• — agh~.... Ya necesitaba esto—

    Fue al jacuzzi no tan lejos de su casa para relajarse luego de todo lo que habia pasado

    #SeductiveSunday
    — agh~.... Ya necesitaba esto— Fue al jacuzzi no tan lejos de su casa para relajarse luego de todo lo que habia pasado #SeductiveSunday
    Me gusta
    Me encocora
    2
    6 turnos 0 maullidos
  • 𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐧𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞𝐥 𝐨𝐭𝐨𝐧̃𝐨.
    𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚.
    𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧.

    #𝗦𝗲𝗱𝘂𝗰𝘁𝗶𝘃𝗲𝗦𝘂𝗻𝗱𝗮𝘆

    credits to: @ traannahh on x
    𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐧𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞𝐥 𝐨𝐭𝐨𝐧̃𝐨. 𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚. 𝐀𝐫𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧. #𝗦𝗲𝗱𝘂𝗰𝘁𝗶𝘃𝗲𝗦𝘂𝗻𝗱𝗮𝘆 credits to: @ traannahh on x
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • En primer lugar me halaga ser considerado tan satisfactorio para creer que es suficiente con ponerme como tentación para que esos dos idiotas despierten pero ....

    -enredo nervioso los dedos entre las cadenas que sujetaba sus muñecas con firmeza impidiendole si quiera defenderse -

    ¿Quien revivió a la bruja esa? Esa puta no es ninguna virtud de la castidad es el mismo satanás en persona

    -y como muestra de que sus palabras son ciertas. La mujer no dudo en ir a torturar a la lujuria al verla indefensa mientras alucard estaba ausente buscando la corona que servía colo vínculo entre los 3 pecados -

    Miserable... Será mejor que me mates ahora porque cuando salga.... Me aseguraré de dejarte realmente muerta!!!
    En primer lugar me halaga ser considerado tan satisfactorio para creer que es suficiente con ponerme como tentación para que esos dos idiotas despierten pero .... -enredo nervioso los dedos entre las cadenas que sujetaba sus muñecas con firmeza impidiendole si quiera defenderse - ¿Quien revivió a la bruja esa? Esa puta no es ninguna virtud de la castidad es el mismo satanás en persona -y como muestra de que sus palabras son ciertas. La mujer no dudo en ir a torturar a la lujuria al verla indefensa mientras alucard estaba ausente buscando la corona que servía colo vínculo entre los 3 pecados - Miserable... Será mejor que me mates ahora porque cuando salga.... Me aseguraré de dejarte realmente muerta!!!
    Me shockea
    1
    11 turnos 0 maullidos
  • — amor...sa-sa-sabes.... Dicen que en las nubes vemos lo que mas quieres.... Sabes que veo yo? —

    Dijo y volteo a verla

    — estar contigo para siempre—

    Sonrie levemente estando nervioso, no era muy de andar diciendo cosas asi... Pero esta vez quiso hacerlo

    [spark_violet_giraffe_485]
    — amor...sa-sa-sabes.... Dicen que en las nubes vemos lo que mas quieres.... Sabes que veo yo? — Dijo y volteo a verla — estar contigo para siempre— Sonrie levemente estando nervioso, no era muy de andar diciendo cosas asi... Pero esta vez quiso hacerlo [spark_violet_giraffe_485]
    Me encocora
    1
    4 turnos 0 maullidos
  • Buenos días,
    Todos ustedes les deseó un maravilloso día .
    Buenos días, Todos ustedes les deseó un maravilloso día .
    0 turnos 0 maullidos
  • —¿Qué tal probar el fruto prohibido?~




    #SeductiveSunday
    —¿Qué tal probar el fruto prohibido?~ #SeductiveSunday
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • La luna teñida de carmesí.
    Fandom OC
    Categoría Fantasía
    (( Rol cerrado con [darkurge13] ))

    Kazuo caminaba lentamente por el bosque, el crepúsculo envolviendo el paisaje en tonos cálidos de dorado y rojo. Su cabello negro caía en mechones suaves sobre su cuello, moviéndose al compás de la brisa, mientras sus ojos azules, brillantes como el reflejo del cielo en un lago profundo, se mantenían atentos a los detalles de su entorno. Cada rincón del bosque era suyo, y el kitsune lo consideraba un santuario que vigilaba con devoción y diligencia.

    Sin embargo, esa tarde el aire se sintió distinto. Un aroma espeso, metálico, flotaba entre los árboles, opacando los perfumes de la tierra y las flores. Kazuo detuvo su andar, frunciendo el ceño. Su conexión con el bosque le advertía de un desequilibrio. El origen de esa sensación no tardó en revelarse.

    Siguiendo el hedor de la sangre, Kazuo llegó a un claro donde la luz del atardecer se mezclaba con el rojo vivo de un espectáculo grotesco. Cadáveres de animales, mutilados y desechados como juguetes rotos, decoraban el suelo. Las sombras de los árboles parecían intensificar la brutalidad del panorama, creando una escena tan repulsiva como inquietante.

    En el centro del caos, un joven de largos cabellos blancos descansaba sobre la hierba teñida de carmesí. Su piel, pálida como la nieve, contrastaba con las manchas de sangre que cubrían sus manos, su ropa ligera y su rostro inexpresivo. En sus manos aún sostenía una liebre, su cuello en un ángulo extraño incompatible con la vida,

    Kazuo salió de entre los árboles con pasos silenciosos, como los de un felino, observando la escena en silencio. No era raro que los mortales perturbasen su bosque, pero este individuo era diferente. Su aura era ponzoñosa, antigua, arcana. Los ojos del joven, de un color rosado apagado, reflejaban un vacío desconcertante. No había ira, ni tristeza, ni siquiera placer en su expresión. Solo un tedio inquietante, como si la destrucción a su alrededor no fuera más que un pasatiempo pasajero.

    El kitsune dio un ultimo paso.

    —¿Ya te aburriste de usar mi bosque como tu lienzo? —preguntó Kazuo con un tono inquietanteme

    Las auras de ambos eran poderosas, tan similares como contrarias. Kazuo: un demonio, hijo de la deidad Inari, un kitsune en la cúspide de su poder con sus nueve colas. Su aura era pura, como el agua virgen de la montaña. Y aquel joven: de belleza etérea, casi irreal como la de Kazuo. Su aura evocaba un miasma desagradable que contrastaba con la del zorro. Era como si la antítesis del otro estuviese cara a cara.
    (( Rol cerrado con [darkurge13] )) Kazuo caminaba lentamente por el bosque, el crepúsculo envolviendo el paisaje en tonos cálidos de dorado y rojo. Su cabello negro caía en mechones suaves sobre su cuello, moviéndose al compás de la brisa, mientras sus ojos azules, brillantes como el reflejo del cielo en un lago profundo, se mantenían atentos a los detalles de su entorno. Cada rincón del bosque era suyo, y el kitsune lo consideraba un santuario que vigilaba con devoción y diligencia. Sin embargo, esa tarde el aire se sintió distinto. Un aroma espeso, metálico, flotaba entre los árboles, opacando los perfumes de la tierra y las flores. Kazuo detuvo su andar, frunciendo el ceño. Su conexión con el bosque le advertía de un desequilibrio. El origen de esa sensación no tardó en revelarse. Siguiendo el hedor de la sangre, Kazuo llegó a un claro donde la luz del atardecer se mezclaba con el rojo vivo de un espectáculo grotesco. Cadáveres de animales, mutilados y desechados como juguetes rotos, decoraban el suelo. Las sombras de los árboles parecían intensificar la brutalidad del panorama, creando una escena tan repulsiva como inquietante. En el centro del caos, un joven de largos cabellos blancos descansaba sobre la hierba teñida de carmesí. Su piel, pálida como la nieve, contrastaba con las manchas de sangre que cubrían sus manos, su ropa ligera y su rostro inexpresivo. En sus manos aún sostenía una liebre, su cuello en un ángulo extraño incompatible con la vida, Kazuo salió de entre los árboles con pasos silenciosos, como los de un felino, observando la escena en silencio. No era raro que los mortales perturbasen su bosque, pero este individuo era diferente. Su aura era ponzoñosa, antigua, arcana. Los ojos del joven, de un color rosado apagado, reflejaban un vacío desconcertante. No había ira, ni tristeza, ni siquiera placer en su expresión. Solo un tedio inquietante, como si la destrucción a su alrededor no fuera más que un pasatiempo pasajero. El kitsune dio un ultimo paso. —¿Ya te aburriste de usar mi bosque como tu lienzo? —preguntó Kazuo con un tono inquietanteme Las auras de ambos eran poderosas, tan similares como contrarias. Kazuo: un demonio, hijo de la deidad Inari, un kitsune en la cúspide de su poder con sus nueve colas. Su aura era pura, como el agua virgen de la montaña. Y aquel joven: de belleza etérea, casi irreal como la de Kazuo. Su aura evocaba un miasma desagradable que contrastaba con la del zorro. Era como si la antítesis del otro estuviese cara a cara.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    Me endiabla
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • — Cada vez que venías a verme, me conmovías, me inspirabas un profundo sentimiento de protección. Me hacías sentir amor. Y ahora es lo mismo, sólo que pareces más confundido, más necesitado de mí.—
    — Cada vez que venías a verme, me conmovías, me inspirabas un profundo sentimiento de protección. Me hacías sentir amor. Y ahora es lo mismo, sólo que pareces más confundido, más necesitado de mí.—
    0 turnos 0 maullidos
  • —¿Y si jugamos a la caza del patito?
    Yo hago "Cuack" y tu me disparas con el pi...

    Cae dormido, ya andaba diciendo locuras por el cansancio aunque no esté en celo. Su hijo lo está influenciando más de lo que le gustaría(?).
    —¿Y si jugamos a la caza del patito? Yo hago "Cuack" y tu me disparas con el pi... Cae dormido, ya andaba diciendo locuras por el cansancio aunque no esté en celo. Su hijo lo está influenciando más de lo que le gustaría(?).
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Oh little rabbit, jump, jump again, try to flee, to escape, while the sun is high, because if the moon crowns the pastures and the green plains, the wolf will eat you. —
    — Oh little rabbit, jump, jump again, try to flee, to escape, while the sun is high, because if the moon crowns the pastures and the green plains, the wolf will eat you. —
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados