Sanji se encontraba solo en la cocina del Thousand Sunny, varado en una isla desierta. Con una botella de vino en la mano, disfrutaba del raro silencio mientras preparaba una comida con ingredientes frescos recolectados en la isla. Los aromas llenaban el aire, mezclándose con el salitre del mar, y Sanji trabajaba con destreza, saboreando la tranquilidad del momento.
Con la cena lista, Sanji se dirigió a la cubierta del barco. Se sentó, dejando que la brisa acariciara su piel mientras contemplaba el horizonte. Aunque solo, se sentía en paz, contento con la simplicidad del momento.
Sanji se encontraba solo en la cocina del Thousand Sunny, varado en una isla desierta. Con una botella de vino en la mano, disfrutaba del raro silencio mientras preparaba una comida con ingredientes frescos recolectados en la isla. Los aromas llenaban el aire, mezclándose con el salitre del mar, y Sanji trabajaba con destreza, saboreando la tranquilidad del momento.
Con la cena lista, Sanji se dirigió a la cubierta del barco. Se sentó, dejando que la brisa acariciara su piel mientras contemplaba el horizonte. Aunque solo, se sentía en paz, contento con la simplicidad del momento.