Habia pospuesto su viaje en busca de la quimera a propósito. Por que sabía que Lupercalia estaba cerca, y por supuesto; no queria dejar a ᴛᴇʟᴇᴍᴀᴄʜᴜꜱ 𝔓𝔯𝔦𝔫𝔠𝔢 𝔬𝔣 ℑ𝔱𝔥𝔞𝔠𝔞 solo. No por celos, no por inseguridad, si no por que genuinamente le apetecia pasar aquella fecha con él
—¿Que me dices? ¿Te vienes conmigo al bosque?—le preguntó guiñándole un ojo, siguiendo la costumbre de la celebración, aunque claro estaba, que acabarían haciendo la suya propia. Pues realmente Antínoo nunca fue demasiado de seguir tradiciones, al ser solo medio humano y en ocasiones ir más a lo suyo, nunca mostró interés alguno en eso.
Pero, los corazones cambian, y ahora el suyo estaba en manos de un pequeño lobo, para el que si eran importantes aquellas pequeñeces. Por lo tanto, ahora tambien lo serían para él, más que dispuesto a dejarse guiar por el menor, solo esperaba que este le tuviera paciencia, pues el hibrido era consciente de lo terco que era algunas veces.
—¿Que me dices? ¿Te vienes conmigo al bosque?—le preguntó guiñándole un ojo, siguiendo la costumbre de la celebración, aunque claro estaba, que acabarían haciendo la suya propia. Pues realmente Antínoo nunca fue demasiado de seguir tradiciones, al ser solo medio humano y en ocasiones ir más a lo suyo, nunca mostró interés alguno en eso.
Pero, los corazones cambian, y ahora el suyo estaba en manos de un pequeño lobo, para el que si eran importantes aquellas pequeñeces. Por lo tanto, ahora tambien lo serían para él, más que dispuesto a dejarse guiar por el menor, solo esperaba que este le tuviera paciencia, pues el hibrido era consciente de lo terco que era algunas veces.
Habia pospuesto su viaje en busca de la quimera a propósito. Por que sabía que Lupercalia estaba cerca, y por supuesto; no queria dejar a [Litt1ewo1f] solo. No por celos, no por inseguridad, si no por que genuinamente le apetecia pasar aquella fecha con él
—¿Que me dices? ¿Te vienes conmigo al bosque?—le preguntó guiñándole un ojo, siguiendo la costumbre de la celebración, aunque claro estaba, que acabarían haciendo la suya propia. Pues realmente Antínoo nunca fue demasiado de seguir tradiciones, al ser solo medio humano y en ocasiones ir más a lo suyo, nunca mostró interés alguno en eso.
Pero, los corazones cambian, y ahora el suyo estaba en manos de un pequeño lobo, para el que si eran importantes aquellas pequeñeces. Por lo tanto, ahora tambien lo serían para él, más que dispuesto a dejarse guiar por el menor, solo esperaba que este le tuviera paciencia, pues el hibrido era consciente de lo terco que era algunas veces.