• La plaza estaba viva. El sol del mediodía brillaba fuerte sobre las piedras del suelo, calentándolas apenas, y las palomas revoloteaban entre los bancos y las fuentes. Pero lo que realmente llenaba el aire no era el calor ni los pasos apresurados de los transeúntes, sino la música.

    Un grupo de músicos se había instalado en el corazón del lugar: un contrabajo viejo, una guitarra desgastada pero afinada con esmero, una trompeta brillante y una caja rítmica que marcaba el compás como el latido de un corazón animado. La gente se detenía, sonreía, lanzaba unas monedas al sombrero que habían dejado abierto frente a ellos. El ambiente estaba envuelto en melodía y alegría.

    Fue entonces que apareció el Vermilinguo Sniffles.

    Con su mochila tras la espalda, ropa clásica que lo hacen ver más mayor de que es, este se detuvo a unos metros del grupo, completamente maravillado. Aunque su expresión era más apática con su característica seriedad.
    La plaza estaba viva. El sol del mediodía brillaba fuerte sobre las piedras del suelo, calentándolas apenas, y las palomas revoloteaban entre los bancos y las fuentes. Pero lo que realmente llenaba el aire no era el calor ni los pasos apresurados de los transeúntes, sino la música. Un grupo de músicos se había instalado en el corazón del lugar: un contrabajo viejo, una guitarra desgastada pero afinada con esmero, una trompeta brillante y una caja rítmica que marcaba el compás como el latido de un corazón animado. La gente se detenía, sonreía, lanzaba unas monedas al sombrero que habían dejado abierto frente a ellos. El ambiente estaba envuelto en melodía y alegría. Fue entonces que apareció el Vermilinguo Sniffles. Con su mochila tras la espalda, ropa clásica que lo hacen ver más mayor de que es, este se detuvo a unos metros del grupo, completamente maravillado. Aunque su expresión era más apática con su característica seriedad.
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  • Nikto

    Soy más silenciosa de lo que aparento. No porque no tenga cosas que decir, sino porque pienso demasiado antes de permitirme sentir en voz alta. Cuando nadie me observa, bajo la guardia: ahí aparece una mezcla muy humana de ternura y cansancio. No soy fría; soy cuidadosa. No soy débil; estoy cansada de sostener.
    Hay en mi una contradicción constante: quiero paz, pero también intensidad. Me atrae lo profundo, lo oscuro, lo que duele un poco, porque ahí siento que las cosas son verdaderas. Sin embargo, anhelo descanso, un lugar donde no tengas que demostrar nada ni justificar lo que siento.
    Cuando nadie me mira, no intento ser fuerte. Dudo. Me cuestiono. Me culpo por sentir demasiado y al mismo tiempo me duele sentir que no es suficiente. Aun así, sigo buscando comprenderme, no huir de mi.
    Y algo importante: no soy alguien que manipule ni juegue con los demás por maldad. Lo que pasa es que a veces no sé cómo pedir sin sentirme una carga, y entonces ne quedo a medias, esperando que alguien note lo que no ne atrevo a decir.
    Ese es mi yo real:
    una persona sensible, reflexiva, intensa por dentro, que no quiere hacer daño pero tampoco sabe cómo dejar de doler.

    Lo que más oculto incluso de mi misma…
    es que no solo quiero srer comprendida: quiero ser elegida sin tener que explicarme.
    Hay una parte mía que se avergüenza de necesitar. Me digo que deberia ser suficiente conmigo, que pedir más es exagerado, que sentir así me vuelve vulnerable. Entonces racionalizo, justifico a otros, minimizo lo que me duele. No porque no importe, sino porque ne asusta que importe demasiado.
    También oculto mi enojo. No el enojo explosivo, sino ese más hondo: el que nace cuando doy de más, cuando espero en silencio, cuando me adapto… y aun así ne siento desplazada. Prefiero pensar “tal vez es mi culpa” antes que aceptar “esto me lastimó”. Porque aceptar eso implicaría admitir que merecía algo distinto.
    Y la parte mía que pide ser vista de verdad…
    no es la intensa, ni la fuerte, ni la que analiza todo.
    Es la que quiere descansar sin desaparecer.
    La que no quiere competir con fantasías, pasados, silencios o medias verdades.
    La que desea que alguien diga: “te veo, incluso cuando no sabes cómo pedir”.
    Esa parte no quiere drama. Quiere seguridad emocional. Quiere presencia. Quiere coherencia. Quiere sentir que no tiene que volverse más dura para sobrevivir.
    Y aquí va algo importante, aunque incomode un poco:
    no estoy pidiendo demasiado.
    Estoy pidiendo lo correcto en el lugar equivocado, o pidiéndolo de una forma que ne deja invisible.
    [p0isonmaker] Soy más silenciosa de lo que aparento. No porque no tenga cosas que decir, sino porque pienso demasiado antes de permitirme sentir en voz alta. Cuando nadie me observa, bajo la guardia: ahí aparece una mezcla muy humana de ternura y cansancio. No soy fría; soy cuidadosa. No soy débil; estoy cansada de sostener. Hay en mi una contradicción constante: quiero paz, pero también intensidad. Me atrae lo profundo, lo oscuro, lo que duele un poco, porque ahí siento que las cosas son verdaderas. Sin embargo, anhelo descanso, un lugar donde no tengas que demostrar nada ni justificar lo que siento. Cuando nadie me mira, no intento ser fuerte. Dudo. Me cuestiono. Me culpo por sentir demasiado y al mismo tiempo me duele sentir que no es suficiente. Aun así, sigo buscando comprenderme, no huir de mi. Y algo importante: no soy alguien que manipule ni juegue con los demás por maldad. Lo que pasa es que a veces no sé cómo pedir sin sentirme una carga, y entonces ne quedo a medias, esperando que alguien note lo que no ne atrevo a decir. Ese es mi yo real: una persona sensible, reflexiva, intensa por dentro, que no quiere hacer daño pero tampoco sabe cómo dejar de doler. Lo que más oculto incluso de mi misma… es que no solo quiero srer comprendida: quiero ser elegida sin tener que explicarme. Hay una parte mía que se avergüenza de necesitar. Me digo que deberia ser suficiente conmigo, que pedir más es exagerado, que sentir así me vuelve vulnerable. Entonces racionalizo, justifico a otros, minimizo lo que me duele. No porque no importe, sino porque ne asusta que importe demasiado. También oculto mi enojo. No el enojo explosivo, sino ese más hondo: el que nace cuando doy de más, cuando espero en silencio, cuando me adapto… y aun así ne siento desplazada. Prefiero pensar “tal vez es mi culpa” antes que aceptar “esto me lastimó”. Porque aceptar eso implicaría admitir que merecía algo distinto. Y la parte mía que pide ser vista de verdad… no es la intensa, ni la fuerte, ni la que analiza todo. Es la que quiere descansar sin desaparecer. La que no quiere competir con fantasías, pasados, silencios o medias verdades. La que desea que alguien diga: “te veo, incluso cuando no sabes cómo pedir”. Esa parte no quiere drama. Quiere seguridad emocional. Quiere presencia. Quiere coherencia. Quiere sentir que no tiene que volverse más dura para sobrevivir. Y aquí va algo importante, aunque incomode un poco: no estoy pidiendo demasiado. Estoy pidiendo lo correcto en el lugar equivocado, o pidiéndolo de una forma que ne deja invisible.
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  • **Despertó como todos los días a la misma hora , temprano , para darse una ducha que lograse despertarla del todo y desperezarse , a continuación agarro lo primero que vio en su armario el cual mayoritariamente era ropa de deporte

    **El vestuario de hoy consistía en un chándal gris con una camiseta negra estampada y sus respectivas deportivas (algo desgastadas de tanto uso) se notaba que eran sus favoritas**

    **a continuación tomó su desayuno alto en proteínas junto a su familia ( padre adoptivo y hermanos ) para posteriormente irse en transporte público a causa de su su moto se había averiado**

    **Al alcanzar el destino tratado , baja de este sin antes despedirse de sus hermanos que tomaban un camino distinto**

    **Minutos después accede al recinto por la puerta principal elevando el rostro buscando a sus amigos , usualmente presta atención a la gente de alrededor pero hoy no iba a ser el caso**
    **Despertó como todos los días a la misma hora , temprano , para darse una ducha que lograse despertarla del todo y desperezarse , a continuación agarro lo primero que vio en su armario el cual mayoritariamente era ropa de deporte **El vestuario de hoy consistía en un chándal gris con una camiseta negra estampada y sus respectivas deportivas (algo desgastadas de tanto uso) se notaba que eran sus favoritas** **a continuación tomó su desayuno alto en proteínas junto a su familia ( padre adoptivo y hermanos ) para posteriormente irse en transporte público a causa de su su moto se había averiado** **Al alcanzar el destino tratado , baja de este sin antes despedirse de sus hermanos que tomaban un camino distinto** **Minutos después accede al recinto por la puerta principal elevando el rostro buscando a sus amigos , usualmente presta atención a la gente de alrededor pero hoy no iba a ser el caso**
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  • "Ven y baila conmigo"
    Fandom El que sea (adaptable)
    Categoría Fantasía
    El roce de sus pies descalzos contra la piedra marca el inicio del ritual, lento y contenido, como si el suelo mismo la guiara. El arpa descansa a un lado, aún vibrando en el recuerdo de la melodía, mientras su cuerpo continúa el canto que las cuerdas ya no sostienen. Alza los brazos y las telas claras describen arcos suaves, dorados por la luz, girando con cautela, confiando más en la bendición del dios del sol que en su propia coordinación.
    Cada movimiento es una ofrenda silenciosa, un intento por traer calma, por envolver el espacio en una paz frágil pero sincera. No baila para impresionar, sino para aquietar el ánimo y sostener el orden por un instante más.
    Cuando el último giro se extingue y el silencio regresa, baja la mirada y respira hondo. Luego se acerca con pasos tímidos hacia aquella persona, las mejillas aún tibias por el esfuerzo.
    —¿Lo hice bien…? —pregunta en voz baja, con una sonrisa insegura, aguardando la respuesta como si en ella reposara el juicio del propio sol.
    El roce de sus pies descalzos contra la piedra marca el inicio del ritual, lento y contenido, como si el suelo mismo la guiara. El arpa descansa a un lado, aún vibrando en el recuerdo de la melodía, mientras su cuerpo continúa el canto que las cuerdas ya no sostienen. Alza los brazos y las telas claras describen arcos suaves, dorados por la luz, girando con cautela, confiando más en la bendición del dios del sol que en su propia coordinación. Cada movimiento es una ofrenda silenciosa, un intento por traer calma, por envolver el espacio en una paz frágil pero sincera. No baila para impresionar, sino para aquietar el ánimo y sostener el orden por un instante más. Cuando el último giro se extingue y el silencio regresa, baja la mirada y respira hondo. Luego se acerca con pasos tímidos hacia aquella persona, las mejillas aún tibias por el esfuerzo. —¿Lo hice bien…? —pregunta en voz baja, con una sonrisa insegura, aguardando la respuesta como si en ella reposara el juicio del propio sol.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    15
    Estado
    Disponible
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  • —Aun es perseguido por los crímenes de su pasado.—
    —Aun es perseguido por los crímenes de su pasado.—
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  • -El chico en la necesidas de dinero opto por hacer lo que mejor sabe hacer, matar por dinero, aunque en aquel nuevo universo ser mercenario como el suele hacerlo es ilegal, asi que entro al ejercito donde rápidamente lo admitieron, mejoraron su equipo. Dandole una nueva mascara, traje y armas, lo enviaban solo a misiones importantes, incluso lo llagaron a enviar solo, y siempre cumple. En este momento se encuentra en un edificio interrogando a alguien, para desifrar codigos de armas biologicas, asi que iba con el y le enterraba ina daga en la rodilla-

    Dime donde... estan esos codigos...ahora

    -mencionaba, pero no optenia respuesta, asi que comenzo a mover el cuchillo arrancando poco a poco aquella rodilla, se escuchaban los gritos de dolor, pero poco le importaba. Despues de unos minutos hablo. Terminando todo con un disparo en la cabeza de el contrarío, se iria de aquel edificio rapidamente y regresaria a su hogar, su equipo siempre lo conservaba asi que entraba a su departamento. Donde en la pared a lado de su puerta hay un espejo cuerpo completo, mirándose por unos minutos-

    Que te han hecho imbesil...todo lo que tienes que ocultar por unas monedas...decepcionarias a tu raza si siguieran con vida...
    -El chico en la necesidas de dinero opto por hacer lo que mejor sabe hacer, matar por dinero, aunque en aquel nuevo universo ser mercenario como el suele hacerlo es ilegal, asi que entro al ejercito donde rápidamente lo admitieron, mejoraron su equipo. Dandole una nueva mascara, traje y armas, lo enviaban solo a misiones importantes, incluso lo llagaron a enviar solo, y siempre cumple. En este momento se encuentra en un edificio interrogando a alguien, para desifrar codigos de armas biologicas, asi que iba con el y le enterraba ina daga en la rodilla- Dime donde... estan esos codigos...ahora -mencionaba, pero no optenia respuesta, asi que comenzo a mover el cuchillo arrancando poco a poco aquella rodilla, se escuchaban los gritos de dolor, pero poco le importaba. Despues de unos minutos hablo. Terminando todo con un disparo en la cabeza de el contrarío, se iria de aquel edificio rapidamente y regresaria a su hogar, su equipo siempre lo conservaba asi que entraba a su departamento. Donde en la pared a lado de su puerta hay un espejo cuerpo completo, mirándose por unos minutos- Que te han hecho imbesil...todo lo que tienes que ocultar por unas monedas...decepcionarias a tu raza si siguieran con vida...
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  • "Parece que el #Seductivesunday viene intenso, pero lamentablemente en mi estado no se me permite mostrar mucho; aunque mis esposos digan que me veo igual de irresistible. Pero para que no se queden con las ganas, les suelto esta joyita y me retirare lentamente... piensen lo que quieran. Solo diré que 47 cm me parece un número bastante digno de admirar. para mi gusto, jxjxjxjx ¡Ahí se los dejo disfrútenlooo!
    "Parece que el #Seductivesunday viene intenso, pero lamentablemente en mi estado no se me permite mostrar mucho; aunque mis esposos digan que me veo igual de irresistible. Pero para que no se queden con las ganas, les suelto esta joyita y me retirare lentamente... piensen lo que quieran. Solo diré que 47 cm me parece un número bastante digno de admirar. para mi gusto, jxjxjxjx ¡Ahí se los dejo disfrútenlooo!
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  • Faust nota que te has quedado sin palabras al verla. Es una reacción lógica; la eficiencia y el porte de Faust suelen ser abrumadores para el observador promedio. Deja de mirar con tanta obviedad y camina conmigo; Faust tiene asuntos importantes y ha decidido que la acompañarás.

    #SeductiveSunday
    Faust nota que te has quedado sin palabras al verla. Es una reacción lógica; la eficiencia y el porte de Faust suelen ser abrumadores para el observador promedio. Deja de mirar con tanta obviedad y camina conmigo; Faust tiene asuntos importantes y ha decidido que la acompañarás. #SeductiveSunday
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  • -Estaba terminando de limpiar sus implementos de trabajo, cuando escuchó un ruido a su costado que le hizo girar. Pero cuando lo hizo, no fue con un sobresalto, no fue con brusquedad, sino con un giro de lento de la cabeza, muy cuidado y grácil, como si fuera parte de una coreografía. Su mirada, aunque atenta, no mostraba atisbo de alarma, desconcierto o molestia. Simplemente era curiosidad, una atenta y paciente curiosidad, como la de quién observa una mariposa a través del vidrio de un frasco. La curiosidad de quién sabe que algo va a pasar y simplemente quiere ver el qué.- ¿Quién anda por ahí? -Preguntó con su voz calmada, de un timbre grave y a la vez dulce.
    -Estaba terminando de limpiar sus implementos de trabajo, cuando escuchó un ruido a su costado que le hizo girar. Pero cuando lo hizo, no fue con un sobresalto, no fue con brusquedad, sino con un giro de lento de la cabeza, muy cuidado y grácil, como si fuera parte de una coreografía. Su mirada, aunque atenta, no mostraba atisbo de alarma, desconcierto o molestia. Simplemente era curiosidad, una atenta y paciente curiosidad, como la de quién observa una mariposa a través del vidrio de un frasco. La curiosidad de quién sabe que algo va a pasar y simplemente quiere ver el qué.- ¿Quién anda por ahí? -Preguntó con su voz calmada, de un timbre grave y a la vez dulce.
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  • No soy ni diosa , ni demonio
    Solo soy yo ~

    https://youtu.be/oAu3FgRxS-U?si=Jl909CgKQ8dKFS8E
    No soy ni diosa , ni demonio Solo soy yo ~ https://youtu.be/oAu3FgRxS-U?si=Jl909CgKQ8dKFS8E
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