-Mi figura imponente no es solo una cuestión de apariencia. Es un símbolo de poder y dominación. Cada centímetro de mi ser está forjado en el fuego de la batalla, cada músculo y cada cicatriz cuentan la historia de mis conquistas y mis victorias.
-Mi figura imponente no es solo una cuestión de apariencia. Es un símbolo de poder y dominación. Cada centímetro de mi ser está forjado en el fuego de la batalla, cada músculo y cada cicatriz cuentan la historia de mis conquistas y mis victorias.
⸻ La tensión podía cortarse con un cuchillo y el ambiente se enturbió hasta el punto de ser incómodo para Aegon. Por eso no le gustaba celebrar su cumpleaños, si hubiese sido como los anteriores años estaría más que feliz. Rhaenyra siempre le compraba una tarta y se molestaba en pedir unas horas libres para acompañarlo en ese día. Debía haber sido así, pero fue todo lo contrario, por el simple hecho de que cumplía la mayoría de edad. Sus hermanos decidieron que era buena idea reservar en un restaurante para festejar. A priori todo apuntaba a una reunión familiar que sería amena, pues su madre no podía asistir por estar cuidando de su padre. Una fría videollamada y sonrisas cínicas, esa fue la intervención en su onomástico. El foco de mayor conflicto había desaparecido y por un momento el cumpleañero pensó que todo saldría a pedir de boca.
Estaba plenamente equivocado. En esa mesa no estaban solo las figuras fraternales, se encontraban también 𝐬𝐮𝐬 𝐬𝐮𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐢𝐥𝐞𝐠𝐢́𝐭𝐢𝐦𝐨𝐬 ¿Por qué los habían traído? No le había informado en ningún momento a su esposa que le había sido infiel con Helaena y mucho menos, el fruto de esos adulterios. Mantenía la esperanza de que su hermana mayor no se percatara de ello, no obstante, las ilusiones son simples anhelos ficticios. De ahí la ominosa perturbación en la atmósfera.
Se le hizo eterna la velada y luego de haber cenado, y abierto los regalos. Se despidieron y cada pareja se dirigió a su coche. La sonrisa que tenía la fémina durante toda la fiesta desapareció y no promulgó ni una sola onomatopeya. El nerviosismo en él era palpable y nada más tomar asiento en la limusina, inició su manía de mover los anillos en torno a sus dedos, provocando un choque metálico entre ellos. ⸻
Fue divertida la cena ¿No crees? Por cierto, gracias por tomarte este día libre.
⸻ Necesitaba romper el silencio, si no lo hacía, tenía la ligera sospecha de que su corazón se saldría por la boca. Debido a las desbocadas palpitaciones que estaba realizando contra su pecho. ⸻
⸻ La tensión podía cortarse con un cuchillo y el ambiente se enturbió hasta el punto de ser incómodo para Aegon. Por eso no le gustaba celebrar su cumpleaños, si hubiese sido como los anteriores años estaría más que feliz. Rhaenyra siempre le compraba una tarta y se molestaba en pedir unas horas libres para acompañarlo en ese día. Debía haber sido así, pero fue todo lo contrario, por el simple hecho de que cumplía la mayoría de edad. Sus hermanos decidieron que era buena idea reservar en un restaurante para festejar. A priori todo apuntaba a una reunión familiar que sería amena, pues su madre no podía asistir por estar cuidando de su padre. Una fría videollamada y sonrisas cínicas, esa fue la intervención en su onomástico. El foco de mayor conflicto había desaparecido y por un momento el cumpleañero pensó que todo saldría a pedir de boca.
Estaba plenamente equivocado. En esa mesa no estaban solo las figuras fraternales, se encontraban también 𝐬𝐮𝐬 𝐬𝐮𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐢𝐥𝐞𝐠𝐢́𝐭𝐢𝐦𝐨𝐬 ¿Por qué los habían traído? No le había informado en ningún momento a su esposa que le había sido infiel con Helaena y mucho menos, el fruto de esos adulterios. Mantenía la esperanza de que su hermana mayor no se percatara de ello, no obstante, las ilusiones son simples anhelos ficticios. De ahí la ominosa perturbación en la atmósfera.
Se le hizo eterna la velada y luego de haber cenado, y abierto los regalos. Se despidieron y cada pareja se dirigió a su coche. La sonrisa que tenía la fémina durante toda la fiesta desapareció y no promulgó ni una sola onomatopeya. El nerviosismo en él era palpable y nada más tomar asiento en la limusina, inició su manía de mover los anillos en torno a sus dedos, provocando un choque metálico entre ellos. ⸻
Fue divertida la cena ¿No crees? Por cierto, gracias por tomarte este día libre.
⸻ Necesitaba romper el silencio, si no lo hacía, tenía la ligera sospecha de que su corazón se saldría por la boca. Debido a las desbocadas palpitaciones que estaba realizando contra su pecho. ⸻
Habia prometido no ir a verla ya que su relación podria afectarlos a ambos con el juicio
— espero que este muy bien... No quisiera perderla luego de recuperarla...
— me pregunto como estara alexa... —.
Habia prometido no ir a verla ya que su relación podria afectarlos a ambos con el juicio
— espero que este muy bien... No quisiera perderla luego de recuperarla...
Estaba desesperada, no sabía que era mejor, vivir como fugitiva o estar encerrada como un criminal...
Confiaba que su madre celestial iluminaria su camino y que en aquel juicio la verdad sobre todo saldría a la luz.
Aunque había roto sientos de reglas, estaba segura que de todo lo que la acusaban era inocente.
Veía por su ventana cuando la lluvia comenzó a caer, no pudo resistir el impulso de salir y quedarse bajo ella.
Sus múltiples heridas dolían. Pero la peor es esa vieja fractura en la cadera que nunca había podido sanar...
-No quiero seguir con esto madre... Tu lo pusiste en mi camino... Dime qué debo hacer...
Le grito a la luna en un acto de desesperación. Sin esperar o saber que tenía expectadores.
Estaba desesperada, no sabía que era mejor, vivir como fugitiva o estar encerrada como un criminal...
Confiaba que su madre celestial iluminaria su camino y que en aquel juicio la verdad sobre todo saldría a la luz.
Aunque había roto sientos de reglas, estaba segura que de todo lo que la acusaban era inocente.
Veía por su ventana cuando la lluvia comenzó a caer, no pudo resistir el impulso de salir y quedarse bajo ella.
Sus múltiples heridas dolían. Pero la peor es esa vieja fractura en la cadera que nunca había podido sanar...
-No quiero seguir con esto madre... Tu lo pusiste en mi camino... Dime qué debo hacer...
Le grito a la luna en un acto de desesperación. Sin esperar o saber que tenía expectadores.