El rubio termina en la puerta de tu casa, totalmente empapado por la lluvia que atoziga las calles. Golpea tu puerta un par de veces, rogándole a cada dios que conoce que lo dejen pasar.
— Por favor... Se me está pegando la camisa a la piel. ¿Podrías abrir? —
#SeductiveSunday
El rubio termina en la puerta de tu casa, totalmente empapado por la lluvia que atoziga las calles. Golpea tu puerta un par de veces, rogándole a cada dios que conoce que lo dejen pasar.
— Por favor... Se me está pegando la camisa a la piel. ¿Podrías abrir? —
Zul, esta noche te espero en mi departamento. A las 9 de la noche, comeremos rico, un postre, tu y yo. ¡Es una cita! No faltes, te estaré esperando. Atte. Tu novia.
Zul, esta noche te espero en mi departamento. A las 9 de la noche, comeremos rico, un postre, tu y yo. ¡Es una cita! No faltes, te estaré esperando. Atte. Tu novia.