• — "La vida es dura, es cruel. La chamba atrapa y no suelta hasta recibir salario mínimo"
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  • 𝑺𝒐 𝒉𝒐𝒘 𝒄𝒂𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒃𝒆.ᐣ
    𝒀𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒑𝒓𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒕𝒐 𝒎𝒆
    𝑻𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒚𝒆𝒔
    𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒔
    𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆, 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈
    𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒘𝒉𝒐𝒓𝒆.ᐟ
    𝑰 𝒂𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒊𝒓𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒆𝒅
    𝑰 𝒂𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒔𝒊𝒏𝒏𝒆𝒓
    𝑰 𝒂𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒘𝒉𝒐𝒓𝒆
    𝑩𝒖𝒕 𝒍𝒆𝒕 𝒎𝒆 𝒕𝒆𝒍𝒍 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒐𝒎𝒆𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒃𝒂𝒃𝒚
    𝒀𝒐𝒖 𝒍𝒐𝒗𝒆 𝒎𝒆 𝒇𝒐𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒚𝒐𝒖 𝒉𝒂𝒕𝒆 𝒎𝒆 𝒇𝒐𝒓
    𝑰'𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒐𝒏𝒆 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝒇𝒆𝒂𝒓
    𝑵𝒐𝒘 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒉𝒐𝒐𝒌𝒆𝒅, 𝒊𝒕'𝒔 𝒂𝒍𝒍 𝒃𝒆𝒄𝒐𝒎𝒊𝒏𝒈 𝒄𝒍𝒆𝒂𝒓
    𝑻𝒉𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒋𝒖𝒅𝒈𝒎𝒆𝒏𝒕𝒔 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒐𝒏 𝒎𝒆
    𝑾𝒂𝒔 𝒂 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒄𝒕𝒊𝒐𝒏 𝒐𝒇 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒐𝒗𝒆𝒓𝒚
    𝑺𝒐 𝒎𝒂𝒚𝒃𝒆 𝒏𝒆𝒙𝒕 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝒘𝒉𝒆𝒏 𝒚𝒐𝒖 𝒄𝒂𝒔𝒕 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒔𝒕𝒐𝒏𝒆𝒔
    𝑭𝒓𝒐𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒔𝒉𝒂𝒅𝒐𝒘𝒔 𝒐𝒇 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒂𝒓𝒌 𝒖𝒏𝒌𝒏𝒐𝒘𝒏
    𝒀𝒐𝒖 𝒘𝒊𝒍𝒍 𝒄𝒓𝒂𝒘𝒍 𝒖𝒑 𝒇𝒓𝒐𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒉𝒊𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆
    𝑻𝒂𝒌𝒆 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒎𝒊𝒓𝒓𝒐𝒓
    𝑺𝒆𝒆 𝒕𝒉𝒆 𝒕𝒓𝒖𝒕𝒉 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒇𝒂𝒄𝒆
    𝑺𝒐 𝒉𝒐𝒘 𝒄𝒂𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒃𝒆.ᐣ
    𝒀𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒑𝒓𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒕𝒐 𝒎𝒆
    𝑻𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒚𝒆𝒔
    𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒔
    𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆, 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈

    ⸻ 𝑊ℎ𝑜𝑟𝑒. - 𝐼𝑛 𝑇ℎ𝑖𝑠 𝑀𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡
    𝑺𝒐 𝒉𝒐𝒘 𝒄𝒂𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒃𝒆.ᐣ 𝒀𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒑𝒓𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒕𝒐 𝒎𝒆 𝑻𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒚𝒆𝒔 𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒔 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆, 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒘𝒉𝒐𝒓𝒆.ᐟ 𝑰 𝒂𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒊𝒓𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒆𝒅 𝑰 𝒂𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒔𝒊𝒏𝒏𝒆𝒓 𝑰 𝒂𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒘𝒉𝒐𝒓𝒆 𝑩𝒖𝒕 𝒍𝒆𝒕 𝒎𝒆 𝒕𝒆𝒍𝒍 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒐𝒎𝒆𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒃𝒂𝒃𝒚 𝒀𝒐𝒖 𝒍𝒐𝒗𝒆 𝒎𝒆 𝒇𝒐𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒚𝒐𝒖 𝒉𝒂𝒕𝒆 𝒎𝒆 𝒇𝒐𝒓 𝑰'𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒐𝒏𝒆 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝒇𝒆𝒂𝒓 𝑵𝒐𝒘 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒉𝒐𝒐𝒌𝒆𝒅, 𝒊𝒕'𝒔 𝒂𝒍𝒍 𝒃𝒆𝒄𝒐𝒎𝒊𝒏𝒈 𝒄𝒍𝒆𝒂𝒓 𝑻𝒉𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒋𝒖𝒅𝒈𝒎𝒆𝒏𝒕𝒔 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒐𝒏 𝒎𝒆 𝑾𝒂𝒔 𝒂 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒄𝒕𝒊𝒐𝒏 𝒐𝒇 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒐𝒗𝒆𝒓𝒚 𝑺𝒐 𝒎𝒂𝒚𝒃𝒆 𝒏𝒆𝒙𝒕 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝒘𝒉𝒆𝒏 𝒚𝒐𝒖 𝒄𝒂𝒔𝒕 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒔𝒕𝒐𝒏𝒆𝒔 𝑭𝒓𝒐𝒎 𝒕𝒉𝒆 𝒔𝒉𝒂𝒅𝒐𝒘𝒔 𝒐𝒇 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒂𝒓𝒌 𝒖𝒏𝒌𝒏𝒐𝒘𝒏 𝒀𝒐𝒖 𝒘𝒊𝒍𝒍 𝒄𝒓𝒂𝒘𝒍 𝒖𝒑 𝒇𝒓𝒐𝒎 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒉𝒊𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆 𝑻𝒂𝒌𝒆 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒎𝒊𝒓𝒓𝒐𝒓 𝑺𝒆𝒆 𝒕𝒉𝒆 𝒕𝒓𝒖𝒕𝒉 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒇𝒂𝒄𝒆 𝑺𝒐 𝒉𝒐𝒘 𝒄𝒂𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒃𝒆.ᐣ 𝒀𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒑𝒓𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒕𝒐 𝒎𝒆 𝑻𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒍𝒐𝒐𝒌 𝒊𝒏 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒚𝒆𝒔 𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒔 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆, 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒃𝒆 𝒚𝒐𝒖𝒓 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 ⸻ 𝑊ℎ𝑜𝑟𝑒. - 𝐼𝑛 𝑇ℎ𝑖𝑠 𝑀𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡
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  • 𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭
    𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐛𝐞 𝐜𝐚𝐮𝐭𝐢𝐨𝐮𝐬, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐭𝐡𝐢𝐧𝐤 𝐭𝐰𝐢𝐜𝐞
    𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭
    𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐩𝐥𝐚𝐲 𝐢𝐭 𝐬𝐚𝐟𝐞, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐩𝐮𝐭 𝐢𝐭 𝐨𝐧 𝐢𝐜𝐞
    𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭
    𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐜𝐡𝐞𝐰 𝐢𝐭 𝐨𝐯𝐞𝐫, 𝐧𝐨, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐤𝐢𝐜𝐤 𝐢𝐭 𝐚𝐫𝐨𝐮𝐧𝐝
    𝐓𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭
    𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐰𝐚𝐢𝐭 𝐚𝐧𝐝 𝐬𝐞𝐞, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐭𝐫𝐲 𝐭𝐨 𝐰𝐨𝐫𝐤 𝐢𝐭 𝐨𝐮𝐭

    ⸻ 𝘑𝘶𝘴𝘵 𝘚𝘢𝘺 𝘠𝘦𝘴 . - 𝘛𝘩𝘦 𝘊𝘶𝘳𝘦
    𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭 𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐛𝐞 𝐜𝐚𝐮𝐭𝐢𝐨𝐮𝐬, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐭𝐡𝐢𝐧𝐤 𝐭𝐰𝐢𝐜𝐞 𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭 𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐩𝐥𝐚𝐲 𝐢𝐭 𝐬𝐚𝐟𝐞, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐩𝐮𝐭 𝐢𝐭 𝐨𝐧 𝐢𝐜𝐞 𝐘𝐞𝐚𝐡, 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭 𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐜𝐡𝐞𝐰 𝐢𝐭 𝐨𝐯𝐞𝐫, 𝐧𝐨, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐤𝐢𝐜𝐤 𝐢𝐭 𝐚𝐫𝐨𝐮𝐧𝐝 𝐓𝐡𝐢𝐬 𝐢𝐬 𝐢𝐭 𝐃𝐨𝐧'𝐭 𝐰𝐚𝐢𝐭 𝐚𝐧𝐝 𝐬𝐞𝐞, 𝐝𝐨𝐧'𝐭 𝐭𝐫𝐲 𝐭𝐨 𝐰𝐨𝐫𝐤 𝐢𝐭 𝐨𝐮𝐭 ⸻ 𝘑𝘶𝘴𝘵 𝘚𝘢𝘺 𝘠𝘦𝘴 . - 𝘛𝘩𝘦 𝘊𝘶𝘳𝘦
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  • 𝑰'𝒎 𝒈𝒐𝒐𝒅 𝒐𝒏, 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒑𝒖𝒔𝒔𝒚 𝒔𝒉𝒊𝒕
    𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒘𝒂𝒏𝒕, 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒈𝒆𝒕
    𝑰 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒔𝒐𝒎𝒆𝒐𝒏𝒆, 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒔𝒆𝒄𝒓𝒆𝒕𝒔
    𝑻𝒉𝒂𝒕 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚, 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚, 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚 𝒌𝒏𝒐𝒘𝒔...
    𝑰'𝒎 𝒈𝒐𝒐𝒅 𝒐𝒏, 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝒑𝒖𝒔𝒔𝒚 𝒔𝒉𝒊𝒕 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒘𝒂𝒏𝒕, 𝒘𝒉𝒂𝒕 𝑰 𝒄𝒂𝒏 𝒈𝒆𝒕 𝑰 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒔𝒐𝒎𝒆𝒐𝒏𝒆, 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒔𝒆𝒄𝒓𝒆𝒕𝒔 𝑻𝒉𝒂𝒕 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚, 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚, 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚 𝒌𝒏𝒐𝒘𝒔...
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  • Mi Hermosa doncella quede cautivado la belleza de tu mirada y la calidez de tu alma, estoy atado a ti y deseo llegar a enamorarte.
    Mi Hermosa doncella quede cautivado la belleza de tu mirada y la calidez de tu alma, estoy atado a ti y deseo llegar a enamorarte.
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  • El atardecer bañaba de rojo la azotea de la ciudad, pero Atropos ya no miraba el horizonte con la melancolía de otros tiempos. Sus ojos, que alguna vez encontraron belleza en el caos humano, ahora solo veían hastío. Harta del bullicio, del eco de vidas efímeras que no significaban nada, se levantó de su vieja silla de hierro forjado. No más paredes grafiteadas, no más humo, no más risas vacías flotando en el aire como burbujas a punto de estallar.

    Con un simple gesto, invocó las antiguas fuerzas que todavía recordaban su nombre. Los objetos en su pequeña guarida —libros encuadernados en piel, relojes detenidos, hilos de vida entrelazados— comenzaron a flotar a su alrededor, envueltos en un halo de sombras vivas. Atropos no necesitaba más de este mundo que su soledad y su propósito.

    Esa noche, mientras la ciudad dormía, abrió un portal que olía a tierra mojada, a raíces antiguas y a musgo. La entrada era apenas una grieta invisible para los ojos humanos, pero para ella era un camino abierto hacia un lugar olvidado: un bosque tan denso y oscuro que ni el sol se atrevía a filtrarse entre sus copas. Allí, en lo profundo, la esperaba una mansión antigua, de piedra negra y torres que rozaban las nubes bajas, como si quisieran desgarrarlas.

    La mansión era perfecta. Difícil de encontrar, aún más difícil de recordar. Sus muros susurraban nombres de aquellos que habían intentado acercarse y nunca regresaron. Atropos sonrió por primera vez en siglos. Aquí no habría gritos molestos, ni promesas rotas flotando en el aire. Solo el crujir del viento entre árboles muertos y el latido suave del tiempo detenido.

    Sus cosas aterrizaron suavemente dentro de la casa, ubicándose como si siempre hubieran pertenecido allí. Atropos cerró la pesada puerta de roble detrás de ella, dejando el mundo humano atrás, como un recuerdo desvaído y sin importancia.

    Finalmente, estaba en casa.
    El atardecer bañaba de rojo la azotea de la ciudad, pero Atropos ya no miraba el horizonte con la melancolía de otros tiempos. Sus ojos, que alguna vez encontraron belleza en el caos humano, ahora solo veían hastío. Harta del bullicio, del eco de vidas efímeras que no significaban nada, se levantó de su vieja silla de hierro forjado. No más paredes grafiteadas, no más humo, no más risas vacías flotando en el aire como burbujas a punto de estallar. Con un simple gesto, invocó las antiguas fuerzas que todavía recordaban su nombre. Los objetos en su pequeña guarida —libros encuadernados en piel, relojes detenidos, hilos de vida entrelazados— comenzaron a flotar a su alrededor, envueltos en un halo de sombras vivas. Atropos no necesitaba más de este mundo que su soledad y su propósito. Esa noche, mientras la ciudad dormía, abrió un portal que olía a tierra mojada, a raíces antiguas y a musgo. La entrada era apenas una grieta invisible para los ojos humanos, pero para ella era un camino abierto hacia un lugar olvidado: un bosque tan denso y oscuro que ni el sol se atrevía a filtrarse entre sus copas. Allí, en lo profundo, la esperaba una mansión antigua, de piedra negra y torres que rozaban las nubes bajas, como si quisieran desgarrarlas. La mansión era perfecta. Difícil de encontrar, aún más difícil de recordar. Sus muros susurraban nombres de aquellos que habían intentado acercarse y nunca regresaron. Atropos sonrió por primera vez en siglos. Aquí no habría gritos molestos, ni promesas rotas flotando en el aire. Solo el crujir del viento entre árboles muertos y el latido suave del tiempo detenido. Sus cosas aterrizaron suavemente dentro de la casa, ubicándose como si siempre hubieran pertenecido allí. Atropos cerró la pesada puerta de roble detrás de ella, dejando el mundo humano atrás, como un recuerdo desvaído y sin importancia. Finalmente, estaba en casa.
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  • Observamos y juzgamos sería yo pero no tengo amiga con quien criticar #tristeza peeero dejando eso de lado buenaaaaas genteeeee

    Mucha intensidad de mi parte, pero asi soooy

    ¿Como andan? Yo. . . Sentado. . . jajajaj chiste chiste, yo observando situaciones incómodas y comiendo un buen ramen con mi Bbama a mi lado, luego a trabajar en una nueva música
    Observamos y juzgamos sería yo pero no tengo amiga con quien criticar #tristeza peeero dejando eso de lado buenaaaaas genteeeee Mucha intensidad de mi parte, pero asi soooy ¿Como andan? Yo. . . Sentado. . . jajajaj chiste chiste, yo observando situaciones incómodas y comiendo un buen ramen con mi Bbama a mi lado, luego a trabajar en una nueva música
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  • Me perdí en un bosque. . . ¿Como pasó esto si estaba en mi estudio hace unas horas? Pues ser chupasangre nuevo no me ayuda y me hace tener hambre a cada rato

    - Suspiritos -

    Minho tranquilo, cuestión que huí de la ciudad en busca de alimentarme de algo que no sea humano y. . . Me perdí

    - Golpea una roca pero se lastima el pie haciendo una cara de dolor mas no quejandose -

    Maravillosa mi suerte
    Me perdí en un bosque. . . ¿Como pasó esto si estaba en mi estudio hace unas horas? Pues ser chupasangre nuevo no me ayuda y me hace tener hambre a cada rato - Suspiritos - Minho tranquilo, cuestión que huí de la ciudad en busca de alimentarme de algo que no sea humano y. . . Me perdí - Golpea una roca pero se lastima el pie haciendo una cara de dolor mas no quejandose - Maravillosa mi suerte
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  • Miró hacia abajo, observando el movimiento de la calle. Coches que pasaban, oficinistas apresurados, puertas que se abrían y cerraban. Una sonrisa curvó sus labios mientras giraba ligeramente la cabeza hacia el casero.
    —Me gusta, puedo verlo todo desde aquí. Los que se van, y los que vienen. Lo quiero —dijo, su voz suave pero inconfundiblemente decidida.
    Miró hacia abajo, observando el movimiento de la calle. Coches que pasaban, oficinistas apresurados, puertas que se abrían y cerraban. Una sonrisa curvó sus labios mientras giraba ligeramente la cabeza hacia el casero. —Me gusta, puedo verlo todo desde aquí. Los que se van, y los que vienen. Lo quiero —dijo, su voz suave pero inconfundiblemente decidida.
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  • Hay quienes temen al silencio más que a la muerte. Se rodean de voces, de promesas ligeras, de sonrisas prestadas.
    Caminan entre multitudes como náufragos aferrados a restos de madera, sin notar que hace tiempo dejaron de buscar la orilla. En su pecho, un hueco crece despacio, imperceptible, como la grieta en una vasija vieja.
    No es falta de sueños lo que los consume, sino la cobardía de habitarlos a solas.
    Y así pasan los días, corriendo tras luces ajenas, susurrándose que todavía queda tiempo. Que todavía queda algo.
    Hay quienes temen al silencio más que a la muerte. Se rodean de voces, de promesas ligeras, de sonrisas prestadas. Caminan entre multitudes como náufragos aferrados a restos de madera, sin notar que hace tiempo dejaron de buscar la orilla. En su pecho, un hueco crece despacio, imperceptible, como la grieta en una vasija vieja. No es falta de sueños lo que los consume, sino la cobardía de habitarlos a solas. Y así pasan los días, corriendo tras luces ajenas, susurrándose que todavía queda tiempo. Que todavía queda algo.
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