— Oh... Lo lamento, mí mano se movió por si sola.
Pero que gran desastre he ocasionado. — Por supuesto, ese era el único afán. Ningún tipo de accidente, algo sumamente intencional y sin remordimientos de por medio. Se notaba a simple vista cuanto destetaba la hipocresía en ese tipo de eventos "laborales" y disimular no era el mejor talento de Yaeko.
Pero que gran desastre he ocasionado. — Por supuesto, ese era el único afán. Ningún tipo de accidente, algo sumamente intencional y sin remordimientos de por medio. Se notaba a simple vista cuanto destetaba la hipocresía en ese tipo de eventos "laborales" y disimular no era el mejor talento de Yaeko.
— Oh... Lo lamento, mí mano se movió por si sola.
Pero que gran desastre he ocasionado. — Por supuesto, ese era el único afán. Ningún tipo de accidente, algo sumamente intencional y sin remordimientos de por medio. Se notaba a simple vista cuanto destetaba la hipocresía en ese tipo de eventos "laborales" y disimular no era el mejor talento de Yaeko.