• *Esa noche, Lili fue a ver un hermoso cerezo sagrado, estaba maravillada, parecía brillar como si fuera un hermoso cielo azulado.
    La joven estaba callada, solo mirando ese hermosa visión, mostró una leve sonrisa, comenzado a soplar el viento, cayendo algunos pétalos de esas flores.

    Lili extiende la mano, un pelo cayo en su palma, acercado su rostro contemplado el hermoso y frágil pétalo en su mano. *

    Tan hermoso..

    *Comentó suavemente.*
    *Esa noche, Lili fue a ver un hermoso cerezo sagrado, estaba maravillada, parecía brillar como si fuera un hermoso cielo azulado. La joven estaba callada, solo mirando ese hermosa visión, mostró una leve sonrisa, comenzado a soplar el viento, cayendo algunos pétalos de esas flores. Lili extiende la mano, un pelo cayo en su palma, acercado su rostro contemplado el hermoso y frágil pétalo en su mano. * Tan hermoso.. *Comentó suavemente.*
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  • —Quería que Chris siguiera conociendo su vida y parte de su vida era su "guarida" una finca familiar heredada y descuidada, la cual Minami se encargó de reconstruir a lo largo de los años, era una casa de campo de la nobleza, en ella contenía desde documentos, hasta todo tipo de pócimas y materiales que había podido recolectar en todas las noches de cacería, pero había algo más.—

    Llegamos amor...

    —Abrió el portón, un jardín lleno de rosas y la finca antigua de fondo, un escenario propio de una vampiresa solitaría, pero, al abrir la puerta, se acercó otro ser, una perrita que parecía una mezcla entre un border collie y un pastor belga, de pelaje negro con una mancha blanca a lo largo de su pecho y en su cabeza un par de cuernos, se detuvo ante ellos, con una gran sonrisa canina, sacando la lengua y moviendo la cola. La joven se hincó y acarició su cabecita aquella perrita le lamió la mejilla y Minami sonrió.—

    Ven amor, acércate, te presento a Layla, es una perrita-demonio que adopté en una cacería que tuve...
    —Quería que Chris siguiera conociendo su vida y parte de su vida era su "guarida" una finca familiar heredada y descuidada, la cual Minami se encargó de reconstruir a lo largo de los años, era una casa de campo de la nobleza, en ella contenía desde documentos, hasta todo tipo de pócimas y materiales que había podido recolectar en todas las noches de cacería, pero había algo más.— Llegamos amor... —Abrió el portón, un jardín lleno de rosas y la finca antigua de fondo, un escenario propio de una vampiresa solitaría, pero, al abrir la puerta, se acercó otro ser, una perrita que parecía una mezcla entre un border collie y un pastor belga, de pelaje negro con una mancha blanca a lo largo de su pecho y en su cabeza un par de cuernos, se detuvo ante ellos, con una gran sonrisa canina, sacando la lengua y moviendo la cola. La joven se hincó y acarició su cabecita aquella perrita le lamió la mejilla y Minami sonrió.— Ven amor, acércate, te presento a Layla, es una perrita-demonio que adopté en una cacería que tuve...
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  • Por una de las ventanas Río observo todo lo que pasaba con Billy y ********

    — Me quitaste el cadáver de William para esto...te voy a dar una última oportunidad

    Dónde Lorenzo Moretti estaba, no muy lejos de el aparece una mujer, su vestimenta era algo extraña, pprtaba una corona rara y un velo, esto pudo llamar la atención de Lorenzo, cuando esté la observo la mujer levanto la mirada, mostrando como la mitad de su cara era la de un esqueleto y con una voz distorsiona le hablo

    — Así que tú eres el que me entrega tantos cuerpos...si...pareces un asesino...
    Por una de las ventanas Río observo todo lo que pasaba con Billy y ******** — Me quitaste el cadáver de William para esto...te voy a dar una última oportunidad Dónde [lorenzo_moretti] estaba, no muy lejos de el aparece una mujer, su vestimenta era algo extraña, pprtaba una corona rara y un velo, esto pudo llamar la atención de Lorenzo, cuando esté la observo la mujer levanto la mirada, mostrando como la mitad de su cara era la de un esqueleto y con una voz distorsiona le hablo — Así que tú eres el que me entrega tantos cuerpos...si...pareces un asesino...
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  • La muerte parte 1.

    Después de despedirse de Mike Billy regreso a westview, la gente de ahí no lo conocía, entro caminando con un suéter abierto y el gorro puesto sin mirar a nadie, unas calles después llegó a los simientos de una casa wue ni estaba construida aún, lleno de grafitis que decían "Muerte a la bruja" o "Jodete Wanda", Billi observo el lugar con tranquilidad y serenidad en la cara cargando algunas cosas en sus manos, la primera era una foto de sus padres cuando aún estaban con los vengadores, Wanda en tranqulidad y felicidad perfecta junto a visión en su forma humana sonriente abrazando a Wanda, lo segundo fue el cuadro donde venían las flores secas de su primera cita con Lorenzo las vuales ambas cosas dejo en la "Entrada" de dicha casa, unas horas despues de caminar por el bosque aquella sombra de siempre se le acercó, y mientras Billy lloraba en el suelo de una iglesia abandonada en medio del bosque acaricipoco su mejilla dándole consuelo,poco el color negro dejando verle bien la cara...
    La muerte parte 1. Después de despedirse de Mike Billy regreso a westview, la gente de ahí no lo conocía, entro caminando con un suéter abierto y el gorro puesto sin mirar a nadie, unas calles después llegó a los simientos de una casa wue ni estaba construida aún, lleno de grafitis que decían "Muerte a la bruja" o "Jodete Wanda", Billi observo el lugar con tranquilidad y serenidad en la cara cargando algunas cosas en sus manos, la primera era una foto de sus padres cuando aún estaban con los vengadores, Wanda en tranqulidad y felicidad perfecta junto a visión en su forma humana sonriente abrazando a Wanda, lo segundo fue el cuadro donde venían las flores secas de su primera cita con Lorenzo las vuales ambas cosas dejo en la "Entrada" de dicha casa, unas horas despues de caminar por el bosque aquella sombra de siempre se le acercó, y mientras Billy lloraba en el suelo de una iglesia abandonada en medio del bosque acaricipoco su mejilla dándole consuelo,poco el color negro dejando verle bien la cara...
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  • — Y sí te vas, yo te sigo, por que siento que ya venías conmigo... Y si no te tengo cerquita conmigo siento que estoy a la mitad... Oigo tu voz y yo la sigo, te reconozco hasta si estoy dormido y a donde sea que vayamos, aunque estemos perdidos, ese es mi hogar.

    Nicole Rendaia
    — Y sí te vas, yo te sigo, por que siento que ya venías conmigo... Y si no te tengo cerquita conmigo siento que estoy a la mitad... Oigo tu voz y yo la sigo, te reconozco hasta si estoy dormido y a donde sea que vayamos, aunque estemos perdidos, ese es mi hogar. [vortex_emerald_pigeon_594]
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  • - ¿Qué te gusta que te hagan?
    - Feliz.
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  • 𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛
    𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 2
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    - Enlace a la primera parte: https://ficrol.com/posts/384471

    El primer crujido no fue un estruendo, sino un susurro seco y desgarrador como el de una hoja de papel que se rasga de arriba abajo. El zumbido sónico alcanzó una frecuencia tan aguda que el manto de terciopelo negro del cielo comenzó a deshilacharse en hilos de sombra pura, cayendo sobre la superficie del agua dulce como ceniza de una hoguera extinta.

    La fisura roja se ensanchó, transformándose en una cicatriz líquida que dividió el espacio en dos. Para ambas criaturas romper esa barrera significó un dolor tan intenso y despiadado que lo innombrable rápidamente se asimiló: Anunaki sintió el frío aplastante del fondo marino morder sus patas de humo; Apzu experimentó la desgarradora asfixia del aire seco y el peso de una gravedad que no sabía cómo sostener su cuerpo.

    Sin embargo, ninguno de los dos retrocedió. Las frentes permanecieron unidas mientras la barrera invisible se deshacía entre ambos en astillas de luz escarlata, flotando en el aire como luciérnagas moribundas.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    El Primer y Último Tacto
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El encuentro físico fue una combustión silenciosa de texturas imposibles. El pelaje de humo suspendido de Anunaki se entrelazó con los hilos de plata de Apzu, creando un torbellino de destellos grises y metalizados que desafiaba la lógica del nexo. Las lágrimas de oro viejo de la criatura terrestre se mezclaron con las burbujas de azul helado del habitante del reverso, tiñendo el agua de un color violeta inédito.

    No siendo eso suficiente, ninguno de los dos encontró la salvación en su abrazo, atravesando una violenta confirmación de esa incompatibilidad narrativa que arrastraban consigo. Se dieron cuenta que al ocupar la misma coordenada física, sus esencias empezarían a repelerse; reaccionando de forma destructiva y apabullante.

    Allí sus siluetas, hermosas pero condenadas, comenzaron a transformarse en piedra desde las extremidades. La misma regla que los había mantenido separados ahora cobraba su precio, convirtiendo su carne en el mismo material rígido del espejo que acababan de romper. Se estaban transformando en la prisión de la que intentaban escapar.

    Ahora, cabe recalcar, querido lector, que desde el margen del escenario noté como mi pluma estilográfica tembló entre mis dedos. El manuscrito estaba absorbiendo una presión insoportable; las palabras en mi cuaderno se amontonaron, borrosas, manchadas por el colapso de sus dos líneas de existencia.

    Por supuesto que, como bien habrás pensado, yo pude haberlo evitado desde un principio. Pude haber tachado la fisura con un trazo rápido de mi tinta fucsia, rebobinando el tiempo para devolver a Anunaki a su superficie solitaria y a Apzu a su abismo profundo, salvando sus vidas a cambio de restaurar su condena a la distancia. Pero el verdadero drama aborrece la cobardía de los editores que prefieren la seguridad de un desarrollo monótono sobre la belleza de un clímax perfecto.

    Así que dejé que el cristal terminara su trabajo.

    Sus frentes permanecieron unidas y sus miradas se clavaron la una en la otra por última vez mientras el proceso se completaba. En mitad del lago, allí donde la grieta roja finalmente se cerró con un último suspiro de vapor, quedó una única estructura: una estatua perfecta, translúcida y eterna, de dos criaturas unidas en un abrazo imposible de romper.

    El cielo recuperó su calma oscura y el agua volvió a ser una superficie inflexible. Sin embargo, el lugar ya no estaba vacío. Ahora, cualquiera que camine por este rincón y mire el fondo del espejo líquido, ya no verá su propio reflejo; verá la silueta de los amantes que prefirieron volverse piedra antes que seguir viviendo separados por el grosor de una página.
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  • Sólo nos queda lamernos las heridas y continuar, ¿no es cierto?
    Alessandro Wang Balissari
    Elian Vanthasel
    Sólo nos queda lamernos las heridas y continuar, ¿no es cierto? [flare_onyx_bear_870] [echo_topaz_fox_144]
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  • El amor puede llegar la destrucion, hasta de uno mismo como el odio pero hasta la mas valiente Valquiria lo sabe.
    El amor puede llegar la destrucion, hasta de uno mismo como el odio pero hasta la mas valiente Valquiria lo sabe.
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  • Billy llegó donde Mike Kim con una cara de desilusión enorme, parecía que algo había salido mal

    — Toma tus cosas...te llevaré con Alessandro...
    Billy llegó donde [myth_white_ape_407] con una cara de desilusión enorme, parecía que algo había salido mal — Toma tus cosas...te llevaré con Alessandro...
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