• Jay: A veces miro estos anillos, las cadenas, las joyas… y pienso en todo lo que costaron de verdad. No hablo de dinero, hablo de noches, errores y cosas que no puedo borrar. Siguen conmigo, como recuerdos de una vida que ya no quiero. Y me pregunto… ¿puede algo cambiar de significado cuando cambias tú? Porque antes los llevaba como símbolo de poder, y ahora solo me recuerdan de dónde vengo… y lo lejos que quiero ir.
    Jay: A veces miro estos anillos, las cadenas, las joyas… y pienso en todo lo que costaron de verdad. No hablo de dinero, hablo de noches, errores y cosas que no puedo borrar. Siguen conmigo, como recuerdos de una vida que ya no quiero. Y me pregunto… ¿puede algo cambiar de significado cuando cambias tú? Porque antes los llevaba como símbolo de poder, y ahora solo me recuerdan de dónde vengo… y lo lejos que quiero ir.
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ****Edad del Caos****
    El Árbol de las Almas"

    Con el paso de los meses, el nombre de Yen dejó de ser solo un susurro entre enemigos y se convirtió en un símbolo, "La Hija del Monstruo".

    Así la llamaban los Elunai, los soldados, incluso los demonios que habían sobrevivido a su furia. Lo que nació como un insulto terminó transformándose en un título que Yen portaba con orgullo. Cada vez que lo escuchaba, no sentía vergüenza sino una extraña satisfacción. Era la prueba de que su existencia pesaba en el mundo. De que ya no era la niña olvidada en un calabozo sino que era alguien a quien temer.

    Pero mientras su leyenda crecía, la de los Elunai comenzaba a desmoronarse, las generaciones dejaron de renovarse. Los nacimientos disminuyeron. Los templos ya no podían ocultarlo: algo estaba fallando en la raíz misma de su raza.

    No sabían que su destino ya había sido sellado mucho antes. En las sombras de la guerra, Ozma había descubierto el secreto mejor guardado de los dioses: "El Árbol de las Almas".

    No era un símbolo ni un mito, era una prisión. Cada Elunai que moría no regresaba al flujo natural de la existencia. Su alma era arrastrada hacia ese árbol, atrapada, reciclada y obligada a renacer una y otra vez como parte de la misma raza. Un ciclo cerrado, perfecto, controlado.

    Los dioses no otorgaban vida, la administraban, así evitaban compartir su poder con nuevas almas. Así mantenían intacto el número de aquellos bendecidos. Así aseguraban que su dominio jamás fuera desafiado.

    Ozma no buscó ese árbol por odio, lo buscó por amor. Durante años, entre ruinas y templos destruidos, reunió fragmentos de conocimiento, persiguió rumores, desenterró secretos con un solo objetivo: Encontrar el alma de Selin y devolverla para darle un nuevo cuerpo.

    Pero cuando finalmente encontró el Árbol de las Almas no la halló, no estaba allí, no había rastro de ella, ni esencia o eco, tampoco fragmentos.

    Era como si Selin jamás hubiese existido. En ese instante algo en Ozma se quebró de forma irreversible, porque la muerte y el tiempo podía aceptarlos, pero aquello era peor que la muerte, era el olvido absoluto, la negación de toda existencia.

    La furia que nació en él no fue como las anteriores, no fue un estallido, fue algo más frío y profundo. Ozma no destruyó el Árbol, lo corrompió silenciosamente sin que los dioses lo notaran. Alteró su esencia, envenenó su función, rompió su ciclo desde dentro. Las almas ya no serían reclamadas, ya no regresarían, ya no alimentarían el sistema que los dioses habían creado.

    Los Elunai seguirían viviendo pero lentamente se extinguirían. No lo hizo solo por venganza, también lo hizo por Yen, porque comprendió algo aterrador: Si los dioses pudieron borrar a Selin… También podrían borrar a su hija.

    Y eso eso era algo que jamás permitiría, ya había perdido a Selin y a su hija no nacida, no perdería a Yen. Desde ese momento, la guerra dejó de ser una lucha contra templos o ejércitos. Se convirtió en algo mucho más oscuro, Ozma ya no peleaba por justicia ni siquiera por venganza, ahora peleaba contra el propio orden del mundo y mientras él se hundía cada vez más en esa oscuridad, Yen, la Hija del Monstruo… Caminaba sin saber que el destino que la aguardaba era incluso más cruel que el de su padre.
    ****Edad del Caos**** El Árbol de las Almas" Con el paso de los meses, el nombre de Yen dejó de ser solo un susurro entre enemigos y se convirtió en un símbolo, "La Hija del Monstruo". Así la llamaban los Elunai, los soldados, incluso los demonios que habían sobrevivido a su furia. Lo que nació como un insulto terminó transformándose en un título que Yen portaba con orgullo. Cada vez que lo escuchaba, no sentía vergüenza sino una extraña satisfacción. Era la prueba de que su existencia pesaba en el mundo. De que ya no era la niña olvidada en un calabozo sino que era alguien a quien temer. Pero mientras su leyenda crecía, la de los Elunai comenzaba a desmoronarse, las generaciones dejaron de renovarse. Los nacimientos disminuyeron. Los templos ya no podían ocultarlo: algo estaba fallando en la raíz misma de su raza. No sabían que su destino ya había sido sellado mucho antes. En las sombras de la guerra, Ozma había descubierto el secreto mejor guardado de los dioses: "El Árbol de las Almas". No era un símbolo ni un mito, era una prisión. Cada Elunai que moría no regresaba al flujo natural de la existencia. Su alma era arrastrada hacia ese árbol, atrapada, reciclada y obligada a renacer una y otra vez como parte de la misma raza. Un ciclo cerrado, perfecto, controlado. Los dioses no otorgaban vida, la administraban, así evitaban compartir su poder con nuevas almas. Así mantenían intacto el número de aquellos bendecidos. Así aseguraban que su dominio jamás fuera desafiado. Ozma no buscó ese árbol por odio, lo buscó por amor. Durante años, entre ruinas y templos destruidos, reunió fragmentos de conocimiento, persiguió rumores, desenterró secretos con un solo objetivo: Encontrar el alma de Selin y devolverla para darle un nuevo cuerpo. Pero cuando finalmente encontró el Árbol de las Almas no la halló, no estaba allí, no había rastro de ella, ni esencia o eco, tampoco fragmentos. Era como si Selin jamás hubiese existido. En ese instante algo en Ozma se quebró de forma irreversible, porque la muerte y el tiempo podía aceptarlos, pero aquello era peor que la muerte, era el olvido absoluto, la negación de toda existencia. La furia que nació en él no fue como las anteriores, no fue un estallido, fue algo más frío y profundo. Ozma no destruyó el Árbol, lo corrompió silenciosamente sin que los dioses lo notaran. Alteró su esencia, envenenó su función, rompió su ciclo desde dentro. Las almas ya no serían reclamadas, ya no regresarían, ya no alimentarían el sistema que los dioses habían creado. Los Elunai seguirían viviendo pero lentamente se extinguirían. No lo hizo solo por venganza, también lo hizo por Yen, porque comprendió algo aterrador: Si los dioses pudieron borrar a Selin… También podrían borrar a su hija. Y eso eso era algo que jamás permitiría, ya había perdido a Selin y a su hija no nacida, no perdería a Yen. Desde ese momento, la guerra dejó de ser una lucha contra templos o ejércitos. Se convirtió en algo mucho más oscuro, Ozma ya no peleaba por justicia ni siquiera por venganza, ahora peleaba contra el propio orden del mundo y mientras él se hundía cada vez más en esa oscuridad, Yen, la Hija del Monstruo… Caminaba sin saber que el destino que la aguardaba era incluso más cruel que el de su padre.
    Me entristece
    1
    1 comentario 1 compartido
  • -La lluvia caia pesada sobre las rocas negras del risco, golpeando la piedra como si el cielo mismo quisiera borrar las huellas de la batalla. El viente arrastraba el olor del hierro y la tierra mojada, mezclandolo con el silencio que queda cuando todo termina, alli en lo alto de la montaña, estaba el, El enorme Ogro de piel azulada, permanecia sentado sobre una roca desgarrada por el combate. Su cuerpo era ancho y poderoso, musculos tensos como si todavia estuviera en mitad del combate. Dos grandes cuernos curvos nacian de su cabeza, recortandose contra el cielo gris de la tormenta sobre su cabeza, habilidad usada por su contrincante, interesante para el ogro, una habilidad nueva para su catalogo, el agua resbalaba por su rostro y por las marcas que recorrian su piel, descendiendo lentamente hasta la herida abierta en su pecho, una espada Gigantesca lo atravezaba desde su espalda hacia su pecho-

    -La hoja habia entrado por su espalda, perforando y saliendo por su pecho, el mango habia quedado enterrado en su espalda, trabado por sus musculos y huesos, cada vez que respiraba, apenas la herida se movia con un sonido humedo, pero seguia vivo, sus ojos brillaban con un tenue resplandor rojizo mientras observaba el cuerpo en el suelo, su enemigo, uno de muchos tontos que creyeron haberle ganado por atravezar su cuerpo, su mano se movio hacia la cabeza del cuerpo y la levanto en sus manos, dejando que la sangre brotara de la misma y cayera sobre su rostro, bañandose en la sangre y la lluvia de ese duelo-
    -La lluvia caia pesada sobre las rocas negras del risco, golpeando la piedra como si el cielo mismo quisiera borrar las huellas de la batalla. El viente arrastraba el olor del hierro y la tierra mojada, mezclandolo con el silencio que queda cuando todo termina, alli en lo alto de la montaña, estaba el, El enorme Ogro de piel azulada, permanecia sentado sobre una roca desgarrada por el combate. Su cuerpo era ancho y poderoso, musculos tensos como si todavia estuviera en mitad del combate. Dos grandes cuernos curvos nacian de su cabeza, recortandose contra el cielo gris de la tormenta sobre su cabeza, habilidad usada por su contrincante, interesante para el ogro, una habilidad nueva para su catalogo, el agua resbalaba por su rostro y por las marcas que recorrian su piel, descendiendo lentamente hasta la herida abierta en su pecho, una espada Gigantesca lo atravezaba desde su espalda hacia su pecho- -La hoja habia entrado por su espalda, perforando y saliendo por su pecho, el mango habia quedado enterrado en su espalda, trabado por sus musculos y huesos, cada vez que respiraba, apenas la herida se movia con un sonido humedo, pero seguia vivo, sus ojos brillaban con un tenue resplandor rojizo mientras observaba el cuerpo en el suelo, su enemigo, uno de muchos tontos que creyeron haberle ganado por atravezar su cuerpo, su mano se movio hacia la cabeza del cuerpo y la levanto en sus manos, dejando que la sangre brotara de la misma y cayera sobre su rostro, bañandose en la sangre y la lluvia de ese duelo-
    Me shockea
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    8
    7 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Aghhh... Tiene razón la uss de Kusikagi, sale cada idiota saliéndose del contexto que mejor hay que ignorar y si siguen jodiendo, borrar. ||
    Aghhh... Tiene razón la uss de Kusikagi, sale cada idiota saliéndose del contexto que mejor hay que ignorar y si siguen jodiendo, borrar. ||
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    3
    8 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    // A veces tengo pensamientos intrusivos sobre borrar a Thay y desaparecer
    // A veces tengo pensamientos intrusivos sobre borrar a Thay y desaparecer
    3 comentarios 0 compartidos
  • FicRolers, en caso de que el sitio os siga saliendo como "sitio no seguro", debéis borrar las cookies o caché del navegador o del sitio, también se soluciona abriendo en modo privado o incognito y luego volviendo abrir normal.

    Si no sabéis borrar la caché os dejo esta guía: https://ficrol.com/blogs/141707/CONOCIENDO-FICROL-7-BORRAR-CACH%C3%89
    ✨ FicRolers, en caso de que el sitio os siga saliendo como "sitio no seguro", debéis borrar las cookies o caché del navegador o del sitio, también se soluciona abriendo en modo privado o incognito y luego volviendo abrir normal. Si no sabéis borrar la caché os dejo esta guía: https://ficrol.com/blogs/141707/CONOCIENDO-FICROL-7-BORRAR-CACH%C3%89
    FICROL.COM
    CONOCIENDO FICROL: 7. BORRAR CACHÉ
    CONCEPTOS BASICOS SOBRE FICROL: BORRAR CACHÉ Podeis encontrar esta información en el foro, (https://ficrol.com/forums/thread/5/Gu-iacute-a-Soluci-oacute-n-problemas-de-visualizaci-oacute) pues el administrador lo publicó hace un año, pero si esta fanpage y estos...
    Me encocora
    Me gusta
    5
    2 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ****Edad del Caos****
    -El eco de la sangre

    El mundo temblo pero no por la furia de Oz, fue algo más pequeño, más sutil, un pulso débil pero imposible de ignorar. Oz se detuvo en seco.

    Entre la tormenta de poder que recorría su cuerpo, sintió algo distinto. Algo que no pertenecía a los dioses, ni a los templo o al odio. Era familiar, era suyo... Los ojos de Oz se abrieron con una intensidad renovada; "Yen" estaba viva.

    Sin decir palabra, su cuerpo reaccionó antes que su mente, su presencia se volvió más pesada, más rápida, más peligrosa. El suelo se quebraba bajo cada paso mientras avanzaba sin mirar atrás, Onix intentó seguirlo, corrió., tropezó, se levantó y volvió a correr.

    Pero la distancia entre ambos crecía con cada segundo, Oz no se detuvo, al menos no al principio.

    Pero algo en su interior, algo que aún no había sido consumido por completo lo hizo girarse. Sus ojos se clavaron en la pequeña figura que luchaba por alcanzarlo y durante un instante… dudó.

    Luego regresó sobre sus pasos, la tomó sin decir nada y la cargó con una sola mano, apoyándola contra su cuerpo, no hubo palabras ni hubo consuelo pero fue suficiente. Quizás el último acto de empatía que le quedaba.

    El templo apareció ante ellos, Oz dejó a Onix entre las sombras, no necesitó explicarle mucho,
    la niña entendió. Entonces avanzó y la muerte caminó con él.

    La entrada del templo no resistió, los muros crujieron, las columnas vibraron, el aire mismo se volvió pesado, como si el mundo intentara huir de su presencia.

    El poder de Oz, sellado durante tanto tiempo, comenzaba a desbordarse. No era preciso ni mucho menos controlado, era destrucción pura.

    Pero por primera vez eso era un problema, porque en algún lugar dentro de ese templo… estaba su hija. Oz apretó los dientes, contuvo su poder, lo redujo a lo más básico a lo más primitivo, fuerza.

    Golpeó, avanzó, rompió todo a su paso sin liberar por completo aquello que podía borrar el lugar entero. Cada enemigo que se interponía era aplastado sin contemplación.

    No había gritos para él, no había rostros, solo obstáculos. Entonces lo sintió, débil para él…
    pero inconfundible, un rastro de maná, era pequeño, inestable... Vivo. Oz lo siguió sin dudar y finalmente la vio.

    Era su hija Yen. La niña lo miró y no vio al monstruo, no vio la deformación de su cuerpo, ni la oscuridad que lo envolvía, solo vio a su padre.

    Corrió hacia él sin miedo y lo abrazó, Oz se quedó inmóvil por un instante, luego la levantó y por primera vez desde la muerte de Selin sostuvo algo que no quería destruir.

    Sin decir nada emprendió la marcha, no cubrió sus ojos, no suavizó el camino. Los cadáveres quedaron esparcidos a su paso, marcando el sendero que había abierto. Sangre, cuerpos rotos… silencio. Yen se aferró a él temblando, Oz habló, con una voz grave, firme: "No debes temer Yen, los muertos no pueden lastimarte, yo me encargare que nadie vuelva hacerlo."

    La niña escuchó y entendió, en su mente, algo cambió. Si aquellos hombres no hubieran vivido…
    su madre seguiría viva, si ella los hubiera matado antes nada de eso habría pasado.

    El pensamiento no desapareció, se quedó profundo en su corazón, echando raíces.

    Cuando salieron del templo, el aire parecía más liviano pero el mundo, más oscuro, Onix seguía donde la había dejado, Oz la tomó sin esfuerzo, cargando ahora a ambas niñas, se alejó sin mirar atrás.

    Su destino no era el descanso, era la guerra. Los llevó hacia las tierras de los Nómadas, un lugar donde los dioses no eran venerados sino odiados, donde los Elunai no eran respetados…
    sino rechazados.

    Allí, Yen no sería vista como una aberración y Onix quizás encontraría algo que había perdido.

    Oz no pensaba quedarse, no aún. Había templos que destruir, había sangre que reclamar.

    Primero los santuarios, luego los Elunai y al final…

    Los dioses.
    ****Edad del Caos**** -El eco de la sangre El mundo temblo pero no por la furia de Oz, fue algo más pequeño, más sutil, un pulso débil pero imposible de ignorar. Oz se detuvo en seco. Entre la tormenta de poder que recorría su cuerpo, sintió algo distinto. Algo que no pertenecía a los dioses, ni a los templo o al odio. Era familiar, era suyo... Los ojos de Oz se abrieron con una intensidad renovada; "Yen" estaba viva. Sin decir palabra, su cuerpo reaccionó antes que su mente, su presencia se volvió más pesada, más rápida, más peligrosa. El suelo se quebraba bajo cada paso mientras avanzaba sin mirar atrás, Onix intentó seguirlo, corrió., tropezó, se levantó y volvió a correr. Pero la distancia entre ambos crecía con cada segundo, Oz no se detuvo, al menos no al principio. Pero algo en su interior, algo que aún no había sido consumido por completo lo hizo girarse. Sus ojos se clavaron en la pequeña figura que luchaba por alcanzarlo y durante un instante… dudó. Luego regresó sobre sus pasos, la tomó sin decir nada y la cargó con una sola mano, apoyándola contra su cuerpo, no hubo palabras ni hubo consuelo pero fue suficiente. Quizás el último acto de empatía que le quedaba. El templo apareció ante ellos, Oz dejó a Onix entre las sombras, no necesitó explicarle mucho, la niña entendió. Entonces avanzó y la muerte caminó con él. La entrada del templo no resistió, los muros crujieron, las columnas vibraron, el aire mismo se volvió pesado, como si el mundo intentara huir de su presencia. El poder de Oz, sellado durante tanto tiempo, comenzaba a desbordarse. No era preciso ni mucho menos controlado, era destrucción pura. Pero por primera vez eso era un problema, porque en algún lugar dentro de ese templo… estaba su hija. Oz apretó los dientes, contuvo su poder, lo redujo a lo más básico a lo más primitivo, fuerza. Golpeó, avanzó, rompió todo a su paso sin liberar por completo aquello que podía borrar el lugar entero. Cada enemigo que se interponía era aplastado sin contemplación. No había gritos para él, no había rostros, solo obstáculos. Entonces lo sintió, débil para él… pero inconfundible, un rastro de maná, era pequeño, inestable... Vivo. Oz lo siguió sin dudar y finalmente la vio. Era su hija Yen. La niña lo miró y no vio al monstruo, no vio la deformación de su cuerpo, ni la oscuridad que lo envolvía, solo vio a su padre. Corrió hacia él sin miedo y lo abrazó, Oz se quedó inmóvil por un instante, luego la levantó y por primera vez desde la muerte de Selin sostuvo algo que no quería destruir. Sin decir nada emprendió la marcha, no cubrió sus ojos, no suavizó el camino. Los cadáveres quedaron esparcidos a su paso, marcando el sendero que había abierto. Sangre, cuerpos rotos… silencio. Yen se aferró a él temblando, Oz habló, con una voz grave, firme: "No debes temer Yen, los muertos no pueden lastimarte, yo me encargare que nadie vuelva hacerlo." La niña escuchó y entendió, en su mente, algo cambió. Si aquellos hombres no hubieran vivido… su madre seguiría viva, si ella los hubiera matado antes nada de eso habría pasado. El pensamiento no desapareció, se quedó profundo en su corazón, echando raíces. Cuando salieron del templo, el aire parecía más liviano pero el mundo, más oscuro, Onix seguía donde la había dejado, Oz la tomó sin esfuerzo, cargando ahora a ambas niñas, se alejó sin mirar atrás. Su destino no era el descanso, era la guerra. Los llevó hacia las tierras de los Nómadas, un lugar donde los dioses no eran venerados sino odiados, donde los Elunai no eran respetados… sino rechazados. Allí, Yen no sería vista como una aberración y Onix quizás encontraría algo que había perdido. Oz no pensaba quedarse, no aún. Había templos que destruir, había sangre que reclamar. Primero los santuarios, luego los Elunai y al final… Los dioses.
    Me gusta
    1
    0 comentarios 1 compartido
  • Hacía tiempo que la alegría no era un sentimiento que pudiera darse el lujo de experimentar. Constantemente se formaban densas nubes en su mente, cargadas con las crueles sentencias del exorcista, quien se encargaba de recordarle que una criatura como ella no tenía derecho a sonreír. Sin embargo, refugiada en los brazos de Alek, aquellas voces simplemente se esfumaban.

    El opresivo yugo de su verdugo perdía fuerza y su ser entero parecía flotar; no por el simple hecho de estar siendo sostenida en vilo. Era, en realidad, esa inmensa dicha la que lograba borrar cualquier rastro de dolor y maldad que hubiera quedado tatuado en su alma y en su piel.

    Porque él era la persona que le enseñó a soñar sin miedo, quien ahuyentó las pesadillas de sus madrugadas; el que... con esa increíble magia que ella aún no lograba comprender, le devolvió la voluntad para decir que no. El que la rescataba en cada oportunidad, quien la cuidaba como nadie jamás lo había hecho... Para él, sí, para él iban dirigidos todos y cada uno de sus agradecimientos.

    Su humano favorito, 𝖠𝗅𝖾𝗄𝗌𝖺𝗇𝖽𝗋𝖾
    Hacía tiempo que la alegría no era un sentimiento que pudiera darse el lujo de experimentar. Constantemente se formaban densas nubes en su mente, cargadas con las crueles sentencias del exorcista, quien se encargaba de recordarle que una criatura como ella no tenía derecho a sonreír. Sin embargo, refugiada en los brazos de Alek, aquellas voces simplemente se esfumaban. El opresivo yugo de su verdugo perdía fuerza y su ser entero parecía flotar; no por el simple hecho de estar siendo sostenida en vilo. Era, en realidad, esa inmensa dicha la que lograba borrar cualquier rastro de dolor y maldad que hubiera quedado tatuado en su alma y en su piel. Porque él era la persona que le enseñó a soñar sin miedo, quien ahuyentó las pesadillas de sus madrugadas; el que... con esa increíble magia que ella aún no lograba comprender, le devolvió la voluntad para decir que no. El que la rescataba en cada oportunidad, quien la cuidaba como nadie jamás lo había hecho... Para él, sí, para él iban dirigidos todos y cada uno de sus agradecimientos. Su humano favorito, [LostB0y]
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • "Siempre que mi presencia incomode de alguna manera, simplemente me retiraré, y borraré la evidencia de que estuve ahí."

    //Lamento a quienes solo incomodé u_u Mejor pongo el perfil en privado de nuevo. Al menos temporalmente. Cuando ande de mejor ánimo lo quito.
    "Siempre que mi presencia incomode de alguna manera, simplemente me retiraré, y borraré la evidencia de que estuve ahí." //Lamento a quienes solo incomodé u_u Mejor pongo el perfil en privado de nuevo. Al menos temporalmente. Cuando ande de mejor ánimo lo quito.
    Me entristece
    Me shockea
    Me gusta
    8
    20 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡IMPORTANTE! ¡QUIEN SEA O NO SEA MI AMIGO! QUIERO QUE LEAN ESTO!!!

    //Muy bien… Todo lo que voy a decir en esta publicación será completamente fuera de rol.

    Voy a explicar una situación bastante larga para dejar en evidencia a ciertas personas —dos, para ser exacta. A una de ellas aún la respeto, porque no me atacó directamente a mí, sino al personaje que muchos conocen como “Kaida Ichiryūsai, la dragón de sangre”. Y eso lo respeto, porque Kaida es solo un personaje.

    Pero hay otros dos “pjs” —si es que se les puede llamar así— que han estado atacando constantemente a la user detrás de Kaida. Sí, tengo pruebas, y las mostraré más adelante. Primero quiero contar todo con claridad, sin mentiras ni exageraciones.

    Cuando llegué a la app de fic, fui aprendiendo poco a poco cómo funcionaba todo. Empecé a conocer personajes y a rolear con ellos. En ese proceso, Kaida comenzó a interactuar con un personaje de hombre lobo (no diré su nombre, porque terminamos en buenos términos fuera de rol y no tiene nada que ver con esto). Con el tiempo, Kaida se fue enamorando, hasta que se confesó. Sin embargo, ese personaje estaba con varios pjs al mismo tiempo, y como eso no era lo que yo quería para mi personaje, decidí terminar la relación ahí.

    Todo quedó bien… hasta que apareció otro pj. Yo realmente pensaba que estábamos roleando (énfasis en eso). Kaida mostró interés por él, pero desde mi punto de vista, ese personaje no estaba realmente enamorado. Revisando su perfil, vi que llevaba tiempo buscando a alguien porque se sentía solo, lo que me hizo dudar más.

    Kaida, siendo insegura, le preguntó si realmente la amaba. Su respuesta fue algo como: “Creo que ya sé por dónde va esto”, insinuando que Kaida quería volver con el hombre lobo. Eso dejó claro que no confiaba en ella. Intenté explicarlo, pero no me creyó. Así que decidí terminar la relación.

    Aquí admito un error mío: le escribí por privado y luego borré el chat, olvidando que en esta app desaparece para ambos. Después, dejé un mensaje en una publicación suya dando por terminada la relación, pensando que todo quedaría ahí… pero no fue así.

    Luego apareció una familiar de ese pj a discutir en una publicación. Después, en otra publicación mía, expresé que el personaje del hombre lobo había sido un idiota (sin insultar al user), explicando cómo eso había afectado a Kaida emocionalmente.

    Este pj volvió a intervenir, creyendo que hablaba de él, y empezó a molestar. Intenté aclararlo, pero nuevamente no me creyó. Ya agotada por la situación, decidí borrar mi cuenta junto con el personaje de Kaida.

    Yo vine a esta app a rolear y divertirme, no a ser acosada fuera de rol. Porque sí: estas personas comenzaron a atacarme a mí como user, no al personaje.

    Más adelante volví con otro pj (Yuki), intentando evitar el acoso. Pero la situación continuó. Incluso llegaron a pensar que yo usaba cuentas falsas para interactuar con el personaje del hombre lobo, lo cual es completamente falso.

    Intenté reportar la situación, pero no aún no puedo hablar con nadie, ustedes diran “bloquéalos y ya”, no es tan simple: esto no solo me afecta a mí, también afecta a otras personas que solo quieren rolear tranquilamente.

    Por eso hago esta publicación.

    Las personas involucradas son:

    [orbit_sapphire_monkey_475]

    [shimmer_teal_buffalo_985]

    Ambos me han llamado “patética” y por supuestamente cambiarme a un pj que no tiene nada que ver conmigo.

    Los etiqueto para que sepan con quién están tratando. Porque si algo no sale como ellos quieren en "rol", lo llevan a lo personal.

    Y si intenten reportar esto, no hay problema. Tengo este msj guardado y si me lo borran lo vuelvo a publicar sin problemas.

    Tanto que predicabas "amar" a Kaida y te andas ligando a alguien más... Tan obsesionado con Kaida y no se que... Acosando a una pobre chica que nada que ver.

    Ahora sí, para quienes pensaban que yo era la mala…
    ¿lo siguen pensando?

    Pido mil disculpas a los involucrados que no tenían nada que ver con todo esto...

    Ahora para que lo sepas seiko... ¡Kaida ya está con alguien!

    ¡JODANSE!

    ¿Felices? Que bueno.

    Al final¿Quien quedó de patético?
    ¡IMPORTANTE! ¡QUIEN SEA O NO SEA MI AMIGO! QUIERO QUE LEAN ESTO!!! //Muy bien… Todo lo que voy a decir en esta publicación será completamente fuera de rol. Voy a explicar una situación bastante larga para dejar en evidencia a ciertas personas —dos, para ser exacta. A una de ellas aún la respeto, porque no me atacó directamente a mí, sino al personaje que muchos conocen como “Kaida Ichiryūsai, la dragón de sangre”. Y eso lo respeto, porque Kaida es solo un personaje. Pero hay otros dos “pjs” —si es que se les puede llamar así— que han estado atacando constantemente a la user detrás de Kaida. Sí, tengo pruebas, y las mostraré más adelante. Primero quiero contar todo con claridad, sin mentiras ni exageraciones. Cuando llegué a la app de fic, fui aprendiendo poco a poco cómo funcionaba todo. Empecé a conocer personajes y a rolear con ellos. En ese proceso, Kaida comenzó a interactuar con un personaje de hombre lobo (no diré su nombre, porque terminamos en buenos términos fuera de rol y no tiene nada que ver con esto). Con el tiempo, Kaida se fue enamorando, hasta que se confesó. Sin embargo, ese personaje estaba con varios pjs al mismo tiempo, y como eso no era lo que yo quería para mi personaje, decidí terminar la relación ahí. Todo quedó bien… hasta que apareció otro pj. Yo realmente pensaba que estábamos roleando (énfasis en eso). Kaida mostró interés por él, pero desde mi punto de vista, ese personaje no estaba realmente enamorado. Revisando su perfil, vi que llevaba tiempo buscando a alguien porque se sentía solo, lo que me hizo dudar más. Kaida, siendo insegura, le preguntó si realmente la amaba. Su respuesta fue algo como: “Creo que ya sé por dónde va esto”, insinuando que Kaida quería volver con el hombre lobo. Eso dejó claro que no confiaba en ella. Intenté explicarlo, pero no me creyó. Así que decidí terminar la relación. Aquí admito un error mío: le escribí por privado y luego borré el chat, olvidando que en esta app desaparece para ambos. Después, dejé un mensaje en una publicación suya dando por terminada la relación, pensando que todo quedaría ahí… pero no fue así. Luego apareció una familiar de ese pj a discutir en una publicación. Después, en otra publicación mía, expresé que el personaje del hombre lobo había sido un idiota (sin insultar al user), explicando cómo eso había afectado a Kaida emocionalmente. Este pj volvió a intervenir, creyendo que hablaba de él, y empezó a molestar. Intenté aclararlo, pero nuevamente no me creyó. Ya agotada por la situación, decidí borrar mi cuenta junto con el personaje de Kaida. Yo vine a esta app a rolear y divertirme, no a ser acosada fuera de rol. Porque sí: estas personas comenzaron a atacarme a mí como user, no al personaje. Más adelante volví con otro pj (Yuki), intentando evitar el acoso. Pero la situación continuó. Incluso llegaron a pensar que yo usaba cuentas falsas para interactuar con el personaje del hombre lobo, lo cual es completamente falso. Intenté reportar la situación, pero no aún no puedo hablar con nadie, ustedes diran “bloquéalos y ya”, no es tan simple: esto no solo me afecta a mí, también afecta a otras personas que solo quieren rolear tranquilamente. Por eso hago esta publicación. Las personas involucradas son: [orbit_sapphire_monkey_475] [shimmer_teal_buffalo_985] Ambos me han llamado “patética” y por supuestamente cambiarme a un pj que no tiene nada que ver conmigo. Los etiqueto para que sepan con quién están tratando. Porque si algo no sale como ellos quieren en "rol", lo llevan a lo personal. Y si intenten reportar esto, no hay problema. Tengo este msj guardado y si me lo borran lo vuelvo a publicar sin problemas. Tanto que predicabas "amar" a Kaida y te andas ligando a alguien más... Tan obsesionado con Kaida y no se que... Acosando a una pobre chica que nada que ver. Ahora sí, para quienes pensaban que yo era la mala… ¿lo siguen pensando? Pido mil disculpas a los involucrados que no tenían nada que ver con todo esto... Ahora para que lo sepas seiko... ¡Kaida ya está con alguien! ¡JODANSE! ¿Felices? Que bueno. Al final¿Quien quedó de patético?
    Me shockea
    Me emputece
    Me gusta
    Me entristece
    Me endiabla
    17
    34 comentarios 10 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados