༻ ⟪ ⋆★⋆ ⟫ ༺
⟪ Callsign: VIPER ⟫
Nombre: Kalhi NigDurgae.
Edad: 36 años. Altura: 176 cm.
Peso: 76 kg. Origen: EAU.
Raza: Naga (Interventor).
══════ ⋆★⋆ ══════
Fᴜᴇʀᴢᴀs Esᴘᴇᴄɪᴀʟᴇs
══════ ⋆★⋆ ══════
Afiliado a〚 DURGA 〛
Rango: Capitán.
⠉⠉⠉



[Portada: https://www.artstation.com/shott]
  • Género Otro
  • Raza Naga
  • Fandom OC
  • Mercenario
  • Soltero(a)
  • 78 Publicaciones
  • 71 Escenas
  • Se unió en julio 2024
  • 168 Visitas perfil
Otra información
  • Tipo de personaje
    2D
  • Longitud narrativa
    Semi-párrafo , Párrafo
  • Categorías de rol
    Acción , Aventura , Drama , Fantasía , Romance , Original
Fijado
IMPORTANTE, leer antes de joder:

OC Shapeshifter: Kalhi puede ser chica o chico.
NO negociable: Kalhi mantiene su cualidad de shapeshifter 𝐄𝐍 𝐒𝐄𝐂𝐑𝐄𝐓𝐎 y no es "averiguable" (ni dioses, ni oler la raza, ni clarividencia, ni en ).
NO negociable: Kalhi posee la habilidad de sintetizar venenos y/o antídotos basados en cualquier entidad viva (sintetiza toxinas específicas dañinas para seres sobrenaturales, además de antídotos).
NO negociable: Kalhi utiliza dos espadas cortas rituales capaces de atravesar cualquier materia (sí, cualquiera, con mayor o menor dificultad).
NO negociable: Kalhi se regenera muy rápidamente (no instantáneamente, sujeto a gravedad/naturaleza del daño y las reservas energéticas de Kalhi).
NO negociable: Cloud City es impenetrable, invulnerable e indetectable. Para cualquier gobierno humano, no existe.

→ No está relacionada con la milicia. Es civil (a veces, mercenaria o espía).
→ Operador de fuerzas especiales. En contexto profesional humano se le conoce por su alias "Viper".

Lista de personajes que saben su secreto cambiaforma:
WhiteGlint. Hiro. Vidhi. Leo.
Suelo aclarar al inicio de cada rol si Kalhi va de "el naga" o "la naga".

#CloudCity (Durga HQ) : https://ficrol.com/posts/226759
#DiezCosasSobreViper : https://ficrol.com/posts/263164
#RandomQuiz : https://ficrol.com/posts/216094
#SiTuYYo : https://ficrol.com/posts/215513

(Resubido 21/02).
☠️ IMPORTANTE, leer antes de joder: 📌 OC Shapeshifter: Kalhi puede ser chica o chico. 📌 NO negociable: Kalhi mantiene su cualidad de shapeshifter 𝐄𝐍 𝐒𝐄𝐂𝐑𝐄𝐓𝐎 y no es "averiguable" (ni dioses, ni oler la raza, ni clarividencia, ni 🐤 en 🧴). 📌 NO negociable: Kalhi posee la habilidad de sintetizar venenos y/o antídotos basados en cualquier entidad viva (sintetiza toxinas específicas dañinas para seres sobrenaturales, además de antídotos). 📌 NO negociable: Kalhi utiliza dos espadas cortas rituales capaces de atravesar cualquier materia (sí, cualquiera, con mayor o menor dificultad). 📌 NO negociable: Kalhi se regenera muy rápidamente (no instantáneamente, sujeto a gravedad/naturaleza del daño y las reservas energéticas de Kalhi). 📌 NO negociable: Cloud City es impenetrable, invulnerable e indetectable. Para cualquier gobierno humano, no existe. ♀️ → No está relacionada con la milicia. Es civil (a veces, mercenaria o espía). ♂️ → Operador de fuerzas especiales. En contexto profesional humano se le conoce por su alias "Viper". 🐍 Lista de personajes que saben su secreto cambiaforma: WhiteGlint. Hiro. Vidhi. Leo. 🐍 Suelo aclarar al inicio de cada rol si Kalhi va de "el naga" o "la naga". #CloudCity (Durga HQ) : https://ficrol.com/posts/226759 #DiezCosasSobreViper : https://ficrol.com/posts/263164 #RandomQuiz : https://ficrol.com/posts/216094 #SiTuYYo : https://ficrol.com/posts/215513 (Resubido 21/02).
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  • El Nido 6 estaba vacío, todos sus miembros estaban fuera en servicio. Cuando Kalhi regresó al atardecer, las luces se mantuvieron bajas al reconocer al naga (una raza que puede ver en la oscuridad y que, además, se siente más cómoda en esta). La voz del asistente digital le recibió con un saludo protocolar.

    — Capitán Nigara en el Nido.

    Kalhi no necesitó confirmar ni responder al saludo. Su objetivo estaba claro, se dirigió a la impresora 3D para ingresar en el sistema el diseño que traía entre manos...

    El Nido 6 estaba vacío, todos sus miembros estaban fuera en servicio. Cuando Kalhi regresó al atardecer, las luces se mantuvieron bajas al reconocer al naga (una raza que puede ver en la oscuridad y que, además, se siente más cómoda en esta). La voz del asistente digital le recibió con un saludo protocolar. — Capitán Nigara en el Nido. Kalhi no necesitó confirmar ni responder al saludo. Su objetivo estaba claro, se dirigió a la impresora 3D para ingresar en el sistema el diseño que traía entre manos...
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  • Después de terminar la operación y del debriefing, Kalhi fue liberado. Su turno había acabado y podía descansar.

    Se dirigió a su cuartel, a su lecho, donde estaban sus cosas. De un baúl a los pies de su catre sacó una chaqueta, pero no la vistió, se la llevó consigo hacia el área de mantenimiento de las aeronaves.

    Saludó con un movimiento sutil de la cabeza a los mecánicos, pasó de largo hacia la pista de concreto. Pero antes, tomó un bote de combustible etérico del que usan para las aeronaves.

    Lejos de las cámaras, al límite del rango de la luz de un foco de un hangar, Kalhi se detuvo.

    Siempre guardó algo de cada quien: un colgante de cuero, vendas compartidas, una bufanda, un pañuelo. Y por último, lo más reciente, una chaqueta.

    Recordó el día anterior. Una voz femenina comandando en él lo que ella no podía hacer, pero deseaba. La típica villana manipuladora de telenovela ochentera. Y ahí, Leo, obedeciéndole, como si no tuviera voluntad propia. Ahí murió el Leonardo que era consciente de su poder, que respetaba a los demás, que era capaz de una humildad tan adorable... y pasó a ser el juguete de un par de senos y un buen culo. Era tan típico, que dolía.
    Del otro lado había un humano, fuerte y lleno de una voluntad inquebrantable, pero un humano al fin y al cabo. Un hombre al que la mujer y Leo querían filetear en vida, como si no valiera nada, como si el poder curarlo después excusara un desmembramiento. Como si no lo estuvieran haciendo por mero peso de sus egos. Leo, ¿Dejándose llevar por su ego? Kalhi no pudo permitirlo, no pudo elegir satisfacer el capricho de un par de dementes psicópatas a cambio del dolor de un hombre roto, que ya había sido mutilado por el mismo Leo (increíble), un hombre cuyo único pecado era querer ser mejor sin importar las consecuencias.

    Kalhi lanzó la chaqueta al piso, vertió el combustible sobre esta y procuró empaparla bien.

    No era la primera vez que se convertía en el enemigo por hacer lo correcto, y pensó que Leo también era esa clase de hombre, pero se equivocó. Y es que, ¿Qué sentido tiene poseer tanto poder, si sólo acaba destruyéndolo todo a su alrededor? Es la paradoja eterna del que quiere destruir el mundo porque algo malo le hizo alguna vez, como un niño que le lanza un puñetazo a la mesa donde se golpeó con torpeza.

    A Kalhi no le importaba llenarse de enemigos, o perder a un amante en consecuencia, si con ello hacía lo correcto. La vida le endureció, los abandonos le templaron.

    Ya no duda, ya no se queja, ya no explica.

    Se acuclilló y extendió una mano, tocó con un dedo el borde del combustible que, en respuesta y con tenue chasquido, se encendió. Las llamas etéricas envolvieron la chaqueta con rapidez, consumiéndola desde afuera hacia adentro.

    Kalhi siempre guardó algo. El colgante lo lanzó a un horno industrial. Las vendas fueron a parar a una pira en un campamento. La bufanda ardió en el incendio de una cabaña. El pañuelo, por pertenecer a un demonio resistente al fuego, fue desintegrado en un reciclador.

    La chaqueta también ardió.
    Un dolor menos que cargar.
    Después de terminar la operación y del debriefing, Kalhi fue liberado. Su turno había acabado y podía descansar. Se dirigió a su cuartel, a su lecho, donde estaban sus cosas. De un baúl a los pies de su catre sacó una chaqueta, pero no la vistió, se la llevó consigo hacia el área de mantenimiento de las aeronaves. Saludó con un movimiento sutil de la cabeza a los mecánicos, pasó de largo hacia la pista de concreto. Pero antes, tomó un bote de combustible etérico del que usan para las aeronaves. Lejos de las cámaras, al límite del rango de la luz de un foco de un hangar, Kalhi se detuvo. Siempre guardó algo de cada quien: un colgante de cuero, vendas compartidas, una bufanda, un pañuelo. Y por último, lo más reciente, una chaqueta. Recordó el día anterior. Una voz femenina comandando en él lo que ella no podía hacer, pero deseaba. La típica villana manipuladora de telenovela ochentera. Y ahí, Leo, obedeciéndole, como si no tuviera voluntad propia. Ahí murió el Leonardo que era consciente de su poder, que respetaba a los demás, que era capaz de una humildad tan adorable... y pasó a ser el juguete de un par de senos y un buen culo. Era tan típico, que dolía. Del otro lado había un humano, fuerte y lleno de una voluntad inquebrantable, pero un humano al fin y al cabo. Un hombre al que la mujer y Leo querían filetear en vida, como si no valiera nada, como si el poder curarlo después excusara un desmembramiento. Como si no lo estuvieran haciendo por mero peso de sus egos. Leo, ¿Dejándose llevar por su ego? Kalhi no pudo permitirlo, no pudo elegir satisfacer el capricho de un par de dementes psicópatas a cambio del dolor de un hombre roto, que ya había sido mutilado por el mismo Leo (increíble), un hombre cuyo único pecado era querer ser mejor sin importar las consecuencias. Kalhi lanzó la chaqueta al piso, vertió el combustible sobre esta y procuró empaparla bien. No era la primera vez que se convertía en el enemigo por hacer lo correcto, y pensó que Leo también era esa clase de hombre, pero se equivocó. Y es que, ¿Qué sentido tiene poseer tanto poder, si sólo acaba destruyéndolo todo a su alrededor? Es la paradoja eterna del que quiere destruir el mundo porque algo malo le hizo alguna vez, como un niño que le lanza un puñetazo a la mesa donde se golpeó con torpeza. A Kalhi no le importaba llenarse de enemigos, o perder a un amante en consecuencia, si con ello hacía lo correcto. La vida le endureció, los abandonos le templaron. Ya no duda, ya no se queja, ya no explica. Se acuclilló y extendió una mano, tocó con un dedo el borde del combustible que, en respuesta y con tenue chasquido, se encendió. Las llamas etéricas envolvieron la chaqueta con rapidez, consumiéndola desde afuera hacia adentro. Kalhi siempre guardó algo. El colgante lo lanzó a un horno industrial. Las vendas fueron a parar a una pira en un campamento. La bufanda ardió en el incendio de una cabaña. El pañuelo, por pertenecer a un demonio resistente al fuego, fue desintegrado en un reciclador. La chaqueta también ardió. Un dolor menos que cargar.
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  • La pelea había sido innecesaria, como todas las que se hacen por exhibicionismo. Eso creía, eso se repetía mentalmente, mientras soltaba un suspiro cada poco al tratar, en vano, de dejar de pensar en ello.

    Estaba molesto.

    Pagó una habitación de un hotel cercano donde pasarían la noche al abrigo del papel tapiz viejo y las luces de la ciudad colándose por las cortinas.

    ¿Era grave? No. Ryuji tenía razón, Leo era fuerte y se recuperaría dentro de nada. Quizás al amanecer ya ni se acordaría de los golpes. Pero, por cualquier razón, eso no le importaba. Estaba molesto, incómodo, al acecho, como si Ryuji fuera a aparecer desde cualquier rincón para... ¿Para qué? Era absurdo, pero lo absurdo no le quitaba el enfado.

    Illán
    La pelea había sido innecesaria, como todas las que se hacen por exhibicionismo. Eso creía, eso se repetía mentalmente, mientras soltaba un suspiro cada poco al tratar, en vano, de dejar de pensar en ello. Estaba molesto. Pagó una habitación de un hotel cercano donde pasarían la noche al abrigo del papel tapiz viejo y las luces de la ciudad colándose por las cortinas. ¿Era grave? No. Ryuji tenía razón, Leo era fuerte y se recuperaría dentro de nada. Quizás al amanecer ya ni se acordaría de los golpes. Pero, por cualquier razón, eso no le importaba. Estaba molesto, incómodo, al acecho, como si Ryuji fuera a aparecer desde cualquier rincón para... ¿Para qué? Era absurdo, pero lo absurdo no le quitaba el enfado. [Cursed_Bastard]
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  • — Siempre hay consecuencias, siempre hay que estar listo para perder el control e improvisar. Lo único realmente cierto es que todo puede salir mal.

    — Por eso, cuando te equivoques, no seas parte de los que te castigan. El peor error es morir, si sobreviviste, concéntrate en mejorar.
    — Siempre hay consecuencias, siempre hay que estar listo para perder el control e improvisar. Lo único realmente cierto es que todo puede salir mal. — Por eso, cuando te equivoques, no seas parte de los que te castigan. El peor error es morir, si sobreviviste, concéntrate en mejorar.
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  • La sala de vigilancia de la base era poco más que unos cuantos contenedores metálicos acomodados como escritorios. El generador vibraba como un corazón enfermo mientras los soldados miraban pantallas llenas de estática e imágenes deshabitadas. Kalhi estaba de pie detrás de ellos, inmóvil.

    — Eh, Nigara, ¿Por qué te enviaron a ti en lugar de a un ingeniero? —Comentó uno, sin apartar la vista del monitor.

    — El equipo no es el problema, ya lo revisaron dos veces… —respondió otro con un bufido cansado.

    — ¿Y qué crees que es entonces? ¿Un fantasma? ¿Extraterrestres? Peor, ¿Un fantasma extraterrestre?

    Un par de risas aligeraron el ambiente. Kalhi no intervino.
    Las trampas electromagnéticas ya estaba activadas en cada muro junto a una cámara exterior, con sus lucecitas tiltilando en silencio. El primer pitido sonó tan bajo que casi pasó desapercibido, un bip digital que pasó a repetirse para convertirse en un chillido sostenido. En la pantalla del corredor lateral apareció una mancha. Las cámaras compensaban la exposición con retraso, generando una sucesión de imágenes fragmentadas donde patas largas y un cuerpo erróneo parecían surgir y desaparecer en el mismo fotograma.

    — Eso… eso es un error de compresión —dijo alguien.

    La criatura avanzó um paso, la mancha de estática se deformó alrededor de su cuerpo. Kalhi afiló apenas la mirada confirmando lo que ya sabía: la cosa estaba siendo obligada a aparecer gracias a las trampas.

    La cámara ajustó el ángulo, la escena quedó reducida a una imagen infrarroja rodeada por noche pura. Y en frente estaba la figura, inclinándose grotescamente bajo su propio peso, apoyada en extremidades demasiado largas que tocaban el suelo con una delicadeza antinatural. No había ojos distinguibles en la imagen, pero la sensación de ser observados atravesó la sala de control como flechas de hielo.

    — ¿Qué… qué mierda es eso? —susurró el técnico más joven, incapaz de apartar la mirada.

    Kalhi dio un paso hacia la puerta de salida, ajustó el cierre de su uniforme.

    — Intruso confirmado —dijo finalmente.
    La sala de vigilancia de la base era poco más que unos cuantos contenedores metálicos acomodados como escritorios. El generador vibraba como un corazón enfermo mientras los soldados miraban pantallas llenas de estática e imágenes deshabitadas. Kalhi estaba de pie detrás de ellos, inmóvil. — Eh, Nigara, ¿Por qué te enviaron a ti en lugar de a un ingeniero? —Comentó uno, sin apartar la vista del monitor. — El equipo no es el problema, ya lo revisaron dos veces… —respondió otro con un bufido cansado. — ¿Y qué crees que es entonces? ¿Un fantasma? ¿Extraterrestres? Peor, ¿Un fantasma extraterrestre? Un par de risas aligeraron el ambiente. Kalhi no intervino. Las trampas electromagnéticas ya estaba activadas en cada muro junto a una cámara exterior, con sus lucecitas tiltilando en silencio. El primer pitido sonó tan bajo que casi pasó desapercibido, un bip digital que pasó a repetirse para convertirse en un chillido sostenido. En la pantalla del corredor lateral apareció una mancha. Las cámaras compensaban la exposición con retraso, generando una sucesión de imágenes fragmentadas donde patas largas y un cuerpo erróneo parecían surgir y desaparecer en el mismo fotograma. — Eso… eso es un error de compresión —dijo alguien. La criatura avanzó um paso, la mancha de estática se deformó alrededor de su cuerpo. Kalhi afiló apenas la mirada confirmando lo que ya sabía: la cosa estaba siendo obligada a aparecer gracias a las trampas. La cámara ajustó el ángulo, la escena quedó reducida a una imagen infrarroja rodeada por noche pura. Y en frente estaba la figura, inclinándose grotescamente bajo su propio peso, apoyada en extremidades demasiado largas que tocaban el suelo con una delicadeza antinatural. No había ojos distinguibles en la imagen, pero la sensación de ser observados atravesó la sala de control como flechas de hielo. — ¿Qué… qué mierda es eso? —susurró el técnico más joven, incapaz de apartar la mirada. Kalhi dio un paso hacia la puerta de salida, ajustó el cierre de su uniforme. — Intruso confirmado —dijo finalmente.
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  • IMPORTANTE, leer antes de joder:

    OC Shapeshifter: Kalhi puede ser chica o chico.
    NO negociable: Kalhi mantiene su cualidad de shapeshifter 𝐄𝐍 𝐒𝐄𝐂𝐑𝐄𝐓𝐎 y no es "averiguable" (ni dioses, ni oler la raza, ni clarividencia, ni en ).
    NO negociable: Kalhi posee la habilidad de sintetizar venenos y/o antídotos basados en cualquier entidad viva (sintetiza toxinas específicas dañinas para seres sobrenaturales, además de antídotos).
    NO negociable: Kalhi utiliza dos espadas cortas rituales capaces de atravesar cualquier materia (sí, cualquiera, con mayor o menor dificultad).
    NO negociable: Kalhi se regenera muy rápidamente (no instantáneamente, sujeto a gravedad/naturaleza del daño y las reservas energéticas de Kalhi).
    NO negociable: Cloud City es impenetrable, invulnerable e indetectable. Para cualquier gobierno humano, no existe.

    → No está relacionada con la milicia. Es civil (a veces, mercenaria o espía).
    → Operador de fuerzas especiales. En contexto profesional humano se le conoce por su alias "Viper".

    Lista de personajes que saben su secreto cambiaforma:
    WhiteGlint. Hiro. Vidhi. Leo.
    Suelo aclarar al inicio de cada rol si Kalhi va de "el naga" o "la naga".

    #CloudCity (Durga HQ) : https://ficrol.com/posts/226759
    #DiezCosasSobreViper : https://ficrol.com/posts/263164
    #RandomQuiz : https://ficrol.com/posts/216094
    #SiTuYYo : https://ficrol.com/posts/215513

    (Resubido 21/02).
    ☠️ IMPORTANTE, leer antes de joder: 📌 OC Shapeshifter: Kalhi puede ser chica o chico. 📌 NO negociable: Kalhi mantiene su cualidad de shapeshifter 𝐄𝐍 𝐒𝐄𝐂𝐑𝐄𝐓𝐎 y no es "averiguable" (ni dioses, ni oler la raza, ni clarividencia, ni 🐤 en 🧴). 📌 NO negociable: Kalhi posee la habilidad de sintetizar venenos y/o antídotos basados en cualquier entidad viva (sintetiza toxinas específicas dañinas para seres sobrenaturales, además de antídotos). 📌 NO negociable: Kalhi utiliza dos espadas cortas rituales capaces de atravesar cualquier materia (sí, cualquiera, con mayor o menor dificultad). 📌 NO negociable: Kalhi se regenera muy rápidamente (no instantáneamente, sujeto a gravedad/naturaleza del daño y las reservas energéticas de Kalhi). 📌 NO negociable: Cloud City es impenetrable, invulnerable e indetectable. Para cualquier gobierno humano, no existe. ♀️ → No está relacionada con la milicia. Es civil (a veces, mercenaria o espía). ♂️ → Operador de fuerzas especiales. En contexto profesional humano se le conoce por su alias "Viper". 🐍 Lista de personajes que saben su secreto cambiaforma: WhiteGlint. Hiro. Vidhi. Leo. 🐍 Suelo aclarar al inicio de cada rol si Kalhi va de "el naga" o "la naga". #CloudCity (Durga HQ) : https://ficrol.com/posts/226759 #DiezCosasSobreViper : https://ficrol.com/posts/263164 #RandomQuiz : https://ficrol.com/posts/216094 #SiTuYYo : https://ficrol.com/posts/215513 (Resubido 21/02).
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