• '╭❥ Yeah I'm a busy woman
    https://www.youtube.com/watch?v=3m6NBnqLc-g
    '╭❥ Yeah I'm a busy woman https://www.youtube.com/watch?v=3m6NBnqLc-g
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Pᴏᴄᴏs ᴍᴇsᴇs ᴅᴇ ᴍᴜᴇʀᴛᴀ

    Hace poco había muerto, todavía no podía asimilarlo, era todo nuevo. Su cuerpo fantasmal tenía su forma antes de morir, pero no era su cuerpo real. Por alguna razón todavía se le odia tocar, pero su piel congelada. Las caricias ya no se podían dar a menudo, los niños sentían algo raro en ella y solo huían.

    . . .

    Era por la tarde. Estaba ya cansada de ser seguida por aquellos espectros femeninos, parecían no tener a quien seguir y optaron a pegarse a ella como un koala a su tronco.

    «—Señorita, está lista vuestra filosa espada.»

    Anunciaba una de las fantasmas mientras arreglaba sus ropas. No iba a ser grosera con ella, siempre la trataban como una reina, sirviéndole el té sin importar la hora, le lavaban sus ropajes sin siquiera pedirlo y su cabello siempre se encontraba cuidado.

    «—Gracias Xiaochen —»

    Observó desde su lugar la espada, sonriendo. La espada de su difunto hermano le provocaba todas esas emociones, que, como muerta no debía sentir.
    Pᴏᴄᴏs ᴍᴇsᴇs ᴅᴇ ᴍᴜᴇʀᴛᴀ Hace poco había muerto, todavía no podía asimilarlo, era todo nuevo. Su cuerpo fantasmal tenía su forma antes de morir, pero no era su cuerpo real. Por alguna razón todavía se le odia tocar, pero su piel congelada. Las caricias ya no se podían dar a menudo, los niños sentían algo raro en ella y solo huían. . . . Era por la tarde. Estaba ya cansada de ser seguida por aquellos espectros femeninos, parecían no tener a quien seguir y optaron a pegarse a ella como un koala a su tronco. «—Señorita, está lista vuestra filosa espada.» Anunciaba una de las fantasmas mientras arreglaba sus ropas. No iba a ser grosera con ella, siempre la trataban como una reina, sirviéndole el té sin importar la hora, le lavaban sus ropajes sin siquiera pedirlo y su cabello siempre se encontraba cuidado. «—Gracias Xiaochen —» Observó desde su lugar la espada, sonriendo. La espada de su difunto hermano le provocaba todas esas emociones, que, como muerta no debía sentir.
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — Tengo que admitir que has superado todas mis expectativas, [nebula_opal_hare_822] . Conseguir una foto de su infancia fue un toque sublime, en serio. Así que aquí tienes, todas las medicinas, drogas y sustancias divertidas conocidas por el ser humano, y tu propio laboratorio.
    — Tengo que admitir que has superado todas mis expectativas, [nebula_opal_hare_822] . Conseguir una foto de su infancia fue un toque sublime, en serio. Así que aquí tienes, todas las medicinas, drogas y sustancias divertidas conocidas por el ser humano, y tu propio laboratorio.
    0 turnos 0 maullidos
  • '╭❥ Claro que es sólo vino.
    '╭❥ Claro que es sólo vino.
    Me encocora
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • — Sé que soy un poquito idiota, pero al menos te lo como bien.
    — Sé que soy un poquito idiota, pero al menos te lo como bien.
    Me encocora
    Me endiabla
    2
    7 turnos 0 maullidos
  • "𝕷𝖆 𝖒ú𝖘𝖎𝖈𝖆 𝖒𝖔𝖗𝖙𝖆𝖑 𝖊𝖘 𝖙𝖆𝖓 𝖉𝖎𝖘𝖋𝖗𝖚𝖙𝖆𝖇𝖑𝖊, 𝖒𝖊 𝖍𝖆𝖈𝖊 𝖖𝖚𝖊𝖗𝖊𝖗 𝖘𝖆𝖈𝖆𝖗 𝖑𝖔𝖘 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓í𝖆𝖈𝖔𝖘"
    "𝕷𝖆 𝖒ú𝖘𝖎𝖈𝖆 𝖒𝖔𝖗𝖙𝖆𝖑 𝖊𝖘 𝖙𝖆𝖓 𝖉𝖎𝖘𝖋𝖗𝖚𝖙𝖆𝖇𝖑𝖊, 𝖒𝖊 𝖍𝖆𝖈𝖊 𝖖𝖚𝖊𝖗𝖊𝖗 𝖘𝖆𝖈𝖆𝖗 𝖑𝖔𝖘 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓í𝖆𝖈𝖔𝖘"
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Te estaba esperando, por favor acércate y hablemos un poco.
    Te estaba esperando, por favor acércate y hablemos un poco.
    Me encocora
    1
    10 turnos 0 maullidos
  • «Día 2142».

    "Ya pasaron más de tres años desde que encontré la primera, flotando ahí, en el cedro tras el consultorio de mamá. Ha permanecido en el mismo frasco desde entonces y más se le han sumado.

    'Hadas'. Siento que estoy loca cada vez que pienso en ello, pero no tengo una mejor manera para llamarle a estos seres. Estudiar su composición y la energía que exudan fue lo que me permitió crear el reactor y la red neuronal que le dan vida a Magnolia. Nada de esto hubiese sido posible sin ellas, y aún así, a nadie me he atrevido a hablarle de su existencia, ni siquiera a Gaby.

    Hay días en los que juro que me hablan. Puedo escuchar sus diminutas voces dentro de mi cabeza, diciéndome algo en un idioma que no comprendo. Un susurro que se siente antiguo, casi prohibido, tan viejo como el universo mismo".

    «Día 2142». "Ya pasaron más de tres años desde que encontré la primera, flotando ahí, en el cedro tras el consultorio de mamá. Ha permanecido en el mismo frasco desde entonces y más se le han sumado. 'Hadas'. Siento que estoy loca cada vez que pienso en ello, pero no tengo una mejor manera para llamarle a estos seres. Estudiar su composición y la energía que exudan fue lo que me permitió crear el reactor y la red neuronal que le dan vida a Magnolia. Nada de esto hubiese sido posible sin ellas, y aún así, a nadie me he atrevido a hablarle de su existencia, ni siquiera a Gaby. Hay días en los que juro que me hablan. Puedo escuchar sus diminutas voces dentro de mi cabeza, diciéndome algo en un idioma que no comprendo. Un susurro que se siente antiguo, casi prohibido, tan viejo como el universo mismo".
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Si ya ..... y yo que soy quisquilloso con mi filete
    Si ya ..... y yo que soy quisquilloso con mi filete
    Me encocora
    2
    11 turnos 0 maullidos
  • RECUERDOS DEL PASADO

    La albina recuerda con una ternura, nervios y caos uno de sus pequeños berrinches -nombrados así por su Madre Hera-, pero simplemente para ella eran pequeñas travesuras que las hacía con la intención clara a manejar sus habilidades que la hacían distinta a sus demás "hermanos/as", porque haber sido reconocida como la Diosa de la Juventud y Vitalidad con solo nacer, fue un boom. ¿Qué cosas podría haber hecho para que su madre de pequeña la regañara por hacer berrinches? Oh, eso podría explicarse con motivo muy sencillo; recordaba perfectamente como su papá Zeus había estado discutiendo con Hefesto, una cosa llevó a otra y... Papá había tostado las flores favoritas de Madre, claramente papá huyó con las colas entre las patas al igual que Hefesto dejando a una niña albina de 10 años en la escena del crimen. Madre Hera no escatimó en notar que habían sido dañadas por unos rayos, con grito que estremeció por completo su piel blanca, la Reina le ordenó revitalizarlas con don. A presión, con miedo y nervios ¡Lo hizo!

    Pero al costo de un desmayo. No era ni dos o tres flores, sino que tres arbustos de flores favoritas. Ella siempre había jugado a otorgar y quitar la vitalidad de las plantas por aburrimiento a un numero muy escaso de una o dos flores, pero aquello había sido mucho para ella.

    Claramente, Zeus al estar viéndolo todo, escondido de la mirada de su querida Diosa y Reina, se sintió culpable por haber involucrado a su pequeña consentida en dicho aprieto. Hera enojada y complacida de haber notado que su hija logró recomponer su berrinche se marchó dejando sola a su hija, tirada en el suelo, con gotas de sudor y mejillas rojas por sobreesfuerzo hecho.

    Zeus aquel día mostró a la pequeña albina, el mundo mortal, llevando a comer unos deliciosos dangos. Siendo así, como había empezado su gula y curiosidad por el mundo humano, mas específicamente por las delicias culinarias. Y claro, todos estos viajes a la Tierra, un tiempo fueron secretos de padre e hija ante la Madre y esposa brava como Hera.

    —Que viejo recuerdo... Si, si, si~

    Sonríe con nostalgia la albina, mirando al cielo que la envuelve, refugiando sus ojos del sol bajo el dorso de su fina mano, disfrutando de estar en la tierra.
    RECUERDOS DEL PASADO La albina recuerda con una ternura, nervios y caos uno de sus pequeños berrinches -nombrados así por su Madre Hera-, pero simplemente para ella eran pequeñas travesuras que las hacía con la intención clara a manejar sus habilidades que la hacían distinta a sus demás "hermanos/as", porque haber sido reconocida como la Diosa de la Juventud y Vitalidad con solo nacer, fue un boom. ¿Qué cosas podría haber hecho para que su madre de pequeña la regañara por hacer berrinches? Oh, eso podría explicarse con motivo muy sencillo; recordaba perfectamente como su papá Zeus había estado discutiendo con Hefesto, una cosa llevó a otra y... Papá había tostado las flores favoritas de Madre, claramente papá huyó con las colas entre las patas al igual que Hefesto dejando a una niña albina de 10 años en la escena del crimen. Madre Hera no escatimó en notar que habían sido dañadas por unos rayos, con grito que estremeció por completo su piel blanca, la Reina le ordenó revitalizarlas con don. A presión, con miedo y nervios ¡Lo hizo! Pero al costo de un desmayo. No era ni dos o tres flores, sino que tres arbustos de flores favoritas. Ella siempre había jugado a otorgar y quitar la vitalidad de las plantas por aburrimiento a un numero muy escaso de una o dos flores, pero aquello había sido mucho para ella. Claramente, Zeus al estar viéndolo todo, escondido de la mirada de su querida Diosa y Reina, se sintió culpable por haber involucrado a su pequeña consentida en dicho aprieto. Hera enojada y complacida de haber notado que su hija logró recomponer su berrinche se marchó dejando sola a su hija, tirada en el suelo, con gotas de sudor y mejillas rojas por sobreesfuerzo hecho. Zeus aquel día mostró a la pequeña albina, el mundo mortal, llevando a comer unos deliciosos dangos. Siendo así, como había empezado su gula y curiosidad por el mundo humano, mas específicamente por las delicias culinarias. Y claro, todos estos viajes a la Tierra, un tiempo fueron secretos de padre e hija ante la Madre y esposa brava como Hera. —Que viejo recuerdo... Si, si, si~ Sonríe con nostalgia la albina, mirando al cielo que la envuelve, refugiando sus ojos del sol bajo el dorso de su fina mano, disfrutando de estar en la tierra.
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados