• —¿En serio? ¿Otra vez…?
    Si el piso tuviera un centímetro más, ya estarías arrastrándote con orgullo.
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  • 𝗜'𝗺 𝗳𝗲𝗲𝗹𝗶𝗻𝗴 𝗮𝗹𝗹 𝘆𝗼𝘂𝗿 𝗮𝘁𝘁𝗲𝗻𝘁𝗶𝗼𝗻 𝗼𝗻 𝗺𝗲 !
    Nombre: Seol HeeAlias: Luna SnowPoder: CryokinesisAfiliacion: Agents of AtlasOficio: estrella K-pop y superhéroe 𝗗𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗹  A raíz del trágico accidente que provocó la muerte de sus padres, Seol queda bajo la supervisión de su querida abuela. Es gracias a ella que logra sobrellevar la pérdida de sus progenitores, prometiéndose a...
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  • Veythra Lili Queen Ishtar

    El hombre maldito y el sello roto

    La prisión del Infinito se quebró con un estruendo que no pertenecía a ningún mundo. Las runas que Oz había grabado milenios atrás se deshicieron como ceniza, y de entre las cadenas rotas emergió un antiguo Señor del Caos, su cuerpo envuelto en sombras vivientes.

    Frente a él estaba el hombre cuyo nombre fue borrado, el maldito por Oz. El antiguo Señor del Caos lo reconoció de inmediato, y con un rugido levantó su mano para aplastarlo. Pero entonces se detuvo.

    En el alma del hombre maldito no había nombre. En su lugar, brillaba una palabra grabada con fuego eterno, una marca de humillación que lo rebajaba más que cualquier herida. El Señor del Caos lo contempló y comenzó a reír, una risa áspera, cruel.

    -¿Quién te marcó así?- Preguntó con burla, deleitándose en la desgracia ajena.

    El hombre maldito levantó la mirada, y con una sonrisa torcida respondió:

    -Fue Oz… o mejor dicho, Ozma.

    El antiguo Señor del Caos frunció el ceño, confundido.

    -¿Ozma? ¿Qué significa eso?

    El hombre maldito sonrió aún más, con un brillo venenoso en los ojos. -Si me das tiempo… te lo contaré todo.- La escena se cortó en un silencio sepulcral, como si el mundo mismo contuviera la respiración.

    En un lugar ajeno y libre de esas presencias malignas, Lili descansaba en sus aposentos... De pronto,comenzo a temblar por una visión que la atrapó.

    Vio a Akane, levantaba el casco de Ozma con solemnidad, lo colocaba sobre su cabeza. El metal oscuro se fundía con su cabello plateado, y el aura del Caos emano de su mano mientras acomodaba su guante, envolviendo después su cuerpo como un manto inevitable.

    Luego, otra imagen: Oz, su abuelo, caído, su cuerpo inmóvil, su mirada apagada. Lili lo veía como siempre lo había visto: no como un Rey, sino como una figura paterna. En la visión, Oz la miraba una última vez y susurraba con ternura:

    -Mi pequeña florecilla… Cui... te.... su poder... Ozmira... Su arma...

    Las lágrimas ardieron en los ojos de Lili pero la visión no terminó ahí. El golpe final la atravesó como un cuchillo: quien mataba a Oz no era un enemigo desconocido, ni un dios lejano, era Akane.

    La imagen de Akane, con el casco de Ozma y la maza en alto, cayendo sobre su abuelo, se grabó en su mente como una herida imposible de borrar.

    [Lili.Queen] El hombre maldito y el sello roto La prisión del Infinito se quebró con un estruendo que no pertenecía a ningún mundo. Las runas que Oz había grabado milenios atrás se deshicieron como ceniza, y de entre las cadenas rotas emergió un antiguo Señor del Caos, su cuerpo envuelto en sombras vivientes. Frente a él estaba el hombre cuyo nombre fue borrado, el maldito por Oz. El antiguo Señor del Caos lo reconoció de inmediato, y con un rugido levantó su mano para aplastarlo. Pero entonces se detuvo. En el alma del hombre maldito no había nombre. En su lugar, brillaba una palabra grabada con fuego eterno, una marca de humillación que lo rebajaba más que cualquier herida. El Señor del Caos lo contempló y comenzó a reír, una risa áspera, cruel. -¿Quién te marcó así?- Preguntó con burla, deleitándose en la desgracia ajena. El hombre maldito levantó la mirada, y con una sonrisa torcida respondió: -Fue Oz… o mejor dicho, Ozma. El antiguo Señor del Caos frunció el ceño, confundido. -¿Ozma? ¿Qué significa eso? El hombre maldito sonrió aún más, con un brillo venenoso en los ojos. -Si me das tiempo… te lo contaré todo.- La escena se cortó en un silencio sepulcral, como si el mundo mismo contuviera la respiración. En un lugar ajeno y libre de esas presencias malignas, Lili descansaba en sus aposentos... De pronto,comenzo a temblar por una visión que la atrapó. Vio a Akane, levantaba el casco de Ozma con solemnidad, lo colocaba sobre su cabeza. El metal oscuro se fundía con su cabello plateado, y el aura del Caos emano de su mano mientras acomodaba su guante, envolviendo después su cuerpo como un manto inevitable. Luego, otra imagen: Oz, su abuelo, caído, su cuerpo inmóvil, su mirada apagada. Lili lo veía como siempre lo había visto: no como un Rey, sino como una figura paterna. En la visión, Oz la miraba una última vez y susurraba con ternura: -Mi pequeña florecilla… Cui... te.... su poder... Ozmira... Su arma... Las lágrimas ardieron en los ojos de Lili pero la visión no terminó ahí. El golpe final la atravesó como un cuchillo: quien mataba a Oz no era un enemigo desconocido, ni un dios lejano, era Akane. La imagen de Akane, con el casco de Ozma y la maza en alto, cayendo sobre su abuelo, se grabó en su mente como una herida imposible de borrar.
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  • El vapor del té se eleva entre los dos, cargado de un aroma a bergamota que ella sirve con la precisión de un autómata de porcelana. Te dedica una sonrisa mansa, ladeando la cabeza con esa quietud de las estatuas que adornan los pasillos

    —Me han dicho que tu pluma es capaz de crear mundos —dice, y sus ojos rojos te recorren con una transparencia tan limpia que resulta ilegible.

    No hay rastro de colmillos en su gesto. Sus dedos largos dejan la tetera sobre la mesa sin producir el más mínimo tintineo.

    —Padezco de una vigilia que no cede. Me pregunto si podrías inventar un remedio para mí.

    Se detiene un segundo, sosteniendo la taza con ambas manos mientras el calor empaña sus pestañas. Su mirada se fija en la tuya, manteniéndose imperturbable en su suavidad.

    —Háblame de una mujer de mi estirpe que pueda caminar bajo el mediodía sin arder. Cuéntame cómo es su rutina en un mundo que no conoce la guerra.

    Bebe un sorbo corto, manteniendo esa sonrisa de joya inútil, aguardando en un silencio absoluto a que el rastro de la tinta aparezca en el papel.
    El vapor del té se eleva entre los dos, cargado de un aroma a bergamota que ella sirve con la precisión de un autómata de porcelana. Te dedica una sonrisa mansa, ladeando la cabeza con esa quietud de las estatuas que adornan los pasillos —Me han dicho que tu pluma es capaz de crear mundos —dice, y sus ojos rojos te recorren con una transparencia tan limpia que resulta ilegible. No hay rastro de colmillos en su gesto. Sus dedos largos dejan la tetera sobre la mesa sin producir el más mínimo tintineo. —Padezco de una vigilia que no cede. Me pregunto si podrías inventar un remedio para mí. Se detiene un segundo, sosteniendo la taza con ambas manos mientras el calor empaña sus pestañas. Su mirada se fija en la tuya, manteniéndose imperturbable en su suavidad. —Háblame de una mujer de mi estirpe que pueda caminar bajo el mediodía sin arder. Cuéntame cómo es su rutina en un mundo que no conoce la guerra. Bebe un sorbo corto, manteniendo esa sonrisa de joya inútil, aguardando en un silencio absoluto a que el rastro de la tinta aparezca en el papel.
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  • -a que no se creen que este soy yo?... por que no lo soy- agacho la cabeza algo triste contemplando su pancita de comer tantos postres -es un compañero que trabaja como guardia en el laboratorio, se supone que soy el agente de campo pero con los digimon evitando que haga nada no puedo agarrar nada de musculo- suspiro apenado
    -a que no se creen que este soy yo?... por que no lo soy- agacho la cabeza algo triste contemplando su pancita de comer tantos postres -es un compañero que trabaja como guardia en el laboratorio, se supone que soy el agente de campo pero con los digimon evitando que haga nada no puedo agarrar nada de musculo- suspiro apenado
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  • Shall we dance under the stars? You will be alright... I promise ~
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  • ¿Por que esa cara , larga?
    Vamos animate aun hay cosas para hacer y divertise o enloquecerse un poco.
    ¿Por que esa cara , larga? Vamos animate aun hay cosas para hacer y divertise o enloquecerse un poco.
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  • Después de todo este tiempo, del uno al diez, ¿Cuánto me detestas?

    ; 𝑨𝑵𝑻𝑯𝑶𝑵𝒀 𝑺𝑻𝑨𝑹𝑲
    Después de todo este tiempo, del uno al diez, ¿Cuánto me detestas? ; [Iron_Man]
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  • El sueño me reclama, ire a dormir, buenas noches
    El sueño me reclama, ire a dormir, buenas noches
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  • Por que los humanos son tan complicados ~ ¿quien los estienen?
    Por que los humanos son tan complicados ~ ¿quien los estienen?
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