• -lotosmon, una buena amiga, su especie digimon tiene la abilidad de otorgan buenos sueños capaces de erradicar hasta la ansiedad mas arraigada, sin embargo son de poca paciencia a decir verdad, aquellos que no agradezcan su bondad se veran bajo el yugo de su baston caduceo la serpiente blanca puede curar cualquier daño, sin embargo la nrega puede provovarlo sin reparo, mientras tanto con su baston derecho prota una flor multiculor la cual usa para crear una rafaga de luz llamada fantasia de los siete, cual bella durmiente manda a sus enemigos a la cama con dulces sueños de los que jamas podran salir-
    -lotosmon, una buena amiga, su especie digimon tiene la abilidad de otorgan buenos sueños capaces de erradicar hasta la ansiedad mas arraigada, sin embargo son de poca paciencia a decir verdad, aquellos que no agradezcan su bondad se veran bajo el yugo de su baston caduceo la serpiente blanca puede curar cualquier daño, sin embargo la nrega puede provovarlo sin reparo, mientras tanto con su baston derecho prota una flor multiculor la cual usa para crear una rafaga de luz llamada fantasia de los siete, cual bella durmiente manda a sus enemigos a la cama con dulces sueños de los que jamas podran salir-
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  • Veo que no hay nada , que hacer por aqui ¿que hare ahora? .
    Veo que no hay nada , que hacer por aqui ¿que hare ahora? .
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  • Dicen que el Valhalla es un banquete eterno, pero yo solo veo una silla vacía que nadie podrá ocupar. Me queda su voz en los susurros del viento y el peso de su sabiduría en mi frente. Abuela, el trueno de mi padre es demasiado fuerte para mi duelo, y el silencio de mi tío es demasiado pesado. Ojalá me hubieras enseñado a decir adiós con la misma gracia con la que viviste.
    Dicen que el Valhalla es un banquete eterno, pero yo solo veo una silla vacía que nadie podrá ocupar. Me queda su voz en los susurros del viento y el peso de su sabiduría en mi frente. Abuela, el trueno de mi padre es demasiado fuerte para mi duelo, y el silencio de mi tío es demasiado pesado. Ojalá me hubieras enseñado a decir adiós con la misma gracia con la que viviste.
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  • Señorita Bridgerton —se acerca esbozando una sonrisa amable en el rostro. De todas las damas de la alta sociedad, Daphne siempre le habia parecido la más agradable de todas ellas— Menos mal que encuentro a alguien conocido...
    Señorita Bridgerton —se acerca esbozando una sonrisa amable en el rostro. De todas las damas de la alta sociedad, Daphne siempre le habia parecido la más agradable de todas ellas— Menos mal que encuentro a alguien conocido...
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  • —Duque... —realiza una reverencia cortés, educada y perfecta— Es un placer conocerlo... Mi hermano y mi padre me han hablado de usted.
    —Duque... —realiza una reverencia cortés, educada y perfecta— Es un placer conocerlo... Mi hermano y mi padre me han hablado de usted.
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  • El diablo siempre se te va a presentar para seducirte, no para asustarte, la idea es destruirte, no ahuyentarte.
    El diablo siempre se te va a presentar para seducirte, no para asustarte, la idea es destruirte, no ahuyentarte.
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  • Hice muffins creó que se ven bien o eso pienso
    Hice muffins creó que se ven bien o eso pienso
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  • ¡Hola papa!
    ACLARACIÓN: Este próximo mono rol es bastante importante para el desarrollo de Elisabeth, al principio me costó escribirlo me quedó muy melancólico.     Llevaba casu duez neses rehuyendo el momento para volver a visitarlo, antes iba al cementerio siempre que podía, quería hablar con él. En mi última visita acabe...
    Me entristece
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  • La hija del presidente, Irina, queda bajo la estricta protección de Jacob, un militar y guardaespaldas frío, disciplinado e implacable, al que ella apoda “estatua” por su falta de emociones aparentes. Desde el principio su relación es tensa: Irina ansía libertad y se rebela constantemente, mientras que Jacob, atado por su deber profesional y por el chantaje del presidente —que amenaza con destruir su carrera si algo le ocurre a su hija—, no puede permitirse ceder. Durante más de un año viven un continuo tira y afloja: ella lo manipula para escaparse, él quiere creerla y dejarla vivir, pero siempre termina encontrándola y trayéndola de vuelta.

    Con el tiempo, esa convivencia forzada va transformándose. Empiezan a verse con otros ojos, a respetarse y a comprenderse. Jacob no solo la protege físicamente, sino que también empieza a hacerlo emocionalmente, enfrentándose incluso al cruel y manipulador padre de Irina, aunque eso implique amenazas directas hacia él. Lo que comienza como una obligación se convierte en una relación prohibida, intensa y secreta.

    En Navidad, Jacob consigue que el presidente permita que Irina se vaya unos días con la princesa de Noruega, aunque en realidad ambos se esconden juntos en un barco para vivir su relación lejos de miradas y controles. Sin embargo, la frágil calma se rompe cuando una noticia sacude el mundo: el padre de Irina ha capturado a otro presidente, rompiendo tratados de paz y provocando una grave crisis internacional. La brutalidad de su padre despierta en Irina un profundo miedo y un estado de disociación; su fachada fuerte se quiebra y deja ver el trauma que arrastra desde siempre.

    Ante el peligro real de represalias, secuestros o incluso el inicio de una guerra, Jacob actúa con rapidez y sangre fría. Desconecta dispositivos, evita comunicaciones rastreables y decide trasladarla a un piso franco, donde ambos podrán desaparecer temporalmente y mantenerse a salvo. Allí, aislados del mundo, seguirán juntos sin saber cuánto tiempo durará el encierro, aunque todo apunta a que será más de un mes.

    En medio del caos político y la amenaza constante del padre, Irina se refugia en Jacob, temblando y llorando por el miedo acumulado, por su madre y por el futuro incierto. Él, firme pero protector, se convierte en su único ancla. Lo que empezó como una misión obligatoria termina siendo una convivencia forzada, peligrosa y profundamente íntima, donde ambos descubren que, incluso en medio del miedo y la guerra, su vínculo es lo único real y seguro que les queda.
    La hija del presidente, Irina, queda bajo la estricta protección de Jacob, un militar y guardaespaldas frío, disciplinado e implacable, al que ella apoda “estatua” por su falta de emociones aparentes. Desde el principio su relación es tensa: Irina ansía libertad y se rebela constantemente, mientras que Jacob, atado por su deber profesional y por el chantaje del presidente —que amenaza con destruir su carrera si algo le ocurre a su hija—, no puede permitirse ceder. Durante más de un año viven un continuo tira y afloja: ella lo manipula para escaparse, él quiere creerla y dejarla vivir, pero siempre termina encontrándola y trayéndola de vuelta. Con el tiempo, esa convivencia forzada va transformándose. Empiezan a verse con otros ojos, a respetarse y a comprenderse. Jacob no solo la protege físicamente, sino que también empieza a hacerlo emocionalmente, enfrentándose incluso al cruel y manipulador padre de Irina, aunque eso implique amenazas directas hacia él. Lo que comienza como una obligación se convierte en una relación prohibida, intensa y secreta. En Navidad, Jacob consigue que el presidente permita que Irina se vaya unos días con la princesa de Noruega, aunque en realidad ambos se esconden juntos en un barco para vivir su relación lejos de miradas y controles. Sin embargo, la frágil calma se rompe cuando una noticia sacude el mundo: el padre de Irina ha capturado a otro presidente, rompiendo tratados de paz y provocando una grave crisis internacional. La brutalidad de su padre despierta en Irina un profundo miedo y un estado de disociación; su fachada fuerte se quiebra y deja ver el trauma que arrastra desde siempre. Ante el peligro real de represalias, secuestros o incluso el inicio de una guerra, Jacob actúa con rapidez y sangre fría. Desconecta dispositivos, evita comunicaciones rastreables y decide trasladarla a un piso franco, donde ambos podrán desaparecer temporalmente y mantenerse a salvo. Allí, aislados del mundo, seguirán juntos sin saber cuánto tiempo durará el encierro, aunque todo apunta a que será más de un mes. En medio del caos político y la amenaza constante del padre, Irina se refugia en Jacob, temblando y llorando por el miedo acumulado, por su madre y por el futuro incierto. Él, firme pero protector, se convierte en su único ancla. Lo que empezó como una misión obligatoria termina siendo una convivencia forzada, peligrosa y profundamente íntima, donde ambos descubren que, incluso en medio del miedo y la guerra, su vínculo es lo único real y seguro que les queda.
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  • 》No cannon《 Faust investigó acerca de los cosplay. Y le agradó acerca de un juego llamado silksong... ¡Garama!
    》No cannon《 Faust investigó acerca de los cosplay. Y le agradó acerca de un juego llamado silksong... ¡Garama!
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