• "Por favor, no hagas ninguna gilipollez"
    Fandom Supernatural
    Categoría Drama
    ㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈
    ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ Dean Winchester
    ㅤㅤ

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación.

    Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer…

    Como digo, todo había marchado bien hasta que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias se convirtió en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria.

    Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción…

    -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado.

    -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín…

    -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla…

    Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean.

    -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y… bueno, todo lo demás…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
    ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈 ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ [BxbyDriver] ㅤㅤ ㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación. Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer… Como digo, todo había marchado bien hasta que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias se convirtió en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria. Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción… -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado. -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín… -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla… Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean. -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y… bueno, todo lo demás…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me entristece
    1
    1 turno 0 maullidos
  • Las hojas crujían bajo sus pies mientras el bosque ardía. Lenguas de fuego danzaban por los árboles como serpientes hambrientas, tiñendo el cielo de un rojo feroz. El humo era denso, caliente, y convertía todo en una neblina sofocante. Pero entre las llamas y el caos, una silueta masculina y de baja estatura se mueve.

    ¡Hay muchas criaturas en peligro! —gritó el vermilinguo adulto, con las mejillas sucias de hollín y los ojos brillando de determinación.

    Sniffles, siempre elegante incluso en medio del desastre, caminaba con sus largas zancadas, protegiendo con su cuerpo a dos pequeñas criaturas acurrucadas en sus brazos: las ardillitas que habían rescatado antes.


    Esquiva a un árbol que terminó por cayendo en llamas. Se abre paso entre los árboles humeantes, siguiendo los chillidos asustados de más criaturas. Sniffles se agachó para permitir que un par de conejitos se ocultaran bajo su bata de científico.

    ¡Allá hay más criaturas que salvar! —dijo sin detenerse, jadeando un tanto nervioso.

    A medida que la noche caía sobre el bosque carbonizado, la silueta de un oso hormiguero humanoide com gafas desaparecía entre las brasas, llevando a salvo a un pequeño cúmulo de criaturas que, en otro mundo, no habrían tenido salvación.
    El viento trajo un murmullo confuso desde las sombras de la espesura.
    Las hojas crujían bajo sus pies mientras el bosque ardía. Lenguas de fuego danzaban por los árboles como serpientes hambrientas, tiñendo el cielo de un rojo feroz. El humo era denso, caliente, y convertía todo en una neblina sofocante. Pero entre las llamas y el caos, una silueta masculina y de baja estatura se mueve. ¡Hay muchas criaturas en peligro! —gritó el vermilinguo adulto, con las mejillas sucias de hollín y los ojos brillando de determinación. Sniffles, siempre elegante incluso en medio del desastre, caminaba con sus largas zancadas, protegiendo con su cuerpo a dos pequeñas criaturas acurrucadas en sus brazos: las ardillitas que habían rescatado antes. Esquiva a un árbol que terminó por cayendo en llamas. Se abre paso entre los árboles humeantes, siguiendo los chillidos asustados de más criaturas. Sniffles se agachó para permitir que un par de conejitos se ocultaran bajo su bata de científico. ¡Allá hay más criaturas que salvar! —dijo sin detenerse, jadeando un tanto nervioso. A medida que la noche caía sobre el bosque carbonizado, la silueta de un oso hormiguero humanoide com gafas desaparecía entre las brasas, llevando a salvo a un pequeño cúmulo de criaturas que, en otro mundo, no habrían tenido salvación. El viento trajo un murmullo confuso desde las sombras de la espesura.
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 turnos 0 maullidos

  • En la hora sin nombre,
    cuando la luna sangra sobre torres quebradas,
    las campanas no llaman a la fe,
    sino al pacto sellado en sombras.

    Los muros susurran plegarias rotas,
    y los ídolos, cubiertos de carboncillo,
    vigilan con ojos vacíos la procesión de almas condenadas.


    En la penumbra, la verdad se disuelve como carne en veneno;
    no hay redención, solo el filo que separa la cordura del abismo.

    Escucha… ¿Oyes el coro de voces antiguas?

    No son ángeles, somos cazadores que olvidamos nuestros nombres.
    Porque la medianoche no es tiempo, es herida abierta, es juramento eterno: morir… o despertar en la pesadilla.
    En la hora sin nombre, cuando la luna sangra sobre torres quebradas, las campanas no llaman a la fe, sino al pacto sellado en sombras. Los muros susurran plegarias rotas, y los ídolos, cubiertos de carboncillo, vigilan con ojos vacíos la procesión de almas condenadas. En la penumbra, la verdad se disuelve como carne en veneno; no hay redención, solo el filo que separa la cordura del abismo. Escucha… ¿Oyes el coro de voces antiguas? No son ángeles, somos cazadores que olvidamos nuestros nombres. Porque la medianoche no es tiempo, es herida abierta, es juramento eterno: morir… o despertar en la pesadilla.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    10 turnos 0 maullidos
  • LA LUNA EXIGE FUEGO
    Fandom One Piece, libre
    Categoría Terror
    PORTGAS D. ACE

    *El campo era el infierno, pero no por mi voluntad, sino por la maldición que brotaba de mi piel. Cada uno de los enemigos cercanos se reducía a cenizas, y aunque eso podía celebrarse, yo no podía hacerlo.*

    *La luna llena colgaba como un ojo blanco sobre el caos, y su luz parecía clavarse en mi espalda, en mi pecho, en mis huesos, atravesándome dolorosamente, dejándome de rodillas, jadeando. Mis manos ya no eran mías. Ni siquiera eran humanas. Con ellas me aferraba al suelo, dejando marcas ardientes sobre la piedra. Las garras crecían, los colmillos se asomaban, y mi voz se quebraba entre rugidos y gritos.*

    —¡No ahora!

    *Un gruñido reemplazaba mi voz, mientras mi sombra se alargaba y se deformaba.
    Los soldados enemigos retrocedieron, no por miedo al fuego, sino por lo que veían emerger de él, de mí: un lobo envuelto en llamas, con ojos como carbones vivos y una furia que no distinguía aliados de amenazas.*

    —Aaaah!! Ggggghhh!!!

    *Pero aún resistía. Me aferraba a mi nombre, a mi memoria, a la promesa que había hecho bajo un cielo más amable, más natural, fuera de esta isla. Viviremos sin arrepentimientos, y seremos más libres que nadie...*

    *Cada latido era una batalla. Cada llama, una advertencia. Temblores incontrolables sacudían mi ser.
    Y entonces, en medio del estruendo, se alzó. Mitad hombre, mitad bestia, completamente fuego.
    No para destruir.
    Sino para proteger los secretos que se ocultaban en este lugar.*

    —Grrrrrrrrrr!!! GRRRRRR!!!

    *Las historias que escuché al fijar el rumbo hacia acá eran ciertas. En esta isla el aire está enrarecido, y la luna tiene un efecto maldito sobre aquellos a los que baña con su luz cuando mira en lo alto sin parpadear.
    La luna exige fuego, exige sangre enemiga, exige, reclama la fuerza de aquellos que doblega a su voluntad para proteger el tesoro que se guarda celosamente en algún lugar de esta isla...*

    —WAAAAAAUUUUUUUUUUU!!!!

    *Eché la cabeza atrás, ofrendando mi garganta a la luna, y un aullido animal cimbró el aire. Ya no era tan sólo un hombre que podía usar el fuego. Ahora era un licántropo...
    ¿Cuándo hubiera imaginado que mi deseo sería mi maldición?
    La pregunta de aquel anciano vagabundo al desembarcar en esta isla me había parecido extraña. Pero respondí con sinceridad. Si pudiera elegir alguna criatura de oscuridad que me gustaría ser, yo había escogido el hombre lobo. ¿Pero volverme uno así como así?
    Tenía que liberarme... Así que continuaba con esa lucha interior, aferrándome a la humanidad que aún conservaba, la cual se extinguía lenta, pero implacablemente.*

    "Debo volver al mar..."

    *Fue lo que quise decir. Pero en lugar de eso los rugidos completamente ininteligibles de una bestia sustituyeron mi voz...*
    PORTGAS D. ACE *El campo era el infierno, pero no por mi voluntad, sino por la maldición que brotaba de mi piel. Cada uno de los enemigos cercanos se reducía a cenizas, y aunque eso podía celebrarse, yo no podía hacerlo.* *La luna llena colgaba como un ojo blanco sobre el caos, y su luz parecía clavarse en mi espalda, en mi pecho, en mis huesos, atravesándome dolorosamente, dejándome de rodillas, jadeando. Mis manos ya no eran mías. Ni siquiera eran humanas. Con ellas me aferraba al suelo, dejando marcas ardientes sobre la piedra. Las garras crecían, los colmillos se asomaban, y mi voz se quebraba entre rugidos y gritos.* —¡No ahora! *Un gruñido reemplazaba mi voz, mientras mi sombra se alargaba y se deformaba. Los soldados enemigos retrocedieron, no por miedo al fuego, sino por lo que veían emerger de él, de mí: un lobo envuelto en llamas, con ojos como carbones vivos y una furia que no distinguía aliados de amenazas.* —Aaaah!! Ggggghhh!!! *Pero aún resistía. Me aferraba a mi nombre, a mi memoria, a la promesa que había hecho bajo un cielo más amable, más natural, fuera de esta isla. Viviremos sin arrepentimientos, y seremos más libres que nadie...* *Cada latido era una batalla. Cada llama, una advertencia. Temblores incontrolables sacudían mi ser. Y entonces, en medio del estruendo, se alzó. Mitad hombre, mitad bestia, completamente fuego. No para destruir. Sino para proteger los secretos que se ocultaban en este lugar.* —Grrrrrrrrrr!!! GRRRRRR!!! *Las historias que escuché al fijar el rumbo hacia acá eran ciertas. En esta isla el aire está enrarecido, y la luna tiene un efecto maldito sobre aquellos a los que baña con su luz cuando mira en lo alto sin parpadear. La luna exige fuego, exige sangre enemiga, exige, reclama la fuerza de aquellos que doblega a su voluntad para proteger el tesoro que se guarda celosamente en algún lugar de esta isla...* —WAAAAAAUUUUUUUUUUU!!!! *Eché la cabeza atrás, ofrendando mi garganta a la luna, y un aullido animal cimbró el aire. Ya no era tan sólo un hombre que podía usar el fuego. Ahora era un licántropo... ¿Cuándo hubiera imaginado que mi deseo sería mi maldición? La pregunta de aquel anciano vagabundo al desembarcar en esta isla me había parecido extraña. Pero respondí con sinceridad. Si pudiera elegir alguna criatura de oscuridad que me gustaría ser, yo había escogido el hombre lobo. ¿Pero volverme uno así como así? Tenía que liberarme... Así que continuaba con esa lucha interior, aferrándome a la humanidad que aún conservaba, la cual se extinguía lenta, pero implacablemente.* "Debo volver al mar..." *Fue lo que quise decir. Pero en lugar de eso los rugidos completamente ininteligibles de una bestia sustituyeron mi voz...*
    Tipo
    Individual
    Líneas
    2
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Toca preparar la cena. ¿Unos espaguetis a la carbonara? Sí es verdad, es pequeña está olla con todo lo que como.
    — Toca preparar la cena. ¿Unos espaguetis a la carbonara? Sí es verdad, es pequeña está olla con todo lo que como.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    34 turnos 0 maullidos
  • — Mira lo que le traje a Carboncillo de la ciudad, Alan. A Mich le traje uno de pececito también.~

    [shadow_copper_lobster_243]
    — Mira lo que le traje a Carboncillo de la ciudad, Alan. A Mich le traje uno de pececito también.~ [shadow_copper_lobster_243]
    Me encocora
    1
    5 turnos 0 maullidos
  • “Donde mueren las voces”

    Soundtrack: https://www.youtube.com/watch?v=QHnwDuzR1wg&list=RDQHnwDuzR1wg&start_radio=1

    Nysarra tenía nueve años y ojos demasiado cansados para su edad. No porque supiera mucho, sino porque veía más de lo que debía. Los otros niños en el campamento decían que estaba loca, que hablaba sola, que tenía pesadillas a gritos.
    Solo su hermano mayor, Elian, le creía.
    Elian le había dado un pequeño aparato de metal, como un walkie-talkie sin antena.
    —Si te pasa algo... algo de verdad, aprieta este botón. Yo vendré. Siempre — Y él lo hacía. Siempre.

    Pero la noche del tercer viernes, los muertos no susurraban... gritaban.

    Nysarra temblaba en su litera mientras las sombras se estiraban por las paredes. Aquello no era como los otros fantasmas. No se lamentaba ni pedía ayuda. Este ser quería algo. Sentía su hambre. Cuando vio cómo la forma oscura se materializaba frente a su cama, con ojos como carbones ardientes y dedos que goteaban sombra líquida, no pensó. Corrió. Descalza, con los pies helados, se internó en el bosque, tropezando con raíces y ramas. La criatura venía tras ella, siempre detrás, sin hacer ruido pero llenándolo todo. En medio de su huida, sus dedos se cerraron alrededor del aparato de Elian. Lo apretó.

    Y él vino.

    Apareció con linterna en mano, gritando su nombre entre la oscuridad.
    —¡Nia! ¿Dónde estás?- Ella corrió hacia su voz, pero el suelo era barro resbaloso y la orilla del río estaba cerca.

    Un mal paso.
    Un grito.
    Agua helada.

    El mundo giró. Nysarra apenas sabía flotar. Gritó. Tragó agua. Brazos fuertes la tomaron.

    Elian.

    Entre la corriente, logró empujarla hacia una rama. Ella se sostuvo, temblando, llorando.

    —¡Sube! —le gritó entre sollozos.
    —La rama no aguanta a los dos —respondió él. Le sonrió. Como siempre. Como si no tuviera miedo. Y se soltó.
    —¡¡Elian!!- Gritó Nyssa desesperada.
    —Te amo, Nia. Nunca olvides eso- Su cuerpo fue arrastrado por el agua. Nysarra bajó como pudo, rodando por barro, raíces, ramas. Sangraba, tenía raspones en el rostro y piernas, pero no se detuvo. Lo encontró flotando cerca de la orilla, inmóvil, con los ojos cerrados. Lo arrastró fuera del río, con manos temblorosas.
    —Vamos, Elian. Ya, despierta... -Le apretó el pecho. Le sopló aire. Lloró sobre él. Pero su hermano ya no estaba. El campamento despertó con su llanto. La encontraron abrazada al cuerpo. Y entonces comenzaron los murmullos.

    "Es su culpa."
    "Esa niña está maldita."
    "¿No decía que hablaba con los muertos?"

    Nyssara solo calló. Desde ese día evitaba hablar de Elian. No porque lo hubiera olvidado, sino porque pronunciar su nombre dolía más que el silencio. En sueños, él seguía apareciendo. Nunca hablaba. A veces estaba de pie bajo el agua, con la linterna encendida en la mano, aún goteando río. Otras, aparecía en la rama rota, justo antes de soltarse, con esa sonrisa suya que parecía perdonarlo todo. Y a veces… solo estaba allí, de pie junto a su cama, empapado y temblando, con los ojos llenos de amor y pena.

    El aparato que Elian le había dado aún descansaba bajo su almohada. Lo apretaba cada noche, sabiendo que no volvería a responder. Y sin embargo, parte de ella no dejaba de esperar. Dejó de llorar en voz alta. Se guardó el dolor como un secreto sucio, como si haber sobrevivido fuera un castigo que debía pagar en silencio.

    Dejó de ser la misma. La poca esperanza que alguna vez había habitado en su pecho se desvaneció. Ya no soñaba con días mejores, ni buscaba consuelo. Solo existía. Su familia también cambió. Su madre apenas la miraba, como si temiera lo que vería en sus ojos. Su padre hablaba con distancia, como si las palabras se volvieran espinas en su garganta. Nadie lo decía, pero todos la juzgaban. Como si su dolor fuera menos válido. Como si su existencia fuera una culpa.
    “Donde mueren las voces” Soundtrack: https://www.youtube.com/watch?v=QHnwDuzR1wg&list=RDQHnwDuzR1wg&start_radio=1 Nysarra tenía nueve años y ojos demasiado cansados para su edad. No porque supiera mucho, sino porque veía más de lo que debía. Los otros niños en el campamento decían que estaba loca, que hablaba sola, que tenía pesadillas a gritos. Solo su hermano mayor, Elian, le creía. Elian le había dado un pequeño aparato de metal, como un walkie-talkie sin antena. —Si te pasa algo... algo de verdad, aprieta este botón. Yo vendré. Siempre — Y él lo hacía. Siempre. Pero la noche del tercer viernes, los muertos no susurraban... gritaban. Nysarra temblaba en su litera mientras las sombras se estiraban por las paredes. Aquello no era como los otros fantasmas. No se lamentaba ni pedía ayuda. Este ser quería algo. Sentía su hambre. Cuando vio cómo la forma oscura se materializaba frente a su cama, con ojos como carbones ardientes y dedos que goteaban sombra líquida, no pensó. Corrió. Descalza, con los pies helados, se internó en el bosque, tropezando con raíces y ramas. La criatura venía tras ella, siempre detrás, sin hacer ruido pero llenándolo todo. En medio de su huida, sus dedos se cerraron alrededor del aparato de Elian. Lo apretó. Y él vino. Apareció con linterna en mano, gritando su nombre entre la oscuridad. —¡Nia! ¿Dónde estás?- Ella corrió hacia su voz, pero el suelo era barro resbaloso y la orilla del río estaba cerca. Un mal paso. Un grito. Agua helada. El mundo giró. Nysarra apenas sabía flotar. Gritó. Tragó agua. Brazos fuertes la tomaron. Elian. Entre la corriente, logró empujarla hacia una rama. Ella se sostuvo, temblando, llorando. —¡Sube! —le gritó entre sollozos. —La rama no aguanta a los dos —respondió él. Le sonrió. Como siempre. Como si no tuviera miedo. Y se soltó. —¡¡Elian!!- Gritó Nyssa desesperada. —Te amo, Nia. Nunca olvides eso- Su cuerpo fue arrastrado por el agua. Nysarra bajó como pudo, rodando por barro, raíces, ramas. Sangraba, tenía raspones en el rostro y piernas, pero no se detuvo. Lo encontró flotando cerca de la orilla, inmóvil, con los ojos cerrados. Lo arrastró fuera del río, con manos temblorosas. —Vamos, Elian. Ya, despierta... -Le apretó el pecho. Le sopló aire. Lloró sobre él. Pero su hermano ya no estaba. El campamento despertó con su llanto. La encontraron abrazada al cuerpo. Y entonces comenzaron los murmullos. "Es su culpa." "Esa niña está maldita." "¿No decía que hablaba con los muertos?" Nyssara solo calló. Desde ese día evitaba hablar de Elian. No porque lo hubiera olvidado, sino porque pronunciar su nombre dolía más que el silencio. En sueños, él seguía apareciendo. Nunca hablaba. A veces estaba de pie bajo el agua, con la linterna encendida en la mano, aún goteando río. Otras, aparecía en la rama rota, justo antes de soltarse, con esa sonrisa suya que parecía perdonarlo todo. Y a veces… solo estaba allí, de pie junto a su cama, empapado y temblando, con los ojos llenos de amor y pena. El aparato que Elian le había dado aún descansaba bajo su almohada. Lo apretaba cada noche, sabiendo que no volvería a responder. Y sin embargo, parte de ella no dejaba de esperar. Dejó de llorar en voz alta. Se guardó el dolor como un secreto sucio, como si haber sobrevivido fuera un castigo que debía pagar en silencio. Dejó de ser la misma. La poca esperanza que alguna vez había habitado en su pecho se desvaneció. Ya no soñaba con días mejores, ni buscaba consuelo. Solo existía. Su familia también cambió. Su madre apenas la miraba, como si temiera lo que vería en sus ojos. Su padre hablaba con distancia, como si las palabras se volvieran espinas en su garganta. Nadie lo decía, pero todos la juzgaban. Como si su dolor fuera menos válido. Como si su existencia fuera una culpa.
    Me entristece
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Melioë, diosa de mentira y verdad, de odio y amor, de locura y cordura, de luz y oscuridad, de vida y muerte... Una mujer de hermosa e irresistible belleza y de un poder incontenible e inestable, hija de la primavera misma, era como un capullo oscuro que florecía en la penumbra, completamente hermoso, con un aroma dulce y de granate intenso, una flor rodeada de espinas muy afiladas capaces de atravesar incluso almas.
    Melinoë, forjada en el fuego del inframundo, como una flor que crece en la adversidad, hija no solo de nombre de Hades, sino también en espíritu del dios más temido por mortales, almas y dioses. Aunque no corría la sangre del dios de la muerte por sus venas, el fuego implacable de este sí lo hacía, y la había vuelto una mujer fuerte e imponente. Su madre, la diosa que florece incluso en el fuego del inframundo, la mujer que llevó vida al lugar más muerto de todo el mundo, la había vuelto dulce, bondadosa y completamente capaz de llorar por los que vagaban sin rumbo y por aquellos a quienes ella corrompía.
    La diosa se encontraba sentada en la sala del trono, sola, mirando cada detalle como si sus ojos no fueran a ver de nuevo aquello. Lo miró sin parar: las molduras, el color de las paredes, cada textura de estas, cada pequeña línea en el mármol negro del piso, cada adorno en las columnas, hasta que llegó al candelabro en la esquina de la pared. Una vela solitaria brillaba arrogante, iluminando la oscuridad de la sala con fuerza, como si ella sola pudiera hacer desaparecer toda la tiniebla del Hades.
    La diosa, que siempre había carecido de la capacidad de sentir dolor cuando estaba dentro de aquel castillo, se vio tentada en tocarla, en sentir el irradiado calor en su piel, en tener entre sus dedos esa llama arrogante que luchaba contra la adversidad tal como ella luchaba por no iluminar el inframundo como siempre lo hacía. Tocó la cera caliente que escurría por el torso alargado de la vela, y la sensación le agradó, cedosa, como si un aceite se esparciera por sus dedos. El aroma también era adictivo, dulce y carbonizado, como los árboles quemados por los ríos de lava en el Tártaro. No lo pudo resistir y tomó la vela entre sus manos, llenándolas de cera. Aferrada al calor que apenas si la rozaba, que apenas si la hacía sentir abrigada, y entonces, con la luz titilando entre sus manos y la cera bañándolas, la apagó, cerrando sus manos sobre el pabilo como quien quita una vida de tajo, apagándola de golpe sin preguntar ni dar explicaciones.


    #desafiodivino #misiondiarialunes ─⁠──⁠─ ☾
    Melioë, diosa de mentira y verdad, de odio y amor, de locura y cordura, de luz y oscuridad, de vida y muerte... Una mujer de hermosa e irresistible belleza y de un poder incontenible e inestable, hija de la primavera misma, era como un capullo oscuro que florecía en la penumbra, completamente hermoso, con un aroma dulce y de granate intenso, una flor rodeada de espinas muy afiladas capaces de atravesar incluso almas. Melinoë, forjada en el fuego del inframundo, como una flor que crece en la adversidad, hija no solo de nombre de Hades, sino también en espíritu del dios más temido por mortales, almas y dioses. Aunque no corría la sangre del dios de la muerte por sus venas, el fuego implacable de este sí lo hacía, y la había vuelto una mujer fuerte e imponente. Su madre, la diosa que florece incluso en el fuego del inframundo, la mujer que llevó vida al lugar más muerto de todo el mundo, la había vuelto dulce, bondadosa y completamente capaz de llorar por los que vagaban sin rumbo y por aquellos a quienes ella corrompía. La diosa se encontraba sentada en la sala del trono, sola, mirando cada detalle como si sus ojos no fueran a ver de nuevo aquello. Lo miró sin parar: las molduras, el color de las paredes, cada textura de estas, cada pequeña línea en el mármol negro del piso, cada adorno en las columnas, hasta que llegó al candelabro en la esquina de la pared. Una vela solitaria brillaba arrogante, iluminando la oscuridad de la sala con fuerza, como si ella sola pudiera hacer desaparecer toda la tiniebla del Hades. La diosa, que siempre había carecido de la capacidad de sentir dolor cuando estaba dentro de aquel castillo, se vio tentada en tocarla, en sentir el irradiado calor en su piel, en tener entre sus dedos esa llama arrogante que luchaba contra la adversidad tal como ella luchaba por no iluminar el inframundo como siempre lo hacía. Tocó la cera caliente que escurría por el torso alargado de la vela, y la sensación le agradó, cedosa, como si un aceite se esparciera por sus dedos. El aroma también era adictivo, dulce y carbonizado, como los árboles quemados por los ríos de lava en el Tártaro. No lo pudo resistir y tomó la vela entre sus manos, llenándolas de cera. Aferrada al calor que apenas si la rozaba, que apenas si la hacía sentir abrigada, y entonces, con la luz titilando entre sus manos y la cera bañándolas, la apagó, cerrando sus manos sobre el pabilo como quien quita una vida de tajo, apagándola de golpe sin preguntar ni dar explicaciones. #desafiodivino #misiondiarialunes ─⁠──⁠─ ☾
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • - Se escuchaba el ruido de la televisión de fondo mientras ella se estaba vistiendo con pantalón negro , camisa negra y un cinturon del mismo tono.

    " Noticias internacionales, el día de ayer en el lado oeste de Londres, la policía encontró, en el departamento de uno de los integrantes de la familia Carbone, una escena escalofriante.
    Aún se está investigando para saber si Paul Carbone que podría ser el cuerpo descuartizado que se encontró, junto a más de 8 de su equipo de seguridad.
    Las cámaras de seguridad no captaron nada solo hubo interferencia en ciertos puntos.
    Los vecinos del lugar tampoco vieron a nadie salir , ¿Será un asesinato perfectamente ejecutado, o un ataque de ira por parte del integrante de la familia Carbone?
    Lo sabremos dentro de los días "

    La mujer escucho la noticia mientras se preparaba un mokaccino, el café se había vuelto su mejor amigo estos meses para mantenerse despierta. En eso su teléfono suena , mira el número y reconoce el prefijo, Turquía -

    Aló..

    : En que diablos pensabas mujer!. Por esa razón mandaste a tu hijo conmigo?

    También es un gusto escucharte Asla, tanto tiempo.

    : no me cambies el tema, toma el primer vuelo y ven a casa. Necesito los detalles de lo que ocurre ... Hermana

    - esa palabra no la había escuchado en más de 20 años cuando a los 15 se fue de la protección de los Soykan.-

    Bien iré pero te responderé solo lo que puedas saber

    : Enviaré a Ati para que vaya a recogerte al aeropuerto.

    -del otro lado colgaron el teléfono, y la joven solo suspiro, Aslan era astuto pero impulsivo, no podía contarle todo si lo hacía podía involucrarlos en una guerra estúpida. Tomo su chaqueta , miro un momento la televisión y luego la apagó, saliendo de la habitación en dirección al aeropuerto -
    - Se escuchaba el ruido de la televisión de fondo mientras ella se estaba vistiendo con pantalón negro , camisa negra y un cinturon del mismo tono. " Noticias internacionales, el día de ayer en el lado oeste de Londres, la policía encontró, en el departamento de uno de los integrantes de la familia Carbone, una escena escalofriante. Aún se está investigando para saber si Paul Carbone que podría ser el cuerpo descuartizado que se encontró, junto a más de 8 de su equipo de seguridad. Las cámaras de seguridad no captaron nada solo hubo interferencia en ciertos puntos. Los vecinos del lugar tampoco vieron a nadie salir , ¿Será un asesinato perfectamente ejecutado, o un ataque de ira por parte del integrante de la familia Carbone? Lo sabremos dentro de los días " La mujer escucho la noticia mientras se preparaba un mokaccino, el café se había vuelto su mejor amigo estos meses para mantenerse despierta. En eso su teléfono suena , mira el número y reconoce el prefijo, Turquía - Aló.. 📱: En que diablos pensabas mujer!. Por esa razón mandaste a tu hijo conmigo? También es un gusto escucharte Asla, tanto tiempo. 📱: no me cambies el tema, toma el primer vuelo y ven a casa. Necesito los detalles de lo que ocurre ... Hermana - esa palabra no la había escuchado en más de 20 años cuando a los 15 se fue de la protección de los Soykan.- Bien iré pero te responderé solo lo que puedas saber 📱: Enviaré a Ati para que vaya a recogerte al aeropuerto. -del otro lado colgaron el teléfono, y la joven solo suspiro, Aslan era astuto pero impulsivo, no podía contarle todo si lo hacía podía involucrarlos en una guerra estúpida. Tomo su chaqueta , miro un momento la televisión y luego la apagó, saliendo de la habitación en dirección al aeropuerto -
    0 turnos 0 maullidos
  • - Después de volver al departamento, salió con un traje negro completo y un cubre boca, su cabello era de color negro, llevaba un estuche de guitarra, dónde llevaba su rifle de francotirador. Camino con calma hacia unas 6 cuadras y entro a un edificio como si fuera parte de los residentes, utilizo las escaleras de emergencia hasta llegar a la azotea . Ahí arriba saco el arma del estuche preparo el arma con suma tranquilidad silbando, se cubrió la boca con el pañuelo que llevaba y busco el ángulo apoyando su rodilla en el piso buscando su objetivo con la mira.-

    Vamos niño bonito dame tu mejor imagen..

    - dijo agudizando su mirada hasta que pudo ver a Paul Carbone saliendo de una habitación. Una sonrisa se amplio debajo del pañuelo-

    Te tengo...Di whisky..

    - cargo el arma y disparo , el disparo atravesó la ventana rompiéndola y diendole en el hombro del francés. El equipo de seguridad corrió a cubrirlo mientras el objetivo se escondía detrás de un sillon-

    Aah vamos.. te creía más duro.

    - balas comenzaron a salir desde el departamento buscando a la persona.
    Mientras la joven tarareaba el " puente de Londres", guardando el rifle y sacando una pistola que apunto al pilar del edificio enganchando un gancho al concreto. Se lanzó en dirección a la ventana ya rota y entro como alma en pena , sacando dos cuchillos en cada mano y comenzó a atacar a los guardias-

    - Después de volver al departamento, salió con un traje negro completo y un cubre boca, su cabello era de color negro, llevaba un estuche de guitarra, dónde llevaba su rifle de francotirador. Camino con calma hacia unas 6 cuadras y entro a un edificio como si fuera parte de los residentes, utilizo las escaleras de emergencia hasta llegar a la azotea . Ahí arriba saco el arma del estuche preparo el arma con suma tranquilidad silbando, se cubrió la boca con el pañuelo que llevaba y busco el ángulo apoyando su rodilla en el piso buscando su objetivo con la mira.- Vamos niño bonito dame tu mejor imagen.. - dijo agudizando su mirada hasta que pudo ver a Paul Carbone saliendo de una habitación. Una sonrisa se amplio debajo del pañuelo- Te tengo...Di whisky.. - cargo el arma y disparo , el disparo atravesó la ventana rompiéndola y diendole en el hombro del francés. El equipo de seguridad corrió a cubrirlo mientras el objetivo se escondía detrás de un sillon- Aah vamos.. te creía más duro. - balas comenzaron a salir desde el departamento buscando a la persona. Mientras la joven tarareaba el " puente de Londres", guardando el rifle y sacando una pistola que apunto al pilar del edificio enganchando un gancho al concreto. Se lanzó en dirección a la ventana ya rota y entro como alma en pena , sacando dos cuchillos en cada mano y comenzó a atacar a los guardias-
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados