• — Y que comience el desmadre...
    — Y que comience el desmadre...
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  • Reír juntos, llorar juntos,
    esas emociones tan simples… quizás eran todo para mí.
    ¿Cuándo será? Cuando te vuelva a encontrar,
    miraré tus ojos y te diré:
    “Te he echado de menos”.

    En los recuerdos de momentos que parecían hechizar el alma.
    Aunque baile solo, aún llueve…
    Abrázame entonces.
    Sabía que algún día llegaría la mañana,
    pero aun así, quería quedarme en tu cielo, como una estrella.

    Aquel día, aquel instante…
    Si hubiera sabido que sería así,
    habría guardado más de esos momentos en mi memoria.
    ¿Cuándo será? Cuando te vuelva a encontrar,
    miraré tus ojos y te diré:
    “Te he echado de menos”.
    Reír juntos, llorar juntos, esas emociones tan simples… quizás eran todo para mí. ¿Cuándo será? Cuando te vuelva a encontrar, miraré tus ojos y te diré: “Te he echado de menos”. En los recuerdos de momentos que parecían hechizar el alma. Aunque baile solo, aún llueve… Abrázame entonces. Sabía que algún día llegaría la mañana, pero aun así, quería quedarme en tu cielo, como una estrella. Aquel día, aquel instante… Si hubiera sabido que sería así, habría guardado más de esos momentos en mi memoria. ¿Cuándo será? Cuando te vuelva a encontrar, miraré tus ojos y te diré: “Te he echado de menos”.
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  • — Siguen creyendo que tengo telequinesis.

    Posteriormente, se concentra en la pequeña piedra flotante que continua movimiéndose alrededor de su propia cabeza.
    — Siguen creyendo que tengo telequinesis. Posteriormente, se concentra en la pequeña piedra flotante que continua movimiéndose alrededor de su propia cabeza.
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  • ──── Aún resuena en mi mente aquella batalla. Nunca había enfrentado a alguien como él, ni sentido el impacto de un poder tan peculiar, y envolvente. Fue el primero en mucho tiempo en herirme de esa forma. ¿Qué otras sorpresas escondes? Debo admitir, que no me equivoqué contigo. Ansío volver a verte.
    ──── Aún resuena en mi mente aquella batalla. Nunca había enfrentado a alguien como él, ni sentido el impacto de un poder tan peculiar, y envolvente. Fue el primero en mucho tiempo en herirme de esa forma. ¿Qué otras sorpresas escondes? Debo admitir, que no me equivoqué contigo. Ansío volver a verte.
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  • Mi intensión nunca fue ser enemigo de los dragones. Ser odiado , ser repudiado por los antiguos dragones quienes viven en reinos ocultos a los humanos. No, solo quería conocer más de mi origen pero, aveces las batallas han llevado que quite la vida a los que son como yo.
    Mi intensión nunca fue ser enemigo de los dragones. Ser odiado , ser repudiado por los antiguos dragones quienes viven en reinos ocultos a los humanos. No, solo quería conocer más de mi origen pero, aveces las batallas han llevado que quite la vida a los que son como yo.
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  • Anthony Bridgerton

    ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻¡Justo al Vizconde que estado buscando!
    [ThxVizconde] ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻¡Justo al Vizconde que estado buscando!
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  • Es tan adorable mi Lenn, y se siente muy feliz conmigo eso me agrada mucho y lo mejor es que se lleva bien con Noctis
    Es tan adorable mi Lenn, y se siente muy feliz conmigo eso me agrada mucho y lo mejor es que se lleva bien con Noctis
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  • Sangre de la traición
    Categoría Original
    La piedra estaba fría. Más que eso. Era la clase de frío que se metía bajo la piel, que no se sacudía ni con llamas. Lyra tenía las rodillas pegada al suelo húmedo del calabozo, el cabello desordenado pegado a su rostro, y un hilo de sangre secándosele en el labio.

    Sus muñecas estaban sujetas por cadenas brillantes, pero no solo eso, sino que estaban reforzadas con símbolos grabados que no eran solo decorativos... eran sellos del Clan, usados para reprimir la energía de sangre, para quebrar la voluntad poco a poco. Era irónico. Siempre le dijeron que el poder del clan debía protegerse. Que el linaje era sagrado. Pero su tío lo había tergiversado todo.
    Él no quería proteger el legado… quería ser el único portador de él.

    Y para eso, ella debía morir.

    Lo peor no era el encierro. Ni siquiera el dolor. Era su rostro, el de quien creyó su amigo, aún grabado en su mente cuando la traición se selló con una daga en su costado. Una sonrisa forzada. Una excusa vacía.

    "Perdóname, Lyra… No tuve opción".

    —Mentiroso… —susurró ella, apenas audible, escupiendo al suelo.

    En lo alto, desde una celosía de piedra, se filtraba la luz de la luna llena. Las horas pasaban lentas, insoportables. Sabía lo que venía. El ritual no era rápido. No se conformarían con matarla. Tenían que hacerla parte del mito, convertir su sangre en el catalizador del ascenso de su tío al dominio total del clan. El "Último Vínculo", lo llamaban. Ella era ese vínculo.

    Pasos.
    Uno. Luego dos.
    Luego silencio.

    Algo o alguien se había detenido justo detrás de la reja de su celda. No se oía respiración. No se oía llave.

    —¿Vienes a mirar lo que queda de mí? —dijo Lyra, levantando la cabeza con esfuerzo. Sus ojos, aún brillantes, aún desafiantes, se encontraron con la oscuridad más allá de los barrotes.

    Silencio.

    Entonces, apenas un murmullo. Podía haber sido el viento.

    O una voz conocida.

    —No todo está decidido aún… - La voz de aquel era pausada y con matices oscuros. Ella no se movió. Solo entrecerró los ojos. Su cuerpo estaba roto, pero no su espíritu.

    —Si vienes a redimirme, llegas tarde. Si vienes a matarme, hazlo. Estoy cansada de ceremonias- Susurró, lo mejor era que todo acabe de una vez.

    El visitante, si es que era real, seguía allí. Quieto. Casi expectante. Como si esperara una señal. Una oportunidad. Una chispa.

    Y Lyra, encadenada, sangrante, pero no rendida, sonrió apenas.

    —¿O vienes… a liberar de ese maldito enfermo? -

    // Rol libre. Pueden continuarlo por aquí o en privado. No tengo problema.
    La piedra estaba fría. Más que eso. Era la clase de frío que se metía bajo la piel, que no se sacudía ni con llamas. Lyra tenía las rodillas pegada al suelo húmedo del calabozo, el cabello desordenado pegado a su rostro, y un hilo de sangre secándosele en el labio. Sus muñecas estaban sujetas por cadenas brillantes, pero no solo eso, sino que estaban reforzadas con símbolos grabados que no eran solo decorativos... eran sellos del Clan, usados para reprimir la energía de sangre, para quebrar la voluntad poco a poco. Era irónico. Siempre le dijeron que el poder del clan debía protegerse. Que el linaje era sagrado. Pero su tío lo había tergiversado todo. Él no quería proteger el legado… quería ser el único portador de él. Y para eso, ella debía morir. Lo peor no era el encierro. Ni siquiera el dolor. Era su rostro, el de quien creyó su amigo, aún grabado en su mente cuando la traición se selló con una daga en su costado. Una sonrisa forzada. Una excusa vacía. "Perdóname, Lyra… No tuve opción". —Mentiroso… —susurró ella, apenas audible, escupiendo al suelo. En lo alto, desde una celosía de piedra, se filtraba la luz de la luna llena. Las horas pasaban lentas, insoportables. Sabía lo que venía. El ritual no era rápido. No se conformarían con matarla. Tenían que hacerla parte del mito, convertir su sangre en el catalizador del ascenso de su tío al dominio total del clan. El "Último Vínculo", lo llamaban. Ella era ese vínculo. Pasos. Uno. Luego dos. Luego silencio. Algo o alguien se había detenido justo detrás de la reja de su celda. No se oía respiración. No se oía llave. —¿Vienes a mirar lo que queda de mí? —dijo Lyra, levantando la cabeza con esfuerzo. Sus ojos, aún brillantes, aún desafiantes, se encontraron con la oscuridad más allá de los barrotes. Silencio. Entonces, apenas un murmullo. Podía haber sido el viento. O una voz conocida. —No todo está decidido aún… - La voz de aquel era pausada y con matices oscuros. Ella no se movió. Solo entrecerró los ojos. Su cuerpo estaba roto, pero no su espíritu. —Si vienes a redimirme, llegas tarde. Si vienes a matarme, hazlo. Estoy cansada de ceremonias- Susurró, lo mejor era que todo acabe de una vez. El visitante, si es que era real, seguía allí. Quieto. Casi expectante. Como si esperara una señal. Una oportunidad. Una chispa. Y Lyra, encadenada, sangrante, pero no rendida, sonrió apenas. —¿O vienes… a liberar de ese maldito enfermo? - // Rol libre. Pueden continuarlo por aquí o en privado. No tengo problema.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    5
    Estado
    Disponible
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  • Posy Gunningworth

    ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻¿Te apetece acompañarnos a Newton y a mí, a dar un paseó?.
    [Cx_Gunningorwth] ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻¿Te apetece acompañarnos a Newton y a mí, a dar un paseó?.
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  • Violet Bridgerton

    Estoy justo detrás del sillón donde se encuentra mi madre sentada, me agacho para besar su mejilla.
    [L_Bridgerton] Estoy justo detrás del sillón donde se encuentra mi madre sentada, me agacho para besar su mejilla.
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