• — No entiendo por qué me miras así… si lo único que sé hacer es abrazar tristezas hasta que se duerman — Había conseguido trabajo en un club que, desde fuera, parecía como cualquier otro: luces tenues, música que vibraba en el suelo, risas demasiado fuertes y copas que nunca permanecían vacías. Pero para la pelirroja todo era… extraño. No entendía por qué algunos clientes hablaban tan cerca de su oído, ni por qué sus miradas se quedaban más tiempo del necesario sobre ella. Tampoco comprendía por qué el silencio se volvía tan denso cuando caminaba entre las mesas.

    Ella solo hacía lo que sabía hacer.

    Escuchaba.

    A veces se sentaba frente a alguien que parecía haber olvidado cómo respirar con calma. Les ofrecía una sonrisa suave, un gesto torpe, una palabra que no buscaba seducir, sino sostener. Y era raro… porque después de unos minutos, las manos tensas se relajaban, las miradas se volvían más claras, y los corazones, aunque fuera por un instante...parecían menos rotos.

    Pero el club tenía otro pulso bajo la música.

    En las esquinas más oscuras se susurraban acuerdos que no sonaban a nada bueno. Había hombres que observaban demasiado, mujeres que sabían demasiado, y sombras que se movían cuando nadie debía moverse. Más de una vez la pelirroja sintió esa sensación en la nuca… como si algo peligroso la estuviera estudiando.

    Y aun así, ella seguía ahí, caminando entre mesas con el atuendo que le habían dado en aquel lugar y sus ojos grandes, completamente ajena a las reglas invisibles de ese lugar.

    No entendía el juego.
    No entendía las miradas.
    No entendía el peligro.
    — No entiendo por qué me miras así… si lo único que sé hacer es abrazar tristezas hasta que se duerman — Había conseguido trabajo en un club que, desde fuera, parecía como cualquier otro: luces tenues, música que vibraba en el suelo, risas demasiado fuertes y copas que nunca permanecían vacías. Pero para la pelirroja todo era… extraño. No entendía por qué algunos clientes hablaban tan cerca de su oído, ni por qué sus miradas se quedaban más tiempo del necesario sobre ella. Tampoco comprendía por qué el silencio se volvía tan denso cuando caminaba entre las mesas. Ella solo hacía lo que sabía hacer. Escuchaba. A veces se sentaba frente a alguien que parecía haber olvidado cómo respirar con calma. Les ofrecía una sonrisa suave, un gesto torpe, una palabra que no buscaba seducir, sino sostener. Y era raro… porque después de unos minutos, las manos tensas se relajaban, las miradas se volvían más claras, y los corazones, aunque fuera por un instante...parecían menos rotos. Pero el club tenía otro pulso bajo la música. En las esquinas más oscuras se susurraban acuerdos que no sonaban a nada bueno. Había hombres que observaban demasiado, mujeres que sabían demasiado, y sombras que se movían cuando nadie debía moverse. Más de una vez la pelirroja sintió esa sensación en la nuca… como si algo peligroso la estuviera estudiando. Y aun así, ella seguía ahí, caminando entre mesas con el atuendo que le habían dado en aquel lugar y sus ojos grandes, completamente ajena a las reglas invisibles de ese lugar. No entendía el juego. No entendía las miradas. No entendía el peligro.
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  • "Paraíso o Quiebra: El Desafío del Caribe"
    Fandom Ficrol
    Categoría Aventura
    Las pantallas de toda la ciudad se tiñen de estática azul y sombras carmesí. Vox (el demonio de la tecnología) y Alastor (el demonio de la radio) como socios han formado una alianza —tan lucrativa como peligrosa— para promocionar un paquete turístico exclusivo a las playas de Isla Mujeres.

    El Anuncio

    Vox: (Con una sonrisa digital de oreja a oreja) —¡Hola, audiencia! ¿Cansados del calor sofocante del infierno? ¡Vengan a quemarse bajo el sol de verdad! Junto a mi 'querido' colega, traemos el paquete definitivo.—

    Alastor: (Apareciendo entre estática de radio y efectos de sonido de aplausos) —¡Ciertamente, querido amigo! Un espectáculo visual y sensorial. Pero cuidado... nada en la vida es gratis, a menos que tengas el ingenio para reclamarlo y

    Las Reglas del Juego son:

    A: La mecánica se basa en una Búsqueda del Tesoro Extrema en las costas de Isla Mujeres. Los participantes son transportados a la isla con el lujo por delante, pero hay un truco no es asíi estimado colega?

    Vox: En efecto y es que Los Premios Ocultos: Hay 5 "Tótems de Oro de la Alianza" escondidos en lugares estratégicos (bajo los arrecifes, en los acantilados de Punta Sur, o enterrados en la arena de Playa Norte).
    Alastor: La Recompensa es Si el grupo encuentra todos los tótems antes de que el cronómetro de Vox llegue a cero, el viaje es 100% gratuito, incluyendo barra libre y hoteles de lujo.
    Jxjxjxjx esto es la parte más interesante El Castigo (La Trampa) Aquellos que no logren encontrar los premios antes del final del programa, tendrán que pagar el costo total del paquete, el cual tiene una tasa de interés ridículamente alta que probablemente les cueste el alma (o al menos sus ahorros de toda la vida). jxjxjxjx así que que dicen se atreven a participar mis queridos oyentes ?.
    Las pantallas de toda la ciudad se tiñen de estática azul y sombras carmesí. Vox (el demonio de la tecnología) y Alastor (el demonio de la radio) como socios han formado una alianza —tan lucrativa como peligrosa— para promocionar un paquete turístico exclusivo a las playas de Isla Mujeres. 🎙️ El Anuncio Vox: (Con una sonrisa digital de oreja a oreja) —¡Hola, audiencia! ¿Cansados del calor sofocante del infierno? ¡Vengan a quemarse bajo el sol de verdad! Junto a mi 'querido' colega, traemos el paquete definitivo.— Alastor: (Apareciendo entre estática de radio y efectos de sonido de aplausos) —¡Ciertamente, querido amigo! Un espectáculo visual y sensorial. Pero cuidado... nada en la vida es gratis, a menos que tengas el ingenio para reclamarlo y 🎲 Las Reglas del Juego son: A: La mecánica se basa en una Búsqueda del Tesoro Extrema en las costas de Isla Mujeres. Los participantes son transportados a la isla con el lujo por delante, pero hay un truco no es asíi estimado colega? Vox: En efecto y es que Los Premios Ocultos: Hay 5 "Tótems de Oro de la Alianza" escondidos en lugares estratégicos (bajo los arrecifes, en los acantilados de Punta Sur, o enterrados en la arena de Playa Norte). Alastor: La Recompensa es Si el grupo encuentra todos los tótems antes de que el cronómetro de Vox llegue a cero, el viaje es 100% gratuito, incluyendo barra libre y hoteles de lujo. Jxjxjxjx esto es la parte más interesante El Castigo (La Trampa) Aquellos que no logren encontrar los premios antes del final del programa, tendrán que pagar el costo total del paquete, el cual tiene una tasa de interés ridículamente alta que probablemente les cueste el alma (o al menos sus ahorros de toda la vida). jxjxjxjx así que que dicen se atreven a participar mis queridos oyentes ?.
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    Grupal
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  • Existen leyes antiguas que incluso los dioses respetan.

    Cada reino posee sus propios guardianes, su propio equilibrio, sus propios límites y reglas. Los dioses de un mundo no intervienen en los dominios de otro, pues hacerlo significaría abrir la puerta a conflictos capaces de desgarrar la realidad misma.

    Melina llegó a este plano atravesando un portal entre mundos, escapando de dioses que temían aquello que ardía en dentro de ella misma. En su interior descansa un poder primigenio sellado, y por ello los dioses de su propio reino la buscan sin descanso.

    Sin embargo, en el mundo de Kazuo no podían alcanzarla.

    Durante un tiempo, aquel límite fue suficiente. Bajo la protección espiritual de este plano, Melina encontró refugio. Y fue allí donde sus caminos se cruzaron.

    Pero algo comenzó a cambiar.

    Kazuo, un espíritu profundamente preciado para los dioses de su reino y especialmente para Inari, formó con Melina un vínculo que nadie había previsto. Dos existencias extraordinarias, nacidas de planos distintos, unidas por un lazo demasiado poderoso.

    Aquel vínculo comenzó a generar una resonancia entre mundos.

    Eran como si dos realidades distintas intentaran tocarse a través de su unión. Y si aquello continuaba, el resultado habría sido inevitable: los límites entre reinos se debilitarían, y los dioses que perseguían a Melina terminarían arrastrando su conflicto hasta este mundo.

    Una guerra entre dominios divinos.

    Los guardianes de este reino no podían permitirlo.

    Así que tomaron una decisión sobre ellos sin pedir permiso.

    El vínculo fue arrancado del tejido del tiempo.

    Los recuerdos que los unían fueron sellados: no solo los de Kazuo y Melina, sino también los de aquellos que alguna vez supieron de su relación. Sin memoria, sin lazo espiritual y sin resonancia, el puente entre reinos desapareció.

    Pero los dioses de este mundo no actuaron únicamente para proteger su propio equilibrio.

    Antes de separarlos, dejaron sobre Melina un velo espiritual nacido de este reino: una bendición silenciosa que distorsiona su rastro entre los planos y dificulta que los dioses que la buscan puedan encontrarla.

    Un último gesto de compasión.

    Ahora ambos continúan sus caminos como extraños.

    Sin saber que alguna vez caminaron juntos.

    Y aun así… quizá en algún rincón profundo del alma de Kazuo permanezca una sensación inexplicable, como si algo importante faltara, como si le hubiesen arrancado sin permiso un bien demasiado preciado.

    Algo hermoso.

    Su mismo ser ser apagó, sin saber exactamente el por qué de aquel desazón. Y lo peor, es que jamás averiguaría el por qué, por qué le arrancaron el recuerdo de amar a alguien por primera vez.

    Algo que el tiempo decidió borrar para mantener intacto el equilibrio entre los mundos. Algo que era inevitable, una unión que el destino unió y que caprichoso decidió separar para siempre.
    Existen leyes antiguas que incluso los dioses respetan. Cada reino posee sus propios guardianes, su propio equilibrio, sus propios límites y reglas. Los dioses de un mundo no intervienen en los dominios de otro, pues hacerlo significaría abrir la puerta a conflictos capaces de desgarrar la realidad misma. Melina llegó a este plano atravesando un portal entre mundos, escapando de dioses que temían aquello que ardía en dentro de ella misma. En su interior descansa un poder primigenio sellado, y por ello los dioses de su propio reino la buscan sin descanso. Sin embargo, en el mundo de Kazuo no podían alcanzarla. Durante un tiempo, aquel límite fue suficiente. Bajo la protección espiritual de este plano, Melina encontró refugio. Y fue allí donde sus caminos se cruzaron. Pero algo comenzó a cambiar. Kazuo, un espíritu profundamente preciado para los dioses de su reino y especialmente para Inari, formó con Melina un vínculo que nadie había previsto. Dos existencias extraordinarias, nacidas de planos distintos, unidas por un lazo demasiado poderoso. Aquel vínculo comenzó a generar una resonancia entre mundos. Eran como si dos realidades distintas intentaran tocarse a través de su unión. Y si aquello continuaba, el resultado habría sido inevitable: los límites entre reinos se debilitarían, y los dioses que perseguían a Melina terminarían arrastrando su conflicto hasta este mundo. Una guerra entre dominios divinos. Los guardianes de este reino no podían permitirlo. Así que tomaron una decisión sobre ellos sin pedir permiso. El vínculo fue arrancado del tejido del tiempo. Los recuerdos que los unían fueron sellados: no solo los de Kazuo y Melina, sino también los de aquellos que alguna vez supieron de su relación. Sin memoria, sin lazo espiritual y sin resonancia, el puente entre reinos desapareció. Pero los dioses de este mundo no actuaron únicamente para proteger su propio equilibrio. Antes de separarlos, dejaron sobre Melina un velo espiritual nacido de este reino: una bendición silenciosa que distorsiona su rastro entre los planos y dificulta que los dioses que la buscan puedan encontrarla. Un último gesto de compasión. Ahora ambos continúan sus caminos como extraños. Sin saber que alguna vez caminaron juntos. Y aun así… quizá en algún rincón profundo del alma de Kazuo permanezca una sensación inexplicable, como si algo importante faltara, como si le hubiesen arrancado sin permiso un bien demasiado preciado. Algo hermoso. Su mismo ser ser apagó, sin saber exactamente el por qué de aquel desazón. Y lo peor, es que jamás averiguaría el por qué, por qué le arrancaron el recuerdo de amar a alguien por primera vez. Algo que el tiempo decidió borrar para mantener intacto el equilibrio entre los mundos. Algo que era inevitable, una unión que el destino unió y que caprichoso decidió separar para siempre.
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  • — Aprende las reglas y sabrás cómo romperlas.
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  • te apunto nclinando la cabeza con una sonrisa traviesa..

    —Me encanta cómo me miras, como si pudieras alcanzarme, pero ambos sabemos que siempre estoy un paso adelante. ¿Quieres jugar? Solo recuerda las reglas: si te descuidas un segundo, desaparezco... o te disparo.

    —No me llames cariño, llámame tu peor pesadilla vestida de rojo. ¿seguimos con el show o ya te pusiste nervioso?
    te apunto nclinando la cabeza con una sonrisa traviesa.. —Me encanta cómo me miras, como si pudieras alcanzarme, pero ambos sabemos que siempre estoy un paso adelante. ¿Quieres jugar? Solo recuerda las reglas: si te descuidas un segundo, desaparezco... o te disparo. —No me llames cariño, llámame tu peor pesadilla vestida de rojo. ¿seguimos con el show o ya te pusiste nervioso?
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  • ¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética.

    ¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~

    En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra.

    ¿Y cómo pretendes medir el amor?
    No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla.

    El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro.

    No me pongan esa cara de tragedia.
    Es un alivio que ya no sean los antes.
    Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra.

    Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color.
    Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido.

    Así que... relájate un poco, ¿quieres?
    ¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética. ¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~ En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra. ¿Y cómo pretendes medir el amor? No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla. El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro. No me pongan esa cara de tragedia. Es un alivio que ya no sean los antes. Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra. Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color. Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido. Así que... relájate un poco, ¿quieres?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖

    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.


    A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.

    Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.

    En contratos disfrazados de matrimonio.

    La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.

    Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.

    Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.

    Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.

    Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.

    Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.

    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.

    No vio una fugitiva.

    Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.

    Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.


    Eran políticos.
    
Empresarios.

    Herederos.


    Apellidos que no se escribían.
    
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.

    Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…

    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.

    Finanzas.

    Arte.

    Negociación.

    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.

    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—


    Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.

    No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.

    Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.


    Medía.

    No buscaba protección.

    Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.

    Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.

    Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.

    La conversación que vale más que cualquier joya.

    La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.


    Fue estrategia.

    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.

    Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.

    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.


    El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..

    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.


    Era potencial.

    “Scarlett no era frágil.

    Estaba sin tallar.”

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.

    En el anillo.

    En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.

    Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.

    Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.

    Elegante.

    Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma
    —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
    
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.

    Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶.

    El gesto no fue desprecio.
    
Fue desafío.

    Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.

    Scarlett Eleonor Moretti.


    Más firme

    Más mío.

    Mirena no sonrió.

    Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.

    Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.

    Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.

    Uno era herencia.

    El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.


    No sentí ruptura.

    Sentí expansión.

    No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.

    Sonaba a advertencia.

    Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.


    Otras lo construyen.


    Yo acababa de decidir portar ambos.

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
 A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
 Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
 En contratos disfrazados de matrimonio.
 La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
 Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
 Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
 Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
 Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
 Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
 No vio una fugitiva.
 Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
 Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
 Eran políticos. 
Empresarios.
 Herederos.
 Apellidos que no se escribían. 
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
 Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
 Finanzas.
 Arte.
 Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
 Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
 No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
 Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
 Medía. No buscaba protección.
 Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
 Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
 Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
 La conversación que vale más que cualquier joya.
 La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
 Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
 Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
 El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
 Era potencial. “Scarlett no era frágil.
 Estaba sin tallar.” Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
 En el anillo.
 En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
 Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
 Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
 Elegante.
 Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre. 
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
 Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶. El gesto no fue desprecio. 
Fue desafío.
 Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
 Más firme Más mío. Mirena no sonrió.
 Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona. Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
 Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
 Uno era herencia.
 El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
 No sentí ruptura.
 Sentí expansión.
 No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
 Sonaba a advertencia.
 Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
 Otras lo construyen.
 Yo acababa de decidir portar ambos. Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    NORMATIVA PARA INTERACTUAR.

    Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil:

    1. No acepto perfiles generados por IA.
    La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES.

    2. No metarol.

    3. Paciencia.
    Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias.

    4. Respeto mutuo.
    Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no.

    5. Roles coherentes.
    Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido.

    Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    📝 NORMATIVA PARA INTERACTUAR. Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil: 1. No acepto perfiles generados por IA. La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES. 2. No metarol. 3. Paciencia. Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias. 4. Respeto mutuo. Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no. 5. Roles coherentes. Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido. Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
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  • —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!—

    *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
    —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!— *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Para eso estan estas reglas, por favor lean.
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    Reglas

    *Esta cuenta es solo Hugo x Belle, no se acepta trasfondo romántico o íntimo que no sea Hugo*

    *Para todos que no sean Hugo, se aceptan temática: Terror, Aventura, Misterio, Drama, Fantasía oscura. *

    *Solo Hugo se lleva el romance y erotico*

    *Solo habla el personaje, si quieren hablar con la user avisar. *

    *Todo intento de intimar con Belle pasa a ser automáticamente descartados. *

    *No hago tramas UA por si piden para "tener" romance con Belle, en cada universo alternativo, ella estará unida solamente a su amado lider del Ruiseñor (Hugo), para mi usar UA es como pedir engañar la pareja del personaje en términos "bonitos" y aquí no se hace. Belle es exclusivamente de Hugo. *

    +Reglas sujeta a cambios+
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