Tras haberse despedido de sus sobrinos tras un día entero y, sin querer indagar más allá por el momento de lo ocurrido enfrente de ellos, miró a la familia marcharse de su palacio, pero su mirada no se apartaba de la espalda de Husk.
Se hacía la idea perfectamente de lo sucedido, además del responsable ¿Quién si no?
Justo fue por esa misma idea que terminó yendo directamente hacia el hotel, no tras ellos, directo hacia la torre de radio en la cima del edificio.
Al llegar a los cristales, observó el interior y, sin ser un animal salvaje, abrió para poder ingresar por uno, no pensaba evidenciar su presencia ahí, al menos no por el momento sin una certeza, observando alrededor, en busca del dueño de dicha estación.
—Alastor, sal de una puta vez... Creo que sabes bien porque estoy aquí.
Y si no lo supiera, no lo culpaba. Luego de haberlo humillado y demostrado quien manda, no era como que esperaría una cordial visita del Rey, pero eso daba lo mismo para el caso.
Caminaba con calma por la habitación, mirando los alrededores al estar mayormente en oscuridad, queriendo asegurar que no se escondía entre las sombras.
Tras haberse despedido de sus sobrinos tras un día entero y, sin querer indagar más allá por el momento de lo ocurrido enfrente de ellos, miró a la familia marcharse de su palacio, pero su mirada no se apartaba de la espalda de Husk.
Se hacía la idea perfectamente de lo sucedido, además del responsable ¿Quién si no?
Justo fue por esa misma idea que terminó yendo directamente hacia el hotel, no tras ellos, directo hacia la torre de radio en la cima del edificio.
Al llegar a los cristales, observó el interior y, sin ser un animal salvaje, abrió para poder ingresar por uno, no pensaba evidenciar su presencia ahí, al menos no por el momento sin una certeza, observando alrededor, en busca del dueño de dicha estación.
—Alastor, sal de una puta vez... Creo que sabes bien porque estoy aquí.
Y si no lo supiera, no lo culpaba. Luego de haberlo humillado y demostrado quien manda, no era como que esperaría una cordial visita del Rey, pero eso daba lo mismo para el caso.
Caminaba con calma por la habitación, mirando los alrededores al estar mayormente en oscuridad, queriendo asegurar que no se escondía entre las sombras.