• ¡Mi nombre en el espacio!
    Misión Artemis II.
    Yallaaaaaa!!! x3
    ¡Mi nombre en el espacio! 🚀 🌌 Misión Artemis II. Yallaaaaaa!!! x3 :STK-53: :STK-54: :STK-54: :STK-6: :STK-5: :STK-9:
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  • 𝗥𝗲𝘃𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. 𝗘𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹: '𝗟𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗰𝗿𝗲𝘁𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗷𝗮𝗽𝗼𝗻𝗲́𝘀' (๑•̀ㅂ•́)و✧
    — 𝗣𝗮́𝗴𝗶𝗻𝗮 𝟰𝟳

    「¡𝐃𝐄𝐒𝐂𝐔𝐁𝐈𝐄𝐑𝐓𝐎ⵑ 𝐄𝐋 𝐇𝐎𝐒𝐓 𝐌𝐀́𝐒 𝐄𝐗𝐂𝐋𝐔𝐒𝐈𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐊𝐈𝐎」
    ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: 𝚈𝙾𝚂𝙷𝙸𝙼𝙸𝙽𝙴-𝚂𝙰𝙽 (ノ◕ヮ◕)ノ:・゚✧*
    Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (。♡‿♡。), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche.
    "𝙽𝚘 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚋𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚘 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎́", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "𝙻𝚕𝚎𝚐𝚞𝚎́ 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚠𝚑𝚒𝚜𝚔𝚢 𝚢 𝚜𝚊𝚕ɪ́ 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚋𝚒𝚕𝚕𝚎𝚝𝚎𝚛𝚊 𝚟𝚊𝚌ɪ́𝚊, 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚛𝚊𝚣𝚘́𝚗 𝚙𝚎𝚜𝚊𝚍𝚘, 𝚢 𝚞𝚗 𝚏𝚎𝚕𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚜𝚒 𝚍𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚝𝚛𝚘𝚜 𝚊𝚏𝚎𝚛𝚛𝚊́𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎 𝚊 𝚖𝚒 𝚖𝚊𝚗𝚐𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚒𝚛𝚖𝚎. 𝙽𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚏𝚞𝚒 𝚊 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚜𝚝 𝚌𝚕𝚞𝚋 𝚘 𝚊 𝚊𝚍𝚘𝚙𝚝𝚊𝚛 𝚞𝚗 𝚐𝚊𝚝𝚘 𝚌𝚊𝚕𝚕𝚎𝚓𝚎𝚛𝚘 𝚌𝚘𝚗 𝚝𝚛𝚊𝚓𝚎 𝚍𝚎 𝚜𝚒𝚛𝚟𝚒𝚎𝚗𝚝𝚊".

    Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "𝚞𝚗 𝚝𝚜𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚗𝚞𝚊𝚕" (⁄ ⁄>⁄ ▽⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada.
    Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (┛◉Д◉)┛彡┻━┻.

    —¿𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿𝗹𝗼?
    —𝗦𝗶 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲𝘃𝗶𝘃𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗻𝗼𝘁𝗮, 𝘀𝛊́ (◕‿◕)♡

    ⊹  ︶︶  ୨୧  ︶︶  ⊹

    ​—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua.
    ​Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello.

    ​𝗣𝗵𝗼𝘁𝗼𝘀𝗵𝗼𝗽.

    ​La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración.
    ​Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo?

    ​—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente.

    ​Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo.
    ​Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más.
    ​"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..."

    ​Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento.
    ​Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa?
    ​Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
    𝗥𝗲𝘃𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗜𝗻𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹. 𝗘𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹: '𝗟𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗰𝗿𝗲𝘁𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗷𝗮𝗽𝗼𝗻𝗲́𝘀' (๑•̀ㅂ•́)و✧ — 𝗣𝗮́𝗴𝗶𝗻𝗮 𝟰𝟳 「¡𝐃𝐄𝐒𝐂𝐔𝐁𝐈𝐄𝐑𝐓𝐎ⵑ 𝐄𝐋 𝐇𝐎𝐒𝐓 𝐌𝐀́𝐒 𝐄𝐗𝐂𝐋𝐔𝐒𝐈𝐕𝐎 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐊𝐈𝐎」 ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: 𝚈𝙾𝚂𝙷𝙸𝙼𝙸𝙽𝙴-𝚂𝙰𝙽 (ノ◕ヮ◕)ノ:・゚✧* Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (。♡‿♡。), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche. "𝙽𝚘 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚋𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚘 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎́", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "𝙻𝚕𝚎𝚐𝚞𝚎́ 𝚋𝚞𝚜𝚌𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚞𝚗 𝚠𝚑𝚒𝚜𝚔𝚢 𝚢 𝚜𝚊𝚕ɪ́ 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚋𝚒𝚕𝚕𝚎𝚝𝚎𝚛𝚊 𝚟𝚊𝚌ɪ́𝚊, 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚛𝚊𝚣𝚘́𝚗 𝚙𝚎𝚜𝚊𝚍𝚘, 𝚢 𝚞𝚗 𝚏𝚎𝚕𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚜𝚒 𝚍𝚘𝚜 𝚖𝚎𝚝𝚛𝚘𝚜 𝚊𝚏𝚎𝚛𝚛𝚊́𝚗𝚍𝚘𝚜𝚎 𝚊 𝚖𝚒 𝚖𝚊𝚗𝚐𝚊 𝚌𝚞𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊 𝚒𝚛𝚖𝚎. 𝙽𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚏𝚞𝚒 𝚊 𝚞𝚗 𝚑𝚘𝚜𝚝 𝚌𝚕𝚞𝚋 𝚘 𝚊 𝚊𝚍𝚘𝚙𝚝𝚊𝚛 𝚞𝚗 𝚐𝚊𝚝𝚘 𝚌𝚊𝚕𝚕𝚎𝚓𝚎𝚛𝚘 𝚌𝚘𝚗 𝚝𝚛𝚊𝚓𝚎 𝚍𝚎 𝚜𝚒𝚛𝚟𝚒𝚎𝚗𝚝𝚊". Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "𝚞𝚗 𝚝𝚜𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚗𝚞𝚊𝚕" (⁄ ⁄>⁄ ▽⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada. Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (┛◉Д◉)┛彡┻━┻. —¿𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿𝗹𝗼? —𝗦𝗶 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲𝘃𝗶𝘃𝗶𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗻𝗼𝘁𝗮, 𝘀𝛊́ (◕‿◕)♡ ⊹  ︶︶  ୨୧  ︶︶  ⊹ ​—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua. ​Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello. ​𝗣𝗵𝗼𝘁𝗼𝘀𝗵𝗼𝗽. ​La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración. ​Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo? ​—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente. ​Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo. ​Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más. ​"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..." ​Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento. ​Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa? ​Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
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  • 『 Es otro de esos días, la cabeza me traiciona y el recuerdo fluye tan vivo que disimular se volvió un hábito: ponerme la máscara y avanzar con una sonrisa, con el pecho por escudo.

    Hace mucho que deje de preguntarme por la obviedad de los hechos. Ya no cuestionó, no me quejo, simplemente vivo con ello resignado al pasado con un futuro incierto.

    Que te recuerde de vez en cuando o casi siempre es una forma de mantenerme ocupado cuando se hace insoportable.

    He buscado la muerte, saltar al sacrificio con la esperanza de acabar con todo y por fin liberarme del cuerpo terrenal. Pero mi cuerpo... ¡Jah!. Se sigue aferrando a respirar.

    Y cada respiro me asfixia más.

    Por cuánto tiempo podré poner el dominio mental por encima de lo emocional, quien sabe.

    No busco solucionar esto. No busco una muerte gloriosa o que mi nombre pase a la historia, nada en absoluto.

    Tan complicado se volvió.
    Tu ausencia, después de todo y aunque odie admitirlo, marco para siempre mi camino al cual me aferró con uñas y dientes con tal de sentirme un poquito vivo.』
    『 Es otro de esos días, la cabeza me traiciona y el recuerdo fluye tan vivo que disimular se volvió un hábito: ponerme la máscara y avanzar con una sonrisa, con el pecho por escudo. Hace mucho que deje de preguntarme por la obviedad de los hechos. Ya no cuestionó, no me quejo, simplemente vivo con ello resignado al pasado con un futuro incierto. Que te recuerde de vez en cuando o casi siempre es una forma de mantenerme ocupado cuando se hace insoportable. He buscado la muerte, saltar al sacrificio con la esperanza de acabar con todo y por fin liberarme del cuerpo terrenal. Pero mi cuerpo... ¡Jah!. Se sigue aferrando a respirar. Y cada respiro me asfixia más. Por cuánto tiempo podré poner el dominio mental por encima de lo emocional, quien sabe. No busco solucionar esto. No busco una muerte gloriosa o que mi nombre pase a la historia, nada en absoluto. Tan complicado se volvió. Tu ausencia, después de todo y aunque odie admitirlo, marco para siempre mi camino al cual me aferró con uñas y dientes con tal de sentirme un poquito vivo.』
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  • Bueno, es hora de tomar los datos del placiente, nombre completo porfavor, edad, sexo, estatura y peso, y si es posible para tener el registro, que es lo que siente? ♥ dolor, fiebre, nauseas? ♥ digame ♥
    Bueno, es hora de tomar los datos del placiente, nombre completo porfavor, edad, sexo, estatura y peso, y si es posible para tener el registro, que es lo que siente? ♥ dolor, fiebre, nauseas? ♥ digame ♥
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  • -Estaba patinando tranquilamente, para relajarse y no estar tan aburrida.

    Mientras tanto estaría cantando una pequeña canción que le gustaba-

    En la escarcha canta el mundo
    Bajo un cielo de cristal
    Dos sombras huelen la aurora
    Dos nombres de eternidad~
    Skoll muerde el filo del día
    Hati sueña con la sal

    De la noche y sus espejos
    Con la luna al escapar
    El bosque susurra runas!
    Que nadie puede rompeer
    Lo que nace de la furia
    También aprender a arder.

    https://youtu.be/P9QFoQvqHyg?si=LoVA9zgBck9rSDOk
    -Estaba patinando tranquilamente, para relajarse y no estar tan aburrida. Mientras tanto estaría cantando una pequeña canción que le gustaba- En la escarcha canta el mundo Bajo un cielo de cristal Dos sombras huelen la aurora Dos nombres de eternidad~ Skoll muerde el filo del día Hati sueña con la sal De la noche y sus espejos Con la luna al escapar El bosque susurra runas! Que nadie puede rompeer Lo que nace de la furia También aprender a arder. https://youtu.be/P9QFoQvqHyg?si=LoVA9zgBck9rSDOk
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  • “ Reunión familiar “
    Fandom Free rol
    Categoría Drama
    Voy conduciendo de camino a las a fueras de la cuidad, donde se encuentra la fábrica de mi familia.
    Al llegar me fijo en el aparcamiento vip que solo podemos usar mis tías y yo, el nombre de mi padre todavía sigue.
    Aparte de mi coche, también se encuentra el de mi madre.

    El de seguridad me saluda dándome los buenos días, sigo caminando solo se escucha el ruido de mis tacones.
    Irrumpo en la sala que se usa para las reuniones, donde se encuentra mi madre fumando mientras revisa unas carpetas.

    —Dime que no me habéis hecho perder el tiempo.

    Madre au Lillith Swan
    Tías au Hannah Smith y Elisabeth Turner
    Voy conduciendo de camino a las a fueras de la cuidad, donde se encuentra la fábrica de mi familia. Al llegar me fijo en el aparcamiento vip que solo podemos usar mis tías y yo, el nombre de mi padre todavía sigue. Aparte de mi coche, también se encuentra el de mi madre. El de seguridad me saluda dándome los buenos días, sigo caminando solo se escucha el ruido de mis tacones. Irrumpo en la sala que se usa para las reuniones, donde se encuentra mi madre fumando mientras revisa unas carpetas. —Dime que no me habéis hecho perder el tiempo. Madre au [CxLillith] Tías au [Mooncx_th] y [Turney_thcx]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
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  • ((Escena cerrada. Referencia a https://ficrol.com/posts/361632 ))

    Solo por una noche.
    Solo por una noche —por menos de lo que duró aquella— dejaron las etiquetas de lado. Hubo confesiones: algunas, secretos ancestrales; otras, verdades crudas; otras más, fragmentos de pasados marcados por el dolor compartido.

    Dejaron atrás, aunque fuera por un instante, todo aquello que los definía, para ser simplemente dos jóvenes: uno en espíritu y la otra en edad. Parecían cómplices de una travesura entre los largos pasillos de piedra, aferrándose a una adrenalina que, en algún momento, les fue arrebatada por las circunstancias que habían moldeado sus vidas.

    Ambos se sintieron vulnerables entre palabras, miradas y gestos. Temían incluso de sí mismos, al descubrir emociones para las que aún no existía un nombre.
    Aquella noche no fueron “el sanador” ni “su majestad”… Aquella noche fueron Kazuo y Elizabeth, sin miradas que juzgaran sus palabras o sus actos.

    Pero lo triste de aquella historia era que la realidad siempre termina golpeando con fuerza. Sus mundos —y sus propios miedos— alzaban muros que parecían impenetrables. Y aun así… siempre existía la posibilidad de encontrar alguna grieta entre ellos.

    𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉
    ((Escena cerrada. Referencia a https://ficrol.com/posts/361632 )) Solo por una noche. Solo por una noche —por menos de lo que duró aquella— dejaron las etiquetas de lado. Hubo confesiones: algunas, secretos ancestrales; otras, verdades crudas; otras más, fragmentos de pasados marcados por el dolor compartido. Dejaron atrás, aunque fuera por un instante, todo aquello que los definía, para ser simplemente dos jóvenes: uno en espíritu y la otra en edad. Parecían cómplices de una travesura entre los largos pasillos de piedra, aferrándose a una adrenalina que, en algún momento, les fue arrebatada por las circunstancias que habían moldeado sus vidas. Ambos se sintieron vulnerables entre palabras, miradas y gestos. Temían incluso de sí mismos, al descubrir emociones para las que aún no existía un nombre. Aquella noche no fueron “el sanador” ni “su majestad”… Aquella noche fueron Kazuo y Elizabeth, sin miradas que juzgaran sus palabras o sus actos. Pero lo triste de aquella historia era que la realidad siempre termina golpeando con fuerza. Sus mundos —y sus propios miedos— alzaban muros que parecían impenetrables. Y aun así… siempre existía la posibilidad de encontrar alguna grieta entre ellos. [Liz_bloodFlame]
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  • No sabia muy bien como hacer aquello, pero sabia que tenia que hacerlo. No podia desaparecer de la nada, pero tampoco podia volver a verle, no podia dejar que entrara en ese mundo, ni si quiera por unos pocos momentos, debia de protegerle.
    De modo que con un nudo en la garganta pulsa el nombre en su lista de contactos, y reza porque salte el buzón de voz.
    Cuando lo hace parte del peso en su pecho se aligera.

    — Hey, Wy… soy yo.

    Seguramente estés trabajando o conduciendo, así que… te dejo un mensaje rápido.
    Escucha… me ha salido una oportunidad de trabajo fuera del país. Es algo repentino, ya sabes cómo van estas cosas. No he tenido mucho tiempo para pensarlo ni para despedirme como se debe.

    Solo… quería que lo supieras por mí. No quería desaparecer sin más.

    Cuida de mamá, ¿vale? Y de ti mismo también, aunque sé que eso nunca ha sido tu fuerte. Intenta no meterte en líos… y encontrar a la chica perfecta que te aguante, que ya es difícil.—

    La risa que le provoca su propio comentario es realmente amarga, pero espera que ese pequeño detalle no quede grabado en el audio.

    — Wyatt… escucha. No sé cuándo voy a poder volver. Puede que pase bastante tiempo. Pero eso no cambia nada, ¿de acuerdo? Sigues siendo mi hermano pequeño, aunque ya seas más alto que yo y todo eso.

    Estoy… estoy orgulloso de ti. Aunque no te lo diga a menudo.
    Y oye… si algún día necesitas algo, lo que sea… llámame. Siempre voy a contestar. Siempre.—

    Tras sus palabras, y ante la inminente despedida, Jordan guarda unos segundos de silencio.

    — Te quiero, hermano. Nos vemos… cuando podamos.
    No sabia muy bien como hacer aquello, pero sabia que tenia que hacerlo. No podia desaparecer de la nada, pero tampoco podia volver a verle, no podia dejar que entrara en ese mundo, ni si quiera por unos pocos momentos, debia de protegerle. De modo que con un nudo en la garganta pulsa el nombre en su lista de contactos, y reza porque salte el buzón de voz. Cuando lo hace parte del peso en su pecho se aligera. — Hey, Wy… soy yo. Seguramente estés trabajando o conduciendo, así que… te dejo un mensaje rápido. Escucha… me ha salido una oportunidad de trabajo fuera del país. Es algo repentino, ya sabes cómo van estas cosas. No he tenido mucho tiempo para pensarlo ni para despedirme como se debe. Solo… quería que lo supieras por mí. No quería desaparecer sin más. Cuida de mamá, ¿vale? Y de ti mismo también, aunque sé que eso nunca ha sido tu fuerte. Intenta no meterte en líos… y encontrar a la chica perfecta que te aguante, que ya es difícil.— La risa que le provoca su propio comentario es realmente amarga, pero espera que ese pequeño detalle no quede grabado en el audio. — Wyatt… escucha. No sé cuándo voy a poder volver. Puede que pase bastante tiempo. Pero eso no cambia nada, ¿de acuerdo? Sigues siendo mi hermano pequeño, aunque ya seas más alto que yo y todo eso. Estoy… estoy orgulloso de ti. Aunque no te lo diga a menudo. Y oye… si algún día necesitas algo, lo que sea… llámame. Siempre voy a contestar. Siempre.— Tras sus palabras, y ante la inminente despedida, Jordan guarda unos segundos de silencio. — Te quiero, hermano. Nos vemos… cuando podamos.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado.

    —Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta.

    Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente.

    —Vladimir está muerto.

    El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir.

    Miró a sus padres.

    Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero.

    —No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No!

    El sonido le atravesó el pecho a Maral.

    Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura.

    Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba.

    No llores.

    No llores.

    No llores.

    Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos.

    Su padre se movió al fin.

    Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí.

    Y entonces habló.

    —¿Quién?

    Una sola palabra. Fría. Mortal.

    Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida.

    —Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos.

    Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte.

    Maral desvió la mirada apenas un segundo.

    Solo un segundo.

    Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida.

    Casi se rompe.

    Pero no.

    Volvió a alzar la mirada.

    Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor.

    Había fuego.

    —Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura.

    Maral respiró hondo.

    Sintió el temblor… y lo aplastó.

    —Sangre por sangre —repitió.

    Y esta vez, su voz no tembló.
    Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado. —Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta. Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente. —Vladimir está muerto. El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir. Miró a sus padres. Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero. —No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No! El sonido le atravesó el pecho a Maral. Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura. Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba. No llores. No llores. No llores. Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos. Su padre se movió al fin. Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí. Y entonces habló. —¿Quién? Una sola palabra. Fría. Mortal. Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida. —Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos. Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte. Maral desvió la mirada apenas un segundo. Solo un segundo. Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida. Casi se rompe. Pero no. Volvió a alzar la mirada. Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor. Había fuego. —Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura. Maral respiró hondo. Sintió el temblor… y lo aplastó. —Sangre por sangre —repitió. Y esta vez, su voz no tembló.
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  • 身元
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    «Supongo que no se puede vivir para siempre en el anonimato absoluto, siendo prácticamente un don nadie.

    Nox, es un buen nombre, lo usaré a partir de ahora. No tengo vínculos afectivos y consanguíneos que recuerde, las únicas relaciones que poseo se basan en el trabajo y las cosas que vayan saliendo de ahí, pero de ahí a más, realmente poco importa.

    Al final, esa molesta pelirroja tuvo algo de creatividad y utilidad, me servirá como un "pseudo-registro civil andante", aunque con un montón de quejas y lloriqueos encima.

    Nox, ese es el nombre que escogí, es quién seré a partir de ahora.»

    Entre toda esa reflexión interna, finalizada con una conclusión ya clara. Había terminado otro trabajo más, como casi todos los días, la rutina, el día a día, su normalidad.
    身元 ──────────────────────────── «Supongo que no se puede vivir para siempre en el anonimato absoluto, siendo prácticamente un don nadie. Nox, es un buen nombre, lo usaré a partir de ahora. No tengo vínculos afectivos y consanguíneos que recuerde, las únicas relaciones que poseo se basan en el trabajo y las cosas que vayan saliendo de ahí, pero de ahí a más, realmente poco importa. Al final, esa molesta pelirroja tuvo algo de creatividad y utilidad, me servirá como un "pseudo-registro civil andante", aunque con un montón de quejas y lloriqueos encima. Nox, ese es el nombre que escogí, es quién seré a partir de ahora.» Entre toda esa reflexión interna, finalizada con una conclusión ya clara. Había terminado otro trabajo más, como casi todos los días, la rutina, el día a día, su normalidad.
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