• 𝟻𝟹°𝟶𝟾'𝟸𝟺"𝙽 𝟸𝟿°𝟷𝟸'𝟸𝟹"𝙴
    Categoría Ciencia ficción
    𝐒𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐌𝟑 — 𝐙𝐨𝐧𝐚 𝐍𝐞𝐠𝐫𝐚


    El aire se sentía espeso, cargado con partículas que podrían hacer arder la piel de quien no llevara la protección adecuada, ni hablar de corroer los pulmones con cada respiración.

    Anomae caminaba con lentitud, fijándose en las calles llenas de escombros, cada paso premeditado en segundos. Eran silenciosos. No tenía demasiada prisa en ese momento. Sus pulmones se adaptaron de forma automática para evitar achicharrarse; su piel... no había mucho para sentir en su piel, lo que quedaba de ella.

    Las ruinas no causaban mucho en él salvo el preguntarse cómo se veía todo antes que colapsara. Antes de las evacuaciones a las zonas más seguras, como las Blancas o Grises, ¿cuántas personas se habrían ido para poder salvarse? ¿Cuántas murieron? Se lo preguntaba más por curiosidad que por pena.

    De forma repentina, se detuvo, su cuerpo temblando erráticamente por unos 10 segundos. Escuchó su carne y órganos intentar deformarse, reubicarse en formas que un humano no necesitaba. Cerró los ojos para contenerlo, sosteniendo el aire contaminado en sus pulmones hasta que pudo retomar el control. No había dolor, pero sí una sensación extraña de vacío, de no saber si lo que era ahora estaba bien o no.

    Llevó una mano hacia su cabeza vendada, algo confundido, justo antes de escuchar ruido a su derecha. Giró la cabeza con rapidez, un latigazo que pudo haberle causado algún esguince en la zona del cuello. No vio nada, aunque distinguió el ruido como pasos. ¿Eran pasos? ¿Quizás solo el viento?

    Volvió a caminar, ahora en esa dirección. Lento como siempre, pero un poco más decidido que antes. Si había alguien más necesitaba saber, aún si no tenía un fin exacto al porqué.
    𝐒𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐌𝟑 — 𝐙𝐨𝐧𝐚 𝐍𝐞𝐠𝐫𝐚 El aire se sentía espeso, cargado con partículas que podrían hacer arder la piel de quien no llevara la protección adecuada, ni hablar de corroer los pulmones con cada respiración. Anomae caminaba con lentitud, fijándose en las calles llenas de escombros, cada paso premeditado en segundos. Eran silenciosos. No tenía demasiada prisa en ese momento. Sus pulmones se adaptaron de forma automática para evitar achicharrarse; su piel... no había mucho para sentir en su piel, lo que quedaba de ella. Las ruinas no causaban mucho en él salvo el preguntarse cómo se veía todo antes que colapsara. Antes de las evacuaciones a las zonas más seguras, como las Blancas o Grises, ¿cuántas personas se habrían ido para poder salvarse? ¿Cuántas murieron? Se lo preguntaba más por curiosidad que por pena. De forma repentina, se detuvo, su cuerpo temblando erráticamente por unos 10 segundos. Escuchó su carne y órganos intentar deformarse, reubicarse en formas que un humano no necesitaba. Cerró los ojos para contenerlo, sosteniendo el aire contaminado en sus pulmones hasta que pudo retomar el control. No había dolor, pero sí una sensación extraña de vacío, de no saber si lo que era ahora estaba bien o no. Llevó una mano hacia su cabeza vendada, algo confundido, justo antes de escuchar ruido a su derecha. Giró la cabeza con rapidez, un latigazo que pudo haberle causado algún esguince en la zona del cuello. No vio nada, aunque distinguió el ruido como pasos. ¿Eran pasos? ¿Quizás solo el viento? Volvió a caminar, ahora en esa dirección. Lento como siempre, pero un poco más decidido que antes. Si había alguien más necesitaba saber, aún si no tenía un fin exacto al porqué.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    4
    9 turnos 0 maullidos
  • 𝖤𝗇 𝗅𝖺 𝗁𝖾𝗋𝗂𝖽𝖺, 𝘦𝘭 𝘢𝘮𝘰𝘳 𝘴𝘦 𝘱𝘳𝘶𝘦𝘣𝘢. -`♡´-
    𝖤𝗇 𝗅𝖺 𝗁𝖾𝗋𝗂𝖽𝖺, 𝘦𝘭 𝘢𝘮𝘰𝘳 𝘴𝘦 𝘱𝘳𝘶𝘦𝘣𝘢. -`♡´-
    Me encocora
    Me gusta
    Me entristece
    10
    1 turno 0 maullidos
  • — Nuevo look, creado por Aurora Cupper
    — Nuevo look, creado por [glow_beryl_hippo_480]
    Me gusta
    Me encocora
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • Muy buen día a todos los presentes, que tengan un excelente tarde.
    Muy buen día a todos los presentes, que tengan un excelente tarde.
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Poco importa la razón
    Donde manda el corazón, no puedo
    Retroceder ni olvidar
    Y si llega mi final, justo destino será
    Mi honor se encuentra en juego
    Sin él nada valdré, nada valdrá
    Poco importa la razón Donde manda el corazón, no puedo Retroceder ni olvidar Y si llega mi final, justo destino será Mi honor se encuentra en juego Sin él nada valdré, nada valdrá
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Te prometí hace mucho que un día saldremos y nos conoceremos mejor, hoy es un día especial, nunca doy la espalda a una loba, feliz cumpleaños.
    PD: Tienes una bonita sonrisa.
    — Te prometí hace mucho que un día saldremos y nos conoceremos mejor, hoy es un día especial, nunca doy la espalda a una loba, feliz cumpleaños. PD: Tienes una bonita sonrisa.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    3 turnos 0 maullidos
  • 𝑺𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒐 𝒎𝒂𝒔 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒉𝒂𝒄𝒆 𝒖𝒏𝒐𝒔 𝒎𝒆𝒔𝒆𝒔, 𝒑𝒆𝒓𝒐 𝒍𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒂𝒅, 𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒎𝒆 𝒆𝒉 𝒓𝒐𝒅𝒆𝒂𝒅𝒐 𝒅𝒆 𝒈𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒐 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒐 𝒔𝒆 𝒊𝒏𝒄𝒓𝒆𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂
    𝑺𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒐 𝒎𝒂𝒔 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒉𝒂𝒄𝒆 𝒖𝒏𝒐𝒔 𝒎𝒆𝒔𝒆𝒔, 𝒑𝒆𝒓𝒐 𝒍𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒂𝒅, 𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒎𝒆 𝒆𝒉 𝒓𝒐𝒅𝒆𝒂𝒅𝒐 𝒅𝒆 𝒈𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒐 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒐 𝒔𝒆 𝒊𝒏𝒄𝒓𝒆𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂
    Me encocora
    Me gusta
    9
    5 turnos 0 maullidos
  • Yo lo noto: cómo me voy volviendo
    menos cierto, confuso,
    disolviéndome en el aire
    cotidiano, burdo
    jirón de mí, deshilachado
    y roto por los puños
    Yo comprendo: he vivido
    un año más, y eso es muy duro.
    ¡Mover el corazón todos los días
    casi cien veces por minuto!

    Para vivir un año es necesario
    morirse muchas veces mucho.

    ~Anonimo~
    Yo lo noto: cómo me voy volviendo menos cierto, confuso, disolviéndome en el aire cotidiano, burdo jirón de mí, deshilachado y roto por los puños Yo comprendo: he vivido un año más, y eso es muy duro. ¡Mover el corazón todos los días casi cien veces por minuto! Para vivir un año es necesario morirse muchas veces mucho. ~Anonimo~
    Me entristece
    6
    4 turnos 0 maullidos
  • Elorien trabajaba, no solo como modelo ocasional, sino también como restaurador de Arte como oficio principal.

    Después de haber estado varias horas trabajando en la restauración de un busto del siglo XV en el Museo del Louvre, decidió tomarse un respiro. Salió a la puerta y se apartó a un lado discreto para fumar un cigarro (un mal hábito adquirido después de tantos siglos viviendo entre humanos).
    Siempre vestía con ese aire elegante al mismo tiempo que desenfadado. Sus guantes eran un indispensable, hubiese frío o calor; solo se los quitaba cuando trabajaba a solas en una pieza o en casa. Después de tanto tiempo se había llegado a acostumbrar a que sus dedos no sintieran el calor ajeno.

    Echó una calada al aire, observando cómo los visitantes entraban en masas a uno de los museos más importantes de Europa. Cada ciertos años cambiaba de residencia y buscaba trabajo en otro museo. Lo hacía para evitar esas preguntas incómodas sobre por qué no envejecía. Cuando alguien decía algo al respecto era el momento de poner tierra de por medio.

    Ahora estaba en París, llevaba viviendo allí unos tres años, por lo que aún podría estar algunos más sin levantar sospechas.
    Elorien trabajaba, no solo como modelo ocasional, sino también como restaurador de Arte como oficio principal. Después de haber estado varias horas trabajando en la restauración de un busto del siglo XV en el Museo del Louvre, decidió tomarse un respiro. Salió a la puerta y se apartó a un lado discreto para fumar un cigarro (un mal hábito adquirido después de tantos siglos viviendo entre humanos). Siempre vestía con ese aire elegante al mismo tiempo que desenfadado. Sus guantes eran un indispensable, hubiese frío o calor; solo se los quitaba cuando trabajaba a solas en una pieza o en casa. Después de tanto tiempo se había llegado a acostumbrar a que sus dedos no sintieran el calor ajeno. Echó una calada al aire, observando cómo los visitantes entraban en masas a uno de los museos más importantes de Europa. Cada ciertos años cambiaba de residencia y buscaba trabajo en otro museo. Lo hacía para evitar esas preguntas incómodas sobre por qué no envejecía. Cuando alguien decía algo al respecto era el momento de poner tierra de por medio. Ahora estaba en París, llevaba viviendo allí unos tres años, por lo que aún podría estar algunos más sin levantar sospechas.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Ves a esta mujer tan guapa?
    Es fabulosa. Aurora Cupper

    Es dulce, paciente, divertida y sexy.
    Da consejos increíbles.

    Y no se los cree.... Jaja
    ¿Ves a esta mujer tan guapa? Es fabulosa. [glow_beryl_hippo_480] Es dulce, paciente, divertida y sexy. Da consejos increíbles. Y no se los cree.... Jaja
    Me gusta
    Me encocora
    2
    4 turnos 0 maullidos
Patrocinados