• Tsk , n no estaba pensando en uir de liones para i ir a buscar a lancelot ..... que que cosas piensas tonto.
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  • No hay mucha genten,interesante aqui para hablar y bueno dioses que yo conosco es otra historia.
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  • — A veces me pregunto por qué las palabras más breves son las que más se quedan en la memoria... —
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  • No puedo olvidar quien soy o de donde vengo , solo me habiga aquello que llevo
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  • - Nyx estaba tomando el te con su tia Elizabeth , cuando por alguna razon alguien entro alli y la vio dijo algo bajo que ni yo sabia -

    ¿Tia elizabeth? , que sucede?

    Elizabeth "no nada malo, tranquila Nyx nada que los adulto no puedan resolver

    - nyx dio un supiro ya sabia como eran aun asi , la trataaba como una niña pequeña .-
    - Nyx estaba tomando el te con su tia Elizabeth , cuando por alguna razon alguien entro alli y la vio dijo algo bajo que ni yo sabia - ¿Tia elizabeth? , que sucede? Elizabeth "no nada malo, tranquila Nyx nada que los adulto no puedan resolver - nyx dio un supiro ya sabia como eran aun asi , la trataaba como una niña pequeña .-
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  • Tu cabello... Me derrotó..
    Augusta.. Imposible alasiarlo
    Tu cabello... Me derrotó.. Augusta.. Imposible alasiarlo
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  • [Rover.Male]
    Hagamos ahora un match así, hermano.
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  • No te enojes conmigo , casi no eres el dios de la paz ......jajja , vamos solo es una broma
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  • Hoy quise hacer algunas bromas , Pero Hilde ..... No me prestó , atención .
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  • A altas horas de la noche, aquel mal llamado hombre caminaba entre la oscuridad que tragaba la ciudad donde se "ocultaba", una ciudad que apenas respiraba bajo faroles titilantes. Cada paso suyo arrancaba destellos de luz en la acera húmeda, como si la calle misma delatara su presencia.

    En la comisura de sus labios ardía un cigarro. No por necesidad, sino por experimento: quería entender qué encontraba la gente en ese humo que los debilitaba, cómo podían rendirse a un vicio tan trivial. A cada calada observaba, registraba, analizaba. Realmente, no sentía nada.

    La capucha (su habitual marca) estaba echada atrás. No por descuido, sino porque esa noche no le importaba ser visto. Sus manos reposaban en los bolsillos de su chaqueta como si buscara calma, pero su mente trazaba rutas, patrones, olores, latidos.

    No había caso asignado, ningún expediente sobre la mesa. Y sin embargo algo crecía en su interior. No aburrimiento, sino hambre. La clase de hambre que no se sacia con comida, sino con movimiento, con cacería, con respuestas.
    A altas horas de la noche, aquel mal llamado hombre caminaba entre la oscuridad que tragaba la ciudad donde se "ocultaba", una ciudad que apenas respiraba bajo faroles titilantes. Cada paso suyo arrancaba destellos de luz en la acera húmeda, como si la calle misma delatara su presencia. En la comisura de sus labios ardía un cigarro. No por necesidad, sino por experimento: quería entender qué encontraba la gente en ese humo que los debilitaba, cómo podían rendirse a un vicio tan trivial. A cada calada observaba, registraba, analizaba. Realmente, no sentía nada. La capucha (su habitual marca) estaba echada atrás. No por descuido, sino porque esa noche no le importaba ser visto. Sus manos reposaban en los bolsillos de su chaqueta como si buscara calma, pero su mente trazaba rutas, patrones, olores, latidos. No había caso asignado, ningún expediente sobre la mesa. Y sin embargo algo crecía en su interior. No aburrimiento, sino hambre. La clase de hambre que no se sacia con comida, sino con movimiento, con cacería, con respuestas.
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