• — El fin de semana debería durar más tiempo. Con tres días sería perfecto.

    Nunca pensó que lo admitiría en voz alta, mucho menos llegó a pensar que sería del grupo de personas que terminaría siendo abofeteado por la realidad. Siempre se había reído de que podía pasar más tiempo trabajando que descansando pero, ahora que estaba cerca de los treinta, sentía que el cuerpo le pasaba la factura.

    Era tarde, demasiado para alguien que apenas tomaba el almuerzo cuando anochecía, quizás el ver que su alarma sonaría en menos de ocho horas era lo que más le deprimía. Eso, o que los fideos instantáneos, de ese nuevo lugar que había visto en redes sociales, no sabían tan buenos como los demás decían. ¿Es que su paladar ya tampoco se adaptaba a las modas pasajeras de los adolescentes?

    — Quizá debería pedirme un día extra e vacaciones. O podría reportarme enfermo. Y si... —Por un momento se mal viajó. Una costumbre rara que tenía de quedarse pensando mientras miraba un punto fijo, cualquiera, hasta que la idea completa se armaba en su mente para revisar su escenario: Llegar a la oficina, registrar su asistencia y, casualmente, tropezarse en las escaleras para ganar una incapacidad. Negó entonces, nerviosamente y se asustó de su propia idea.— Definitivamente no hay otra opción, odio los lunes.
    — El fin de semana debería durar más tiempo. Con tres días sería perfecto. Nunca pensó que lo admitiría en voz alta, mucho menos llegó a pensar que sería del grupo de personas que terminaría siendo abofeteado por la realidad. Siempre se había reído de que podía pasar más tiempo trabajando que descansando pero, ahora que estaba cerca de los treinta, sentía que el cuerpo le pasaba la factura. Era tarde, demasiado para alguien que apenas tomaba el almuerzo cuando anochecía, quizás el ver que su alarma sonaría en menos de ocho horas era lo que más le deprimía. Eso, o que los fideos instantáneos, de ese nuevo lugar que había visto en redes sociales, no sabían tan buenos como los demás decían. ¿Es que su paladar ya tampoco se adaptaba a las modas pasajeras de los adolescentes? — Quizá debería pedirme un día extra e vacaciones. O podría reportarme enfermo. Y si... —Por un momento se mal viajó. Una costumbre rara que tenía de quedarse pensando mientras miraba un punto fijo, cualquiera, hasta que la idea completa se armaba en su mente para revisar su escenario: Llegar a la oficina, registrar su asistencia y, casualmente, tropezarse en las escaleras para ganar una incapacidad. Negó entonces, nerviosamente y se asustó de su propia idea.— Definitivamente no hay otra opción, odio los lunes.
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    ╔════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╗
    BUSCO ROL 1x1
    ╚════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╝
    Busco un Sesshomaru para desarrollar esta trama.

    La llevo trabajando desde hace muchos años; la he pulido con el tiempo y me gustaría, por fin, poder llevarla a cabo como merece.

    No busco una interpretación rígida o perfecta del personaje, sino a alguien que le aporte matices propios, gustos, detalles personales e ideas que enriquezcan la historia.

    El rol puede desarrollarse como prefieras:

    — pasivo
    — omega
    — ambos alfas

    Me encanta la idea de jugar con dinámicas distintas y profundizar en ellas narrativamente.

    Si te interesa, también podemos llevar dos tramas en paralelo o incluso un 2x2, si así lo deseas.

    Puedes escribirme por privado, donde te explicaré todo con más detalle.

    ✒ Sobre mi estilo de rol
    Mi estilo es extenso, narrativo y muy detallado.

    Busco alguien de la vieja escuela, apasionade por escenas profundas, vívidas y cargadas de tensión dramática.

    Puedo ofrecerte:

    — Narrativa cuidada de escenarios y atmósferas

    — Desarrollo emocional intenso

    — Conflictos bien construidos

    — Drama de calidad

    Antes de iniciar cualquier trama, me gusta conocer los gustos y límites de la otra persona. Cuéntame tus sí y no respecto a géneros o elementos que desees agregar.

    ⭑ ⎯⎯ ᨳ Manejo diversos géneros, especialmente dentro del ámbito psicológico.

    ⭑ ⎯⎯ ᨳ Resumen de la trama principal...

    ᨳᨳᨳLa idea central de esta historia...

    Kagome jamás volvió a cruzar el pozo. Pasaron casi quince años desde la última vez que sintió el viento del Sengoku Jidai rozarle la piel. El vínculo se había roto… o eso creyó. Con el tiempo, comenzó a percibir algo extraño en su interior: el poder de la Perla de Shikon seguía dentro de ella, pero ya no era sólido ni estable. Se consumía lentamente, como si estuviera transformándose en algo más.

    La respuesta llegó demasiado tarde.
    Kagome estaba embarazada.
    Había rehecho su vida y se había casado con un hombre amable, alguien que le ofrecía paz, aunque en ciertos gestos —en silencios específicos— le recordaba dolorosamente a Inuyasha. Nunca dejó de amar a su hanyō, pero aprendió a vivir con la ausencia… o a engañarse creyendo que lo había hecho.

    Entonces, el destino volvió a arrebatarle todo.

    Su esposo murió en un trágico accidente, dejándola sola, viuda y con un hijo creciendo dentro de ella. Un hijo que, desde el vientre, se sentía distinto.

    El parto fue catalogado como “prematuro”, pero nada encajaba. El bebé pesaba casi lo mismo que un niño de un año. Kagome, aferrándose a la lógica humana, intentó convencerse de que existía una explicación médica. Hasta que lo miró a los ojos.

    Lila.

    Un color imposible.

    Esos rasgos… eran idénticos a los de Kikyo.

    El pánico se apoderó de ella cuando los médicos comenzaron a hablar de mellizos. Le explicaron que el segundo bebé había nacido después y que se encontraba en cuidados intensivos. Pero Kagome apenas podía escucharlos. Todo su ser estaba concentrado en lo que sostenía entre sus brazos.

    Eso no era su hijo.

    Comprendió la verdad de golpe, como una herida abierta: la Perla de Shikon no había desaparecido, había tomado forma. Aquello que tenía frente a ella —ese cuerpo pequeño, de cabellos blancos y ojos lila intensos— era la Perla hecha carne.

    Sus manos temblaron.

    El poder que una vez había desatado guerras, deseos y tragedias… ahora respiraba. Lloraba. La miraba.
    Ya no era un objeto maldito.
    Era un ser vivo.

    Y Kagome entendió, con horror absoluto, que el verdadero precio del deseo jamás cumplido acababa de nacer.

    Los años pasaron, y los niños crecieron bajo la atenta mirada de Kagome.
    Kaede, el de cabello negro, era su reflejo más fiel: ojos color chocolate, sonrisa abierta y una mirada llena de vida. Kagome lo había nombrado así, y para él, ella era el centro de su mundo. En Kaede no había nada fuera de lo humano, nada que despertara temor… solo la calidez de un niño que crecía a su propio ritmo.

    Alucard, en cambio, siempre fue distinto.

    No podía decir que no fuera humano, pero su crecimiento era antinatural. Cuando debía aparentar dos años, su cuerpo ya parecía el de un niño de cinco. Cabellos blancos, facciones serenas y perturbadoramente familiares. Cada vez que Kagome lo observaba, sentía un nudo en el pecho: era como ver al hijo que Inuyasha jamás había tenido con Kikyo.

    Era idéntico a ella.

    Solo esos ojos lila rompían la ilusión.
    Con el paso de los años, el miedo de Kagome no hizo más que crecer.
    Cuando llegaron a la adolescencia, sabía que ambos debían tener trece años. Sin embargo, Alucard parecía de dieciséis: alto, de rasgos maduros, con una postura firme que imponía respeto. Se había inclinado naturalmente hacia el arco y la flecha, dominándolos con una precisión inquietante, como si el conocimiento ya estuviera grabado en su sangre.
    Kaede, por el contrario, parecía quedarse atrás. No era débil, pero siempre estaba un paso detrás de su mellizo.

    Eran como el agua y el aceite.
    La abuela no disimulaba su preferencia por Alucard, fascinada por su porte y habilidades, mientras Kagome hacía todo lo posible por reconfortar a Kaede, intentando equilibrar una balanza que se inclinaba cada vez más.

    Con dolor, Kagome comenzó a notar el paralelismo cruel: sus hijos repetían su propia historia con Kikyo, pero en una versión masculina, retorcida por el destino.

    Y Kaede… Kaede empezó a cambiar.
    Las emociones negativas comenzaron a germinar en su interior: celos, resentimiento, una sombra silenciosa que crecía cada vez que era comparado con Alucard. Cada mirada, cada elogio ajeno, era una herida más.
    Kagome lo supo entonces.

    El verdadero conflicto apenas estaba comenzando.

    Hizo todo lo posible por mantenerlos alejados de aquel lugar, como si la distancia pudiera contener al destino.

    Evitó enfrentamientos, separó discusiones, suavizó silencios… cualquier cosa con tal de que Kaede y Alucard no chocaran de frente. Sabía que algo terrible podía surgir de esa fricción.

    Pero no fue suficiente.

    El accidente ocurrió poco antes de que cumplieran dieciocho años. Su madre falleció de forma repentina; su abuelo había muerto muchos años atrás, y Kagome quedó nuevamente sola, rota por una pérdida que no vio venir. Desde el primer instante sintió algo más: el pozo latía.

    No como antes.

    Su poder ya no era el mismo, estaba debilitado, fragmentado… como si hubiera sido drenado durante años.
    El día del funeral fue insoportable. El aire pesaba, la lluvia caía sin pausa y el dolor se mezclaba con una tensión que Kagome no supo leer a tiempo. Los mellizos comenzaron a discutir, palabras cargadas de resentimiento y reproches acumulados. Ella no se dio cuenta de cuándo se alejaron.

    Solo sintió el llamado.

    El pozo se abrió.

    Kagome corrió bajo la lluvia, el corazón golpeándole el pecho con violencia.

    Cuando llegó, la escena la paralizó: Kaede había empujando a Alucard. El pelinegro la miraba con horror, llorando, suplicando sin palabras.

    Entonces ocurrió.

    Del pozo emergió algo imposible: un tentáculo oscuro se alzó y se enroscó alrededor de Kaede, arrastrándolo sin darle tiempo a gritar.

    Kagome gritó su nombre, buscó desesperadamente algo con qué defenderse, y cuando logró tomar un hacha para reaccionar…

    Ya era tarde.

    El pozo antiguo se los había devorado.

    El silencio que quedó fue peor que cualquier grito.

    Kagome cayó de rodillas, empapada por la lluvia, entendiendo por fin que el pozo no solo había esperado… había reclamado lo que siempre le perteneció.

    ┌─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┐
    Requisitos / Info sobre mi rol
    └─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┘
    ✧ Manejo múltiples personajes para que la historia nunca se estanque.
    ✧ Me adapto con facilidad a los personajes que me brindes.
    ✧ Ortografía cuidada y estética en cada respuesta.
    ✧ Horarios flexibles; tengo dos trabajos y universidad, pido paciencia .
    ✧ Nada de tramas planas ni excesivamente dulces.
    Busco drama, oscuridad, misterio y emociones intensas
    ╔════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╗ 🌑 BUSCO ROL 1x1 🌑 ╚════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╝ Busco un Sesshomaru para desarrollar esta trama. La llevo trabajando desde hace muchos años; la he pulido con el tiempo y me gustaría, por fin, poder llevarla a cabo como merece. No busco una interpretación rígida o perfecta del personaje, sino a alguien que le aporte matices propios, gustos, detalles personales e ideas que enriquezcan la historia. El rol puede desarrollarse como prefieras: — pasivo — omega — ambos alfas Me encanta la idea de jugar con dinámicas distintas y profundizar en ellas narrativamente. Si te interesa, también podemos llevar dos tramas en paralelo o incluso un 2x2, si así lo deseas. 📩 Puedes escribirme por privado, donde te explicaré todo con más detalle. ✒ Sobre mi estilo de rol Mi estilo es extenso, narrativo y muy detallado. Busco alguien de la vieja escuela, apasionade por escenas profundas, vívidas y cargadas de tensión dramática. Puedo ofrecerte: — Narrativa cuidada de escenarios y atmósferas — Desarrollo emocional intenso — Conflictos bien construidos — Drama de calidad Antes de iniciar cualquier trama, me gusta conocer los gustos y límites de la otra persona. Cuéntame tus sí y no respecto a géneros o elementos que desees agregar. ⭑ ⎯⎯ ᨳ Manejo diversos géneros, especialmente dentro del ámbito psicológico. ⭑ ⎯⎯ ᨳ Resumen de la trama principal... ᨳᨳᨳLa idea central de esta historia... Kagome jamás volvió a cruzar el pozo. Pasaron casi quince años desde la última vez que sintió el viento del Sengoku Jidai rozarle la piel. El vínculo se había roto… o eso creyó. Con el tiempo, comenzó a percibir algo extraño en su interior: el poder de la Perla de Shikon seguía dentro de ella, pero ya no era sólido ni estable. Se consumía lentamente, como si estuviera transformándose en algo más. La respuesta llegó demasiado tarde. Kagome estaba embarazada. Había rehecho su vida y se había casado con un hombre amable, alguien que le ofrecía paz, aunque en ciertos gestos —en silencios específicos— le recordaba dolorosamente a Inuyasha. Nunca dejó de amar a su hanyō, pero aprendió a vivir con la ausencia… o a engañarse creyendo que lo había hecho. Entonces, el destino volvió a arrebatarle todo. Su esposo murió en un trágico accidente, dejándola sola, viuda y con un hijo creciendo dentro de ella. Un hijo que, desde el vientre, se sentía distinto. El parto fue catalogado como “prematuro”, pero nada encajaba. El bebé pesaba casi lo mismo que un niño de un año. Kagome, aferrándose a la lógica humana, intentó convencerse de que existía una explicación médica. Hasta que lo miró a los ojos. Lila. Un color imposible. Esos rasgos… eran idénticos a los de Kikyo. El pánico se apoderó de ella cuando los médicos comenzaron a hablar de mellizos. Le explicaron que el segundo bebé había nacido después y que se encontraba en cuidados intensivos. Pero Kagome apenas podía escucharlos. Todo su ser estaba concentrado en lo que sostenía entre sus brazos. Eso no era su hijo. Comprendió la verdad de golpe, como una herida abierta: la Perla de Shikon no había desaparecido, había tomado forma. Aquello que tenía frente a ella —ese cuerpo pequeño, de cabellos blancos y ojos lila intensos— era la Perla hecha carne. Sus manos temblaron. El poder que una vez había desatado guerras, deseos y tragedias… ahora respiraba. Lloraba. La miraba. Ya no era un objeto maldito. Era un ser vivo. Y Kagome entendió, con horror absoluto, que el verdadero precio del deseo jamás cumplido acababa de nacer. Los años pasaron, y los niños crecieron bajo la atenta mirada de Kagome. Kaede, el de cabello negro, era su reflejo más fiel: ojos color chocolate, sonrisa abierta y una mirada llena de vida. Kagome lo había nombrado así, y para él, ella era el centro de su mundo. En Kaede no había nada fuera de lo humano, nada que despertara temor… solo la calidez de un niño que crecía a su propio ritmo. Alucard, en cambio, siempre fue distinto. No podía decir que no fuera humano, pero su crecimiento era antinatural. Cuando debía aparentar dos años, su cuerpo ya parecía el de un niño de cinco. Cabellos blancos, facciones serenas y perturbadoramente familiares. Cada vez que Kagome lo observaba, sentía un nudo en el pecho: era como ver al hijo que Inuyasha jamás había tenido con Kikyo. Era idéntico a ella. Solo esos ojos lila rompían la ilusión. Con el paso de los años, el miedo de Kagome no hizo más que crecer. Cuando llegaron a la adolescencia, sabía que ambos debían tener trece años. Sin embargo, Alucard parecía de dieciséis: alto, de rasgos maduros, con una postura firme que imponía respeto. Se había inclinado naturalmente hacia el arco y la flecha, dominándolos con una precisión inquietante, como si el conocimiento ya estuviera grabado en su sangre. Kaede, por el contrario, parecía quedarse atrás. No era débil, pero siempre estaba un paso detrás de su mellizo. Eran como el agua y el aceite. La abuela no disimulaba su preferencia por Alucard, fascinada por su porte y habilidades, mientras Kagome hacía todo lo posible por reconfortar a Kaede, intentando equilibrar una balanza que se inclinaba cada vez más. Con dolor, Kagome comenzó a notar el paralelismo cruel: sus hijos repetían su propia historia con Kikyo, pero en una versión masculina, retorcida por el destino. Y Kaede… Kaede empezó a cambiar. Las emociones negativas comenzaron a germinar en su interior: celos, resentimiento, una sombra silenciosa que crecía cada vez que era comparado con Alucard. Cada mirada, cada elogio ajeno, era una herida más. Kagome lo supo entonces. El verdadero conflicto apenas estaba comenzando. Hizo todo lo posible por mantenerlos alejados de aquel lugar, como si la distancia pudiera contener al destino. Evitó enfrentamientos, separó discusiones, suavizó silencios… cualquier cosa con tal de que Kaede y Alucard no chocaran de frente. Sabía que algo terrible podía surgir de esa fricción. Pero no fue suficiente. El accidente ocurrió poco antes de que cumplieran dieciocho años. Su madre falleció de forma repentina; su abuelo había muerto muchos años atrás, y Kagome quedó nuevamente sola, rota por una pérdida que no vio venir. Desde el primer instante sintió algo más: el pozo latía. No como antes. Su poder ya no era el mismo, estaba debilitado, fragmentado… como si hubiera sido drenado durante años. El día del funeral fue insoportable. El aire pesaba, la lluvia caía sin pausa y el dolor se mezclaba con una tensión que Kagome no supo leer a tiempo. Los mellizos comenzaron a discutir, palabras cargadas de resentimiento y reproches acumulados. Ella no se dio cuenta de cuándo se alejaron. Solo sintió el llamado. El pozo se abrió. Kagome corrió bajo la lluvia, el corazón golpeándole el pecho con violencia. Cuando llegó, la escena la paralizó: Kaede había empujando a Alucard. El pelinegro la miraba con horror, llorando, suplicando sin palabras. Entonces ocurrió. Del pozo emergió algo imposible: un tentáculo oscuro se alzó y se enroscó alrededor de Kaede, arrastrándolo sin darle tiempo a gritar. Kagome gritó su nombre, buscó desesperadamente algo con qué defenderse, y cuando logró tomar un hacha para reaccionar… Ya era tarde. El pozo antiguo se los había devorado. El silencio que quedó fue peor que cualquier grito. Kagome cayó de rodillas, empapada por la lluvia, entendiendo por fin que el pozo no solo había esperado… había reclamado lo que siempre le perteneció. ┌─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┐ 📌 Requisitos / Info sobre mi rol └─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┘ ✧ Manejo múltiples personajes para que la historia nunca se estanque. ✧ Me adapto con facilidad a los personajes que me brindes. ✧ Ortografía cuidada y estética en cada respuesta. ✧ Horarios flexibles; tengo dos trabajos y universidad, pido paciencia ⌛. ✧ Nada de tramas planas ni excesivamente dulces. 🔥 Busco drama, oscuridad, misterio y emociones intensas 🔥
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  • ────୨ 𝑷𝒂𝒓𝒊𝒔, 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂 ৎ────

    𝟏𝟏:𝟑𝟎 𝐩.𝐦

    El concierto resultó magnífico, la pulcra interpretación de los músicos fue un deleite en la sala de teatro y en los oídos de cada espectador. En los intermedios socializó de una forma casi fluida con las personas conocidas que allí se encontraban, incluso con quienes lo habían reconocido a él, con el director y con la joven que lo acompañaba; su habilidad de camaleón le ayudaba a afrontar los momentos sociales, no era un fanático de entablar cercanía, a menos que fuera a su beneficio.

    Hablando de cercanía, pronto se dio cuenta de que no podría deleitarse de la joven que se había vuelto, de forma imprevista, su compañera de la velada; resultó ser que si aquella hermosa mujer llegase a desaparecer del radar humano, se encenderían las alertas inmediatamente a su alrededor. Una lástima, era una buena opción. Aún así, no se privó de disfrutar de su presencia por unas cuantas horas más, tomando algunas copas, conversando amenamente e intercambiando cómplices sonrisas que guardaban las intenciones de ambos. Al final del día, le divertía ejercer su encanto y observar los efectos que este tenía en los demás, incluso si la interacción no llegaba a otros ámbitos.

    Aún así, como el caballero que es y a pesar de su oculta ferocidad y latente hambre, culminó la velada con un delicado beso en la suave mano de la fémina, pagando la costosa cuenta y llamando un taxi hasta su residencia. No era un hombre desconsiderado después de todo, incluso si no lograba su cometido. “Llámame”, habían susurrado con sensual cercanía los labios rojos de su compañera, y luego del intercambio de dos sonrisas afiladas que siguieron con la breve despedida, al fin se quedó solo.

    En la fría y oscura noche de París, con las tenues luces alumbrando con cierto romanticismo las calles, la música lejana de fondo y las opacas voces de los locales, decidió adornar aquella escena fumándose un cigarro antes de volver a entrar al recinto, planeaba beber un rato más y quizás podría tener algo de suerte esa noche si localizaba a su próxima presa.
    ────୨ 𝑷𝒂𝒓𝒊𝒔, 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂 ৎ──── 𝟏𝟏:𝟑𝟎 𝐩.𝐦 El concierto resultó magnífico, la pulcra interpretación de los músicos fue un deleite en la sala de teatro y en los oídos de cada espectador. En los intermedios socializó de una forma casi fluida con las personas conocidas que allí se encontraban, incluso con quienes lo habían reconocido a él, con el director y con la joven que lo acompañaba; su habilidad de camaleón le ayudaba a afrontar los momentos sociales, no era un fanático de entablar cercanía, a menos que fuera a su beneficio. Hablando de cercanía, pronto se dio cuenta de que no podría deleitarse de la joven que se había vuelto, de forma imprevista, su compañera de la velada; resultó ser que si aquella hermosa mujer llegase a desaparecer del radar humano, se encenderían las alertas inmediatamente a su alrededor. Una lástima, era una buena opción. Aún así, no se privó de disfrutar de su presencia por unas cuantas horas más, tomando algunas copas, conversando amenamente e intercambiando cómplices sonrisas que guardaban las intenciones de ambos. Al final del día, le divertía ejercer su encanto y observar los efectos que este tenía en los demás, incluso si la interacción no llegaba a otros ámbitos. Aún así, como el caballero que es y a pesar de su oculta ferocidad y latente hambre, culminó la velada con un delicado beso en la suave mano de la fémina, pagando la costosa cuenta y llamando un taxi hasta su residencia. No era un hombre desconsiderado después de todo, incluso si no lograba su cometido. “Llámame”, habían susurrado con sensual cercanía los labios rojos de su compañera, y luego del intercambio de dos sonrisas afiladas que siguieron con la breve despedida, al fin se quedó solo. En la fría y oscura noche de París, con las tenues luces alumbrando con cierto romanticismo las calles, la música lejana de fondo y las opacas voces de los locales, decidió adornar aquella escena fumándose un cigarro antes de volver a entrar al recinto, planeaba beber un rato más y quizás podría tener algo de suerte esa noche si localizaba a su próxima presa.
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  • Mismo evento diferentes escenarios
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  • Italia llama, un nuevo sol
    Fandom Oc propio
    Categoría Romance
    Me desperté antes del amanecer con la sensación de cansancio más grande que alguna vez sentí, llevaba apenas 2 días en Italia y lo que debía ser relajante se sentía tan pesado, ¿talvez estava relajándome más de lo que debía?.

    Aún lo recuerdo el día que decidí irme de vacaciones largas la casa estaba en penumbra y silencio por no decir también que en desastre por tantas maletas, una caja de croquetas medio abierta, una manta doblada, miré a mis hijos —los que no hablan pero lo dicen todo— y supe que no podía dejarlos atrás. Los perros se acomodaron a mi lado como si entendieran que el viaje no era una escapada sino un descanso necesario, un descanso de las pasarelas, un descanso del estrés de la ciudad, del miedo; los gatos, con su indiferencia aristocrática, aceptaron la jaula como un nuevo trono temporal.

    Vine a Italia por muchas razones, y ninguna de ellas era simple. Parte fue por seguridad: vi algo que no debía ver, una imagen que se quedó pegada en la retina y que me obligó a moverme, a cambiar de escenario como quien cambia de piel. Parte fue por necesidad de aire, de distancia, de un lugar donde las calles olieran a pan recién hecho y Gelato dulce y como olvidar el aroma de la pizza recién hecha. Y otra parte, la más pequeña y la más obstinada, fue por una esperanza terca: darme otra oportunidad para creer en lo que creí que ya no existía.

    La casa que alquile por un mes estaba en la costa —una casa con ventanas que miraban al mar y una cocina que pedía ser usada a gritos— .Un mes era tiempo suficiente para observar, para esconderme cuando fuera necesario, para dejar que la ciudad me enseñara sus costumbres, sus colores, sus paisajes cada pequeño detalle. Los primeros días han sido un mapa de pequeñas certezas: la siesta de los gatos en la alfombra, los perros persiguiendo sombras en el jardín, yo aprendiendo a preparar un café que supiera a hogar —salio mal—

    Italia tiene un aire que se mete por los poros. No es solo la brisa salada ni el rumor de las olas; es la manera en que la luz cae sobre las fachadas, cómo los ancianos discuten con pasión sobre cosas que a nadie más le importan, cómo los sabores se vuelven recuerdos instantáneos. Caminé por calles empedradas y sentí que mi pecho se aflojaba, que la tensión que había traído conmigo se disolvía en el aroma del albahaca y el humo de la leña. Me sorprendió lo rápido que el país me aceptó: en dos días ya conocía la ruta al mercado, el bar donde el camarero me llamaba por mi nombre y la panadería que guardaba croissants tibios hasta el mediodía. La ciudad tiene esa capacidad de ofrecer segundas lecturas: lo que fue una herida puede convertirse en una cicatriz con historia.

    Fue así como me encontré, una tarde templada, con un volante en la mano que anunciaba un evento de citas rápidas en un restaurante céntrico. La idea me pareció absurda y, al mismo tiempo, irresistible: cinco minutos por persona, cambio de asiento, risas forzadas y miradas que intentan adivinar lo que el otro no dice. Me reí sola en la cocina mientras los perros me miraban con esa mezcla de reproche y curiosidad que solo ellos saben. “¿Otra vez, Lilian?”, parecía decirme el mayor, con la cabeza ladeada. “Sí”, le respondí en voz baja, como si la palabra tuviera pena y miedo al mismo tiempo.

    La preparación para ese día me hacía sentir nerviosa pues era como si fuera a mi primera cita, no quería disfrazarme de alguien que no era; no necesitaba un traje de gala ni joyas de más. Quería verme como yo, Lilian Carson. Elegí un vestido con un corte sencillo, color marfil con ligeros detalles de flores bordadas. Me peiné con cuidado, dejando que el rubio cayera en ondas que parecían casuales pero dando un toque lindo y coqueto. Me puse un perfume que olía a madera y a flores nocturnas, algo que me recordara a casa y a misterio. Antes de salir, miré a mis hijos: los acaricié uno por uno, les susurré que volvería pronto y que no se preocuparan. Los perros se estiraron, los gatos parpadearon con esa indiferencia que es, en realidad, amor concentrado.

    En el camino al restaurante, sentí un ambiente mágico, cautivante, dulce como si de un nuevo comienzo se tratara, las luces se encendían una a una, y el aire traía conversaciones en italiano que sonaban a música. Llegué con tiempo, porque la impuntualidad es un lujo que no me permito. El local era íntimo: mesas pequeñas, velas que temblaban con la brisa de la puerta, una mezcla de risas nerviosas y copas que tintineaban. Me registré con una sonrisa que no era ni demasiado amplia ni demasiado contenida; era la sonrisa de alguien que ha aprendido a protegerse de las miradas

    Me asignaron una mesa junto a una ventana. Desde allí veía entrar a la gente: hombres y mujeres con historias en los ojos, algunos con la esperanza escrita en la frente, otros con la cautela como armadura al estar estáticos en una esquina del restaurante. El organizador explicó las reglas con voz clara: cinco minutos por encuentro, campana, cambio de asiento. “Cinco minutos para decir lo que importa”, pensé, y me pareció una metáfora perfecta.

    El primer encuentro fue con un hombre que tenía la voz grave y una sonrisa que parecía ensayada. Hablamos de banalidades al principio —trabajo, ciudades favoritas— y luego, cuando la campana sonó, hubo un silencio que no supe llenar. “¿Qué buscas?”, me preguntó, directo no respondí pues una parte de mi sabía que buscaba algo, buscaba esa emoción de enamorarme de nuevo de conocer a alguien, pero también por otra parte tenía el miedo de salir lastimada de nuevo, aún que no respondí el asintió, con esa cortesía que no siempre llega a la sinceridad. Cinco minutos pasan como un latido. Cuando me levanté cambiando de asiento y llevando conmigo un vaso con una vela.

    El segundo encuentro fue distinto. Él tenía manos que hablaban; movía los dedos como si cada gesto fuera una frase. Me contó de su trabajo con una pasión que me recordó a los viejos amores: intensidad sin pretensión. “¿Y tú?”, me preguntó, y yo le hablé de mi viaje, de la casa alquilada, de mis perros y gatos, no quería dar muchos detalles además no hablaba muy buen el Italiano. Sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y ternura. “Eso suena a una vida con raíces”, dijo. “O a una vida que está aprendiendo a echar raíces”, corregí.

    Hubo un momento, en uno de los cambios, en que me quedé mirando la vela en mi mesa. La llama temblaba y, por un instante, pensé en todas las veces que había huido creyendo que la distancia era la solución. Ahora la distancia me había traído de vuelta a un lugar donde podía elegir. Elegir no es lo mismo que lanzarse; elegir es medir el riesgo y aceptar la posibilidad de caer. Y yo, por primera vez en mucho tiempo, no quería que el miedo decidiera por mí.

    Y nuevamente sonó la campana ... Otra cambio
    Me desperté antes del amanecer con la sensación de cansancio más grande que alguna vez sentí, llevaba apenas 2 días en Italia y lo que debía ser relajante se sentía tan pesado, ¿talvez estava relajándome más de lo que debía?. Aún lo recuerdo el día que decidí irme de vacaciones largas la casa estaba en penumbra y silencio por no decir también que en desastre por tantas maletas, una caja de croquetas medio abierta, una manta doblada, miré a mis hijos —los que no hablan pero lo dicen todo— y supe que no podía dejarlos atrás. Los perros se acomodaron a mi lado como si entendieran que el viaje no era una escapada sino un descanso necesario, un descanso de las pasarelas, un descanso del estrés de la ciudad, del miedo; los gatos, con su indiferencia aristocrática, aceptaron la jaula como un nuevo trono temporal. Vine a Italia por muchas razones, y ninguna de ellas era simple. Parte fue por seguridad: vi algo que no debía ver, una imagen que se quedó pegada en la retina y que me obligó a moverme, a cambiar de escenario como quien cambia de piel. Parte fue por necesidad de aire, de distancia, de un lugar donde las calles olieran a pan recién hecho y Gelato dulce y como olvidar el aroma de la pizza recién hecha. Y otra parte, la más pequeña y la más obstinada, fue por una esperanza terca: darme otra oportunidad para creer en lo que creí que ya no existía. La casa que alquile por un mes estaba en la costa —una casa con ventanas que miraban al mar y una cocina que pedía ser usada a gritos— .Un mes era tiempo suficiente para observar, para esconderme cuando fuera necesario, para dejar que la ciudad me enseñara sus costumbres, sus colores, sus paisajes cada pequeño detalle. Los primeros días han sido un mapa de pequeñas certezas: la siesta de los gatos en la alfombra, los perros persiguiendo sombras en el jardín, yo aprendiendo a preparar un café que supiera a hogar —salio mal— Italia tiene un aire que se mete por los poros. No es solo la brisa salada ni el rumor de las olas; es la manera en que la luz cae sobre las fachadas, cómo los ancianos discuten con pasión sobre cosas que a nadie más le importan, cómo los sabores se vuelven recuerdos instantáneos. Caminé por calles empedradas y sentí que mi pecho se aflojaba, que la tensión que había traído conmigo se disolvía en el aroma del albahaca y el humo de la leña. Me sorprendió lo rápido que el país me aceptó: en dos días ya conocía la ruta al mercado, el bar donde el camarero me llamaba por mi nombre y la panadería que guardaba croissants tibios hasta el mediodía. La ciudad tiene esa capacidad de ofrecer segundas lecturas: lo que fue una herida puede convertirse en una cicatriz con historia. Fue así como me encontré, una tarde templada, con un volante en la mano que anunciaba un evento de citas rápidas en un restaurante céntrico. La idea me pareció absurda y, al mismo tiempo, irresistible: cinco minutos por persona, cambio de asiento, risas forzadas y miradas que intentan adivinar lo que el otro no dice. Me reí sola en la cocina mientras los perros me miraban con esa mezcla de reproche y curiosidad que solo ellos saben. “¿Otra vez, Lilian?”, parecía decirme el mayor, con la cabeza ladeada. “Sí”, le respondí en voz baja, como si la palabra tuviera pena y miedo al mismo tiempo. La preparación para ese día me hacía sentir nerviosa pues era como si fuera a mi primera cita, no quería disfrazarme de alguien que no era; no necesitaba un traje de gala ni joyas de más. Quería verme como yo, Lilian Carson. Elegí un vestido con un corte sencillo, color marfil con ligeros detalles de flores bordadas. Me peiné con cuidado, dejando que el rubio cayera en ondas que parecían casuales pero dando un toque lindo y coqueto. Me puse un perfume que olía a madera y a flores nocturnas, algo que me recordara a casa y a misterio. Antes de salir, miré a mis hijos: los acaricié uno por uno, les susurré que volvería pronto y que no se preocuparan. Los perros se estiraron, los gatos parpadearon con esa indiferencia que es, en realidad, amor concentrado. En el camino al restaurante, sentí un ambiente mágico, cautivante, dulce como si de un nuevo comienzo se tratara, las luces se encendían una a una, y el aire traía conversaciones en italiano que sonaban a música. Llegué con tiempo, porque la impuntualidad es un lujo que no me permito. El local era íntimo: mesas pequeñas, velas que temblaban con la brisa de la puerta, una mezcla de risas nerviosas y copas que tintineaban. Me registré con una sonrisa que no era ni demasiado amplia ni demasiado contenida; era la sonrisa de alguien que ha aprendido a protegerse de las miradas Me asignaron una mesa junto a una ventana. Desde allí veía entrar a la gente: hombres y mujeres con historias en los ojos, algunos con la esperanza escrita en la frente, otros con la cautela como armadura al estar estáticos en una esquina del restaurante. El organizador explicó las reglas con voz clara: cinco minutos por encuentro, campana, cambio de asiento. “Cinco minutos para decir lo que importa”, pensé, y me pareció una metáfora perfecta. El primer encuentro fue con un hombre que tenía la voz grave y una sonrisa que parecía ensayada. Hablamos de banalidades al principio —trabajo, ciudades favoritas— y luego, cuando la campana sonó, hubo un silencio que no supe llenar. “¿Qué buscas?”, me preguntó, directo no respondí pues una parte de mi sabía que buscaba algo, buscaba esa emoción de enamorarme de nuevo de conocer a alguien, pero también por otra parte tenía el miedo de salir lastimada de nuevo, aún que no respondí el asintió, con esa cortesía que no siempre llega a la sinceridad. Cinco minutos pasan como un latido. Cuando me levanté cambiando de asiento y llevando conmigo un vaso con una vela. El segundo encuentro fue distinto. Él tenía manos que hablaban; movía los dedos como si cada gesto fuera una frase. Me contó de su trabajo con una pasión que me recordó a los viejos amores: intensidad sin pretensión. “¿Y tú?”, me preguntó, y yo le hablé de mi viaje, de la casa alquilada, de mis perros y gatos, no quería dar muchos detalles además no hablaba muy buen el Italiano. Sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y ternura. “Eso suena a una vida con raíces”, dijo. “O a una vida que está aprendiendo a echar raíces”, corregí. Hubo un momento, en uno de los cambios, en que me quedé mirando la vela en mi mesa. La llama temblaba y, por un instante, pensé en todas las veces que había huido creyendo que la distancia era la solución. Ahora la distancia me había traído de vuelta a un lugar donde podía elegir. Elegir no es lo mismo que lanzarse; elegir es medir el riesgo y aceptar la posibilidad de caer. Y yo, por primera vez en mucho tiempo, no quería que el miedo decidiera por mí. Y nuevamente sonó la campana ... Otra cambio
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    ╔══════════════════════════════════════════╗
    ISTHARLUST HSS
    ╚══════════════════════════════════════════╝
    Neon Nights · Forbidden Desire

    IDENTIDAD DE LA REVISTA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Nombre: ISTHARLUST HSS
    Categoría: Glamour nocturno · Fantasía urbana · Romance élite
    Edición: Especial Vegas Neon
    Tono: Sensual, provocador, elegante
    Energía: Deseo, poder y libertad

    ISTHARLUST HSS explora el lado más atrevido del universo Ishtar:
    el deseo que no se esconde,
    la fantasía que camina entre humanos
    y el amor que desafía reglas.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La Déesse Infernal

    Icono del deseo · Reina de la noche

    Piel azulada, cuernos de poder
    Alas demoníacas como símbolo de libertad
    Traje púrpura con detalles dorados
    Mirada que promete pecado y protección

    Presencia:
    No pertenece al mundo humano…
    pero esta noche lo reclama.

    La Musa Humana

    Deseo real · Corazón valiente

    Estilo urbano y sensual
    Fuerza, decisión y ternura
    Belleza natural sin artificios

    Presencia:
    No teme a lo prohibido.
    Camina junto al deseo sin bajar la mirada.

    CONCEPTO VISUAL

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Ubicación: Las Vegas Strip · Noche lluviosa
    Neones rosados y violetas
    Multitud, cámaras, miradas curiosas
    Asfalto mojado reflejando luces

    La escena representa un romance imposible hecho visible,
    una caminata donde el mundo observa…
    y ellas no se esconden.

    FILOSOFÍA ISHTAR · LUST EDITION

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Ishtar demuestra que el verdadero poder
    es atreverse a sentir.

    No todo glamour es frío.
    No todo poder es silencio.
    A veces…
    el deseo camina de la mano

    ISTHARLUST HSS no provoca por escándalo.
    Provoca porque es real.

    ╔════════════════════════════╗
    ISTHARLUST HSS
    Donde el deseo brilla
    Y el amor no pide permiso
    ╚════════════════════════════╝
    ╔══════════════════════════════════════════╗ 💜✨ ISTHARLUST HSS ✨💜 ╚══════════════════════════════════════════╝ 🌃 Neon Nights · Forbidden Desire 🌃 🌌 IDENTIDAD DE LA REVISTA ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🔮 Nombre: ISTHARLUST HSS 🔮 Categoría: Glamour nocturno · Fantasía urbana · Romance élite 🔮 Edición: Especial Vegas Neon 🔮 Tono: Sensual, provocador, elegante 🔮 Energía: Deseo, poder y libertad ISTHARLUST HSS explora el lado más atrevido del universo Ishtar: el deseo que no se esconde, la fantasía que camina entre humanos y el amor que desafía reglas. 👑 PROTAGONISTAS DE PORTADA ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 😈💜 La Déesse Infernal Icono del deseo · Reina de la noche 🔹 Piel azulada, cuernos de poder 🔹 Alas demoníacas como símbolo de libertad 🔹 Traje púrpura con detalles dorados 🔹 Mirada que promete pecado y protección ✨ Presencia: No pertenece al mundo humano… pero esta noche lo reclama. 🌙🔥 La Musa Humana Deseo real · Corazón valiente 🔸 Estilo urbano y sensual 🔸 Fuerza, decisión y ternura 🔸 Belleza natural sin artificios ✨ Presencia: No teme a lo prohibido. Camina junto al deseo sin bajar la mirada. 🌆 CONCEPTO VISUAL ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 📍 Ubicación: Las Vegas Strip · Noche lluviosa 💡 Neones rosados y violetas 📸 Multitud, cámaras, miradas curiosas 🌧️ Asfalto mojado reflejando luces La escena representa un romance imposible hecho visible, una caminata donde el mundo observa… y ellas no se esconden. 🖤 FILOSOFÍA ISHTAR · LUST EDITION ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Ishtar demuestra que el verdadero poder es atreverse a sentir. No todo glamour es frío. No todo poder es silencio. A veces… 💜 el deseo camina de la mano 💜 ISTHARLUST HSS no provoca por escándalo. Provoca porque es real. ╔════════════════════════════╗ 💜 ISTHARLUST HSS 💜 🌃 Donde el deseo brilla 🌃 🔥 Y el amor no pide permiso 🔥 ╚════════════════════════════╝
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    ╔══════════════════════════════════════╗
    ISHTAR’S HOOTERS
    ╚══════════════════════════════════════╝
    The Ultimate Fan Experience
    Game Day Specials Edition

    IDENTIDAD DE LA REVISTA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Categoría: Lifestyle · Sports Bar · Glamour Urbano
    Edición: Especial Coleccionable
    Concepto: Diversión, poder femenino y espectáculo
    Energía: Sexy, segura, dominante y sin disculpas

    ISHTAR’S HOOTERS es la edición donde el glamour baja del pedestal y se apodera del bar. Aquí no se observa el juego…
    se vive, se domina y se disfruta.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    WING KINGS & QUEEN

    Las reinas del Game Day

    Dos figuras femeninas que convierten cada noche de partido en un evento inolvidable. No sirven solo bebidas: sirven presencia, actitud y poder social.

    La Estratega Cool

    ━━━━━━━━━━━━━━
    Mirada inteligente
    Seguridad natural
    Elegancia relajada

    Controla el ritmo del lugar
    Observa, sonríe y gana
    Glamour con cerebro

    La Reina del Bar

    ━━━━━━━━━━━━━━
    Carisma dominante
    Confianza absoluta
    Energía contagiosa

    Todos la miran
    Nadie la supera
    El ambiente sube cuando aparece

    CONCEPTO VISUAL

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Ubicación: Sports Bar nocturno
    Pantallas deportivas en vivo
    Cervezas frías & ambiente encendido
    Madera cálida + neones naranjas
    Branding icónico y sensual

    El escenario transmite ruido, risas, competencia y deseo, donde cada mesa es territorio y cada mirada cuenta.

    SECCIONES DESTACADAS

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Game Day Specials
    Wing Kings AID Limps
    Wing Kings & Queen
    Sports Bar Secrets
    Editorial: Glamour sin pedir permiso
    Dossier: El poder de la actitud en espacios casuales

    FILOSOFÍA ISHTAR · EDICIÓN URBANA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Ishtar demuestra que el poder no siempre es silencio, trajes oscuros o vuelos privados.

    A veces es:
    una sonrisa
    un short naranja
    una noche de partido

    ISHTAR’S HOOTERS no busca elegancia distante…
    busca impacto directo.

    ╔════════════════════════════╗
    ISHTAR’S HOOTERS
    Donde el juego comienza
    Y el glamour manda
    ╚════════════════════════════╝
    ╔══════════════════════════════════════╗ 🧡 ISHTAR’S HOOTERS 🧡 ╚══════════════════════════════════════╝ ✨ The Ultimate Fan Experience ✨ 🏈🍗🔥 Game Day Specials Edition 🔥🍗🏈 🍺 IDENTIDAD DE LA REVISTA ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 📌 Categoría: Lifestyle · Sports Bar · Glamour Urbano 📌 Edición: Especial Coleccionable 📌 Concepto: Diversión, poder femenino y espectáculo 📌 Energía: Sexy, segura, dominante y sin disculpas ISHTAR’S HOOTERS es la edición donde el glamour baja del pedestal y se apodera del bar. Aquí no se observa el juego… se vive, se domina y se disfruta. 👑 PROTAGONISTAS DE PORTADA ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🦊🔥 WING KINGS & QUEEN 🔥🦊 💥 Las reinas del Game Day 💥 💃💃 Dos figuras femeninas que convierten cada noche de partido en un evento inolvidable. No sirven solo bebidas: sirven presencia, actitud y poder social. 🧠🧡 La Estratega Cool ━━━━━━━━━━━━━━ 👓 Mirada inteligente 💪 Seguridad natural 🦊 Elegancia relajada 🔸 Controla el ritmo del lugar 🔸 Observa, sonríe y gana 🔸 Glamour con cerebro 👑🔥 La Reina del Bar ━━━━━━━━━━━━━━ ✨ Carisma dominante 💃 Confianza absoluta 🔥 Energía contagiosa 🔸 Todos la miran 🔸 Nadie la supera 🔸 El ambiente sube cuando aparece 🍗🍻 CONCEPTO VISUAL ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 📍 Ubicación: Sports Bar nocturno 📺 Pantallas deportivas en vivo 🍺 Cervezas frías & ambiente encendido 🪵 Madera cálida + neones naranjas 🔥 Branding icónico y sensual El escenario transmite ruido, risas, competencia y deseo, donde cada mesa es territorio y cada mirada cuenta. 📰 SECCIONES DESTACADAS ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🏈 Game Day Specials 🍗 Wing Kings AID Limps 👑 Wing Kings & Queen 🍻 Sports Bar Secrets 🔥 Editorial: Glamour sin pedir permiso 📖 Dossier: El poder de la actitud en espacios casuales 🖤 FILOSOFÍA ISHTAR · EDICIÓN URBANA ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Ishtar demuestra que el poder no siempre es silencio, trajes oscuros o vuelos privados. A veces es: 🧡 una sonrisa 🧡 un short naranja 🧡 una noche de partido ISHTAR’S HOOTERS no busca elegancia distante… busca impacto directo. ╔════════════════════════════╗ 🔥 ISHTAR’S HOOTERS 🔥 🍺 Donde el juego comienza 🍺 👑 Y el glamour manda 👑 ╚════════════════════════════╝
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    FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL
    ISHTAR’S COLD 3R

    Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour

    IDENTIDAD DE LA REVISTA
    - Nombre: ISHTAR’S COLD 3R
    - Lema: Luxury Escape · Destination Unknown
    - Categoría: Alta moda, viajes élite, poder corporativo nocturno
    - Edición: Hangar Secrets
    - Distribución: Global · Edición premium de colección

    ISHTAR’S COLD 3R representa el lujo que no se anuncia, el poder que se mueve en silencio y las decisiones que se toman lejos de las miradas públicas.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA
    Figura Masculina — El Guardián del Vuelo

    -Rol: Ejecutivo estratégico · Protector del legado

    Elegante, calculador y siempre un paso atrás… para vigilarlo todo. Su presencia transmite control absoluto y lealtad inquebrantable.

    Estilo:
    - Traje negro de corte perfecto
    - Detalles carmesí discretos
    - Postura firme y mirada alerta

    Perfil:
    Es el hombre que abre las puertas del escape. Donde otros ven un viaje, él ve una operación perfectamente planeada.

    Figura Femenina — The Ice Queen

    - Rol: Líder suprema · Icono de poder frío

    Sofisticada, dominante y serena. No necesita levantar la voz para imponer respeto. Cada paso que da es una orden silenciosa.

    Estilo:
    - Atuendo ejecutivo en tonos hielo y azul
    - Tacones precisos, postura impecable
    - Elegancia glacial y presencia soberana

    Perfil:
    Su llegada cambia el clima. No huye del mundo: lo observa desde arriba mientras decide su próximo movimiento.

    CONCEPTO VISUAL

    Ubicación: Hangar privado · Noche lluviosa
    Elementos clave:

    - Jet ejecutivo de lujo
    - Alfombra roja privada
    - Iluminación fría con reflejos húmedos
    - Ciudad al fondo, lejana y secundaria

    La escena simboliza una salida estratégica, donde el verdadero lujo no es el destino, sino la libertad de elegirlo.

    FILOSOFÍA ISHTAR
    Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como control absoluto del tiempo, del espacio y del silencio.

    Aquí no se viaja para escapar…
    Se viaja porque se puede.

    ISHTAR’S COLD 3R no es una revista.
    Es un pasaje solo para quienes gobiernan en frío.
    📖 FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL ISHTAR’S COLD 3R Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour ❄️ IDENTIDAD DE LA REVISTA - Nombre: ISHTAR’S COLD 3R - Lema: Luxury Escape · Destination Unknown - Categoría: Alta moda, viajes élite, poder corporativo nocturno - Edición: Hangar Secrets - Distribución: Global · Edición premium de colección ISHTAR’S COLD 3R representa el lujo que no se anuncia, el poder que se mueve en silencio y las decisiones que se toman lejos de las miradas públicas. 👑 PROTAGONISTAS DE PORTADA 🖤 Figura Masculina — El Guardián del Vuelo -Rol: Ejecutivo estratégico · Protector del legado Elegante, calculador y siempre un paso atrás… para vigilarlo todo. Su presencia transmite control absoluto y lealtad inquebrantable. Estilo: - Traje negro de corte perfecto - Detalles carmesí discretos - Postura firme y mirada alerta Perfil: Es el hombre que abre las puertas del escape. Donde otros ven un viaje, él ve una operación perfectamente planeada. ❄️ Figura Femenina — The Ice Queen - Rol: Líder suprema · Icono de poder frío Sofisticada, dominante y serena. No necesita levantar la voz para imponer respeto. Cada paso que da es una orden silenciosa. Estilo: - Atuendo ejecutivo en tonos hielo y azul - Tacones precisos, postura impecable - Elegancia glacial y presencia soberana Perfil: Su llegada cambia el clima. No huye del mundo: lo observa desde arriba mientras decide su próximo movimiento. ✈️ CONCEPTO VISUAL Ubicación: Hangar privado · Noche lluviosa Elementos clave: - Jet ejecutivo de lujo - Alfombra roja privada - Iluminación fría con reflejos húmedos - Ciudad al fondo, lejana y secundaria La escena simboliza una salida estratégica, donde el verdadero lujo no es el destino, sino la libertad de elegirlo. 🖤 FILOSOFÍA ISHTAR Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como control absoluto del tiempo, del espacio y del silencio. Aquí no se viaja para escapar… Se viaja porque se puede. ISHTAR’S COLD 3R no es una revista. Es un pasaje solo para quienes gobiernan en frío.
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    FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL
    ISHTAR’S SLOWED

    Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour

    IDENTIDAD DE LA REVISTA
    -Nombre: ISHTAR’S SLOWED
    -Lema: Style & Speed — The Gold Standard of Elegance
    -Categoría: Moda ejecutiva, lujo urbano, lifestyle nocturno
    -Edición: Especial Las Vegas
    -Distribución: Internacional · Edición premium

    ISHTAR’S SLOWED representa el lujo que no corre, pero domina. Es la revista donde el tiempo se desacelera para quienes controlan cada paso, cada decisión y cada mirada.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA
    ♠ Figura Masculina — El Arquitecto del Ritmo
    ♠ Rol: Ejecutivo élite · Imagen de poder moderno

    Un hombre que no necesita imponerse: su presencia lo hace por él. Elegante, reservado y calculador, encarna el equilibrio perfecto entre velocidad y control.

    Estilo:
    ♠ Traje oscuro de corte impecable
    ♠ Actitud sobria y dominante
    ♠ Elegancia silenciosa

    - Perfil:
    Representa al hombre que entiende que el verdadero poder no se acelera, se administra.

    ♣ Figura Femenina — La Estratega del Glamour

    Rol: Ejecutiva de alto nivel · Icono de sofisticación

    Intelectual, segura y refinada. Su imagen mezcla feminidad, inteligencia y ambición. No acompaña: lidera a la par.

    Estilo:
    - Vestido ejecutivo azul profundo
    - Gafas como símbolo de autoridad
    - Elegancia precisa y segura

    Perfil:
    Es la mente fría detrás de las decisiones calientes. Donde ella entra, el ambiente cambia.

    CONCEPTO VISUAL
    Ubicación: Las Vegas Strip — noche viva
    Elementos clave:

    -Superdeportivo negro de lujo
    -Neones icónicos (Bellagio, Caesars Palace, Mandalay Bay)
    -Iluminación cálida con reflejos dorados

    La escena simboliza una noche que no se olvida, dónde lujo, poder y deseo se cruzan en el asfalto iluminado.

    FILOSOFÍA ISHTAR
    Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como una experiencia mental antes que material.
    Aquí no se corre por llegar primero…
    Se llega porque se pertenece.

    ISHTAR’S SLOWED es para quienes entienden que el verdadero poder
    no hace ruido,
    solo deja huella.

    📖 FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL ISHTAR’S SLOWED Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour ✨ IDENTIDAD DE LA REVISTA -Nombre: ISHTAR’S SLOWED -Lema: Style & Speed — The Gold Standard of Elegance -Categoría: Moda ejecutiva, lujo urbano, lifestyle nocturno -Edición: Especial Las Vegas -Distribución: Internacional · Edición premium ISHTAR’S SLOWED representa el lujo que no corre, pero domina. Es la revista donde el tiempo se desacelera para quienes controlan cada paso, cada decisión y cada mirada. 👥 PROTAGONISTAS DE PORTADA ♠ Figura Masculina — El Arquitecto del Ritmo ♠ Rol: Ejecutivo élite · Imagen de poder moderno Un hombre que no necesita imponerse: su presencia lo hace por él. Elegante, reservado y calculador, encarna el equilibrio perfecto entre velocidad y control. Estilo: ♠ Traje oscuro de corte impecable ♠ Actitud sobria y dominante ♠ Elegancia silenciosa - Perfil: Representa al hombre que entiende que el verdadero poder no se acelera, se administra. ♣ Figura Femenina — La Estratega del Glamour Rol: Ejecutiva de alto nivel · Icono de sofisticación Intelectual, segura y refinada. Su imagen mezcla feminidad, inteligencia y ambición. No acompaña: lidera a la par. Estilo: - Vestido ejecutivo azul profundo - Gafas como símbolo de autoridad - Elegancia precisa y segura Perfil: Es la mente fría detrás de las decisiones calientes. Donde ella entra, el ambiente cambia. 🏙️ CONCEPTO VISUAL Ubicación: Las Vegas Strip — noche viva Elementos clave: -Superdeportivo negro de lujo -Neones icónicos (Bellagio, Caesars Palace, Mandalay Bay) -Iluminación cálida con reflejos dorados La escena simboliza una noche que no se olvida, dónde lujo, poder y deseo se cruzan en el asfalto iluminado. 🖤 FILOSOFÍA ISHTAR Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como una experiencia mental antes que material. Aquí no se corre por llegar primero… Se llega porque se pertenece. ISHTAR’S SLOWED es para quienes entienden que el verdadero poder no hace ruido, solo deja huella.
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    FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL
    ISHTAR’S BLACK

    Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour

    IDENTIDAD DE LA REVISTA

    ☾𖤓 Nombre: ISHTAR’S BLACK
    ☾𖤓 Lema: El imperio de la noche: poder, estilo y negocios
    ☾𖤓 Categoría: Alta moda, lujo oscuro, liderazgo élite
    ☾𖤓 Edición: Diciembre 2024
    ☾𖤓 Precio: $12.99 USD
    ☾𖤓 Distribución: Global · Edición coleccionista

    ISHTAR’S BLACK es la publicación insignia de la agencia Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour. Representa la cúspide del lujo nocturno, donde la moda se cruza con el poder empresarial, la ambición y el dominio absoluto del estilo.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA
    Metphies

    ₊⊹ Cargo: CEO & Fundador
    ₊⊹ Título Honorífico: The King of Shadows

    Metphies encarna la visión absoluta de la agencia. Estratégico, elegante y letalmente carismático, es el arquitecto del imperio Ishtar. Su presencia transmite control, inteligencia y una autoridad que no necesita ser anunciada.

    Estilo:
    ₊⊹ Trajes negros con detalles dorados
    ₊⊹ Inspiración barroca y aristocracia oscura
    ₊⊹ Accesorios de poder: cadenas, anillos, gafas de firma

    .⋆♱⃓ Perfil:
    Metphies no sigue tendencias: las crea. Su liderazgo se basa en reglas propias, donde la elegancia es un arma y la imagen, un manifiesto.

    K Dash Farlegh
    -Cargo: Socio Estratégico & Director de Expansión Global.
    -Título Honorífico: The Crimson Executive.

    K Dash Farlegh es la fuerza audaz del dúo. Visionario, provocador y calculador, representa el crecimiento, la expansión y el impacto internacional de la marca.

    Estilo:
    -Trajes carmesí y negro
    -Silueta dominante y sofisticada
    -Elegancia moderna con actitud desafiante

    -Perfil:
    Donde Metphies diseña el tablero, K Dash mueve las piezas. Su imagen proyecta confianza, ambición y una sonrisa que anuncia victoria antes de comenzar el juego.

    - FILOSOFÍA ISHTAR
    Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour no representa belleza común. Representa dominación estética, elegancia peligrosa y el glamour de quienes gobiernan desde las sombras.

    ISHTAR’S BLACK no se lee.
    Se impone.

    CONCEPTO VISUAL DE PORTADA
    -Escenario: Rooftop nocturno, ciudad iluminada
    Elementos clave:

    -Superdeportivo de lujo

    -Skyline corporativo

    -Iluminación fría con acentos dorados y rojos

    La imagen simboliza el ascenso, el dominio y la exclusividad. No es una sesión de moda: es una declaración de poder.
    📖 FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL ISHTAR’S BLACK Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour 🖤 IDENTIDAD DE LA REVISTA ☾𖤓 Nombre: ISHTAR’S BLACK ☾𖤓 Lema: El imperio de la noche: poder, estilo y negocios ☾𖤓 Categoría: Alta moda, lujo oscuro, liderazgo élite ☾𖤓 Edición: Diciembre 2024 ☾𖤓 Precio: $12.99 USD ☾𖤓 Distribución: Global · Edición coleccionista ISHTAR’S BLACK es la publicación insignia de la agencia Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour. Representa la cúspide del lujo nocturno, donde la moda se cruza con el poder empresarial, la ambición y el dominio absoluto del estilo. 👑 PROTAGONISTAS DE PORTADA 🔥 Metphies ₊⊹ Cargo: CEO & Fundador ₊⊹ Título Honorífico: The King of Shadows Metphies encarna la visión absoluta de la agencia. Estratégico, elegante y letalmente carismático, es el arquitecto del imperio Ishtar. Su presencia transmite control, inteligencia y una autoridad que no necesita ser anunciada. Estilo: ₊⊹ Trajes negros con detalles dorados ₊⊹ Inspiración barroca y aristocracia oscura ₊⊹ Accesorios de poder: cadenas, anillos, gafas de firma .⋆♱⃓ Perfil: Metphies no sigue tendencias: las crea. Su liderazgo se basa en reglas propias, donde la elegancia es un arma y la imagen, un manifiesto. 🩸 K Dash Farlegh -Cargo: Socio Estratégico & Director de Expansión Global. -Título Honorífico: The Crimson Executive. K Dash Farlegh es la fuerza audaz del dúo. Visionario, provocador y calculador, representa el crecimiento, la expansión y el impacto internacional de la marca. Estilo: -Trajes carmesí y negro -Silueta dominante y sofisticada -Elegancia moderna con actitud desafiante -Perfil: Donde Metphies diseña el tablero, K Dash mueve las piezas. Su imagen proyecta confianza, ambición y una sonrisa que anuncia victoria antes de comenzar el juego. -🖤 FILOSOFÍA ISHTAR Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour no representa belleza común. Representa dominación estética, elegancia peligrosa y el glamour de quienes gobiernan desde las sombras. ISHTAR’S BLACK no se lee. Se impone. 🏙️ CONCEPTO VISUAL DE PORTADA -Escenario: Rooftop nocturno, ciudad iluminada Elementos clave: -Superdeportivo de lujo -Skyline corporativo -Iluminación fría con acentos dorados y rojos La imagen simboliza el ascenso, el dominio y la exclusividad. No es una sesión de moda: es una declaración de poder.
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