• *-{la cosa}-*
    *una ves hace mucho tiempo recuerdo que me encontraba en la casa donde en aquel entonces vivia con mi amada "madre". Como todas las noches antes de ir a dormir me encontraba leyendo un libro, únicamente con la luz de mi humilde lámpara de mesa como ayuda. Los minutos pasaron y cuando ya estaba en la mitad de mi lectura de la nada se escuchó un ruido*

    —𝕋𝕠𝕔 𝕥𝕠𝕔

    *Alguien estaba llamando a la puerta de mi habitación pero.. eso era muy 𝔼𝕩𝕥𝕣𝕒ñ𝕠 mí madre trabajaba a esas horas y además ella no tenía el hábito de tocar la puerta antes de pasar, tampoco vivíamos con nadie mas. Aun con eso mi cansada mente no lo pensó mucho en ese momento y simplemente me levanté de la cama y abrí la puerta pensando que era mi madre*

    —mami.. se que no deberia estar despierto pero-

    *Mi voz se detuvo con confusión al ver que no había nadie al otro lado de la puerta, sólo unas pisadas extrañas en el suelo y un extrañó ruido de pisadas. En ese momento un miedo inmenso invadió mi mente, me apresuré a cerrar la puerta con seguro y me dirigí rápidamente a mi cama agarrando el teléfono que tenia al lado, intentando llamar a mi madre.. pero ella no contesto y yo en ese tiempo no sabía como contactar a la policía por lo que solo me puede esconder debajo de la cama temblando de miedo. La sola idea de que hubiera algo extraño en la casa me asustaba. En ese entonces aun era un polluelo y la imaginación me jugó en contra.. lo que no sabía es que esa cosa era peor que cualquier moustruo que me imaginara.*

    —b..bien, me quedaré escondido esperando a mamá y cuando l..llegue ella va a espantar al fantasma, solo debo evitar dormirme.. todo va a estar bien

    *Me susurré a mi mismo temblando de miedo pero solo fue cuestión de tiempo para que terminará contradiciendome y sucumbiendo ante el sueño en el peor momento posible, pasaron algunas horas y cuando el sol empezaba a salir un fuerte ruido me desperto*

    —𝕊ℂℝ𝔸ℂℍ¡

    *Me levanté de golpe sentándome en mi cama y sacándome las sabanas de encima, al mirar a un costado noté que mi lámpara de luz había caído al suelo quebrandose en mil pedazos, rápidamente abrí los ojos como platos al notar otro detalle; la puerta de mi habitación se encontraba abierta. Lo que significaba que.. la cosa estaba adentro. No pude evitar llorar y levantarme rápidamente de mí cama, sin embargo cuando intente tocar el suelo mis pies terminaron tocando otra cosa, al mirar hacía abajo note como una mujer se asomaba de abajo de mí cama, mirandome fijamente sin inmutarse en lo absoluto. Senti como un escalofrío invadió todo mi cuerpo y rápidamente retire mis pies de la cara de esa cosa y di un salto lejos de ella*

    —¿Q..quien eres tu?¡

    *La criatura se levanto saliendo debajo de la cama, era una mujer de un aspecto alto y delgado. Dedos tan largos como espaguetis y una sonrisa maquiavélica. Esa cosa se empezo a acercar a mí pero yo no podía moverme, solo podía llorar y cerrar los ojos tratando de creer que esto no era real pero al sentir el tacto frío de la mujer tomándome los brazos, no pude evitar abrir los ojos solo para notar que su rostro espeluznante se encontraba directamente frente al mío*

    —𝔾𝕚𝕜𝕠..

    *Dijo la cosa con una voz extrañamente indescriptible, sentía que tenerla tan cerca mío me llevaría al borde de la locura, intente apartarme pero esa cosa era demasiado fuerte; esa cosa sabía mi nombre y quería algo de mí. yo solo pude intentar llamar a mí mamá pero ni si quiera podía gritar, solo susurraba. La cosa me miro fijamente por un minuto entero antes de abrir la boca mostrando sus dientes filosos como los de un tiburón. Rápidamente la cosa mordió mi cara y solo ahí pude empezar a gritar, sentia como si algo estuviera saliendo de mi cuerpo y sentía como poco a poco perdía la conciencia, repentinamente todo se volvió oscuro.*

    —𝔻𝕖𝕤𝕡𝕚𝕖𝕣𝕥𝕒..

    *Luego de quien sabe cuánto tiempo escuché una suave voz llamándome, al abrir los ojos está ves por fin me encontré con los de mi amada madre y rápidamente le di un abrazo, aferrándome a ella como un koala; mi madre no parecía entender la situación y solo me acaricio suavemente la espalda tratando de reconfortarme... No se que era esa cosa y tampoco se que fue lo que me robo aquel día, lo único que tengo claro es que solo es cuestión de tiempo para que la vuelva a ver*

    *-{la cosa}-* *una ves hace mucho tiempo recuerdo que me encontraba en la casa donde en aquel entonces vivia con mi amada "madre". Como todas las noches antes de ir a dormir me encontraba leyendo un libro, únicamente con la luz de mi humilde lámpara de mesa como ayuda. Los minutos pasaron y cuando ya estaba en la mitad de mi lectura de la nada se escuchó un ruido* —𝕋𝕠𝕔 𝕥𝕠𝕔 *Alguien estaba llamando a la puerta de mi habitación pero.. eso era muy 𝔼𝕩𝕥𝕣𝕒ñ𝕠 mí madre trabajaba a esas horas y además ella no tenía el hábito de tocar la puerta antes de pasar, tampoco vivíamos con nadie mas. Aun con eso mi cansada mente no lo pensó mucho en ese momento y simplemente me levanté de la cama y abrí la puerta pensando que era mi madre* —mami.. se que no deberia estar despierto pero- *Mi voz se detuvo con confusión al ver que no había nadie al otro lado de la puerta, sólo unas pisadas extrañas en el suelo y un extrañó ruido de pisadas. En ese momento un miedo inmenso invadió mi mente, me apresuré a cerrar la puerta con seguro y me dirigí rápidamente a mi cama agarrando el teléfono que tenia al lado, intentando llamar a mi madre.. pero ella no contesto y yo en ese tiempo no sabía como contactar a la policía por lo que solo me puede esconder debajo de la cama temblando de miedo. La sola idea de que hubiera algo extraño en la casa me asustaba. En ese entonces aun era un polluelo y la imaginación me jugó en contra.. lo que no sabía es que esa cosa era peor que cualquier moustruo que me imaginara.* —b..bien, me quedaré escondido esperando a mamá y cuando l..llegue ella va a espantar al fantasma, solo debo evitar dormirme.. todo va a estar bien *Me susurré a mi mismo temblando de miedo pero solo fue cuestión de tiempo para que terminará contradiciendome y sucumbiendo ante el sueño en el peor momento posible, pasaron algunas horas y cuando el sol empezaba a salir un fuerte ruido me desperto* —𝕊ℂℝ𝔸ℂℍ¡ *Me levanté de golpe sentándome en mi cama y sacándome las sabanas de encima, al mirar a un costado noté que mi lámpara de luz había caído al suelo quebrandose en mil pedazos, rápidamente abrí los ojos como platos al notar otro detalle; la puerta de mi habitación se encontraba abierta. Lo que significaba que.. la cosa estaba adentro. No pude evitar llorar y levantarme rápidamente de mí cama, sin embargo cuando intente tocar el suelo mis pies terminaron tocando otra cosa, al mirar hacía abajo note como una mujer se asomaba de abajo de mí cama, mirandome fijamente sin inmutarse en lo absoluto. Senti como un escalofrío invadió todo mi cuerpo y rápidamente retire mis pies de la cara de esa cosa y di un salto lejos de ella* —¿Q..quien eres tu?¡ *La criatura se levanto saliendo debajo de la cama, era una mujer de un aspecto alto y delgado. Dedos tan largos como espaguetis y una sonrisa maquiavélica. Esa cosa se empezo a acercar a mí pero yo no podía moverme, solo podía llorar y cerrar los ojos tratando de creer que esto no era real pero al sentir el tacto frío de la mujer tomándome los brazos, no pude evitar abrir los ojos solo para notar que su rostro espeluznante se encontraba directamente frente al mío* —𝔾𝕚𝕜𝕠.. *Dijo la cosa con una voz extrañamente indescriptible, sentía que tenerla tan cerca mío me llevaría al borde de la locura, intente apartarme pero esa cosa era demasiado fuerte; esa cosa sabía mi nombre y quería algo de mí. yo solo pude intentar llamar a mí mamá pero ni si quiera podía gritar, solo susurraba. La cosa me miro fijamente por un minuto entero antes de abrir la boca mostrando sus dientes filosos como los de un tiburón. Rápidamente la cosa mordió mi cara y solo ahí pude empezar a gritar, sentia como si algo estuviera saliendo de mi cuerpo y sentía como poco a poco perdía la conciencia, repentinamente todo se volvió oscuro.* —𝔻𝕖𝕤𝕡𝕚𝕖𝕣𝕥𝕒.. *Luego de quien sabe cuánto tiempo escuché una suave voz llamándome, al abrir los ojos está ves por fin me encontré con los de mi amada madre y rápidamente le di un abrazo, aferrándome a ella como un koala; mi madre no parecía entender la situación y solo me acaricio suavemente la espalda tratando de reconfortarme... No se que era esa cosa y tampoco se que fue lo que me robo aquel día, lo único que tengo claro es que solo es cuestión de tiempo para que la vuelva a ver*
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  • 𝕸𝖆𝖌𝖎𝖈 𝖆𝖑𝖜𝖆𝖞𝖘 𝖈𝖔𝖒𝖊𝖘 𝖜𝖎𝖙𝖍 𝖆 𝖕𝖗𝖎𝖈𝖊
    Fandom .
    Categoría Fantasía
    Cada cierto tiempo se veía obligado a abandonar la comodidad de su hogar a las afueras de Northumberland para reabastecerse de ingredientes. Eran contadas las ocasiones en las que pagaba por los que tomaba, usualmente decía tomarlos «prestado» con la promesa de devolverlos algún día o alegando que las personas no magicas no echarían en falta esas cosas, ni las necesitaban.

    Tenía una lista de lo que debía buscar primero: líquido de embalsamar y sangre de muerto, ambas cosas anotadas en un intenso color rojo para marcar la urgencia.

    Se echó un saco negro sobre los hombros y tras tomar un maletín, abrió un portal en la sala de su casa; cruzandolo con paso al frente, como quien esquiva un charco de agua aunque por poco no pisa uno al aparecer del otro lado.

    Podía elegir a dónde llegar, pero siempre elegía lugares solitarios, estratégicos para que el unico testigo de su aparición fuese la nada misma y no alguna persona que dudaría de su cordura al verlo caminar a través de un círculo de luz amarilla. Le echó un vistazo al callejón, arrugando la nariz por el penetrante hedor de la basura; no podía quejarse, los callejones se habían convertido en sus lugares favoritos para aparecer pues no solía encontrar más que basura, gatos persiguiendo ratas o algún vagabundo dormido.

    Se acomodó la ropa mientras abandonaba el callejón y tras una breve caminata, pidió un par de indicaciones para llegar al hospital mas cercano. Una vez allí, hechizó una carta de poker para convertirla en el gafete de algun medico, no importaba si ese doctor no trabajaba ahí, con que tuviera la credencial que todos llevaban en el uniforme bastaba para hacerse pasar por uno de ellos.

    No tuvo inconveniente para encontrar la morgue, solo tuvo que seguir a unos enfermeros que empujaban una camilla con un cuerpo totalmente cubierto por una sábana. Se ocultó detrás de una máquina expendedora en el corredor y cuando los vio salir, entró antes de que la puerta terminara de cerrarse.

    El lugar estaba vacío a excepción de los cuatro cuerpos en sus respectivas camillas que esperaban a que les realizaran la autopsia. John abrió el maletín sobre una mesa vacía y guardó en el interior algunas botellas de líquido de embalsamar sin preocuparse por acomodarlas, el maletín no era uno convencional y albergaba más sitio del que aparentaba.

    Tomó una jeringa de un aparador y destapo el cuerpo que tenia mas cerca; pero antes de realizarle al cadáver la extracción de sangre, desvió la vista a su propia sombra y con un movimiento de cabeza, le señaló la puerta por la que había entrado. La sombra se desprendio del cuerpo de su dueño y se deslizo por el suelo como una serpiente, lista para hacer guardia y avisarle si alguien se acercaba mientras él hacía lo suyo.

    Zelda Thorsen
    Cada cierto tiempo se veía obligado a abandonar la comodidad de su hogar a las afueras de Northumberland para reabastecerse de ingredientes. Eran contadas las ocasiones en las que pagaba por los que tomaba, usualmente decía tomarlos «prestado» con la promesa de devolverlos algún día o alegando que las personas no magicas no echarían en falta esas cosas, ni las necesitaban. Tenía una lista de lo que debía buscar primero: líquido de embalsamar y sangre de muerto, ambas cosas anotadas en un intenso color rojo para marcar la urgencia. Se echó un saco negro sobre los hombros y tras tomar un maletín, abrió un portal en la sala de su casa; cruzandolo con paso al frente, como quien esquiva un charco de agua aunque por poco no pisa uno al aparecer del otro lado. Podía elegir a dónde llegar, pero siempre elegía lugares solitarios, estratégicos para que el unico testigo de su aparición fuese la nada misma y no alguna persona que dudaría de su cordura al verlo caminar a través de un círculo de luz amarilla. Le echó un vistazo al callejón, arrugando la nariz por el penetrante hedor de la basura; no podía quejarse, los callejones se habían convertido en sus lugares favoritos para aparecer pues no solía encontrar más que basura, gatos persiguiendo ratas o algún vagabundo dormido. Se acomodó la ropa mientras abandonaba el callejón y tras una breve caminata, pidió un par de indicaciones para llegar al hospital mas cercano. Una vez allí, hechizó una carta de poker para convertirla en el gafete de algun medico, no importaba si ese doctor no trabajaba ahí, con que tuviera la credencial que todos llevaban en el uniforme bastaba para hacerse pasar por uno de ellos. No tuvo inconveniente para encontrar la morgue, solo tuvo que seguir a unos enfermeros que empujaban una camilla con un cuerpo totalmente cubierto por una sábana. Se ocultó detrás de una máquina expendedora en el corredor y cuando los vio salir, entró antes de que la puerta terminara de cerrarse. El lugar estaba vacío a excepción de los cuatro cuerpos en sus respectivas camillas que esperaban a que les realizaran la autopsia. John abrió el maletín sobre una mesa vacía y guardó en el interior algunas botellas de líquido de embalsamar sin preocuparse por acomodarlas, el maletín no era uno convencional y albergaba más sitio del que aparentaba. Tomó una jeringa de un aparador y destapo el cuerpo que tenia mas cerca; pero antes de realizarle al cadáver la extracción de sangre, desvió la vista a su propia sombra y con un movimiento de cabeza, le señaló la puerta por la que había entrado. La sombra se desprendio del cuerpo de su dueño y se deslizo por el suelo como una serpiente, lista para hacer guardia y avisarle si alguien se acercaba mientras él hacía lo suyo. [cursedandfree93]
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  • #UnDiaEnLaVidaDe Vesper Maximoff

    El despertador no ha sonado, pero mi sistema nervioso ya está a mil por hora. Es ese zumbido eléctrico en la base de la nuca que me avisa que mi primo ya dio tres vueltas a la manzana antes de que el sol terminara de salir. Tommy nunca ha sabido lo que es estar quieto, y yo, por desgracia, tengo el tipo de sensibilidad que me hace sentir sus vibraciones incluso a tres calles de distancia.

    09:00 AM

    Bajo a la cocina arrastrando mis calcetines de lana, el primer ritual del día no involucra velas ni latín, sino el sonido del hielo chocando contra el cristal y preparo mi matcha con una calma que roza lo obsesivo; hay algo en ese verde intenso que me silencia el ruido mental, papá pasa como un borrón plateado y me deja un beso en la frente que huele a ozono, no dice nada, pero su mirada siempre busca en la mía si "esa otra voz" ha vuelto a molestarme, le sonrío para que se quede tranquilo hoy el espejo no me ha devuelto una mirada extraña.. Todavía.

    13:15 PM

    Paso la tarde en mi habitación, con la luz filtrándose por las cortinas de encaje me gusta el silencio que pesa, el que huele a incienso viejo y a libros que nadie debería abrir me sorprendo a mí misma garabateando en los márgenes de mis cuadernos frases que no recuerdo haber pensado, a veces siento que mis manos tienen memoria propia, como si buscaran hilos invisibles para anudarlos o cortarlos es una sensación punzante, un escalofrío que se queda a vivir en tus dedos cuando sabes que tu linaje no es precisamente "normal".

    16:30 PM

    Paso por casa de mis primos, Billy está en su mundo, probablemente equilibrando alguna fuerza cósmica desde su escritorio, mientras Tommy rebota por las paredes hay algo reconfortante en estar con ellos; somos los restos de un hechizo que salió mal, o quizás la prueba de que el destino tiene un sentido del humor retorcido, compartimos un chispazo de energía cruzada cuando me pasan un mando de consola o un refresco; es un caos familiar, una estática que solo nosotros entendemos, ellos son el orden y la velocidad; yo soy el silencio que queda después de que la tormenta pasa.

    20:00 PM

    Cena en casa mi madre me observa en silencio desde el otro lado de la mesa, con esa sabiduría de quien sabe que las tormentas más peligrosas son las que no hacen ruido, comemos, hablamos de tonterías y por un segundo, si cierro mucho los ojos, puedo convencerme de que somos una familia normal en un suburbio normal casi olvido que mi existencia es una anomalía escrita entre susurros.

    23:45 PM

    La noche es mi elemento me quedo mirando la luna desde la ventana, preguntándome en qué momento la bruma del jardín empezará a susurrar mi nombre otra vez, escribo un secreto en un papel, lo veo consumirse en una llama que brilla un poco más de lo normal y me voy a dormir mañana volveré a ser la chica del latte de matcha y las faldas largas, pero sé que en algún lugar del multiverso, todavía hay un eco esperándome.
    #UnDiaEnLaVidaDe Vesper Maximoff El despertador no ha sonado, pero mi sistema nervioso ya está a mil por hora. Es ese zumbido eléctrico en la base de la nuca que me avisa que mi primo ya dio tres vueltas a la manzana antes de que el sol terminara de salir. Tommy nunca ha sabido lo que es estar quieto, y yo, por desgracia, tengo el tipo de sensibilidad que me hace sentir sus vibraciones incluso a tres calles de distancia. 09:00 AM Bajo a la cocina arrastrando mis calcetines de lana, el primer ritual del día no involucra velas ni latín, sino el sonido del hielo chocando contra el cristal y preparo mi matcha con una calma que roza lo obsesivo; hay algo en ese verde intenso que me silencia el ruido mental, papá pasa como un borrón plateado y me deja un beso en la frente que huele a ozono, no dice nada, pero su mirada siempre busca en la mía si "esa otra voz" ha vuelto a molestarme, le sonrío para que se quede tranquilo hoy el espejo no me ha devuelto una mirada extraña.. Todavía. 13:15 PM Paso la tarde en mi habitación, con la luz filtrándose por las cortinas de encaje me gusta el silencio que pesa, el que huele a incienso viejo y a libros que nadie debería abrir me sorprendo a mí misma garabateando en los márgenes de mis cuadernos frases que no recuerdo haber pensado, a veces siento que mis manos tienen memoria propia, como si buscaran hilos invisibles para anudarlos o cortarlos es una sensación punzante, un escalofrío que se queda a vivir en tus dedos cuando sabes que tu linaje no es precisamente "normal". 16:30 PM Paso por casa de mis primos, Billy está en su mundo, probablemente equilibrando alguna fuerza cósmica desde su escritorio, mientras Tommy rebota por las paredes hay algo reconfortante en estar con ellos; somos los restos de un hechizo que salió mal, o quizás la prueba de que el destino tiene un sentido del humor retorcido, compartimos un chispazo de energía cruzada cuando me pasan un mando de consola o un refresco; es un caos familiar, una estática que solo nosotros entendemos, ellos son el orden y la velocidad; yo soy el silencio que queda después de que la tormenta pasa. 20:00 PM Cena en casa mi madre me observa en silencio desde el otro lado de la mesa, con esa sabiduría de quien sabe que las tormentas más peligrosas son las que no hacen ruido, comemos, hablamos de tonterías y por un segundo, si cierro mucho los ojos, puedo convencerme de que somos una familia normal en un suburbio normal casi olvido que mi existencia es una anomalía escrita entre susurros. 23:45 PM La noche es mi elemento me quedo mirando la luna desde la ventana, preguntándome en qué momento la bruma del jardín empezará a susurrar mi nombre otra vez, escribo un secreto en un papel, lo veo consumirse en una llama que brilla un poco más de lo normal y me voy a dormir mañana volveré a ser la chica del latte de matcha y las faldas largas, pero sé que en algún lugar del multiverso, todavía hay un eco esperándome.
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  • "Ayúdame"
    Fandom Sobrenatural ~ Crónicas Vampíricas
    Categoría Crossover
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: 𝐒A𝐌 W𝐈N𝐂H𝐄S𝐓E𝐑

    Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado.

    Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado…

    Hasta aquella luna llena…

    Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada.

    Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino.

    Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla.

    Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir.

    Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche.

    >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría.

    Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí.

    Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque.

    Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia..

    “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación”

    Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible.

    Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque…

    Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta.

    Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero…

    -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: [SAM.MY] Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado. Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado… Hasta aquella luna llena… Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada. Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino. Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla. Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir. Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche. >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría. Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí. Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque. Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia.. “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación” Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible. Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque… Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta. Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero… -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
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  • Estaria aquel chico pelirojo de regreso a su sucia y desordenada casa y caminaria hacia su hermano

    -"Cooper, bro...Enserio, que random es esa cosa"
    Diria el chico pelirojo

    -"Que cosa Red"
    Responderia el pelinaranja, resultando llamarse Cooper

    -"El estupido sueño ese de luces y luego entidades flotando diciendo sobre aquellos 7"

    -"...sixseven"

    -"COOPER ESO DA ASCO!"

    -"A mi me da risa el cringe...En fin...Toda tu vida sueñas eso, recuerdame lo de poderes?"

    -"Articulo 105 de la ley del p-"

    -"El sueño en el que las entidades te hablaron sobre un poder tuyo retrasado"

    -"Ohhh claro,entiendo, Pues fue hace 5,casi 6 años, tenia 10, llegaron las entidades en aquel sueño y dijeron algo sobre el poder de la flama abunda en mi ser"

    -"Mmm...No niego que eres bastante resistente, pero eso de poder de fuego ni idea brother, tu tocas algo caliente y lo suertas"

    -"Eso sono raro..."

    -"Fue intencional~ Pero en fin, el punto es que no me cuadra, y esas 7 entidades, o cosas no lo se, di mas de ellas supongo"

    -"Pues...resumidamente son seres superiores a multiples razas,que buscan...bueno ni idea de que buscan, pero dicen que son malos"

    -"Y que pretendes hacer, eres un humano comun,y las armas que consigues son prestadas y apenas te alcanza para comer a medias, y piensas enfrentarte a un ejercito de angeles"

    -"pero..."

    -"Seguramente si ocurriera encontrarias la manera, pero igual seria estupido y seguro por falta de planificacion yo me muero y tu quedas hecho trizas, mejor esperar a que tengamos mas informacion y alli podriamos llegar a planificar como actuar"

    -"Nel, tienes razon"

    -"Siempre la tengo"

    -"Gracias Cop"

    Y asi Red tendria algo muy en claro, si queria prepararse para una amenaza de nivel superior al ser humano y otras razas...necesitarian minimamente informacion no tan vaga del tema, cuanto menos lo esperan ambos escucharian un sonido por la puerta trasera.
    Estaria aquel chico pelirojo de regreso a su sucia y desordenada casa y caminaria hacia su hermano -"Cooper, bro...Enserio, que random es esa cosa" Diria el chico pelirojo -"Que cosa Red" Responderia el pelinaranja, resultando llamarse Cooper -"El estupido sueño ese de luces y luego entidades flotando diciendo sobre aquellos 7" -"...sixseven" -"COOPER ESO DA ASCO!" -"A mi me da risa el cringe...En fin...Toda tu vida sueñas eso, recuerdame lo de poderes?" -"Articulo 105 de la ley del p-" -"El sueño en el que las entidades te hablaron sobre un poder tuyo retrasado" -"Ohhh claro,entiendo, Pues fue hace 5,casi 6 años, tenia 10, llegaron las entidades en aquel sueño y dijeron algo sobre el poder de la flama abunda en mi ser" -"Mmm...No niego que eres bastante resistente, pero eso de poder de fuego ni idea brother, tu tocas algo caliente y lo suertas" -"Eso sono raro..." -"Fue intencional~ Pero en fin, el punto es que no me cuadra, y esas 7 entidades, o cosas no lo se, di mas de ellas supongo" -"Pues...resumidamente son seres superiores a multiples razas,que buscan...bueno ni idea de que buscan, pero dicen que son malos" -"Y que pretendes hacer, eres un humano comun,y las armas que consigues son prestadas y apenas te alcanza para comer a medias, y piensas enfrentarte a un ejercito de angeles" -"pero..." -"Seguramente si ocurriera encontrarias la manera, pero igual seria estupido y seguro por falta de planificacion yo me muero y tu quedas hecho trizas, mejor esperar a que tengamos mas informacion y alli podriamos llegar a planificar como actuar" -"Nel, tienes razon" -"Siempre la tengo" -"Gracias Cop" Y asi Red tendria algo muy en claro, si queria prepararse para una amenaza de nivel superior al ser humano y otras razas...necesitarian minimamente informacion no tan vaga del tema, cuanto menos lo esperan ambos escucharian un sonido por la puerta trasera.
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    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖

    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.


    A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.

    Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.

    En contratos disfrazados de matrimonio.

    La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.

    Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.

    Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.

    Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.

    Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.

    Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.

    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.

    No vio una fugitiva.

    Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.

    Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.


    Eran políticos.
    
Empresarios.

    Herederos.


    Apellidos que no se escribían.
    
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.

    Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…

    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.

    Finanzas.

    Arte.

    Negociación.

    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.

    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—


    Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.

    No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.

    Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.


    Medía.

    No buscaba protección.

    Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.

    Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.

    Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.

    La conversación que vale más que cualquier joya.

    La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.


    Fue estrategia.

    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.

    Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.

    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.


    El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..

    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.


    Era potencial.

    “Scarlett no era frágil.

    Estaba sin tallar.”

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.

    En el anillo.

    En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.

    Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.

    Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.

    Elegante.

    Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma
    —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
    
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.

    Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶.

    El gesto no fue desprecio.
    
Fue desafío.

    Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.

    Scarlett Eleonor Moretti.


    Más firme

    Más mío.

    Mirena no sonrió.

    Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.

    Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.

    Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.

    Uno era herencia.

    El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.


    No sentí ruptura.

    Sentí expansión.

    No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.

    Sonaba a advertencia.

    Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.


    Otras lo construyen.


    Yo acababa de decidir portar ambos.

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
 A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
 Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
 En contratos disfrazados de matrimonio.
 La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
 Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
 Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
 Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
 Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
 Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
 No vio una fugitiva.
 Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
 Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
 Eran políticos. 
Empresarios.
 Herederos.
 Apellidos que no se escribían. 
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
 Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
 Finanzas.
 Arte.
 Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
 Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
 No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
 Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
 Medía. No buscaba protección.
 Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
 Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
 Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
 La conversación que vale más que cualquier joya.
 La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
 Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
 Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
 El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
 Era potencial. “Scarlett no era frágil.
 Estaba sin tallar.” Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
 En el anillo.
 En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
 Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
 Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
 Elegante.
 Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre. 
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
 Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶. El gesto no fue desprecio. 
Fue desafío.
 Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
 Más firme Más mío. Mirena no sonrió.
 Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona. Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
 Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
 Uno era herencia.
 El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
 No sentí ruptura.
 Sentí expansión.
 No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
 Sonaba a advertencia.
 Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
 Otras lo construyen.
 Yo acababa de decidir portar ambos. Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
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  • Evento… para recordar
    Categoría Original
    ㅤ╰─► 𝑹𝒐𝒍 𝒕𝒐:
    Adrián Clark

    El jardín estaba bonito, eso había que admitirlo. Luces cálidas colgadas entre los árboles, mesas redondas perfectamente ordenadas y camareros sabiendo perfectamente hacia quiénes moverse. Todo muy elegante, muy correcto… y muy insoportable para Vega.

    Se quedó a medio paso detrás de sus padres mientras ellos saludaban a otra pareja. Su hermano ya había desaparecido hacia la mesa de bebidas en cuanto pudo escapar sin que su madre lo fulminara con la mirada.

    Vega sostuvo la copa que le habían puesto en la mano nada más entrar. Ni siquiera sabía qué era, pero le servía como excusa para no tener que estrechar manos cada diez segundos.

    —¿No estás encantada? —susurró su madre sin mirarla, con esa sonrisa fija que no se quitaba ni para respirar.

    —Claro —respondió Vega en automático, también sin mirarla—. Mi plan favorito para un viernes.

    Su padre rió suavemente como si fuera un chiste, aunque ambos sabían que no lo era, y volvió a girarse hacia la conversación sobre negocios, inversiones y todas esas cosas a las que ella le aburría. Vega aprovechó para dar un pequeño paso atrás. Luego otro. Nadie lo notó.

    Caminó hacia uno de los laterales del jardín, donde la música llegaba más baja. Apoyó la copa en una mesa alta y se acomodó allí, observando sin realmente prestar atención a algo concreto.

    Cerca de ella, dos mujeres hablaban mientras miraban hacia la entrada principal.

    —Dicen que han traído a un fotógrafo muy bueno —comentó una—. No el típico de eventos… uno independiente.

    —Sí, el hijo de los Herrera lo pidió, al parecer tiene buena reputación aunque sea joven.

    Vega alzó apenas las cejas.
    “Sesión de fotos, perfecto. Justo lo que le faltaba a la noche” —pensó, volteando sus ojos de inmediato.

    Suspiró suave, tomó de nuevo su copa y se giró un poco, buscando una salida visual… aunque fuera por un momento. Todavía no había visto al famoso fotógrafo, pero ya estaba considerando seriamente en desaparecer entre los setos.
    ㅤ╰─► 𝑹𝒐𝒍 𝒕𝒐: [tempest_lime_cow_260] El jardín estaba bonito, eso había que admitirlo. Luces cálidas colgadas entre los árboles, mesas redondas perfectamente ordenadas y camareros sabiendo perfectamente hacia quiénes moverse. Todo muy elegante, muy correcto… y muy insoportable para Vega. Se quedó a medio paso detrás de sus padres mientras ellos saludaban a otra pareja. Su hermano ya había desaparecido hacia la mesa de bebidas en cuanto pudo escapar sin que su madre lo fulminara con la mirada. Vega sostuvo la copa que le habían puesto en la mano nada más entrar. Ni siquiera sabía qué era, pero le servía como excusa para no tener que estrechar manos cada diez segundos. —¿No estás encantada? —susurró su madre sin mirarla, con esa sonrisa fija que no se quitaba ni para respirar. —Claro —respondió Vega en automático, también sin mirarla—. Mi plan favorito para un viernes. Su padre rió suavemente como si fuera un chiste, aunque ambos sabían que no lo era, y volvió a girarse hacia la conversación sobre negocios, inversiones y todas esas cosas a las que ella le aburría. Vega aprovechó para dar un pequeño paso atrás. Luego otro. Nadie lo notó. Caminó hacia uno de los laterales del jardín, donde la música llegaba más baja. Apoyó la copa en una mesa alta y se acomodó allí, observando sin realmente prestar atención a algo concreto. Cerca de ella, dos mujeres hablaban mientras miraban hacia la entrada principal. —Dicen que han traído a un fotógrafo muy bueno —comentó una—. No el típico de eventos… uno independiente. —Sí, el hijo de los Herrera lo pidió, al parecer tiene buena reputación aunque sea joven. Vega alzó apenas las cejas. “Sesión de fotos, perfecto. Justo lo que le faltaba a la noche” —pensó, volteando sus ojos de inmediato. Suspiró suave, tomó de nuevo su copa y se giró un poco, buscando una salida visual… aunque fuera por un momento. Todavía no había visto al famoso fotógrafo, pero ya estaba considerando seriamente en desaparecer entre los setos.
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  • -la magia es una ciencia extraña pues debes comprender lo ilogico, no es que arriba sea abajo y abajo sea arriba, si no que puedes ir en diagonal y terminar subiendo al punto del cual partiste, puedes tratar de saltar pero terminaras agachandote en su lugar, como encontrarle sentido a algo que no debe tenerlo?- la bruja sonrio mientras preparaba pocimas

    https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IewIsfl82dtrd1bg
    -la magia es una ciencia extraña pues debes comprender lo ilogico, no es que arriba sea abajo y abajo sea arriba, si no que puedes ir en diagonal y terminar subiendo al punto del cual partiste, puedes tratar de saltar pero terminaras agachandote en su lugar, como encontrarle sentido a algo que no debe tenerlo?- la bruja sonrio mientras preparaba pocimas https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IewIsfl82dtrd1bg
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  • ¡Oh, mis queridos y pecaminosos oyentes! Qué placer me produce sintonizar la deliciosa frecuencia de su desesperación romántica... Puedo olerla desde aquí, y es... exquisita.
    Si han encontrado a alguien lo suficientemente valiente para estar a su lado, procuren no asfixiarse entre tanta cursilería barata; sería una lástima que su historia terminara de forma tan... insípida. Y si se encuentran solos en la penumbra... bueno, la soledad es la amante más fiel para quienes comprendemos que la verdadera diversión, la que realmente hace que la sangre hierva, comienza justo cuando las luces se apagan y las sombras cobran vida. Jxjxjxjx...
    ¿Alguien tuvo la osadía de decirles que no? ¡Bravo! ¡Maravilloso! El universo tiene un sentido del humor tan retorcido como el mío, ¿no les parece? Seguramente solo están saldando deudas de vidas pasadas, deudas que sus pobres mentes han preferido olvidar para no perder el juicio.
    Así que, por favor, dejen de lamentarse; se ven absolutamente patéticos arrastrando los pies como almas en pena. Es mucho más... tentador... mantener esa sonrisa grabada en el rostro. Después de todo, es la máscara perfecta para ocultar el hambre voraz que llevan dentro... el hambre de lo que sea que estén buscando devorar esta noche.
    ¡Sonrían,mis queridos oyentes! Nunca se sabe quién está observando desde la oscuridad... o quién está esperando pacientemente a que bajen la guardia para dar el primer y último mordisco. Jajajajaja...
    ¡Oh, mis queridos y pecaminosos oyentes! Qué placer me produce sintonizar la deliciosa frecuencia de su desesperación romántica... Puedo olerla desde aquí, y es... exquisita. Si han encontrado a alguien lo suficientemente valiente para estar a su lado, procuren no asfixiarse entre tanta cursilería barata; sería una lástima que su historia terminara de forma tan... insípida. Y si se encuentran solos en la penumbra... bueno, la soledad es la amante más fiel para quienes comprendemos que la verdadera diversión, la que realmente hace que la sangre hierva, comienza justo cuando las luces se apagan y las sombras cobran vida. Jxjxjxjx... ¿Alguien tuvo la osadía de decirles que no? ¡Bravo! ¡Maravilloso! El universo tiene un sentido del humor tan retorcido como el mío, ¿no les parece? Seguramente solo están saldando deudas de vidas pasadas, deudas que sus pobres mentes han preferido olvidar para no perder el juicio. Así que, por favor, dejen de lamentarse; se ven absolutamente patéticos arrastrando los pies como almas en pena. Es mucho más... tentador... mantener esa sonrisa grabada en el rostro. Después de todo, es la máscara perfecta para ocultar el hambre voraz que llevan dentro... el hambre de lo que sea que estén buscando devorar esta noche. ¡Sonrían,mis queridos oyentes! Nunca se sabe quién está observando desde la oscuridad... o quién está esperando pacientemente a que bajen la guardia para dar el primer y último mordisco. Jajajajaja...
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    ¡Hoy 𝓘𝓷𝓪𝓻𝓪 𝓥𝓲𝓮𝓵𝓵𝓪 celebra su primer año en FicRol! ¡Enhorabuena! ¡A por el segundo!
    ¡Hoy [Inara01] celebra su primer año en FicRol! ¡Enhorabuena! ¡A por el segundo! 💫
    ¡FICROLERS 3D!
    ¡DAMOS LA BIENVENIDA A CUATRO NUEVOS PERSONAJES 3D!

    Dad la bienvenida a:
    ¡[drift_copper_panda_618]!
    ¡[pulse_turquoise_panda_909]!
    ¡𝓘𝓷𝓪𝓻𝓪 𝓥𝓲𝓮𝓵𝓵𝓪!
    ¡[flare_pearl_crab_448]!

    ¡Bienvenidos! ¡Estamos encantados de teneros en FicRol! ¡Esperamos haceros sentir como en casa y que convirtáis la plataforma en vuestro hogar aportando vuestro granito de arena roleplayer! ¡Estamos deseando conoceros y veros desarrollar vuestros personajes!

    Por favor, leed bien los lineamientos de la plataforma ya que su cumplimiento es necesario para el bienestar común y el vuestro propio: https://ficrol.com/static/guidelines

    Sabed que soy vuestra RolSage, una especie de guía y de ayuda en la plataforma para los personajes 3D. Si necesitáis cualquier cosa estoy siempre en DM y, de todos modos, en mi fanpage teneis una guías exhaustivas sobre como funciona ficrol, dadle me gusta para no perdernos nada:

    https://ficrol.com/pages/RolSage3D

    Tenemos un grupo de Personajes 3D para encontrar otros personajes que agregar, etc... ¡Solo presenta a tu personaje en una publicación! Si quieres, claro:

    https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Índice de guías:

    https://ficrol.com/blogs/147711/%C3%8DNDICE-DE-GUIAS-Y-MINIGUIAS

    En estos artículos podréis encontrar personajes 3D agrupados por fandom a los que poder seguir. Y tambien una lista de los fandoms existentes en la plataforma.

    ¡Encontrad fandoms y personajes canon y OCs!

    Personajes 3D: https://ficrol.com/blogs/181793/DIRECTORIO-PERSONAJES-3D-Y-FANDOMS

    Fandoms 3D: https://ficrol.com/blogs/151304/FANDOMS-PERSONAJES-3D-EN-FICROL

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