• Por fin el verano se acerca, ya no más días nublados, ya no más días con frío. ~
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  • ¡Por fin has vuelto a casa!¿Donde te habías metido?—ya le estaba dando toda la inseguridad—
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  • ¡OZZIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEE!—tira por los aires los consoladores con los que estaba haciendo malabarismos, baja de un salto del monociclo y ya va corriendo a saltarle encima
    ¡OZZIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEE!—tira por los aires los consoladores con los que estaba haciendo malabarismos, baja de un salto del monociclo y ya va corriendo a saltarle encima
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  • Que aburrido , esto no es bueno ~
    Puede trardar , mucho esto .....
    Que aburrido , esto no es bueno ~ Puede trardar , mucho esto .....
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  • La luna sale y el danzar del cisne negro comienza a tomar forma
    La luna sale y el danzar del cisne negro comienza a tomar forma
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  • Kagehiro tenía un patrón de comportamiento tan constante que rozaba lo inevitable: hacía las cosas sin avisar. No pedía opinión, no anunciaba intenciones. Simplemente gastaba el dinero, invertía, tomaba decisiones; y solo cuando todo estaba terminado (cuando ya no había vuelta atrás~) lo compartía con los demás, como quien deja detalles para aquellos que se detienen y observan.

    En Navidad le regaló a Itsuki una llave.
    Una llave insulsa, simplona y jodida, no le explicó de qué era ni para qué servía. Solo le dijo que debía llevarla siempre consigo. *siempre*

    Luego un dia despues lo llamó, le dijo que necesitaba ayuda con algunas decisiones creativas, aunque no dio más detalles. Nunca los daba.

    Pasó por el en su cómodo carrito, ya habia vendido los deportivos y los otros autos que le habian obsequiado, los odiaba, eran grandes, llamaban la atención y aparentaban cosas que él no queria demostrar.

    Cuando Itsuki subio al auto, en sigilo se aseguró de que llevara la llave durante el viaje.

    Hicieron una breve parada en un conbini para comprar algo de comer, y luego tomaron la carretera. Veinte minutos de trayecto. Ni más, ni menos.

    El destino era un pueblo vecino en Chiba; no el centro, no lo turístico. Estaba en la orilla, cerca del santuario de Awa, con el mar observándolo todo desde la distancia, como un testigo discreto.

    Kagehiro no dijo nada durante el camino. El carrito avanzaba con ese silencio cómodo que solo existe cuando no es necesario llenar el aire con palabras y la radio avisando del clima y otras noticias.

    Al llegar, se detuvo frente a una casa tradicional de dos pisos. Aparcó. Apagó el motor. Bajó primero y ayudó a Itsuki a bajar después.
    Luego se colocó frente a la puerta, llamando su atención con un gesto leve, casi tímido, para que lo siguiera.
    Palpó sus bolsillos.
    Se detuvo.
    Entonces lo miró.
    —Es verdad —
    dijo, como si acabara de recordar algo importante
    —Tú tienes la llave de nuestra casa. —
    No hubo discurso.
    No hubo confesiones elaboradas ni promesas solemnes.

    La sorpresa estaba ahí, completa y desnuda: no solo estaba de acuerdo con vivir juntos… ya lo había hecho.
    ¿Y si Itsuki no quería?
    Pues...Kagehiro sabía seguir solo. Siempre..

    Itsuki
    Kagehiro tenía un patrón de comportamiento tan constante que rozaba lo inevitable: hacía las cosas sin avisar. No pedía opinión, no anunciaba intenciones. Simplemente gastaba el dinero, invertía, tomaba decisiones; y solo cuando todo estaba terminado (cuando ya no había vuelta atrás~) lo compartía con los demás, como quien deja detalles para aquellos que se detienen y observan. En Navidad le regaló a Itsuki una llave. Una llave insulsa, simplona y jodida, no le explicó de qué era ni para qué servía. Solo le dijo que debía llevarla siempre consigo. *siempre* Luego un dia despues lo llamó, le dijo que necesitaba ayuda con algunas decisiones creativas, aunque no dio más detalles. Nunca los daba. Pasó por el en su cómodo carrito, ya habia vendido los deportivos y los otros autos que le habian obsequiado, los odiaba, eran grandes, llamaban la atención y aparentaban cosas que él no queria demostrar. Cuando Itsuki subio al auto, en sigilo se aseguró de que llevara la llave durante el viaje. Hicieron una breve parada en un conbini para comprar algo de comer, y luego tomaron la carretera. Veinte minutos de trayecto. Ni más, ni menos. El destino era un pueblo vecino en Chiba; no el centro, no lo turístico. Estaba en la orilla, cerca del santuario de Awa, con el mar observándolo todo desde la distancia, como un testigo discreto. Kagehiro no dijo nada durante el camino. El carrito avanzaba con ese silencio cómodo que solo existe cuando no es necesario llenar el aire con palabras y la radio avisando del clima y otras noticias. Al llegar, se detuvo frente a una casa tradicional de dos pisos. Aparcó. Apagó el motor. Bajó primero y ayudó a Itsuki a bajar después. Luego se colocó frente a la puerta, llamando su atención con un gesto leve, casi tímido, para que lo siguiera. Palpó sus bolsillos. Se detuvo. Entonces lo miró. —Es verdad — dijo, como si acabara de recordar algo importante —Tú tienes la llave de nuestra casa. — No hubo discurso. No hubo confesiones elaboradas ni promesas solemnes. La sorpresa estaba ahí, completa y desnuda: no solo estaba de acuerdo con vivir juntos… ya lo había hecho. ¿Y si Itsuki no quería? Pues...Kagehiro sabía seguir solo. Siempre.. [fi0re]
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  • Practicando malabares de nuevo con consoladores, mientras pedales en un monociclo por qué se aburre sin Ozzie.
    Practicando malabares de nuevo con consoladores, mientras pedales en un monociclo por qué se aburre sin Ozzie.
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  • ¡Hao! , que comodo lugar y esta subecito ...... me agrada!
    ¡Hao! , que comodo lugar y esta subecito ...... me agrada!
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  • Que poco queda para que termine el año. Otro más. Yo feliz con mi familia, mis hijos ya se van haciendo mayores y parece que fuera ayer que tan solo eran unos bebés. ¡Mis niños del alma! Pero es asi, por eso, ahora disfruto de su compañía junto con mi esposo y padre de ellos. Te amo, Jormun.
    Que poco queda para que termine el año. Otro más. Yo feliz con mi familia, mis hijos ya se van haciendo mayores y parece que fuera ayer que tan solo eran unos bebés. ¡Mis niños del alma! Pero es asi, por eso, ahora disfruto de su compañía junto con mi esposo y padre de ellos. Te amo, Jormun. :STK-9:
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  • I got a glock in my rari
    17 shots, not 38
    I got a glock in my rari 17 shots, not 38
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