• «𝑳𝒆𝒔 𝒇𝒐𝒓𝒎𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒆𝒄𝒕𝒂𝒃𝒍𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍'𝒆𝒔𝒄𝒍𝒂𝒗𝒂𝒈𝒆: 𝒄𝒆𝒔 𝒄𝒉𝒂𝒊̂𝒏𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒍'𝒐𝒏 𝒂𝒑𝒑𝒆𝒍𝒍𝒆 𝒗𝒆𝒓𝒕𝒖𝒔»

    La gente suele hablar del placer como si fuera una debilidad y de la renuncia como si fuera una virtud. Nunca he entendido la necesidad de convertir una cosa en enemiga de la otra.

    He conocido personas que perdieron la vida persiguiendo cada deseo que se cruzó en su camino. También he conocido otros que dedicaron décadas enteras a negarse cualquier alegría, convencidos de que el sacrificio por sí mismo los volvía mejores. Ninguno me pareció especialmente libre, si me lo preguntas. Porque no hay virtud en rechazar todo placer.

    𝐶𝑜𝑛 𝑓𝑟𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎, 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑡𝑒𝑟𝑚𝑖𝑛𝑎 𝑡𝑎𝑛 𝑒𝑠𝑐𝑙𝑎𝑣𝑜 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑎𝑏𝑠𝑡𝑖𝑛𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑜𝑡𝑟𝑜𝑠 𝑙𝑜 𝑠𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑠𝑢𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜𝑠.
    «𝑳𝒆𝒔 𝒇𝒐𝒓𝒎𝒆𝒔 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒆𝒄𝒕𝒂𝒃𝒍𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒍'𝒆𝒔𝒄𝒍𝒂𝒗𝒂𝒈𝒆: 𝒄𝒆𝒔 𝒄𝒉𝒂𝒊̂𝒏𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒍'𝒐𝒏 𝒂𝒑𝒑𝒆𝒍𝒍𝒆 𝒗𝒆𝒓𝒕𝒖𝒔» La gente suele hablar del placer como si fuera una debilidad y de la renuncia como si fuera una virtud. Nunca he entendido la necesidad de convertir una cosa en enemiga de la otra. He conocido personas que perdieron la vida persiguiendo cada deseo que se cruzó en su camino. También he conocido otros que dedicaron décadas enteras a negarse cualquier alegría, convencidos de que el sacrificio por sí mismo los volvía mejores. Ninguno me pareció especialmente libre, si me lo preguntas. Porque no hay virtud en rechazar todo placer. 𝐶𝑜𝑛 𝑓𝑟𝑒𝑐𝑢𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎, 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑎 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑡𝑒𝑟𝑚𝑖𝑛𝑎 𝑡𝑎𝑛 𝑒𝑠𝑐𝑙𝑎𝑣𝑜 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑎𝑏𝑠𝑡𝑖𝑛𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑜𝑡𝑟𝑜𝑠 𝑙𝑜 𝑠𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑠𝑢𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑜𝑠.
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  • -Ya casi estaba por amanecer, había sido una larga noche persiguiendo a su víctima, un cambia formas (De nombre Smy) que se hacía pasar por niños para engañar a los más pequeños y hacerles cosas horribles. Finalmente lo había alcanzado, cuando lo tuvo acorralado, lo empujó contra una pared, lo que lo hizo chocar la cara contra el muro.-

    S: A-agh!! Espera... P-podemos habl-

    -Smy intento poner sus mano sobre su cara para defenderse, pero fue pateado en el pecho contra la pared nuevamente, Teo lo sujeto de las muñecas, liberando un frío que pronto le congelo los antebrazos. Después comenzó a pisarle el rostro, de nuevo, y de nuevo, y de nuevo, y de nuevo. La sangre salpicaba contra la pared y el suelo. Smy comenzó a llorar de dolor mientras escupía sangre en el suelo.-

    S: P-por favor... ¡Cof cof! no l-lo volveré a- ¡COF!... A-ah por favor... T-te lo ruego... Ya me has golpeado s-suficiente, por favor...

    -Teo miro a Smy fijamente, viéndolo poner sus manos sobre su rostro para evitar más posibles golpes.-

    Tienes razón... ya te he golpeado lo suficiente...

    -Una leve luz comenzó a formarse en la palma de su mano, la aparición de leves brazas uniéndose en lo que se convertiría una bola de fuego terminaron por flamear sobre la piel del mago.-

    S: ¡¿Q-que estás haciendo?! ¡N-no puedes!, ya dije que no lo volveré a-

    -El rostro de Smy entro en contacto con la bola de fuego la cual se expandió en una explosión de llamas que lo rodearon por completo, ardiendo en el calor extremo hasta que su cuerpo dejo de retorcerse, el cadáver continuo quemandose hasta convertirse en cenizas que se llevó el viento.-

    Uff... Que asco me dan estos tipos, ahora si... a cobrar lo mío y comer una buena hamburguesa.
    -Ya casi estaba por amanecer, había sido una larga noche persiguiendo a su víctima, un cambia formas (De nombre Smy) que se hacía pasar por niños para engañar a los más pequeños y hacerles cosas horribles. Finalmente lo había alcanzado, cuando lo tuvo acorralado, lo empujó contra una pared, lo que lo hizo chocar la cara contra el muro.- S: A-agh!! Espera... P-podemos habl- -Smy intento poner sus mano sobre su cara para defenderse, pero fue pateado en el pecho contra la pared nuevamente, Teo lo sujeto de las muñecas, liberando un frío que pronto le congelo los antebrazos. Después comenzó a pisarle el rostro, de nuevo, y de nuevo, y de nuevo, y de nuevo. La sangre salpicaba contra la pared y el suelo. Smy comenzó a llorar de dolor mientras escupía sangre en el suelo.- S: P-por favor... ¡Cof cof! no l-lo volveré a- ¡COF!... A-ah por favor... T-te lo ruego... Ya me has golpeado s-suficiente, por favor... -Teo miro a Smy fijamente, viéndolo poner sus manos sobre su rostro para evitar más posibles golpes.- Tienes razón... ya te he golpeado lo suficiente... -Una leve luz comenzó a formarse en la palma de su mano, la aparición de leves brazas uniéndose en lo que se convertiría una bola de fuego terminaron por flamear sobre la piel del mago.- S: ¡¿Q-que estás haciendo?! ¡N-no puedes!, ya dije que no lo volveré a- -El rostro de Smy entro en contacto con la bola de fuego la cual se expandió en una explosión de llamas que lo rodearon por completo, ardiendo en el calor extremo hasta que su cuerpo dejo de retorcerse, el cadáver continuo quemandose hasta convertirse en cenizas que se llevó el viento.- Uff... Que asco me dan estos tipos, ahora si... a cobrar lo mío y comer una buena hamburguesa.
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  • +chibi trae puesto su mameluco de gatito puesto y corre en círculos persiguiendo la cola de su mameluco +owo
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  • 𝕮𝖊𝖓𝖎𝖟𝖆𝖘 𝖞 𝕳𝖎𝖊𝖗𝖇𝖆𝖘
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    » ℛℴ𝓁ℯ𝓅𝓁𝒶𝓎 𝓌𝒾𝓉𝒽 𝔒𝔡𝔢𝔱𝔱𝔢 ℌ𝔢𝔪𝔩𝔬𝔠𝔨



    El hedor a vinagre y carne pudriéndose impregnaba cada centímetro del pequeño pueblo. Ni el humo constante de las hogueras lograba cubrirlo por completo.

    El silencio pesaba demasiado, no había nada por lo que charlar con ímpetu o reír. Tampoco habían suficientes pares de pies para recorrer los caminos durante el día. Cada vez eran menos los que sobrevivían; menos manos para cavar fosas nuevas.

    Los pasos del doctor quedaban marcados en las calles de barro mientras avanzaba entre las casas. Algunas con velas encendidas, otras completamente a oscuras, probablemente deshabitadas hacía días, semanas o meses. Y a los lados de algunas habían decenas de cuerpos inmóviles debajo de telas demasiado ásperas.

    Estuvo siguiendo esa enfermedad. Los síntomas eran nuevos y llamaban su atención. Por desgracia, los pacientes no duraban demasiado como para poder realizar experimentos y ver resultados. Los pulmones colapsaban antes de poder siquiera intentar tratar las infecciones que se creaban sobre y debajo de la piel. Las manchas en cuellos, dedos y rostros daban aspectos cadavéricos que muchos decían era la marca de la muerte. Si se llegaba a ese punto no había retorno. Para mal del doctor, cuando llegaba a alguien, ya tenía síntomas avanzados y morían en poco tiempo.

    Pero oyó que en el pueblo podría haber algún que otro sobreviviente que pudiera darle las respuestas. O no. No lo sabría hasta intentarlo.

    Se detuvo frente a una casa, notando un cuarto con luz. Pero no fue eso lo que lo frenó, sino el aroma a hierbas que salía de allí. Tapó el olor a podredumbre de una forma tan sencilla que despertó su curiosidad. De inmediato se giró para cambiar de rumbo hacia la casa.
    » ℛℴ𝓁ℯ𝓅𝓁𝒶𝓎 𝓌𝒾𝓉𝒽 [orbit_turquoise_elephant_485] El hedor a vinagre y carne pudriéndose impregnaba cada centímetro del pequeño pueblo. Ni el humo constante de las hogueras lograba cubrirlo por completo. El silencio pesaba demasiado, no había nada por lo que charlar con ímpetu o reír. Tampoco habían suficientes pares de pies para recorrer los caminos durante el día. Cada vez eran menos los que sobrevivían; menos manos para cavar fosas nuevas. Los pasos del doctor quedaban marcados en las calles de barro mientras avanzaba entre las casas. Algunas con velas encendidas, otras completamente a oscuras, probablemente deshabitadas hacía días, semanas o meses. Y a los lados de algunas habían decenas de cuerpos inmóviles debajo de telas demasiado ásperas. Estuvo siguiendo esa enfermedad. Los síntomas eran nuevos y llamaban su atención. Por desgracia, los pacientes no duraban demasiado como para poder realizar experimentos y ver resultados. Los pulmones colapsaban antes de poder siquiera intentar tratar las infecciones que se creaban sobre y debajo de la piel. Las manchas en cuellos, dedos y rostros daban aspectos cadavéricos que muchos decían era la marca de la muerte. Si se llegaba a ese punto no había retorno. Para mal del doctor, cuando llegaba a alguien, ya tenía síntomas avanzados y morían en poco tiempo. Pero oyó que en el pueblo podría haber algún que otro sobreviviente que pudiera darle las respuestas. O no. No lo sabría hasta intentarlo. Se detuvo frente a una casa, notando un cuarto con luz. Pero no fue eso lo que lo frenó, sino el aroma a hierbas que salía de allí. Tapó el olor a podredumbre de una forma tan sencilla que despertó su curiosidad. De inmediato se giró para cambiar de rumbo hacia la casa.
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  • [era una hermosa noche donde la ciudad demostraba estar más viva que nunca con aquella iluminación tan vistosa. Gyuseki se dirigía al trabajo entrando por los callejones de siempre aunque esté sabía que nuevamente lo estaban siguiendo y que está vez no tendría la misma suerte se escapar]

    Muy bien esto se acabó sal de una vez puedo escuchar como tu pulso se intensifica así que deja de ocultarte y dime ¿Quien eres?

    ×mientras decía esto me di la vuelta para mirar hacia atrás esperando respuesta, en ese momento me encontraba vestido con un elegante traje para asistir formal al trabajo×

    Mercenario: supuse que ya sabías sobre mí presencia, después de todo la noche anterior me engañaste y no pude llegar al club.

    ×un mercenario con ropas de soldado se hizo presente, su cabello era rubio mientras que sus ojos tenían algo raro y es que sus pupilas parecían las de un reptil×

    Así que tu objetivo es el club ¿Que estás buscando? Acaso quieres joyas.

    Mercenario: lo que vengo a buscar es a la dragona que esconden ahí dentro y quiero que entiendas algo no puedo dejar que ese bebé nazca.

    Por lo visto sabes demasiadas cosas.. ¿Sabes algo? Ahora te recuerdo eres el obrero que dejó caer las vigas de metal cuando preparamos el terrario.

    Mercenario: ¿Y que si lo soy? Mejor déjame ir a ese club antes de que te mate porque si algo se sobre ti es que no lastimarlas ni a una mosca.

    De hecho yo no deseo lastimar a los humanos pero viendo tus ojos.. tu no eres tan humano ¿Verdad?~

    ×mis ojos se tornaron de un rojo carmesí mientras dejaba salir mis cuernos, en ese momento me lance a gran velocidad hacia aquel mercenario creando en mi mano derecha una espada de hoja carmesí para atacarlo en una estocada aunque el mercenario termino por cubrirse con su arma la cual termino destruida mientras aquel se alejaba unos metros×

    Mercenario: ¿que demonios fue eso..? ¡Creí que jamás atacaba a otros! Jeje veo que me equivoque.

    Aprovecharé que nadie me está observando y te asesinare rápidamente.. no puedo permitir que te acerques a ese bebé.

    ×aquel mercenario de repente mostró una sonrisa mientras que en su cuerpo hacia aparecer unas pocas escamas de color verde×

    No me digas que.. acaso tu eres..

    Mercenario: si soy que cosa ¿Un dragón? Así es lo soy y veo que eso te sorprende.

    ¿Acaso sabes el precio a pagar? Estás cometiendo traición hacia los tuyos y es algo que no tiene perdón.

    Mercenario: conozco el precio de la traición pero no me interesa.. ahora entiendo que si eres capaz de atacar a otros así que tendré que retirarme por ahora pero nos volveremos a ver muchacho.

    ¿¡Piensas que te dejare escapar!? Soy el ejecutor por algo.

    ×me movería hacia delante a gran velocidad para tratar de asesinar a aquel traidor pero en ese momento aquel mercenario empezó a soltar un gas venenoso de su boca cubriendo todo el espacio donde el estaba y esto me obligó a retroceder×

    ¿Un dragón venenoso? Desgraciado creo una nube de veneno para que no me acerque.. se nota que recibió un buen entrenamiento y sabe que ahora mismo no puedo volar o sino me verán..

    ×luego de que e gas se disperso por completo solté un suspiro pesado antes de esconder mis partes de dragón y volver mis ojos a la normalidad para así poder caminar hacia el club y cumplir mí jornada como siempre×

    (Está no será la última vez que veré a ese sujeto.. es muy probable que deje de seguirme durante un tiempo hasta que todo se calme.. tengo que aprovechar ese tiempo para conseguir información sobre su paradero y capturarlo yo mismo)
    [era una hermosa noche donde la ciudad demostraba estar más viva que nunca con aquella iluminación tan vistosa. Gyuseki se dirigía al trabajo entrando por los callejones de siempre aunque esté sabía que nuevamente lo estaban siguiendo y que está vez no tendría la misma suerte se escapar] Muy bien esto se acabó sal de una vez puedo escuchar como tu pulso se intensifica así que deja de ocultarte y dime ¿Quien eres? ×mientras decía esto me di la vuelta para mirar hacia atrás esperando respuesta, en ese momento me encontraba vestido con un elegante traje para asistir formal al trabajo× Mercenario: supuse que ya sabías sobre mí presencia, después de todo la noche anterior me engañaste y no pude llegar al club. ×un mercenario con ropas de soldado se hizo presente, su cabello era rubio mientras que sus ojos tenían algo raro y es que sus pupilas parecían las de un reptil× Así que tu objetivo es el club ¿Que estás buscando? Acaso quieres joyas. Mercenario: lo que vengo a buscar es a la dragona que esconden ahí dentro y quiero que entiendas algo no puedo dejar que ese bebé nazca. Por lo visto sabes demasiadas cosas.. ¿Sabes algo? Ahora te recuerdo eres el obrero que dejó caer las vigas de metal cuando preparamos el terrario. Mercenario: ¿Y que si lo soy? Mejor déjame ir a ese club antes de que te mate porque si algo se sobre ti es que no lastimarlas ni a una mosca. De hecho yo no deseo lastimar a los humanos pero viendo tus ojos.. tu no eres tan humano ¿Verdad?~ ×mis ojos se tornaron de un rojo carmesí mientras dejaba salir mis cuernos, en ese momento me lance a gran velocidad hacia aquel mercenario creando en mi mano derecha una espada de hoja carmesí para atacarlo en una estocada aunque el mercenario termino por cubrirse con su arma la cual termino destruida mientras aquel se alejaba unos metros× Mercenario: ¿que demonios fue eso..? ¡Creí que jamás atacaba a otros! Jeje veo que me equivoque. Aprovecharé que nadie me está observando y te asesinare rápidamente.. no puedo permitir que te acerques a ese bebé. ×aquel mercenario de repente mostró una sonrisa mientras que en su cuerpo hacia aparecer unas pocas escamas de color verde× No me digas que.. acaso tu eres.. Mercenario: si soy que cosa ¿Un dragón? Así es lo soy y veo que eso te sorprende. ¿Acaso sabes el precio a pagar? Estás cometiendo traición hacia los tuyos y es algo que no tiene perdón. Mercenario: conozco el precio de la traición pero no me interesa.. ahora entiendo que si eres capaz de atacar a otros así que tendré que retirarme por ahora pero nos volveremos a ver muchacho. ¿¡Piensas que te dejare escapar!? Soy el ejecutor por algo. ×me movería hacia delante a gran velocidad para tratar de asesinar a aquel traidor pero en ese momento aquel mercenario empezó a soltar un gas venenoso de su boca cubriendo todo el espacio donde el estaba y esto me obligó a retroceder× ¿Un dragón venenoso? Desgraciado creo una nube de veneno para que no me acerque.. se nota que recibió un buen entrenamiento y sabe que ahora mismo no puedo volar o sino me verán.. ×luego de que e gas se disperso por completo solté un suspiro pesado antes de esconder mis partes de dragón y volver mis ojos a la normalidad para así poder caminar hacia el club y cumplir mí jornada como siempre× (Está no será la última vez que veré a ese sujeto.. es muy probable que deje de seguirme durante un tiempo hasta que todo se calme.. tengo que aprovechar ese tiempo para conseguir información sobre su paradero y capturarlo yo mismo)
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  • Una ligera nube de vapor emanó de sus labios tras un suspiro, dejando el libro sobre su pecho mientras se tomaba una pausa. Arropada por la quietud de la noche bajo el cielo estrellado y una luna brillante, Lumine reposaba la cabeza sobre una de las raíces de un gran roble en lo alto de una colina. El árbol, una figura imponente que dominaría la vista de cualquiera en la zona, le ofrecía el refugio perfecto. Y aunque quizá llamaba más la atención de lo que le gustaría, la suavidad del pasto, la brisa y el hermoso panorama resultaron demasiado tentadores como para dejarlos pasar.

    Tras un largo día persiguiendo jabalíes salvajes, jugando a la cazadora mientras lidiaba con un equipo incapaz de seguirle el ritmo, merecía un descanso real. Se había premiado con un generoso estofado hecho con la carne de la recompensa; el tazón vacío a su lado y la olla casi seca sobre las brasas de una fogata, daban fe del festín.

    Sin embargo, sus oídos captaron algo acercándose: pasos sobre la hierba subiendo la colina. Su espada reposaba a su izquierda, así que se mantuvo tranquila. Con las piernas descansando sobre la roca, observó a la figura en cuanto la tuvo a la vista, y anunció su presencia.

    —Buenas noches.

    #FreeRol
    Una ligera nube de vapor emanó de sus labios tras un suspiro, dejando el libro sobre su pecho mientras se tomaba una pausa. Arropada por la quietud de la noche bajo el cielo estrellado y una luna brillante, Lumine reposaba la cabeza sobre una de las raíces de un gran roble en lo alto de una colina. El árbol, una figura imponente que dominaría la vista de cualquiera en la zona, le ofrecía el refugio perfecto. Y aunque quizá llamaba más la atención de lo que le gustaría, la suavidad del pasto, la brisa y el hermoso panorama resultaron demasiado tentadores como para dejarlos pasar. Tras un largo día persiguiendo jabalíes salvajes, jugando a la cazadora mientras lidiaba con un equipo incapaz de seguirle el ritmo, merecía un descanso real. Se había premiado con un generoso estofado hecho con la carne de la recompensa; el tazón vacío a su lado y la olla casi seca sobre las brasas de una fogata, daban fe del festín. Sin embargo, sus oídos captaron algo acercándose: pasos sobre la hierba subiendo la colina. Su espada reposaba a su izquierda, así que se mantuvo tranquila. Con las piernas descansando sobre la roca, observó a la figura en cuanto la tuvo a la vista, y anunció su presencia. —Buenas noches. #FreeRol
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  • [Gyuseki se encontraba en una de las piscinas públicas más famosas de la ciudad, aprovechando aquel hermoso día decidió refrescarse un poco ahí]

    Tengo a muchos humanos alrededor.. soy afortunado de poder controlar mí temperatura o sino el agua ya se estaría evaporando.

    ×me alejaría de la orilla para dejar que mí cuerpo flotara en el agua y entonces cerré los ojos antes de soltar un suspiro suave como si me relajara×

    Está mañana volví a tener esa sensación.. siento que alguien me está siguiendo.
    [Gyuseki se encontraba en una de las piscinas públicas más famosas de la ciudad, aprovechando aquel hermoso día decidió refrescarse un poco ahí] Tengo a muchos humanos alrededor.. soy afortunado de poder controlar mí temperatura o sino el agua ya se estaría evaporando. ×me alejaría de la orilla para dejar que mí cuerpo flotara en el agua y entonces cerré los ojos antes de soltar un suspiro suave como si me relajara× Está mañana volví a tener esa sensación.. siento que alguien me está siguiendo.
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  • -El Salon permanecio sumido en un silencio antiguo, pesado, de esos que parecen vivir dentro de la piedra desde antes de que existieran los nombres. El viento se filtraba por las grietas del reino como un susurro frio, recorriendo columnas gastadas, apagando y despertando las llamas de las antorchas a su paso. Y alli, en lo mas alto, sobre un trono levantado con huesos, hierro ennegrecido y años de guerra, el Ogro descansaba inmovil. Su enorme figura ocupaba el asiento como si hubiese nacido con el. El torso inclinado apenas hacia adelante, los brazos pesados apoyados sobre sus piernas, la cabeza baja por un instante.. como si llevara sobre sus hombros mucho mas que el peso de su propio cuerpo. Frente a el, no habia nadie, ni guardias, ni bestias, ni subditos esperando ordenes. Solo el vacio extendiendose delante de sus ojos. Y aun asi.. hablaba. Como si el silencio supiera responderle. Como si el aire todavia conservara la forma de alguien que alguna vez estuvo alli-

    "Es extraño lo que uno guarda.." -Murmuro finalmente, con esa voz aspera que parecia surgir desde lo profundo de la roca misma-"Las batallas desaparecen. La sangre se seca, los gritos dejan de escucharse.. Incluso los rostros.. terminan deformandose con el tiempo. Se vuelven humo, recuerdos rotos..fragmentos.. pero hay cosas.." -Hizo una pausa, volviendo a hablar- "Que permanecen.. Cosas que no se pudren. Que no envejecen..que no desaparecen aunque uno lo desee, permanecen como permanece una cicatriz bajo la carne.. incluso cuando la piel aprende a cerrarse encima y uno sigue adelante.. creyendo que lo dejo atras.. creyendo que lo enterro.. hasta que una noche cualquiera, cuando no hay ruido, cuanto no queda nadie observando... vuelve. Como si jamas se hubiese Ido."

    -Sus dedos se cerraron lentamente sobre el brazo del trono, la madera crujio bajo su fuerza, pero el no aparto la mirada del vacio frente a si, sus ojos brillaban apenas entre las sombras, encendidos, pero lejanos..Perdidos en un lugar que ya no pertenece a ese salon-

    "A veces pienso.... si fui yo quien se marcho primero.. o si fui yo quien llego demasiado tarde. Si aquello se rompio por el peso del Tiempo o por mis propias manos. Hay recuerdos que vuelven sin pedir permiso... y uno los recibe como recibe una herida vieja cuando cambia el clima. No porque quiera sentirla.. sino porque el cuerpo la reconoce antes que la mente. Una voz, una mirada, una presencia. O quizas simplemente la ausencia de ella. Y lo peor.. es que despues de tanto.. uno ya no sabe si extraña lo que fue... O lo que jamas alcanzo a ser."

    -El ogro dejo caer la espalda contra el trono lentamente. El hierro rechino detras suyo mientras alzaba la mirada hacia la inmensidad oscura del techo. La llama de las antorchas reflejaba destellos rojos sobre sus cuernos y sobre las cicatrices de su pecho, como si el fuego respirara junto a el-

    "Dicen que criaturas como yo no miran atras.. que avanzamos.. que destruimos, que tomamos.. y seguimos caminando sin voltear la cabeza. Como si no sintieramos el peso de nada. Como si la memoria no nos alcanzara. Como si dentro de nosotros no quedaran tumbas, pero estan equivocados.. porque incluso los monstruos recuerdan.. incluso aquellos pronuncian.. momentos que repiten en silencio.. palabras que nunca dijieron y que siguen persiguiendolos años despues... hay noches..donde todo regresa. No como Castigo, si no como una presencia molesta en mis oidos.. Los veo sentandose frente a mi, cuando todos duermen. Y me observan en silencio, esperando que hable primero.."

    -El Ogro cerro los ojos apenas un instante. Y cuando volvio a abrirlos, su mirada quejo fija delante suyo.. como si alquien estuviera realmente sentado alli, a pocos pasos el trono, devolviendole la mirada desde la oscuridad-

    "Y aunque no diga su nombre.. aunque nunca vuelva a pronunciarlo.. aunque el mundo cambie de forma mil veces... aunque el tiempo destruya todo lo que alguna vez conoci... hay una parte de mi que todavia sabria reconocerte entre ruinas, entre fuego.. o entre cenizas. Porque algunas presencias no desaparecen. Solo dejan de ocupar espacio.. y empiezan a vivir dentro de uno.."

    -Despues de eso no dijo nada mas, solo permanecio alli.. quieto, inmenso, solo sobre su trono, hablandole al aire, a sus recuerdos y a aquellos que nunca lo dejaran atras-
    -El Salon permanecio sumido en un silencio antiguo, pesado, de esos que parecen vivir dentro de la piedra desde antes de que existieran los nombres. El viento se filtraba por las grietas del reino como un susurro frio, recorriendo columnas gastadas, apagando y despertando las llamas de las antorchas a su paso. Y alli, en lo mas alto, sobre un trono levantado con huesos, hierro ennegrecido y años de guerra, el Ogro descansaba inmovil. Su enorme figura ocupaba el asiento como si hubiese nacido con el. El torso inclinado apenas hacia adelante, los brazos pesados apoyados sobre sus piernas, la cabeza baja por un instante.. como si llevara sobre sus hombros mucho mas que el peso de su propio cuerpo. Frente a el, no habia nadie, ni guardias, ni bestias, ni subditos esperando ordenes. Solo el vacio extendiendose delante de sus ojos. Y aun asi.. hablaba. Como si el silencio supiera responderle. Como si el aire todavia conservara la forma de alguien que alguna vez estuvo alli- "Es extraño lo que uno guarda.." -Murmuro finalmente, con esa voz aspera que parecia surgir desde lo profundo de la roca misma-"Las batallas desaparecen. La sangre se seca, los gritos dejan de escucharse.. Incluso los rostros.. terminan deformandose con el tiempo. Se vuelven humo, recuerdos rotos..fragmentos.. pero hay cosas.." -Hizo una pausa, volviendo a hablar- "Que permanecen.. Cosas que no se pudren. Que no envejecen..que no desaparecen aunque uno lo desee, permanecen como permanece una cicatriz bajo la carne.. incluso cuando la piel aprende a cerrarse encima y uno sigue adelante.. creyendo que lo dejo atras.. creyendo que lo enterro.. hasta que una noche cualquiera, cuando no hay ruido, cuanto no queda nadie observando... vuelve. Como si jamas se hubiese Ido." -Sus dedos se cerraron lentamente sobre el brazo del trono, la madera crujio bajo su fuerza, pero el no aparto la mirada del vacio frente a si, sus ojos brillaban apenas entre las sombras, encendidos, pero lejanos..Perdidos en un lugar que ya no pertenece a ese salon- "A veces pienso.... si fui yo quien se marcho primero.. o si fui yo quien llego demasiado tarde. Si aquello se rompio por el peso del Tiempo o por mis propias manos. Hay recuerdos que vuelven sin pedir permiso... y uno los recibe como recibe una herida vieja cuando cambia el clima. No porque quiera sentirla.. sino porque el cuerpo la reconoce antes que la mente. Una voz, una mirada, una presencia. O quizas simplemente la ausencia de ella. Y lo peor.. es que despues de tanto.. uno ya no sabe si extraña lo que fue... O lo que jamas alcanzo a ser." -El ogro dejo caer la espalda contra el trono lentamente. El hierro rechino detras suyo mientras alzaba la mirada hacia la inmensidad oscura del techo. La llama de las antorchas reflejaba destellos rojos sobre sus cuernos y sobre las cicatrices de su pecho, como si el fuego respirara junto a el- "Dicen que criaturas como yo no miran atras.. que avanzamos.. que destruimos, que tomamos.. y seguimos caminando sin voltear la cabeza. Como si no sintieramos el peso de nada. Como si la memoria no nos alcanzara. Como si dentro de nosotros no quedaran tumbas, pero estan equivocados.. porque incluso los monstruos recuerdan.. incluso aquellos pronuncian.. momentos que repiten en silencio.. palabras que nunca dijieron y que siguen persiguiendolos años despues... hay noches..donde todo regresa. No como Castigo, si no como una presencia molesta en mis oidos.. Los veo sentandose frente a mi, cuando todos duermen. Y me observan en silencio, esperando que hable primero.." -El Ogro cerro los ojos apenas un instante. Y cuando volvio a abrirlos, su mirada quejo fija delante suyo.. como si alquien estuviera realmente sentado alli, a pocos pasos el trono, devolviendole la mirada desde la oscuridad- "Y aunque no diga su nombre.. aunque nunca vuelva a pronunciarlo.. aunque el mundo cambie de forma mil veces... aunque el tiempo destruya todo lo que alguna vez conoci... hay una parte de mi que todavia sabria reconocerte entre ruinas, entre fuego.. o entre cenizas. Porque algunas presencias no desaparecen. Solo dejan de ocupar espacio.. y empiezan a vivir dentro de uno.." -Despues de eso no dijo nada mas, solo permanecio alli.. quieto, inmenso, solo sobre su trono, hablandole al aire, a sus recuerdos y a aquellos que nunca lo dejaran atras-
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  • ❝Por suerte estamos aquí...❞
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Slice of Life
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ ˹ Daryl Dixon



    Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo.

    Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas…

    Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal…

    Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás:

    -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando…

    Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención.

    -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior.
    Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia.

    Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre.

    -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad…

    Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?”

    Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv.

    -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente.

    Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían.

    -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes?

    Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa.

    -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana.

    Deanna pareció conforme con su respuesta.

    -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna.

    Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada.

    -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha.

    -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia?

    Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño.

    -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que…

    Deanna asintió.

    -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue?

    Liv hinchó los mofletes y resopló.

    -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez…

    Deanna asintió.

    -Parece que habéis hecho un largo recorrido…

    Liv asintió.

    -No se lo imagina…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ ˹ [DarylDixon] Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo. Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas… Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal… Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás: -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando… Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención. -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior. Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia. Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre. -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad… Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?” Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv. -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente. Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían. -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes? Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa. -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana. Deanna pareció conforme con su respuesta. -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna. Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada. -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha. -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia? Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño. -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que… Deanna asintió. -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue? Liv hinchó los mofletes y resopló. -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez… Deanna asintió. -Parece que habéis hecho un largo recorrido… Liv asintió. -No se lo imagina… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    0 turnos 0 maullidos
  • Una mañana tranquila
    Fandom Cualquiera
    Categoría Slice of Life
    - La ciudad despertaba despacio, el ruido del tráfico aún era lejano, amortiguado por la distancia y por el murmullo constante de las hojas agitadas por la brisa de la mañana, mientras que los primeros rayos del sol atravesaban las copas de los árboles, proyectando manchas doradas sobre los senderos del parque-

    -aquel detective caminaba sin prisa, por primera vez en varias semanas no llevaba una carpeta bajo el brazo ni una radio escupiendo órdenes en su oído, el último informe había quedado sobre el escritorio de la comisaría apenas una hora antes de su hora de salida, en el se relataba todo lo que había pasado en esas semanas, las persecuciones, las pistas, los moteles baratos en dónde se tuvo quedar y el arresto de aquel asesino que estuvo persiguiendo, aquel reporte quedó acompañado por una taza de café olvidada y una promesa poco convincente hacia su jefe "no se preocupe voy a descansar"-

    -terminó sentándose en uno de los bancos cercanos al estanque, la madera crujió levemente bajo su peso, el cansancio era visible, No el agotamiento físico de una noche sin dormir, sino uno más profundo. acumulado y viejo, De esos que se instalan detrás de los ojos y aprenden a vivir ahí-

    -Sacaria una cigarrera metálica del bolsillo interior de la chaqueta, la abrió, tomó un cigarrillo y lo encendió-

    -Durante unos segundos observó la pequeña llama antes de apagar el encendedor con un chasquido seco, la primera bocanada escapó lentamente de entre sus labios, Y después de tantos meses fue diferente, no fumaba para mantenerse despierto o para mantener su cabeza centrada y ordenar pruebas o soportar fotografías de escenas del crimen durante horas...-

    -esta vez fue solo porque la mañana era tranquila, porque el aire olía a césped húmedo, porque el sonido del agua golpeando suavemente la fuente resultaba agradable, por una vez, no había nadie gritando su nombre por la radio o si quiera el sonido de la estética de esos viejos radios-

    -Bondrewd apoyó un brazo sobre el respaldo del banco y cerró los ojos durante un instante, Cuando volvió a abrirlos, dejó escapar una pequeña nube de humo hacia el cielo despejado-

    Supongo que aún recuerdo cómo se siente una mañana normal...

    -Murmuró para sí mismo, mientras la frase quedó suspendida en el aire junto al humo del cigarrillo Y por primera vez en mucho tiempo, el detective no parecía estar buscando un criminal, solo un momento de paz, uno que cualquiera era libre de interrumpir-
    - La ciudad despertaba despacio, el ruido del tráfico aún era lejano, amortiguado por la distancia y por el murmullo constante de las hojas agitadas por la brisa de la mañana, mientras que los primeros rayos del sol atravesaban las copas de los árboles, proyectando manchas doradas sobre los senderos del parque- -aquel detective caminaba sin prisa, por primera vez en varias semanas no llevaba una carpeta bajo el brazo ni una radio escupiendo órdenes en su oído, el último informe había quedado sobre el escritorio de la comisaría apenas una hora antes de su hora de salida, en el se relataba todo lo que había pasado en esas semanas, las persecuciones, las pistas, los moteles baratos en dónde se tuvo quedar y el arresto de aquel asesino que estuvo persiguiendo, aquel reporte quedó acompañado por una taza de café olvidada y una promesa poco convincente hacia su jefe "no se preocupe voy a descansar"- -terminó sentándose en uno de los bancos cercanos al estanque, la madera crujió levemente bajo su peso, el cansancio era visible, No el agotamiento físico de una noche sin dormir, sino uno más profundo. acumulado y viejo, De esos que se instalan detrás de los ojos y aprenden a vivir ahí- -Sacaria una cigarrera metálica del bolsillo interior de la chaqueta, la abrió, tomó un cigarrillo y lo encendió- -Durante unos segundos observó la pequeña llama antes de apagar el encendedor con un chasquido seco, la primera bocanada escapó lentamente de entre sus labios, Y después de tantos meses fue diferente, no fumaba para mantenerse despierto o para mantener su cabeza centrada y ordenar pruebas o soportar fotografías de escenas del crimen durante horas...- -esta vez fue solo porque la mañana era tranquila, porque el aire olía a césped húmedo, porque el sonido del agua golpeando suavemente la fuente resultaba agradable, por una vez, no había nadie gritando su nombre por la radio o si quiera el sonido de la estética de esos viejos radios- -Bondrewd apoyó un brazo sobre el respaldo del banco y cerró los ojos durante un instante, Cuando volvió a abrirlos, dejó escapar una pequeña nube de humo hacia el cielo despejado- Supongo que aún recuerdo cómo se siente una mañana normal... -Murmuró para sí mismo, mientras la frase quedó suspendida en el aire junto al humo del cigarrillo Y por primera vez en mucho tiempo, el detective no parecía estar buscando un criminal, solo un momento de paz, uno que cualquiera era libre de interrumpir-
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