comprendía que habia personas que no conocían el límite. Tampoco él, puede que le viniera por rama materna. Irónicamente.

    -Nigromancia… -dijo. No era una pregunta.

    -Al principio resucitaba soldados caídos -asintió Alaric- Guerreros. Brujos. Pero su magia evolucionó. Se volvió más oscura y mucho más poderosa. La marca era el vínculo que utilizaba para atar las almas resucitadas a su voluntad. Una llamada. Una invocación permanente.

    El silencio cayó entre los tres.

    -Según las leyendas -continuó Alaric en voz más baja-, aquellos que estaban marcados dejaban de pertenecer al mundo de los muertos. La bruja podía sentirlos, encontrarlos… incluso reclamar sus vidas otra vez si la traicionaban.

    Caroline negó con la cabeza lentamente.

    -No…

    -Y lo peor es que... -Alaric levantó la vista del libro-. Cuanto más poderoso era el resucitado, más valiosa resultaba la marca para ella. Porque no estaba creando simples soldados… estaba formando un ejército capaz de enfrentarse al único hombre al que jamás pudo destruir.

    Klaus sostuvo la mirada de Alaric unos segundos.

    -¿Y ese hombre era…?

    Alaric cerró el libro despacio.

    -Merlín. Y la mujer que te marcó… Morgana.

    Klaus dejó ir el aire de sus pulmones e intercambió una mirada con Caroline.

    -¿Hay algún modo de deshacernos de la marca? -preguntó Klaus- Como comprenderás, es una duda bastante acuciante para nosotros ahora mismo… Si esa bruja sigue resucitando gente, pronto Mystic Falls se encontrará ante una plaga de vampiros, brujos y lobos muertos hace siglos. ¿Qué tal os fue con el brujo Silas?

    Alaric tensó la mandíbula mirando el rostro de Klaus de abajo arriba.

    -Oye, que yo no tengo la culpa… Pero no… No hay registros que hablen de como deshacerse de la marca… -negó con la cabeza- Pero hay un hechizo de invocación. Podeis llamar a Morgana… Puede que tengas una oportunidad contra ella…

    Sin apartar la mirada de Klaus cerró el libro y se lo entregó.

    -Asegúrate de que nos devuelves el libro cuando termináis.

    Klaus tomó el libro sin apartar sus acerados orbes azules de los parejos de Alaric.

    -Solo una pregunta… en tu experiencia… Si matamos a Morgana… ¿moriremos tambien?

    Alaric no respondió. No al principio.

    -No lo sé.

    >> Regresar a Nueva Orleans fue más dulce que la marcha. Al menos ahora tenían un libro y le habían dado un nombre a su enemigo. Además, Klaus no regresó solo. Si bien Caroline sabia que Alaric sabría ocupar su puesto como director en funciones ninguno de los dos ocupantes del Audi de Klaus podían saber que les depararía aquella aventura. Pero saber que contaba con la presencia alentadora de Caroline era ya más que una ayuda para Klaus. No pretendía recuperar el tiempo perdido con ella, mucho menos sin saber si habría más tiempo después de aquella aventura. Pero Caroline no le habia abandonado la primera vez que su final se avecinaba y no quiso hacerlo aquella segunda vez.

    -Gracias, Caroline -le dijo el hibrido una vez que llegaron a Nueva Orleans- Es importante para mi que… quieras quedarte con nosotros. Y tu pericia nos será más útil en persona que por teléfono

    Salió del coche y recorrió a velocidad vampírica la distancia hasta la puerta de Caroline una vez que entraron en el complejo Mikaelson.

    -Estás a punto de entrar en la boca del lobo. ¿Lista, amor? -preguntó ofreciendo su mano para salir del coche.

    No dieron ni dos pasos dentro del Atrio del complejo cuando Freya y Keelan aparecieron por la puerta del salón de baile.
    𝑨𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒆𝒆𝒓: Esta trama contiene alusiones y referencias a la última temporada de "Los Originales" 𝑷𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒋𝒆𝒔 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒄𝒊𝒑𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔: [BarbieBxtch] [Nbl3Stag] [LittleWxlfie] [THE0LDERSISTER] [las7malraux] [thetribrid] [JUST.EVA] [ALS0NAMEDARTHUR] 𝑬𝒏𝒍𝒂𝒄𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒇𝒆𝒓𝒊𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒂𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔: Esta trama contiene alusiones a aspectos roleados en otros starter: — https://ficrol.com/posts/151270 — https://ficrol.com/posts/235248 — https://ficrol.com/posts/151277 — https://ficrol.com/posts/300895 — https://ficrol.com/posts/151274 — https://ficrol.com/posts/337154 Convencer a Alaric Saltzman de ayudar a la familia Mikaelson, y más específicamente al propio Klaus como representante de toda la familia Mikaelson presente en Mystic Falls, no fue facil. Para nada facil. Las heridas del pasado no habían llegado a cerrarse del todo y, aunque Alaric habia sido una excelente figura paterna para Hope y aparentemente Saltzman tambien habia desarrollado cariño por la tríbrida, lo cierto era que esa relacion no habia ayudado a sanar los horrores del pasado ni el daño entre Alaric y Klaus. Pero, gracias a la intervención de Caroline, alguien cuya parcialidad por fin jugaba en favor de Klaus, Alaric terminó por consentir ayudar a los Mikaelson con la búsqueda del misterio de su extraña marca. Asi que Klaus y Alaric pasaron bastantes horas en la biblioteca. Uno no dejaba de traer libros seguro de haber visto antes ese símbolo en alguna parte. Y el otro, leía ávidamente agradeciendo los litros de café que Caroline traía para ellos de tanto en tanto. Llegado cierto punto de la noche incluso Caroline se habia unido al equipo de búsqueda de aquel extraño símbolo. Hasta que… -¡Lo sabía! -exclamó Alaric cuando las únicas luces de las que podían valerse eran las de las lámparas de la biblioteca. Hacia bastante rato que el sol se habia ocultado y que el silencio habia caído sobre la Escuela Salvatore. Klaus y Caroline lo miraron inmediatamente. -¿Qué? -preguntó Klaus poniéndose en pie a la vez que Caroline, rodeando los dos la mesa por extremos opuestos para llegar hasta Alaric quien dejó un libro extendido sobre la mesa. -Esa marca que tienes…- Alaric señaló el antebrazo de Klaus- Es antigua. Muy antigua. Tanto que he tenido que remontarme a mitos y leyendas. Nunca nadie habia visto esa marca antes, al menos no hay constancia de ello, por eso no está archivada en símbolos celta… -Al grano, amigo. ¿Qué es? -preguntó Klaus rodando los ojos. -Es la marca de una nigromante poderosa. La más antigua y poderosa del mundo. Su magia es tan antigua que no hay registros… Apenas leyendas en Inglaterra… Hablan de una bruja capaz de dominar la vida y la muerte… y de un hechicero cuyo poder rivalizaba con el suyo. Caroline cruzó los brazos. -De acuerdo, pero… ¿Qué tiene eso que ver con Klaus o con los resucitados? Alaric bajó la mirada hacia las páginas envejecidas. -Se amaban. Al menos eso dicen las historias. Durante años fueron inseparables. Pero algo ocurrió entre ellos… algo tan terrible que acabó convirtiendo su amor en una guerra. Él empezó a temer en quién podía convertirse ella. Y ella vio esa traición como el peor de los ataques. Klaus permaneció inmóvil, desviando la mirada hacia la marca de su brazo. -El problema -continuó Alaric- es que ninguno podía matar al otro. Habían sellado un pacto de sangre siglos atrás. Sus vidas quedaron unidas. Si uno moría… el otro también. Caroline frunció el ceño. -Pero entonces la guerra nunca podía terminar. -En efecto. Así que el hechicero hizo lo único que se le ocurrió, lo único que estaba en su mano. Creó un arma capaz de romper las leyes de ese pacto. Una espada forjada con magia antigua… entregada después a un rey que, según la profecía, sería el único capaz de detener a la bruja si algún día ella cruzaba el límite. Klaus alzó lentamente la mirada. -¿Excalibur…? -preguntó de forma irónica, pues era el único nombre de una espada que le vino a la mente. Y, no podía imaginarse lo acertado que estaba. Alaric asintió despacio. Klaus frunció las cejas y miró al primero esperando que aquello fuera una broma. -¿Qué tiene que ver la marca con esto…? Alaric tragó saliva de forma pesada antes de volver la página del libro. Las ilustraciones de los grabados estaban desgastadas por el tiempo, pero el símbolo dibujado sobre el papel era exactamente el mismo que ardía sobre la piel de Klaus. La medialuna entrelazada con una triqueta simple. -Porque esta marca no representa una maldición… No al uso, al menos… Representa pertenencia. Caroline dirigió tambien la mirada hacia el brazo de Klaus inmediatamente. -La leyenda dice -prosiguió Alaric- que, cuando comenzó la guerra, la bruja entendió algo: jamás podría derrotar al hechicero sola. No mientras él siguiera teniendo a reyes, ejércitos y magos luchando de su lado. Así que empezó a buscar una forma de crear su propio ejército. Klaus apretó la mandíbula, comprendiéndolo al instante. Después de haberse criado con una madre como la suya, comprendía que habia personas que no conocían el límite. Tampoco él, puede que le viniera por rama materna. Irónicamente. -Nigromancia… -dijo. No era una pregunta. -Al principio resucitaba soldados caídos -asintió Alaric- Guerreros. Brujos. Pero su magia evolucionó. Se volvió más oscura y mucho más poderosa. La marca era el vínculo que utilizaba para atar las almas resucitadas a su voluntad. Una llamada. Una invocación permanente. El silencio cayó entre los tres. -Según las leyendas -continuó Alaric en voz más baja-, aquellos que estaban marcados dejaban de pertenecer al mundo de los muertos. La bruja podía sentirlos, encontrarlos… incluso reclamar sus vidas otra vez si la traicionaban. Caroline negó con la cabeza lentamente. -No… -Y lo peor es que... -Alaric levantó la vista del libro-. Cuanto más poderoso era el resucitado, más valiosa resultaba la marca para ella. Porque no estaba creando simples soldados… estaba formando un ejército capaz de enfrentarse al único hombre al que jamás pudo destruir. Klaus sostuvo la mirada de Alaric unos segundos. -¿Y ese hombre era…? Alaric cerró el libro despacio. -Merlín. Y la mujer que te marcó… Morgana. Klaus dejó ir el aire de sus pulmones e intercambió una mirada con Caroline. -¿Hay algún modo de deshacernos de la marca? -preguntó Klaus- Como comprenderás, es una duda bastante acuciante para nosotros ahora mismo… Si esa bruja sigue resucitando gente, pronto Mystic Falls se encontrará ante una plaga de vampiros, brujos y lobos muertos hace siglos. ¿Qué tal os fue con el brujo Silas? Alaric tensó la mandíbula mirando el rostro de Klaus de abajo arriba. -Oye, que yo no tengo la culpa… Pero no… No hay registros que hablen de como deshacerse de la marca… -negó con la cabeza- Pero hay un hechizo de invocación. Podeis llamar a Morgana… Puede que tengas una oportunidad contra ella… Sin apartar la mirada de Klaus cerró el libro y se lo entregó. -Asegúrate de que nos devuelves el libro cuando termináis. Klaus tomó el libro sin apartar sus acerados orbes azules de los parejos de Alaric. -Solo una pregunta… en tu experiencia… Si matamos a Morgana… ¿moriremos tambien? Alaric no respondió. No al principio. -No lo sé. >> Regresar a Nueva Orleans fue más dulce que la marcha. Al menos ahora tenían un libro y le habían dado un nombre a su enemigo. Además, Klaus no regresó solo. Si bien Caroline sabia que Alaric sabría ocupar su puesto como director en funciones ninguno de los dos ocupantes del Audi de Klaus podían saber que les depararía aquella aventura. Pero saber que contaba con la presencia alentadora de Caroline era ya más que una ayuda para Klaus. No pretendía recuperar el tiempo perdido con ella, mucho menos sin saber si habría más tiempo después de aquella aventura. Pero Caroline no le habia abandonado la primera vez que su final se avecinaba y no quiso hacerlo aquella segunda vez. -Gracias, Caroline -le dijo el hibrido una vez que llegaron a Nueva Orleans- Es importante para mi que… quieras quedarte con nosotros. Y tu pericia nos será más útil en persona que por teléfono Salió del coche y recorrió a velocidad vampírica la distancia hasta la puerta de Caroline una vez que entraron en el complejo Mikaelson. -Estás a punto de entrar en la boca del lobo. ¿Lista, amor? -preguntó ofreciendo su mano para salir del coche. No dieron ni dos pasos dentro del Atrio del complejo cuando Freya y Keelan aparecieron por la puerta del salón de baile.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    2
    2 turnos 1 maullido
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ||Comparto esta imagen de Hastur en posición de camarón para avisar algo (Que debí avisar desde un inicio):

    <Los Starters y Escenas que no tienen etiquetado a una persona, son roles libres, si quieres meterte a rolear no hay problema con ello>

    Habiendo dado ese aviso, me retiro a continuar trabajando en algo, c'ya ||
    ||Comparto esta imagen de Hastur en posición de camarón para avisar algo (Que debí avisar desde un inicio): <Los Starters y Escenas que no tienen etiquetado a una persona, son roles libres, si quieres meterte a rolear no hay problema con ello> Habiendo dado ese aviso, me retiro a continuar trabajando en algo, c'ya ||
    Me gusta
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ( Mi mente colapso después de esos starter.
    Mi mente también: ya trae otro pj
    Ya agárrenme no me dejen pasar de 4 cuentas. )
    ( Mi mente colapso después de esos starter. Mi mente también: ya trae otro pj Ya agárrenme no me dejen pasar de 4 cuentas. )
    Me enjaja
    3
    4 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Voy a hacer una aclaración, por las probables dudas que pudiesen surgir debido a las últimas publicaciones. Nadie me ha preguntado, pero creo que es mejor y más considerado prevenir.

    Las imágenes de Jason con el cabello negro y demás son parte del rol que está en desarrollo.

    Hasta que concluya del todo, obviamente, no hay un destino seguro sobre su aspecto, personalidad, etcétera.

    Por el momento, Jason seguirá siendo el mismo que conocéis: exceptuando en los posts donde sale con el cabello negro o el starter, en los demás seguirá siendo el mismo de cabello plateado que os ha acompañado durante meses.

    Y quien quiera conocer más acerca del contexto...está todo en mi perfil y el propio starter junto al prólogo deberían aclararlo todo XD
    Voy a hacer una aclaración, por las probables dudas que pudiesen surgir debido a las últimas publicaciones. Nadie me ha preguntado, pero creo que es mejor y más considerado prevenir. Las imágenes de Jason con el cabello negro y demás son parte del rol que está en desarrollo. Hasta que concluya del todo, obviamente, no hay un destino seguro sobre su aspecto, personalidad, etcétera. Por el momento, Jason seguirá siendo el mismo que conocéis: exceptuando en los posts donde sale con el cabello negro o el starter, en los demás seguirá siendo el mismo de cabello plateado que os ha acompañado durante meses. Y quien quiera conocer más acerca del contexto...está todo en mi perfil y el propio starter junto al prólogo deberían aclararlo todo XD
    Me gusta
    Me endiabla
    3
    1 comentario 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ;; Dos años de nuestro segundo starter aaaaaaaaaa
    ;; Dos años de nuestro segundo starter aaaaaaaaaa


    ㅤㅤㅤㅤᥒo rιsk, ᥒo 𝕤𝕥𝕠𝕣𝕪
    ㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐈𝐈
    ㅤㅤㅤㅤ˹ Dean Winchester


    ㅤㅤㅤ-¿Ves a lo que nos lleva siempre tu estúpida sensiblería? -recriminó Hope con cierto aire de desidia mientras sus ojos azules miraban a aquella inmensa oscuridad intentando encontrar un faro de luz. Algo. Cualquier cosa. Cualquier cosa que le diese una señal de por donde escapar de aquella puta pesadilla que era estar encerrada en si misma, consigo misma.

    -¿𝑀𝑖 𝑠𝑒𝑛𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒𝑟𝑖́𝑎? -preguntó su propia voz desde unos metros por detrás de ella con toda la calma del mundo, incluso de forma condescendiente- 𝑂𝑦𝑒, ¿𝑛𝑜 𝘩𝑎𝑠 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑑𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝘩𝑎 𝑝𝑜𝑑𝑖𝑑𝑜 𝑠𝑒𝑟 𝑒𝑙 𝑘𝑎𝑟𝑚𝑎 𝑖𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑎́𝑛𝑒𝑜?

    -¿Ahora creemos en el karma? -repuso la tríbrida, burlándose- Ahora sé porqué yo soy la fuerte de las dos.

    -𝑁𝑜 𝑙𝑜 𝑠𝑒́, 𝑑𝑖́𝑚𝑒𝑙𝑜 𝑡𝑢́ -repuso, de nuevo, su propia voz detrás de ella- 𝐸𝑠𝑡𝑎𝑏𝑎𝑠 𝑑𝑖𝑠𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑎 𝑗𝑢𝑔𝑎́𝑟𝑠𝑒𝑙𝑎 𝑎𝑙 𝑝𝑜𝑏𝑟𝑒 𝐷𝑒𝑎𝑛 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑟𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑢𝑦𝑎 𝑦 𝑑𝑒 𝑝𝑟𝑜𝑛𝑡𝑜…- un chasquido de dedos resonó en aquella oscura inmensidad- Nada. Te encuentras atrapada aquí conmigo.

    Hope chasqueó la lengua con fastidio, pero rápidamente se dio la vuelta esbozando una sonrisa altanera.

    -Sí, claro, pero de las dos la que saldrá de aquí soy yo… y tú y tu estúpida -recalcó la palabra “estúpida” haciéndole especial énfasis- vocecita de Pepito Grillo volveréis a desaparecer.

    Hope Mikaelson, la verdadera Hope Mikaelson, la hija que habia heredado las cosas buenas de su padre, Klaus, y de su madre, Hayley, estaba sentada en el suelo delante de una pequeña esfera de luz blanca. Tenia las piernas sentadas como un indio y los ojos cerrados, disfrutando aparentemente de aquel momento de serenidad sin dejarse amedrentar por su parte más oscura.

    -¿Y ahora qué haces? -preguntó molesta la tríbrida sin humanidad al ver a su contraparte con humanidad tan tranquila sentada en el suelo aparentando tanta calma- ¿Es que el encierro te ha vuelto espiritual?

    -𝑀𝑒𝑑𝑖𝑡𝑎𝑟… ¿𝑡𝑒 𝑚𝑜𝑙𝑒𝑠𝑡𝑎? -sonrió la heredera Mikaelson- 𝐷𝑒𝑏𝑒𝑟𝑖́𝑎𝑠 𝑝𝑟𝑜𝑏𝑎𝑟𝑙𝑜, 𝑡𝑒 𝑛𝑜𝑡𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑟𝑒𝑠𝑎𝑑𝑎.

    -Lo que estoy es harta. Necesito despertar, coger mi gracia, borrarle la memoria a ese imbécil y desaparecer…

    -𝑁𝑜 𝑐𝑟𝑒𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝘩𝑎𝑔𝑎 𝑓𝑎𝑙𝑡𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑒 𝑏𝑜𝑟𝑟𝑒𝑠 𝑙𝑎 𝑚𝑒𝑚𝑜𝑟𝑖𝑎…- repuso la Hope con humanidad todavía sentada en el suelo, más con algo de tristeza en la voz.

    -¿Y eso? ¿Porqué -repuso la fría Hope.

    Al final la Hope con humanidad se aburrió de intentar meditar y abrió los ojos para mirar a su otra mitad.

    -𝑃𝑖𝑒́𝑛𝑠𝑎𝑙𝑜… 𝑆𝑜𝑚𝑜𝑠 𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑟 𝑚𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑑𝑒𝑟𝑜𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑟𝑒𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑦… 𝑠𝑒𝑎 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒𝑎 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜𝑠 𝘩𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑑𝑜 𝑛𝑜𝑠 𝘩𝑎 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑑𝑜 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑏𝑎𝑡𝑒. 𝐷𝑒𝑠𝑝𝑒𝑟𝑡𝑎𝑟𝑒𝑚𝑜𝑠, 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝘩𝑎𝑦 𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑜𝑠𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑎 𝑚𝑎𝑡𝑎𝑟𝑛𝑜𝑠, 𝑝𝑒𝑟𝑜… ¿𝐷𝑒𝑎𝑛? 𝐸𝑠 𝘩𝑢𝑚𝑎𝑛𝑜. 𝑃𝑟𝑜𝑏𝑎𝑏𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑦𝑎 𝑒𝑠𝑡𝑒́ 𝑚𝑢𝑒𝑟𝑡𝑜…

    Hope, la Hope sin humanidad se quedó unos segundos en silencio, sopesando la situación. Luego se encogió de hombros.

    -Me da igual, una cosa menos…

    -¿𝐷𝑒 𝑣𝑒𝑟𝑑𝑎𝑑? 𝑃𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑏𝑎 𝑎𝑞𝑢𝑖́ 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑡𝑒 𝘩𝑎 𝑐𝑜𝑔𝑖𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑛𝑜, ¿𝑠𝑎𝑏𝑒𝑠? 𝑌… ¿𝑜𝑓𝑟𝑒𝑐𝑒𝑟𝑡𝑒 𝑎 𝑐𝑢𝑟𝑎𝑟𝑙𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑒𝑗𝑖𝑙𝑙𝑎? 𝐸𝑠𝑜 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑚𝑢𝑦 𝑚𝑎𝑙𝑣𝑎𝑑𝑜, 𝑠𝑒𝑛̃𝑜𝑟𝑖𝑡𝑎 𝑐𝑜𝑟𝑎𝑧𝑜́𝑛 𝑑𝑒 𝘩𝑖𝑒𝑙𝑜

    -Olvídame…

    ➤➤ Abrió sus ojos de golpe, casi como si la hubieran despertado con un sonido a un volumen exageradamente alto. Solo que no habia sonido que valiese. Se sintió desorientada por un momento, como si no supiera qué habia pasado y le costara volver a cuadrar cada pedacito de sus recuerdos hasta componer una imagen completa.

    El bar. Frankie. La pelea. Dean. Su coche. La casa. El sótano. Dean. El pasillo. Dean. Nahash. La gracia de arcángel. Dean… Dean cayendo sobre ella. Dean tomándola de la mano… Y luego… nada.

    Se pasó una mano por el rostro y tardó un par de segundos más en darse cuenta de que no estaba durmiendo sobre una almohada, que lo que tenia debajo era el cuerpo de Dean Winchester.

    -Despierta, cazador… Nos han dejado KO…- le dio un golpecito en el costado mientras se incorporaba. Miró a su alrededor esperando encontrar rastro de quien podía haberles hecho aquello. Entonces lo olió, en el whisky derramado en el suelo. Narcóticos y… concentrado de verbena y matalobos… Un cocktail molotov preparado para dejarlos en coma a los dos- Que cabrones, nos han drogado… ¿Le has dejado a alguien esta botella?

    No hubo respuesta.

    -¿Dean?

    El cazador no respondio.

    Hope se giró en la cama para mirar a Dean el cual seguía tumbado en la cama totalmente inerte.

    -Eh, Winchester… -Hope se acercó algo más a Dean concentrándose en los sonidos de su corazón. Y se dio cuenta de que estos eran… débiles. Casi apagados.

    -¡Dean! -lo llamó colocando sus manos en las mejillas del cazador- ¡Winchester! ¡DEAN!

    Se supone que no debería sentir, se supone que no debería importarle. Entonces… ¿porqué se notaba tan nerviosa?

    -Te lo dije. Muerto… -respondió su propia voz.

    Hope alzó la mirada buscando el origen de esta y al final vio un reflejo de si misma en el espejo del baño. Solo que esa Hope Mikaelson estaba de pie, mirando directamente la escena que se acontecía en la habitación.

    -¿Qué hago? ¡Ayúdame! -exclamó Hope.

    -Tú eres la tríbrida inmortal…

    -Vete al cuerno… -repuso Hope devolviendo luego su atención al cuerpo inerte de Dean. Se puso a horcajadas sobre él y colocó sus manos en la misma posición que si fuera a hacer compresiones de una reanimación cardiopulmonar.

    - Phesmatos Raverus un Animum. -pronunció Hope. Sabía que aquel hechizo era peligroso. Que la última bruja que lo pronunció, Bonnie Bennett, habia muerto y habia sido enviada al otro lado. Cuando este aun existía. Sabia los riesgos que corría, sabía que estaba jugándose demasiado- Phesmatos Raverus un Animum. -repitió- Phesmatos Raverus un Animum. - ¿Porqué demonios le importaba Dean Winchester?- Phesmatos Raverus un Animum. Phesmatos Raverus un Animum.

    No lo sabía.

    -¡Vamos, Dean! ¡Phesmatos Raverus un Animum!


    #3D #Personajes3D #Mikaelson #Winchester #Winchelson #Rol #Starter #OTP
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • La loba y el mercenario
    Fandom Game of Thrones
    Categoría Slice of Life

    ㅤㅤㅤㅤ⤷ Starter para Daario Naharis

    ㅤㅤ


    ㅤㅤㅤㅤTodavia, a pesar de conocer los planes de Jon y la necesidad de alianzas que tenia el Norte, se mostraba ciertamente reticente a la llegada de extranjeros cuando todavia quedaban apenas unas jornadas para que el Rey en el Norte regresara a casa. El Norte era distinto al resto de pueblos y reinos de Poniente. El Norte era orgulloso y no cedería ante una “invasora” extranjera. Pues asi es como el Norte vería a Daenerys Targaryen y sus dragones. Pero la carta de Jon era sincera.

    No le habia agradado saber que habia hincado la rodilla ante una reina Targaryen. El Norte recordaba. Recordaba lo que habia pasado la ultima vez que un Stark se habia arrodillado ante un Targaryen. Tendría mas de un par de palabras con Jon a su regreso. Ese habia sido el pensamiento que habia martilleado la cabeza de Sansa Stark durante dias. Pero entonces habia visto llegar al enorme ejercito de la reina dragón. Sus dothrakis, sus Inmaculados, sus dragones. Todos estaban allí para ayudar, porque querían salvar Poniente de una amenaza peor que Cersei Lannister. Daenerys Targaryen habia dejado a un lado su guerra para ayudar a un pueblo que siquiera la queria allí.

    Y cuando tuvo delante a la hija del Rey Loco reconoció en su mirada clara la misma expresión que la propia Sansa habia tenido en el rostro la primera vez que llegó al Castillo Negro. La expresión de una mujer joven a la que le habían arrebatado su hogar, que esperaba estar haciendo lo correcto y que solo queria hacer las cosas bien. Puede que Daenerys Targaryen llegara a Invernalia para ayudarles a ganar una guerra, pero la grandeza de aquel gesto no era algo que la rubia esgrimiera por bandera. Fue cordial al presentarse. Educada. Y Sansa pensó que, si iban a vivir juntas en aquel castillo seria mejor para todos no tensar más la cuerda.

    Era difícil dar de comer a tantas personas y a dos dragones. Y, aunque la comida no era algo que sobrara en el Norte con el invierno ciñéndose sus cabezas, lo cierto era que el ejercito Targaryen se esforzaba por ganarse el pan: cavaban trincheras, ayudaban a entrenar, a trasladar comida, a las labores cotidianas en el castillo… Y, para cuando Jaime Lannister se presentó en las puertas de Invernalia quedó claro que ella no era la única que sentía desagrado por tal presencia. Gusano Gris, el capitán de los Inmaculados tenía la misma expresión de disgusto en el rostro. En cambio, el más alto, el fornido Capitán de los Segundos Hijos, quien nunca se separaba de Daenerys parecía divertido con la presencia del Lannister en Invernalia, como si estuviese seguro de los segundos que tardaría en matarlo si la situación lo requería. Parecía demasiado seguro de sí mismo.

    Aquella mañana, Lady Sansa observaba el patio donde norteños, Inmaculados, Mormont y dothrakis entrenaban- Daario Naharis, que asi se llamaba el Capitán de los Segundos Hijos parecía exquisitamente divertido blandiendo una daga de vidriagón y esquivando los embates de sus atacantes. Era bueno, muy bueno. Tan bueno como lo era Jon. Y, de un modo extraño, su modo de volverse era algo… hipnótico. Tanto que Sansa no era capaz de apartar la mirada de él. Incluso cuando el Maestre Wolkan se acercó a ella con el inventario en las manos.

    -Lady Sansa…

    -¿Hmm?- murmuró Sansa sin apartar su mirada de los movimientos de Daario.

    -Ne- necesitan de su consejo acerca de las reservas de grano y sorgo -continuó Wolkan- Además, los aldeanos refugiados quieren permiso para salir a talar al bosque.

    Sansa asintió y se apartó de la barandilla para recorrer el puente y bajar hasta el patio. Pasó al lado de Daario y Gusano Gris, sin mirarlos, con la cabeza alzada y la mirada centrada en los hombres que, a algunos metros de ella aguardaban su llegada para resolver sus dudas.

    -Gracias por atendernos, Lady Sansa -agradeció uno de ellos mientras la hija mayor de Ned Stark llegaba hasta ellos.

    Sansa asintió y tomó los pergaminos que le tendían.


    ㅤ ㅤㅤㅤㅤ⤷ Starter para [SEC0NDSON] ㅤ ㅤㅤ ㅤ ㅤ ㅤㅤㅤ🐺ㅤTodavia, a pesar de conocer los planes de Jon y la necesidad de alianzas que tenia el Norte, se mostraba ciertamente reticente a la llegada de extranjeros cuando todavia quedaban apenas unas jornadas para que el Rey en el Norte regresara a casa. El Norte era distinto al resto de pueblos y reinos de Poniente. El Norte era orgulloso y no cedería ante una “invasora” extranjera. Pues asi es como el Norte vería a Daenerys Targaryen y sus dragones. Pero la carta de Jon era sincera. No le habia agradado saber que habia hincado la rodilla ante una reina Targaryen. El Norte recordaba. Recordaba lo que habia pasado la ultima vez que un Stark se habia arrodillado ante un Targaryen. Tendría mas de un par de palabras con Jon a su regreso. Ese habia sido el pensamiento que habia martilleado la cabeza de Sansa Stark durante dias. Pero entonces habia visto llegar al enorme ejercito de la reina dragón. Sus dothrakis, sus Inmaculados, sus dragones. Todos estaban allí para ayudar, porque querían salvar Poniente de una amenaza peor que Cersei Lannister. Daenerys Targaryen habia dejado a un lado su guerra para ayudar a un pueblo que siquiera la queria allí. Y cuando tuvo delante a la hija del Rey Loco reconoció en su mirada clara la misma expresión que la propia Sansa habia tenido en el rostro la primera vez que llegó al Castillo Negro. La expresión de una mujer joven a la que le habían arrebatado su hogar, que esperaba estar haciendo lo correcto y que solo queria hacer las cosas bien. Puede que Daenerys Targaryen llegara a Invernalia para ayudarles a ganar una guerra, pero la grandeza de aquel gesto no era algo que la rubia esgrimiera por bandera. Fue cordial al presentarse. Educada. Y Sansa pensó que, si iban a vivir juntas en aquel castillo seria mejor para todos no tensar más la cuerda. Era difícil dar de comer a tantas personas y a dos dragones. Y, aunque la comida no era algo que sobrara en el Norte con el invierno ciñéndose sus cabezas, lo cierto era que el ejercito Targaryen se esforzaba por ganarse el pan: cavaban trincheras, ayudaban a entrenar, a trasladar comida, a las labores cotidianas en el castillo… Y, para cuando Jaime Lannister se presentó en las puertas de Invernalia quedó claro que ella no era la única que sentía desagrado por tal presencia. Gusano Gris, el capitán de los Inmaculados tenía la misma expresión de disgusto en el rostro. En cambio, el más alto, el fornido Capitán de los Segundos Hijos, quien nunca se separaba de Daenerys parecía divertido con la presencia del Lannister en Invernalia, como si estuviese seguro de los segundos que tardaría en matarlo si la situación lo requería. Parecía demasiado seguro de sí mismo. Aquella mañana, Lady Sansa observaba el patio donde norteños, Inmaculados, Mormont y dothrakis entrenaban- Daario Naharis, que asi se llamaba el Capitán de los Segundos Hijos parecía exquisitamente divertido blandiendo una daga de vidriagón y esquivando los embates de sus atacantes. Era bueno, muy bueno. Tan bueno como lo era Jon. Y, de un modo extraño, su modo de volverse era algo… hipnótico. Tanto que Sansa no era capaz de apartar la mirada de él. Incluso cuando el Maestre Wolkan se acercó a ella con el inventario en las manos. -Lady Sansa… -¿Hmm?- murmuró Sansa sin apartar su mirada de los movimientos de Daario. -Ne- necesitan de su consejo acerca de las reservas de grano y sorgo -continuó Wolkan- Además, los aldeanos refugiados quieren permiso para salir a talar al bosque. Sansa asintió y se apartó de la barandilla para recorrer el puente y bajar hasta el patio. Pasó al lado de Daario y Gusano Gris, sin mirarlos, con la cabeza alzada y la mirada centrada en los hombres que, a algunos metros de ella aguardaban su llegada para resolver sus dudas. -Gracias por atendernos, Lady Sansa -agradeció uno de ellos mientras la hija mayor de Ned Stark llegaba hasta ellos. Sansa asintió y tomó los pergaminos que le tendían. ㅤ ㅤ
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    0 turnos 0 maullidos
  • ɪ ᴛʜᴏᴜɢʜᴛ ɪᴛ ᴡᴀs ᴊᴜsᴛ ᴀ ɴɪɢʜᴛᴍᴀʀᴇ. (continuación)
    Fandom The Walking Dead / Supernatural / Crossover
    Categoría Drama
    ··· Continuación de un starter anterior con ⭑𝐃𝐄𝐀𝐍 𝐖𝐈𝐍𝐂𝐇𝐄𝐒𝐓𝐄𝐑⭑


    ❝Como respuesta a aquella referencia literaria, Maggie dejó ir una ligera sombra de sonrisa. Recordaba haber leido aquel libro. Hace mucho tiempo. Puede que demasiado. Cuando el mundo aun era un lugar agradable para vivir… Irónicamente, pensó Maggie, los tres mosqueteros eran cuatro. Y, en la situación en que ellos se encontraban ahora… consideraba que cuatro serian una multitud. Dio un paso hacia Dean con intención de ayudarlo a incorporarse y ponerse en pie. Pero él la retuvo con aquel gesto en que le decía que podía hacerlo solo. Asi que, Maggie volvió a retroceder y aguardó mientras él lograba incorporarse. Maggie no estaba demasiado segura de que fuera buena idea que se levantara. Pero ella no era medico y no era madre de nadie más que de su propio hijo. Sabia bien de quien debía preocuparse. Y si Dean no dejaba que se preocupara de él, tenia menos trabajo del que ocuparse.

    -De acuerdo…- asintió Maggie, quien a pesar de todo, en su fuero interno, agradecía hacer aquello acompañada. Por comodo que fuera viajar tan solo con Hershel, la verdad era que los temas de conversacion se tornaban repetitivos y demasiado monótonos. Por loque tener a su lado a un hombre adulto era de agradecer. Al menos tendría algo de lo que hablar durante la ronda- No hay demasiado con lo que familiarizarse, además nos iremos mañana. Pero entiendo lo que quieres decir.

    Los pasos de Maggie eran tranquilos mientras avanzaban por el pasillo. Necesitaban vigilar un par de ventanas, asegurarse de que las entradas seguían bloqueadas y… después des controlar que Hershel estaba bien podrían subir a la azotea.

    Mientras caminaban hacia una de las ventanas del ala este, la que tenía mejor visibilidad de la calle y de la llegada de posibles visitantes no deseados, Maggie desvió su mirada hacia Dean. Una ligera sonrisa curvó sus labios, apenas un micro gesto. Se le hacía bastante inverosímil tener que estar explicando aquellos aspectos de aquel mundo a esas alturas de la historia. Pero realmente Dean parecía tan confundido como aseguraba estar. Y no seria ella quien lo juzgase precipitadamente.

    No era la primera vez que trataba con personas que habían estado aisladas de lo que pasaba en el mundo exterior. Aun recordaba la prisión donde se habían refugiado durante algunos meses. Y aun recordaba a los presos… esos que se habían escondido en la cafetería esperando a que alguien fuese a rescatarlos. Pero ese no parecía el caso de Dean. Dean no parecía necesitar un rescate, más bien, Maggie tuvo la impresión, de que era la clase de hombre que acudía al rescate.

    -Sí, el cerebro es prácticamente la única forma de eliminarlos. Aunque tambien funciona la dinamita -comentó con cierto aire divertido- Si el cerebro muere, el cuerpo muere -inspiró profundamente- Conoci a unas personas hace algún tiempo. Ellos estuvieron en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta cuando todo esto pasó… Algunos meses después… Y antes de que el edificio volara por los aires, pudieron asistir a una grabación de una transformación en directo. Cuando mueres, da igual como, mientras que el cerebro esté bien, regresarás como una de esas cosas. El cerebro se reanima, pero solo una pequeña parte. Solo el instinto, solo esa parte que te anima a caminar y comer… El cuerpo se pudre poco a poco… -inspiró profundamente y mientras avanzaban por el pasillo, comprobó que algunas de las ventanas que habia cegado con cartones y madera todavia seguían tapadas.

    -No ha sido fácil, si te soy sincera… -asintió ella con cierto deje irónico- Cuando todo esto empezó yo vivía en Georgia con mi padre, mi hermana… amigos de la familia. Vivíamos en la granja de mi familia. Y después de aquello… el cambio fue paulatino… Me acostumbré demasiado rápido, porque intentar pelear e imponerme a esta realidad no serviría para nada. Mi cerebro se acostumbró rapido a la necesidad de sobrevivir, al hecho de que tenemos que hacer lo que sea para seguir con vida. No es la vida que querría para mi hijo o para mí, pero… Al menos seguimos con vida donde muchos otros han caído…❞
    ··· Continuación de un starter anterior con [IMPALA67] ❝Como respuesta a aquella referencia literaria, Maggie dejó ir una ligera sombra de sonrisa. Recordaba haber leido aquel libro. Hace mucho tiempo. Puede que demasiado. Cuando el mundo aun era un lugar agradable para vivir… Irónicamente, pensó Maggie, los tres mosqueteros eran cuatro. Y, en la situación en que ellos se encontraban ahora… consideraba que cuatro serian una multitud. Dio un paso hacia Dean con intención de ayudarlo a incorporarse y ponerse en pie. Pero él la retuvo con aquel gesto en que le decía que podía hacerlo solo. Asi que, Maggie volvió a retroceder y aguardó mientras él lograba incorporarse. Maggie no estaba demasiado segura de que fuera buena idea que se levantara. Pero ella no era medico y no era madre de nadie más que de su propio hijo. Sabia bien de quien debía preocuparse. Y si Dean no dejaba que se preocupara de él, tenia menos trabajo del que ocuparse. -De acuerdo…- asintió Maggie, quien a pesar de todo, en su fuero interno, agradecía hacer aquello acompañada. Por comodo que fuera viajar tan solo con Hershel, la verdad era que los temas de conversacion se tornaban repetitivos y demasiado monótonos. Por loque tener a su lado a un hombre adulto era de agradecer. Al menos tendría algo de lo que hablar durante la ronda- No hay demasiado con lo que familiarizarse, además nos iremos mañana. Pero entiendo lo que quieres decir. Los pasos de Maggie eran tranquilos mientras avanzaban por el pasillo. Necesitaban vigilar un par de ventanas, asegurarse de que las entradas seguían bloqueadas y… después des controlar que Hershel estaba bien podrían subir a la azotea. Mientras caminaban hacia una de las ventanas del ala este, la que tenía mejor visibilidad de la calle y de la llegada de posibles visitantes no deseados, Maggie desvió su mirada hacia Dean. Una ligera sonrisa curvó sus labios, apenas un micro gesto. Se le hacía bastante inverosímil tener que estar explicando aquellos aspectos de aquel mundo a esas alturas de la historia. Pero realmente Dean parecía tan confundido como aseguraba estar. Y no seria ella quien lo juzgase precipitadamente. No era la primera vez que trataba con personas que habían estado aisladas de lo que pasaba en el mundo exterior. Aun recordaba la prisión donde se habían refugiado durante algunos meses. Y aun recordaba a los presos… esos que se habían escondido en la cafetería esperando a que alguien fuese a rescatarlos. Pero ese no parecía el caso de Dean. Dean no parecía necesitar un rescate, más bien, Maggie tuvo la impresión, de que era la clase de hombre que acudía al rescate. -Sí, el cerebro es prácticamente la única forma de eliminarlos. Aunque tambien funciona la dinamita -comentó con cierto aire divertido- Si el cerebro muere, el cuerpo muere -inspiró profundamente- Conoci a unas personas hace algún tiempo. Ellos estuvieron en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta cuando todo esto pasó… Algunos meses después… Y antes de que el edificio volara por los aires, pudieron asistir a una grabación de una transformación en directo. Cuando mueres, da igual como, mientras que el cerebro esté bien, regresarás como una de esas cosas. El cerebro se reanima, pero solo una pequeña parte. Solo el instinto, solo esa parte que te anima a caminar y comer… El cuerpo se pudre poco a poco… -inspiró profundamente y mientras avanzaban por el pasillo, comprobó que algunas de las ventanas que habia cegado con cartones y madera todavia seguían tapadas. -No ha sido fácil, si te soy sincera… -asintió ella con cierto deje irónico- Cuando todo esto empezó yo vivía en Georgia con mi padre, mi hermana… amigos de la familia. Vivíamos en la granja de mi familia. Y después de aquello… el cambio fue paulatino… Me acostumbré demasiado rápido, porque intentar pelear e imponerme a esta realidad no serviría para nada. Mi cerebro se acostumbró rapido a la necesidad de sobrevivir, al hecho de que tenemos que hacer lo que sea para seguir con vida. No es la vida que querría para mi hijo o para mí, pero… Al menos seguimos con vida donde muchos otros han caído…❞
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    2
    3 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Debería crear mas starter con la familia..//
    Debería crear mas starter con la familia..//
    Me gusta
    1
    4 comentarios 0 compartidos
  • Miralos sois unos monstruos... Mírate en el espejo
    Fandom Freerol
    Categoría Acción
    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a , mi Karen personal y Dublín va por vosotras..

    En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce.
    Si eres sensible no lo leas .

    Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida.

    Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final.

    Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert.

    Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar.

    Mαrkus De Lıoncourt au de Richard
    Mia Argent
    Alexander Skorobogatov au de Gerard
    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a 🅰️, mi Karen personal y Dublín va por vosotras.. ⚠️ En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce. Si eres sensible no lo leas . Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida. Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final. Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert. Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar. [Thxpocionboy] au de Richard [Thxhacker13] [Thxrussianman95] au de Gerard
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
    Me shockea
    1
    85 turnos 0 maullidos
  • ───── STARTER CALL .ᐟ
    ᅠᅠ ♡ Jason Elaris

    El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente.
    Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde.
    Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia.
    Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical.
    ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario.

    Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio.
    Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.

     ❛ ¿Quién eres? ❜


    ───── STARTER CALL .ᐟ ᅠᅠ ♡ [jay.elaris] El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente. Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde. Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia. Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical. ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario. Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio. Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.  ❛ ¿Quién eres? ❜
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados