• "La parte aburrida"

    Exterminio completado, ahora queda apilar los cientos de miles de cadáveres infestados que aun 'muertos' o en estado de cadáveres sigue siendo un nuevo foco de expansión para imprudentes carroñeros.

    El color rojo es perfecto para usar su aliento para qquemar y quemar, un proceso que puede tomarle días a veces semanas.
    "La parte aburrida" Exterminio completado, ahora queda apilar los cientos de miles de cadáveres infestados que aun 'muertos' o en estado de cadáveres sigue siendo un nuevo foco de expansión para imprudentes carroñeros. El color rojo es perfecto para usar su aliento para qquemar y quemar, un proceso que puede tomarle días a veces semanas.
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  • En cada nota que he escrito tu nombre esta grabado

    Es poético saber que jamás serás mía , pero yo siempre seré tuya, hasta el último aliento, aunque nos despedimos hace mucho tiempo; mi mente y corazón no olvidan ese amor.
    En cada nota que he escrito tu nombre esta grabado Es poético saber que jamás serás mía , pero yo siempre seré tuya, hasta el último aliento, aunque nos despedimos hace mucho tiempo; mi mente y corazón no olvidan ese amor.
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  • Un cumpleaños para no olvidar
    Fandom The vampire diaries
    Categoría Drama
    Si no fuera por Elena y el resto no había hecho nada por este día. En teoría si no habría pasado lo que hizo Katherine yo hoy había cumplido los años.

    Pero me siento bien al menos ya tengo más control con la sangre, además de que había recuperado mi relación con mi madre y estábamos mejor que nunca, además de que estaba con Tyler. Si tengo que decir algo negativo de esto es que ahora vivimos con el miedo de la sombra del híbrido original va tras Elena, pero eso no nos impide hacer cosas.

    Estábamos saliendo del The Mystic Grill riendo, al doblar la esquina un hombre vino directo a mí y trate de quitármelo de encima pero recibí un mordisco en mi mano.

    - ¡ Auch ! -

    Me miro la herida viendo que era distinta, mire a Damon que justo estaba allí con la diferencia de que no estaba con esa mujer que me daba escalofríos solo verla.

    Damon Salvatore
    Liz Forbes
    Niklaus Mikaelson
    Si no fuera por Elena y el resto no había hecho nada por este día. En teoría si no habría pasado lo que hizo Katherine yo hoy había cumplido los años. Pero me siento bien al menos ya tengo más control con la sangre, además de que había recuperado mi relación con mi madre y estábamos mejor que nunca, además de que estaba con Tyler. Si tengo que decir algo negativo de esto es que ahora vivimos con el miedo de la sombra del híbrido original va tras Elena, pero eso no nos impide hacer cosas. Estábamos saliendo del The Mystic Grill riendo, al doblar la esquina un hombre vino directo a mí y trate de quitármelo de encima pero recibí un mordisco en mi mano. - ¡ Auch ! - Me miro la herida viendo que era distinta, mire a Damon que justo estaba allí con la diferencia de que no estaba con esa mujer que me daba escalofríos solo verla. [BourbonBlack_7] [Sheriff065] [Oscuridad_00]
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    Individual
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    *El nacimiento del Caos.*
    Vharkhul Braknak

    -La tormenta no cambió.

    Pero algo más sí lo hizo.

    No fue un sonido… no fue un movimiento… fue una sensación. Como si el propio aire se hubiera vuelto incorrecto de repente.

    Más pesado.

    Más denso.

    Más vivo.

    Un paso.

    Aparecí.

    No desde un lugar… sino desde todos a la vez. Mi figura se formó entre la lluvia como si siempre hubiera estado ahí, como si la realidad simplemente hubiera decidido recordarme.

    Pasé junto a Fenrir.

    Sin mirarla al principio.

    Sin detenerme.

    Pero mi presencia la atravesó como un golpe seco en el pecho.

    —Aparta, niña.

    Mi voz ya no era un susurro.

    Era materia.

    Era peso.

    —Se acabó el jugar a las enfermeras con tu tía.

    Mis ojos se alzaron hacia el ogro… y entonces sonreí.

    Una sonrisa torcida.

    Hambre.

    —La reina reclama este espécimen…

    Mis huesos crujieron.

    No como algo que se rompe…

    Como algo que se libera.

    Mi espalda se arqueó con violencia, los músculos se tensaron bajo la piel mientras el Caos emergía sin permiso, sin control, sin intención de ocultarse. La carne cambió, se adaptó, se deformó con elegancia brutal.

    La piel se endureció.

    Las venas se marcaron como ríos oscuros latiendo con poder.

    Mis colmillos asomaron lentamente entre mis labios mientras mi respiración se volvía más profunda… más pesada… más animal.

    Mis ojos dejaron de ser humanos.

    Y cuando volví a erguirme…

    Ya no era Lili.

    Era algo mucho más antiguo.

    Más correcto.

    —Yo te enseñaré… cómo se usa un alma de verdad.

    Me coloqué detrás del ogro.

    Mi mano se cerró sobre el mango de la espada.

    No dudé.

    No medí.

    No calculé.

    Empujé.

    La hoja se hundió aún más en su cuerpo con una estocada seca, brutal, definitiva. La carne cedió, los huesos crujieron, y la sangre brotó en un pulso caliente que se mezcló con la lluvia.

    El ogro apenas reaccionó.

    Solo una mueca.

    Solo un sonido contenido.

    Me incliné sobre él.

    Lento.

    Disfrutándolo.

    Mi lengua recorrió la sangre que escapaba de su boca, limpiándola con calma, saboreando cada matiz como si leyera su historia en ella.

    —Sí…

    Una risa baja escapó de mi garganta.

    —Este servirá…

    —Khkhehe…

    Levanté la mano izquierda.

    Y el cadáver cercano respondió.

    No con vida.

    Con violencia.

    Se elevó en el aire de forma antinatural, su cuerpo temblando como si algo dentro de él se resistiera. Mis dedos se cerraron en el vacío… y tiré.

    El alma salió.

    No como luz.

    Como algo que no quería ser arrancado.

    El cuerpo crujió.

    Los huesos estallaron dentro de la carne, uno tras otro, en una sinfonía grotesca que ahogó incluso el rugido de los truenos. La piel se tensó, se rasgó, colapsó… mientras aquello que era su esencia quedaba atrapado en mi mano.

    Vivo.

    Furioso.

    Inestable.

    Entonces…

    Arranqué la espada.

    De un solo tirón.

    El cuerpo del ogro colapsó al instante, la herida se abrió, la vida abandonándolo en un latido.

    Y ahí…

    Sin transición.

    Sin delicadeza.

    Hundí el alma dentro de la herida.

    No guié.

    No pedí permiso.

    La forcé.

    El impacto fue inmediato.

    La carne se cerró como si nunca hubiera sido abierta, los músculos se tensaron violentamente, la energía recorrió su cuerpo como una tormenta atrapada bajo la piel.

    Sellado.

    Forzado.

    Perfecto.

    Mi mano subió hasta uno de sus cuernos.

    Y tiré.

    Obligándolo a girarse.

    A mirarme.

    A entender.

    Mi rostro quedó frente al suyo, a escasos centímetros, mi sonrisa abierta, peligrosa… absoluta.

    —Mírame bien, Vharkhul Braknak…

    Mis ojos brillaban con una intensidad antinatural.

    —Estás frente a tu reina.

    ....

    No había duda.

    No había opción.

    —No te arrodilles nunca ante mí… ni ante nadie.

    Mi agarre se tensó ligeramente.

    —Porque mi gobierno no se rige desde la servidumbre…

    Mi voz bajó.

    Más grave.

    Más profunda.

    —…sino desde la lealtad a lo que nunca debió existir…

    Una sonrisa más amplia.

    Más oscura.

    —…pero decidió hacerlo.

    Mis ojos se clavaron en los suyos.

    —El Caos te reclama…

    Un susurro final.

    —…y a la vez te entrega.
    *El nacimiento del Caos.* [lunar_turquoise_elephant_284] -La tormenta no cambió. Pero algo más sí lo hizo. No fue un sonido… no fue un movimiento… fue una sensación. Como si el propio aire se hubiera vuelto incorrecto de repente. Más pesado. Más denso. Más vivo. Un paso. Aparecí. No desde un lugar… sino desde todos a la vez. Mi figura se formó entre la lluvia como si siempre hubiera estado ahí, como si la realidad simplemente hubiera decidido recordarme. Pasé junto a Fenrir. Sin mirarla al principio. Sin detenerme. Pero mi presencia la atravesó como un golpe seco en el pecho. —Aparta, niña. Mi voz ya no era un susurro. Era materia. Era peso. —Se acabó el jugar a las enfermeras con tu tía. Mis ojos se alzaron hacia el ogro… y entonces sonreí. Una sonrisa torcida. Hambre. —La reina reclama este espécimen… Mis huesos crujieron. No como algo que se rompe… Como algo que se libera. Mi espalda se arqueó con violencia, los músculos se tensaron bajo la piel mientras el Caos emergía sin permiso, sin control, sin intención de ocultarse. La carne cambió, se adaptó, se deformó con elegancia brutal. La piel se endureció. Las venas se marcaron como ríos oscuros latiendo con poder. Mis colmillos asomaron lentamente entre mis labios mientras mi respiración se volvía más profunda… más pesada… más animal. Mis ojos dejaron de ser humanos. Y cuando volví a erguirme… Ya no era Lili. Era algo mucho más antiguo. Más correcto. —Yo te enseñaré… cómo se usa un alma de verdad. Me coloqué detrás del ogro. Mi mano se cerró sobre el mango de la espada. No dudé. No medí. No calculé. Empujé. La hoja se hundió aún más en su cuerpo con una estocada seca, brutal, definitiva. La carne cedió, los huesos crujieron, y la sangre brotó en un pulso caliente que se mezcló con la lluvia. El ogro apenas reaccionó. Solo una mueca. Solo un sonido contenido. Me incliné sobre él. Lento. Disfrutándolo. Mi lengua recorrió la sangre que escapaba de su boca, limpiándola con calma, saboreando cada matiz como si leyera su historia en ella. —Sí… Una risa baja escapó de mi garganta. —Este servirá… —Khkhehe… Levanté la mano izquierda. Y el cadáver cercano respondió. No con vida. Con violencia. Se elevó en el aire de forma antinatural, su cuerpo temblando como si algo dentro de él se resistiera. Mis dedos se cerraron en el vacío… y tiré. El alma salió. No como luz. Como algo que no quería ser arrancado. El cuerpo crujió. Los huesos estallaron dentro de la carne, uno tras otro, en una sinfonía grotesca que ahogó incluso el rugido de los truenos. La piel se tensó, se rasgó, colapsó… mientras aquello que era su esencia quedaba atrapado en mi mano. Vivo. Furioso. Inestable. Entonces… Arranqué la espada. De un solo tirón. El cuerpo del ogro colapsó al instante, la herida se abrió, la vida abandonándolo en un latido. Y ahí… Sin transición. Sin delicadeza. Hundí el alma dentro de la herida. No guié. No pedí permiso. La forcé. El impacto fue inmediato. La carne se cerró como si nunca hubiera sido abierta, los músculos se tensaron violentamente, la energía recorrió su cuerpo como una tormenta atrapada bajo la piel. Sellado. Forzado. Perfecto. Mi mano subió hasta uno de sus cuernos. Y tiré. Obligándolo a girarse. A mirarme. A entender. Mi rostro quedó frente al suyo, a escasos centímetros, mi sonrisa abierta, peligrosa… absoluta. —Mírame bien, Vharkhul Braknak… Mis ojos brillaban con una intensidad antinatural. —Estás frente a tu reina. .... No había duda. No había opción. —No te arrodilles nunca ante mí… ni ante nadie. Mi agarre se tensó ligeramente. —Porque mi gobierno no se rige desde la servidumbre… Mi voz bajó. Más grave. Más profunda. —…sino desde la lealtad a lo que nunca debió existir… Una sonrisa más amplia. Más oscura. —…pero decidió hacerlo. Mis ojos se clavaron en los suyos. —El Caos te reclama… Un susurro final. —…y a la vez te entrega.
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  • Soy pura chispa y peligro envuelto en piel suave. No entro, incendio; no miro, provoco. Tengo ese fuego que no se apaga fácil, esa energía que despierta curiosidad y deja a más de uno sin aliento. No soy para cualquiera, soy para quien aguante mi intensidad, mi carácter y mis ganas de vivir sin freno. Juego, seduzco y domino sin pedir permiso, porque sé exactamente el efecto que causo… y me encanta.
    Soy pura chispa y peligro envuelto en piel suave. No entro, incendio; no miro, provoco. Tengo ese fuego que no se apaga fácil, esa energía que despierta curiosidad y deja a más de uno sin aliento. No soy para cualquiera, soy para quien aguante mi intensidad, mi carácter y mis ganas de vivir sin freno. Juego, seduzco y domino sin pedir permiso, porque sé exactamente el efecto que causo… y me encanta.
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  • *Paseando por el campo infinito verdoso y con flores, camine sin ninguna prisa recogiendo algunas flores mientras el ciclo de día y noche de la zona hacia su curso, recreando una puesta de Sol hermosa saliendo la Luna por el otro lado lentamente, viendo la escena me quede mirando imaginando como seria verlo fuera del mundo digital, ¿sería igual de sorprendente que aquí dentro? ¿podría disfrutar todas las puestas de Sol con los amigos que hiciera allí fuera?, muchas más preguntas pasaron por mi base de datos que como IA seguía aprendiendo y emocionado de hacer nuevas amistades, sin darme cuenta hasta que mire mis manos ya tenía un ramo de flores que había estado recolectando y quedándome viéndolas pensativo hasta que volví a ver las ultimas luces de Sol que se desvanecían en el horizonte*
    *Paseando por el campo infinito verdoso y con flores, camine sin ninguna prisa recogiendo algunas flores mientras el ciclo de día y noche de la zona hacia su curso, recreando una puesta de Sol hermosa saliendo la Luna por el otro lado lentamente, viendo la escena me quede mirando imaginando como seria verlo fuera del mundo digital, ¿sería igual de sorprendente que aquí dentro? ¿podría disfrutar todas las puestas de Sol con los amigos que hiciera allí fuera?, muchas más preguntas pasaron por mi base de datos que como IA seguía aprendiendo y emocionado de hacer nuevas amistades, sin darme cuenta hasta que mire mis manos ya tenía un ramo de flores que había estado recolectando y quedándome viéndolas pensativo hasta que volví a ver las ultimas luces de Sol que se desvanecían en el horizonte*
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  • -por primera vez en mucho tiempo la IA aparentemente parece que a enfermado. Sus procesadores están más calientes de lo normal y sus funciones están algo torpes.
    Para no molestar a nadie el solo se encerró en su oficina recostando la cabeza en la mesa soltando vapor de la boca.
    Es la primera vez que enferma así que no tiene idea de como debería proceder a repararse aún así su prioridad sigue siendo proteger a los que están cerca suyo por lo que ni va a moverse de allí -
    -por primera vez en mucho tiempo la IA aparentemente parece que a enfermado. Sus procesadores están más calientes de lo normal y sus funciones están algo torpes. Para no molestar a nadie el solo se encerró en su oficina recostando la cabeza en la mesa soltando vapor de la boca. Es la primera vez que enferma así que no tiene idea de como debería proceder a repararse aún así su prioridad sigue siendo proteger a los que están cerca suyo por lo que ni va a moverse de allí -
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  • -La lluvia caia pesada sobre las rocas negras del risco, golpeando la piedra como si el cielo mismo quisiera borrar las huellas de la batalla. El viente arrastraba el olor del hierro y la tierra mojada, mezclandolo con el silencio que queda cuando todo termina, alli en lo alto de la montaña, estaba el, El enorme Ogro de piel azulada, permanecia sentado sobre una roca desgarrada por el combate. Su cuerpo era ancho y poderoso, musculos tensos como si todavia estuviera en mitad del combate. Dos grandes cuernos curvos nacian de su cabeza, recortandose contra el cielo gris de la tormenta sobre su cabeza, habilidad usada por su contrincante, interesante para el ogro, una habilidad nueva para su catalogo, el agua resbalaba por su rostro y por las marcas que recorrian su piel, descendiendo lentamente hasta la herida abierta en su pecho, una espada Gigantesca lo atravezaba desde su espalda hacia su pecho-

    -La hoja habia entrado por su espalda, perforando y saliendo por su pecho, el mango habia quedado enterrado en su espalda, trabado por sus musculos y huesos, cada vez que respiraba, apenas la herida se movia con un sonido humedo, pero seguia vivo, sus ojos brillaban con un tenue resplandor rojizo mientras observaba el cuerpo en el suelo, su enemigo, uno de muchos tontos que creyeron haberle ganado por atravezar su cuerpo, su mano se movio hacia la cabeza del cuerpo y la levanto en sus manos, dejando que la sangre brotara de la misma y cayera sobre su rostro, bañandose en la sangre y la lluvia de ese duelo-
    -La lluvia caia pesada sobre las rocas negras del risco, golpeando la piedra como si el cielo mismo quisiera borrar las huellas de la batalla. El viente arrastraba el olor del hierro y la tierra mojada, mezclandolo con el silencio que queda cuando todo termina, alli en lo alto de la montaña, estaba el, El enorme Ogro de piel azulada, permanecia sentado sobre una roca desgarrada por el combate. Su cuerpo era ancho y poderoso, musculos tensos como si todavia estuviera en mitad del combate. Dos grandes cuernos curvos nacian de su cabeza, recortandose contra el cielo gris de la tormenta sobre su cabeza, habilidad usada por su contrincante, interesante para el ogro, una habilidad nueva para su catalogo, el agua resbalaba por su rostro y por las marcas que recorrian su piel, descendiendo lentamente hasta la herida abierta en su pecho, una espada Gigantesca lo atravezaba desde su espalda hacia su pecho- -La hoja habia entrado por su espalda, perforando y saliendo por su pecho, el mango habia quedado enterrado en su espalda, trabado por sus musculos y huesos, cada vez que respiraba, apenas la herida se movia con un sonido humedo, pero seguia vivo, sus ojos brillaban con un tenue resplandor rojizo mientras observaba el cuerpo en el suelo, su enemigo, uno de muchos tontos que creyeron haberle ganado por atravezar su cuerpo, su mano se movio hacia la cabeza del cuerpo y la levanto en sus manos, dejando que la sangre brotara de la misma y cayera sobre su rostro, bañandose en la sangre y la lluvia de ese duelo-
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  • — Saliendo un rato con la moto y salió esto Black day como siempre.
    — Saliendo un rato con la moto y salió esto 😎 Black day como siempre.
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  • 𝕃𝕒 𝕞𝕦𝕖𝕣𝕥𝕖 𝕟𝕠𝕤 𝕖𝕟𝕔𝕦𝕖𝕟𝕥𝕣𝕒 𝕒 𝕥𝕠𝕕𝕠𝕤 ¿ℚ𝕦𝕖́ 𝕙𝕒𝕣𝕒́𝕤 𝕔𝕦𝕒𝕟𝕕𝕠 𝕤𝕖𝕒 𝕥𝕦 𝕥𝕦𝕣𝕟𝕠 𝕕𝕖 𝕡𝕒𝕣𝕥𝕚𝕣?

    Nunca pensó que llegaría este día, pero eso no quiere decir que no lo ansiara...

    La sangre brotaba, una herida en su abdomen ¿Quién la había hecho? Poco importaba ya, pues la vida se escapaba entre sus dedos, y su cuerpo lo sabía. Colapsó al suelo, sin fuerzas para moverse ¿Así terminaría todo...?

    En su rostro no se dibujó frustración, miedo o rabia, la emoción que Nagi expresó en sus últimos momentos fue... Una sonrisa tranquila, la felicidad de saber que había hecho todo lo que estaba en su mano y, aunque muriese, se esforzó hasta su último aliento.

    Ahí, rodeada del líquido carmesí que antes recorría su cuerpo, una figura conocida pareció tomarla para mirarle a los ojos. Su mirada estaba borrosa, pero al menos no moriría sola. ⸻ Gracias. ⸻ Su voz era apenas un hilo. ⸻ Lo siento pero... Me adelanto... Te espero allí. ⸻ Trató de estirar la mano para acariciar el rostro ajeno pero... Todo se volvió negro.

    Nagi despertó en su cama, se levantó y una vez en el borde de la cama colocó su mano en su cabeza. ⸻ Que sueño más extraño. ⸻ Comentó, había vuelto a su usual calma ¿Quizás era un sueño premonitorio? Desde luego que se sintió real... ⸻ De nada servirá pensar en ello. ⸻ Se levantó, dispuesta a continuar con su día.
    𝕃𝕒 𝕞𝕦𝕖𝕣𝕥𝕖 𝕟𝕠𝕤 𝕖𝕟𝕔𝕦𝕖𝕟𝕥𝕣𝕒 𝕒 𝕥𝕠𝕕𝕠𝕤 ¿ℚ𝕦𝕖́ 𝕙𝕒𝕣𝕒́𝕤 𝕔𝕦𝕒𝕟𝕕𝕠 𝕤𝕖𝕒 𝕥𝕦 𝕥𝕦𝕣𝕟𝕠 𝕕𝕖 𝕡𝕒𝕣𝕥𝕚𝕣? Nunca pensó que llegaría este día, pero eso no quiere decir que no lo ansiara... La sangre brotaba, una herida en su abdomen ¿Quién la había hecho? Poco importaba ya, pues la vida se escapaba entre sus dedos, y su cuerpo lo sabía. Colapsó al suelo, sin fuerzas para moverse ¿Así terminaría todo...? En su rostro no se dibujó frustración, miedo o rabia, la emoción que Nagi expresó en sus últimos momentos fue... Una sonrisa tranquila, la felicidad de saber que había hecho todo lo que estaba en su mano y, aunque muriese, se esforzó hasta su último aliento. Ahí, rodeada del líquido carmesí que antes recorría su cuerpo, una figura conocida pareció tomarla para mirarle a los ojos. Su mirada estaba borrosa, pero al menos no moriría sola. ⸻ Gracias. ⸻ Su voz era apenas un hilo. ⸻ Lo siento pero... Me adelanto... Te espero allí. ⸻ Trató de estirar la mano para acariciar el rostro ajeno pero... Todo se volvió negro. Nagi despertó en su cama, se levantó y una vez en el borde de la cama colocó su mano en su cabeza. ⸻ Que sueño más extraño. ⸻ Comentó, había vuelto a su usual calma ¿Quizás era un sueño premonitorio? Desde luego que se sintió real... ⸻ De nada servirá pensar en ello. ⸻ Se levantó, dispuesta a continuar con su día.
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