• THE DEMON BECAMES HUMAN
    [El Demonio Se Vuelve Humano]
    PARTE 2/2


    —Seis Años,Seis Años pasaron desde aquella fatídica madrugada,desde que Paul paso a ser un niño inmaduro a ser un hombre responsable,desde hace mucho tiempo perdió sus cuernos y sus alas gracias a la desaparición de su magia,nunca mas estuvo en contacto con las magias demoniacas y acepto su sangre humana,siendo solo una persona albina de ojos blancos completamente,volviendose una persona solitaria y ajena a el afecto de una pareja,de un familiar o de un amigo,siendo una contraparte muy marcada de lo que fue antes—
    THE DEMON BECAMES HUMAN [El Demonio Se Vuelve Humano] PARTE 2/2 —Seis Años,Seis Años pasaron desde aquella fatídica madrugada,desde que Paul paso a ser un niño inmaduro a ser un hombre responsable,desde hace mucho tiempo perdió sus cuernos y sus alas gracias a la desaparición de su magia,nunca mas estuvo en contacto con las magias demoniacas y acepto su sangre humana,siendo solo una persona albina de ojos blancos completamente,volviendose una persona solitaria y ajena a el afecto de una pareja,de un familiar o de un amigo,siendo una contraparte muy marcada de lo que fue antes—
    Me entristece
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  • — Que la lluvia lave mis pecados, porque cuando la lluvia pare… el diablo volverá.—
    — Que la lluvia lave mis pecados, porque cuando la lluvia pare… el diablo volverá.—
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  • ¿Te puedo acompañar a bañarte?
    ¿Te puedo acompañar a bañarte?
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  • —Irrumpió en el estudio de Valentino , sin siquiera importarle si estaba grabando o no.
    Ignoró cualquier cosa que allí pudiera suceder y se paró a su lado.—

    Lo que sea que estés haciendo, olvídalo. Tenemos algo más importante que hacer

    —Sentenció y con una amplia sonrisa le mostró lo que traía en sus manos. Era la tarjeta de [myth_turquoise_shark_797] , si, se la había arrebatado a escondidas—
    —Irrumpió en el estudio de [Mothp1mp] , sin siquiera importarle si estaba grabando o no. Ignoró cualquier cosa que allí pudiera suceder y se paró a su lado.— Lo que sea que estés haciendo, olvídalo. Tenemos algo más importante que hacer —Sentenció y con una amplia sonrisa le mostró lo que traía en sus manos. Era la tarjeta de [myth_turquoise_shark_797] , si, se la había arrebatado a escondidas—
    Me endiabla
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  • ⸻ Sus palabras me hirieron en lo más profundo. Soy un ser orgulloso, egocéntrico; me encanta llamar la atención; deseo que me admiren, que me amen; deseo ser amado por Dios y por el diablo. Deseo, deseo, deseo...
    ⸻ Sus palabras me hirieron en lo más profundo. Soy un ser orgulloso, egocéntrico; me encanta llamar la atención; deseo que me admiren, que me amen; deseo ser amado por Dios y por el diablo. Deseo, deseo, deseo...
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  • ⸻ 𝐈𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐢𝐧𝐢𝐞𝐛𝐥𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐫. 𝐔𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐝𝐢́𝐚 𝐯𝐞𝐧𝐝𝐫𝐚́. 𝐘 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐥 𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐞, 𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐫𝐚́ 𝐦𝐚́𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐨. 𝐄𝐬𝐚𝐬 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨, 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐨, 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐬𝐢 𝐞𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬𝐢𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐞𝐪𝐮𝐞𝐧̃𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́.
    ⸻ 𝐈𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐢𝐧𝐢𝐞𝐛𝐥𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐫. 𝐔𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐝𝐢́𝐚 𝐯𝐞𝐧𝐝𝐫𝐚́. 𝐘 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐥 𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐞, 𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐫𝐚́ 𝐦𝐚́𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐨. 𝐄𝐬𝐚𝐬 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨, 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐨, 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐬𝐢 𝐞𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬𝐢𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐞𝐪𝐮𝐞𝐧̃𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́.
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  • 𝐂𝐚𝐩𝐢𝐭𝐮𝐥𝐨 𝟏: 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫 𝐄𝐧𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨
    • < :•: ≫───•◦•◦•───≪ :•: > • La tarde estaba en su punto álgido cuando Heinrich decidió salir de su finca. Aunque el sol todavía brillaba con fuerza, su instinto lo había empujado a cazar. No era extraño que tomara estas salidas, buscando calmar la inquietud que lo consumía. Con un parasol negro firmemente en...
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  • Can we stay here...?
    Fandom The Legend of Zelda
    Categoría Fantasía
    || Rol priv. con Link ||

    Tres de la tarde. El océano brillaba rebosante de vida, meciéndose tranquilo como si fuera encantado por la dulce melodía proveniente del reino a unos metros de altura. Suerte que las nubes habían decidido ser perezosas y no trabajar ese día, porque todo el plan de Sidón dependía específicamente de que el sol ahuyentara por una horas el frío del invierno.

    —Muy bien, casi seis horas son más que suficientes para gozar —dijo para sí mismo, apoyado en un balcón del palacio con una sonrisa enérgica.

    Habían pasado un par de días desde la última vez que vio a Link para su competencia. Desde entonces, sus visitas con el rubio eran un poco más cortas, siempre ajetreado, pero gozando en sobremanera cada una de ellas. Por otro lado, desde antier no había podido sentarse a charlar cómodamente con el mayor (aún era extraño pensarlo), pues se había decidido a adelantar cuantos deberes pudiese. Los registros, planes para el futuro, escuchar las peticiones y demás detalles. Si lo habían visto salir el palacio tres veces en cuarenta y ocho horas había sido demasiado. Se volvió todo un tiburón de biblioteca.

    Todo era por una buena causa. Después de todo, recordaba que las vacaciones de Link estaban prontas a terminar y deseaba poder tener un día entero de charla fluida. Sin estar corriendo por salir de reuniones, o sin tener que apresurar las charlas por el temor al reloj. Quería poder enserio tener un encuentro tranquilo, divertido y lejos del ojo público. Especialmente eso último sospechaba era lo que más necesitaba el pobre héroe, que lo veía cada vez más relajado entre menos le decían héroe y más le decían solo Link.

    —Volveré mañana —informó a su consejero—. Saldré con el héroe y luego iré a revisar el mar, quiero asegurarme de que todo siga en orden.

    El terreno de la guerra se había vuelto su excusa favorita esos días. Había prohibición de visitar la zona y el único guardia con permiso de ir era el propio rey. Nadie sospechaba de sus noches oculto, porque todos pensaban que estaba velando por el bien de su reino.

    Maldito mentiroso.

    Salió del palacio, con un poco menos de ornamentos de lo usual, queriendo llamar la menor atención posible para ir a la playa. Había mandado una nota al héroe de cabellos dorados para citarlo, pidiéndole que no trajera sus abrigos porque quería mostrarle algo.

    Como siempre, Sidón había llegado antes de la hora señalada, esperando con gusto en el agua templada. Hasta que escuchó un par de pasos, asomó solo los ojos cual tiburón en cacería, mismos ojos que se iluminaron con júbilo al reconocer al héroe.

    —¡Viniste! —¿por qué no lo haría? Terminó de ponerse de pie. El agua le llegaba a la mitad de los muslos— ¿Cómo has estado?
    || Rol priv. con Link || Tres de la tarde. El océano brillaba rebosante de vida, meciéndose tranquilo como si fuera encantado por la dulce melodía proveniente del reino a unos metros de altura. Suerte que las nubes habían decidido ser perezosas y no trabajar ese día, porque todo el plan de Sidón dependía específicamente de que el sol ahuyentara por una horas el frío del invierno. —Muy bien, casi seis horas son más que suficientes para gozar —dijo para sí mismo, apoyado en un balcón del palacio con una sonrisa enérgica. Habían pasado un par de días desde la última vez que vio a Link para su competencia. Desde entonces, sus visitas con el rubio eran un poco más cortas, siempre ajetreado, pero gozando en sobremanera cada una de ellas. Por otro lado, desde antier no había podido sentarse a charlar cómodamente con el mayor (aún era extraño pensarlo), pues se había decidido a adelantar cuantos deberes pudiese. Los registros, planes para el futuro, escuchar las peticiones y demás detalles. Si lo habían visto salir el palacio tres veces en cuarenta y ocho horas había sido demasiado. Se volvió todo un tiburón de biblioteca. Todo era por una buena causa. Después de todo, recordaba que las vacaciones de Link estaban prontas a terminar y deseaba poder tener un día entero de charla fluida. Sin estar corriendo por salir de reuniones, o sin tener que apresurar las charlas por el temor al reloj. Quería poder enserio tener un encuentro tranquilo, divertido y lejos del ojo público. Especialmente eso último sospechaba era lo que más necesitaba el pobre héroe, que lo veía cada vez más relajado entre menos le decían héroe y más le decían solo Link. —Volveré mañana —informó a su consejero—. Saldré con el héroe y luego iré a revisar el mar, quiero asegurarme de que todo siga en orden. El terreno de la guerra se había vuelto su excusa favorita esos días. Había prohibición de visitar la zona y el único guardia con permiso de ir era el propio rey. Nadie sospechaba de sus noches oculto, porque todos pensaban que estaba velando por el bien de su reino. Maldito mentiroso. Salió del palacio, con un poco menos de ornamentos de lo usual, queriendo llamar la menor atención posible para ir a la playa. Había mandado una nota al héroe de cabellos dorados para citarlo, pidiéndole que no trajera sus abrigos porque quería mostrarle algo. Como siempre, Sidón había llegado antes de la hora señalada, esperando con gusto en el agua templada. Hasta que escuchó un par de pasos, asomó solo los ojos cual tiburón en cacería, mismos ojos que se iluminaron con júbilo al reconocer al héroe. —¡Viniste! —¿por qué no lo haría? Terminó de ponerse de pie. El agua le llegaba a la mitad de los muslos— ¿Cómo has estado?
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    Individual
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    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
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  • -La joven retiró la funda de su espada del arnés que la mantenía sujeta a su cintura y la dejo reposar en un árbol, aflojó su cinturón y deshizo los nudos de sus prendas mientras era bañada por la luz del ocaso. Tras varias horas de caminata bajo el inclemente sol de aquella región, incluso en aquella época del año, tomó un pequeño desvió de su camino habitual en búsqueda de un lugar tranquilo para pasar la noche. Encontrándose con un estanque natural entre un campo de flores y algunos arboles.-

    —....

    -Incluso siendo un día bastante mas tranquilo que otros, no podia librarse de su necesidad de relajarse con un baño, asi que no desaprovechó la oportunidad. Se deshizo de sus botas y del resto de sus prendas, dejándolas junto a su arma y recostó entre la vegetación, poniéndose cómoda y dejando que el agua poco profunda cubriera parcialmente su cuerpo-

    —Merece la pena cada una de las veces...~ me siento como una reina.

    -Ventiló sus pensamientos en voz alta; tomó una profunda bocanada de aire y se relajó, dejando que su mirada se perdiera en el cielo teñido de naranja-
    -La joven retiró la funda de su espada del arnés que la mantenía sujeta a su cintura y la dejo reposar en un árbol, aflojó su cinturón y deshizo los nudos de sus prendas mientras era bañada por la luz del ocaso. Tras varias horas de caminata bajo el inclemente sol de aquella región, incluso en aquella época del año, tomó un pequeño desvió de su camino habitual en búsqueda de un lugar tranquilo para pasar la noche. Encontrándose con un estanque natural entre un campo de flores y algunos arboles.- —.... -Incluso siendo un día bastante mas tranquilo que otros, no podia librarse de su necesidad de relajarse con un baño, asi que no desaprovechó la oportunidad. Se deshizo de sus botas y del resto de sus prendas, dejándolas junto a su arma y recostó entre la vegetación, poniéndose cómoda y dejando que el agua poco profunda cubriera parcialmente su cuerpo- —Merece la pena cada una de las veces...~ me siento como una reina. -Ventiló sus pensamientos en voz alta; tomó una profunda bocanada de aire y se relajó, dejando que su mirada se perdiera en el cielo teñido de naranja-
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  • Sus labios eran rojos, su aspecto era libre,
    sus rizos eran tan amarillos como el oro,
    su piel era tan blanca como la lepra.
    Ella era la pesadilla, la-muerte-en-vida
    que espesa la sangre del hombre con el frío.
    Sus labios eran rojos, su aspecto era libre, sus rizos eran tan amarillos como el oro, su piel era tan blanca como la lepra. Ella era la pesadilla, la-muerte-en-vida que espesa la sangre del hombre con el frío.
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