• Creo que es hora de te, ¿quieres ser mi compania un rato?
    Creo que es hora de te, ¿quieres ser mi compania un rato?
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  • Feliz cumpleaños
    Espero se la pase muy bien en compañía de sus seres queridos
    Feliz cumpleaños 🎂 🥳 🎊 Espero se la pase muy bien en compañía de sus seres queridos
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  • —Se abanica de forma discreta, han aumentado bastante las temperaturas en Mayfair últimamente—
    —Se abanica de forma discreta, han aumentado bastante las temperaturas en Mayfair últimamente—
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  • Ese no eres tu,Eres un rey acua como tal .....

    [tempest_gold_rabbit_709]
    Ese no eres tu,Eres un rey acua como tal ..... [tempest_gold_rabbit_709]
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  • Por que!? , no me escuchas [tempest_gold_rabbit_709] ......
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  • — Hola, ahora que ya ha pasado la navidad, ¿podemos volver ya al verano?
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  • La mosca en la nuca
    Categoría Contemporáneo
    El asfalto mojado bajo las ruedas de la motocicleta parecía un espejo oscuro que reflejaba un cielo que no le pertenecía. Alberto apretó el embrague, sintiendo la vibración del motor entre sus muslos como un recordatorio de que, en este mundo, todo era mecánico, tangible y finito. Exactamente como él quería que fuera.

    Había dejado atrás la ciudad hacía tres horas, pero el olor a ozono y azufre —ese rastro invisible que solo los de su clase podían detectar— no se despegaba de su nuca. No era una persecución ruidosa; era una sombra que se alargaba, un susurro entre el viento que le recordaba que la sangre de Belcebú no se limpia con agua, ni se esconde con identidades falsas.

    Se detuvo en una gasolinera olvidada, una mancha de luces de neón parpadeantes en mitad de la carretera nacional. Al bajar de la moto, sus manos temblaron ligeramente. No de miedo, sino de fatiga. Cada vez que usaba su don, cada vez que esa "anomalía" de su linaje brotaba para salvar una vida humana, su rastro en el mapa infernal brillaba como una bengala en la noche.

    «Curar es destruir el orden natural de la decadencia», le decía su ancestro. Alberto escupió a un lado, desafiando a la memoria.

    Entró en el pequeño local, compró un café aguado que sabía a plástico y regresó a su moto. El silencio del lugar era absoluto, roto solo por el clic metálico del motor enfriándose. Fue entonces cuando sintió la vibración en el bolsillo de su chaqueta de cuero.

    Sacó el móvil. No había número de remitente. No había prefijo. Solo un mensaje de texto que iluminó su rostro cansado con una luz blanca y aséptica.

    [Desconocido]: "La podredumbre siempre vuelve a su origen, Alberto. No importa cuántas veces remiendes la carne, el alma sigue teniendo nuestra marca. Mira detrás de ti."

    Alberto no se giró. Bloqueó la pantalla, guardó el teléfono y arrancó la moto de una patada, haciendo que el motor rugiera contra la oscuridad del bosque circundante. Sabía que la tregua se había terminado. Otro mensaje le llegó, pero ésta vez no se trataba de uno hostil:
    El asfalto mojado bajo las ruedas de la motocicleta parecía un espejo oscuro que reflejaba un cielo que no le pertenecía. Alberto apretó el embrague, sintiendo la vibración del motor entre sus muslos como un recordatorio de que, en este mundo, todo era mecánico, tangible y finito. Exactamente como él quería que fuera. Había dejado atrás la ciudad hacía tres horas, pero el olor a ozono y azufre —ese rastro invisible que solo los de su clase podían detectar— no se despegaba de su nuca. No era una persecución ruidosa; era una sombra que se alargaba, un susurro entre el viento que le recordaba que la sangre de Belcebú no se limpia con agua, ni se esconde con identidades falsas. Se detuvo en una gasolinera olvidada, una mancha de luces de neón parpadeantes en mitad de la carretera nacional. Al bajar de la moto, sus manos temblaron ligeramente. No de miedo, sino de fatiga. Cada vez que usaba su don, cada vez que esa "anomalía" de su linaje brotaba para salvar una vida humana, su rastro en el mapa infernal brillaba como una bengala en la noche. «Curar es destruir el orden natural de la decadencia», le decía su ancestro. Alberto escupió a un lado, desafiando a la memoria. Entró en el pequeño local, compró un café aguado que sabía a plástico y regresó a su moto. El silencio del lugar era absoluto, roto solo por el clic metálico del motor enfriándose. Fue entonces cuando sintió la vibración en el bolsillo de su chaqueta de cuero. Sacó el móvil. No había número de remitente. No había prefijo. Solo un mensaje de texto que iluminó su rostro cansado con una luz blanca y aséptica. [Desconocido]: "La podredumbre siempre vuelve a su origen, Alberto. No importa cuántas veces remiendes la carne, el alma sigue teniendo nuestra marca. Mira detrás de ti." Alberto no se giró. Bloqueó la pantalla, guardó el teléfono y arrancó la moto de una patada, haciendo que el motor rugiera contra la oscuridad del bosque circundante. Sabía que la tregua se había terminado. Otro mensaje le llegó, pero ésta vez no se trataba de uno hostil:
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • — Que hermoso es vivir en desesperación y tención, te diré algo... —

    *Habla mientras estira su cuerpo como si se hubiera acabado de levantar de la cama, sus palabras traían algo de heridas que habían sido cerradas con el tiempo*

    — No te creas fuerte por sonreir aunque estés destruido por dentro, eso no lo valora nadie, no por que sean malos, sino por que no les dices por lo que están pasando, es imposible que entiendan algo que no les explicas, ni siquiera los payasos actúan su sonrisa luego de que cierra el circo*

    *Te observa con una ligera sonrisa y mirada suave mientras su cabello blanco ondea en el aire frío*

    — Aunque obviamente no pienso que seas exactamente un payaso, no me mal intérpretes... solo te pido que seas tú y solo tú, no deseo hablar con tu máscara, deseo hablar contigo, si te quitas esa máscara verás quien es tu amigo y quien no, te lo aseguro —

    *Esta relajadamente apoya su cabeza en sus manos detrás mirando al cielo, aunque en realidad sólo está recordando, ni el mismo cielo contiene tanto como su mente, pues este mismo cielo azul no es capaz de pensar ni de sentir*
    — Que hermoso es vivir en desesperación y tención, te diré algo... — *Habla mientras estira su cuerpo como si se hubiera acabado de levantar de la cama, sus palabras traían algo de heridas que habían sido cerradas con el tiempo* — No te creas fuerte por sonreir aunque estés destruido por dentro, eso no lo valora nadie, no por que sean malos, sino por que no les dices por lo que están pasando, es imposible que entiendan algo que no les explicas, ni siquiera los payasos actúan su sonrisa luego de que cierra el circo* *Te observa con una ligera sonrisa y mirada suave mientras su cabello blanco ondea en el aire frío* — Aunque obviamente no pienso que seas exactamente un payaso, no me mal intérpretes... solo te pido que seas tú y solo tú, no deseo hablar con tu máscara, deseo hablar contigo, si te quitas esa máscara verás quien es tu amigo y quien no, te lo aseguro — *Esta relajadamente apoya su cabeza en sus manos detrás mirando al cielo, aunque en realidad sólo está recordando, ni el mismo cielo contiene tanto como su mente, pues este mismo cielo azul no es capaz de pensar ni de sentir*
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  • Aʟᴇssɪᴀ ɴᴏ ᴇs ғʀɪ́ᴀ, ᴇs ᴄᴜɪᴅᴀᴅᴏsᴀ.
    Sᴜ ᴘᴀsᴀᴅᴏ ʟᴇ ᴇɴsᴇɴ̃ᴏ́ ᴀ ᴅᴇsᴄᴏɴғɪᴀʀ, ɴᴏ ᴘᴏʀ ɢᴜsᴛᴏ, sɪɴᴏ ᴘᴏʀ sᴜᴘᴇʀᴠɪᴠᴇɴᴄɪᴀ. Nᴏ ʙᴜsᴄᴀ sᴇʀ ᴜɴᴀ ᴍᴀʟᴀ ᴘᴇʀsᴏɴᴀ ɴɪ ʜᴇʀɪʀ ᴀ ɴᴀᴅɪᴇ. Sɪ ᴀ ᴠᴇᴄᴇs ᴘᴀʀᴇᴄᴇ ᴅɪsᴛᴀɴᴛᴇ, ɴᴏ ʟᴏ ᴛᴏᴍᴇs ᴘᴇʀsᴏɴᴀʟ: ᴇs sᴜ ᴍᴀɴᴇʀᴀ ᴅᴇ ᴘʀᴏᴛᴇɢᴇʀsᴇ ᴍɪᴇɴᴛʀᴀs ᴀᴘʀᴇɴᴅᴇ ᴀ ᴄᴏɴғɪᴀʀ ᴏᴛʀᴀ ᴠᴇᴢ.
    Cᴜᴀɴᴅᴏ ᴀʟɢᴜɪᴇɴ sᴇ ɢᴀɴᴀ ᴇsᴇ ᴇsᴘᴀᴄɪᴏ, Aʟᴇssɪᴀ ᴄᴀᴍʙɪᴀ ᴘᴏʀ ᴄᴏᴍᴘʟᴇᴛᴏ. Es ᴅᴜʟᴄᴇ, ʟᴇᴀʟ ʏ sᴏʀᴘʀᴇɴᴅᴇɴᴛᴇᴍᴇɴᴛᴇ ʟɪɴᴅᴀ. Sᴏʟᴏ ɴᴇᴄᴇsɪᴛᴀ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ… ʏ ᴜɴ ᴘᴏᴄᴏ ᴅᴇ ᴘᴀᴄɪᴇɴᴄɪᴀ.
    Aʟᴇssɪᴀ ɴᴏ ᴇs ғʀɪ́ᴀ, ᴇs ᴄᴜɪᴅᴀᴅᴏsᴀ. Sᴜ ᴘᴀsᴀᴅᴏ ʟᴇ ᴇɴsᴇɴ̃ᴏ́ ᴀ ᴅᴇsᴄᴏɴғɪᴀʀ, ɴᴏ ᴘᴏʀ ɢᴜsᴛᴏ, sɪɴᴏ ᴘᴏʀ sᴜᴘᴇʀᴠɪᴠᴇɴᴄɪᴀ. Nᴏ ʙᴜsᴄᴀ sᴇʀ ᴜɴᴀ ᴍᴀʟᴀ ᴘᴇʀsᴏɴᴀ ɴɪ ʜᴇʀɪʀ ᴀ ɴᴀᴅɪᴇ. Sɪ ᴀ ᴠᴇᴄᴇs ᴘᴀʀᴇᴄᴇ ᴅɪsᴛᴀɴᴛᴇ, ɴᴏ ʟᴏ ᴛᴏᴍᴇs ᴘᴇʀsᴏɴᴀʟ: ᴇs sᴜ ᴍᴀɴᴇʀᴀ ᴅᴇ ᴘʀᴏᴛᴇɢᴇʀsᴇ ᴍɪᴇɴᴛʀᴀs ᴀᴘʀᴇɴᴅᴇ ᴀ ᴄᴏɴғɪᴀʀ ᴏᴛʀᴀ ᴠᴇᴢ. Cᴜᴀɴᴅᴏ ᴀʟɢᴜɪᴇɴ sᴇ ɢᴀɴᴀ ᴇsᴇ ᴇsᴘᴀᴄɪᴏ, Aʟᴇssɪᴀ ᴄᴀᴍʙɪᴀ ᴘᴏʀ ᴄᴏᴍᴘʟᴇᴛᴏ. Es ᴅᴜʟᴄᴇ, ʟᴇᴀʟ ʏ sᴏʀᴘʀᴇɴᴅᴇɴᴛᴇᴍᴇɴᴛᴇ ʟɪɴᴅᴀ. Sᴏʟᴏ ɴᴇᴄᴇsɪᴛᴀ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ… ʏ ᴜɴ ᴘᴏᴄᴏ ᴅᴇ ᴘᴀᴄɪᴇɴᴄɪᴀ.
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  • *La cara de la puercoespín le delata que no ha dormido para nada de bien duerme bien ya que está hospitalizada.*
    *La cara de la puercoespín le delata que no ha dormido para nada de bien duerme bien ya que está hospitalizada.*
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