• -El parto había dejado una huella inevitable en mi fisonomía, una metamorfosis física que no me tomó por sorpresa; era la respuesta instintiva de mi organismo para contener y estabilizar la magnitud de mi poder infernal. Tras un tiempo de reposo, logré incorporarme, sintiendo cómo la fuerza regresaba a mis miembros. Sabía que para proyectar la autoridad necesaria y mantener una postura impecable, un corsé bien ajustado sería mi mejor aliado en ese momento. Con la certeza de que mis esposos velaban con total devoción por el bienestar de nuestros pequeños, me permití un respiro de mis deberes maternales. Con paso firme y la mente más despejada, encaminé mis pasos hacia el Hotel Hazbin, impulsada por la curiosidad de presenciar, de primera mano, cómo la princesa Morningstar lidiaba con sus propias responsabilidades.-
    -El parto había dejado una huella inevitable en mi fisonomía, una metamorfosis física que no me tomó por sorpresa; era la respuesta instintiva de mi organismo para contener y estabilizar la magnitud de mi poder infernal. Tras un tiempo de reposo, logré incorporarme, sintiendo cómo la fuerza regresaba a mis miembros. Sabía que para proyectar la autoridad necesaria y mantener una postura impecable, un corsé bien ajustado sería mi mejor aliado en ese momento. Con la certeza de que mis esposos velaban con total devoción por el bienestar de nuestros pequeños, me permití un respiro de mis deberes maternales. Con paso firme y la mente más despejada, encaminé mis pasos hacia el Hotel Hazbin, impulsada por la curiosidad de presenciar, de primera mano, cómo la princesa Morningstar lidiaba con sus propias responsabilidades.-
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  • Te quiero y amo, Ningguang
    Te quiero y amo, Ningguang 🤎
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  • —El equilibrio cósmico es como mi cuenta bancaria, siempre hay más salidas que entradas (?)
    —El equilibrio cósmico es como mi cuenta bancaria, siempre hay más salidas que entradas (?)
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  • --Entiendo. En síntesis, fuiste víctima de una injusticia tal que tu voz en vida fue silenciada por la persona en la que mas confiabas… lamento mucho el acto tan repugnante perpetuado por tu padre, lo digo de corazón. En todo caso, tu presencia atada a mi sombra es temporal, puedes regresar al descanso eterno que mereces.

    Yo me encargo de lo demás.--

    La nigromancia era la mejor habilidad para alguien cuya labor se enfoca mas en lo policiaco. Un forense encargado de crímenes especialmente violentos… que en vida quizás no podrían tener justicia. Lo mas complicado era justificar legalmente las acusaciones venidas de la boca de un muerto.

    Pero….
    --Entiendo. En síntesis, fuiste víctima de una injusticia tal que tu voz en vida fue silenciada por la persona en la que mas confiabas… lamento mucho el acto tan repugnante perpetuado por tu padre, lo digo de corazón. En todo caso, tu presencia atada a mi sombra es temporal, puedes regresar al descanso eterno que mereces. Yo me encargo de lo demás.-- La nigromancia era la mejor habilidad para alguien cuya labor se enfoca mas en lo policiaco. Un forense encargado de crímenes especialmente violentos… que en vida quizás no podrían tener justicia. Lo mas complicado era justificar legalmente las acusaciones venidas de la boca de un muerto. Pero….
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  • Mierda de miércoles, mejor me como mis ganas.
    Mierda de miércoles, mejor me como mis ganas.
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  • Las aveces las flores se estan marchistarse pero de apoco esta perdiendo su color .
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  • Haber dejame ver qué tan grandes son
    Haber dejame ver qué tan grandes son
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  • ──── 𝙃𝙚𝙖𝙫𝙮 𝙞𝙨 𝙩𝙝𝙚 𝙘𝙧𝙤𝙬𝙣
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  • —¡Estoy harto…! No hemos encontrado más que felicidad y vida por aquí, ¡Estoy hambriento…!—

    Dijo el gran lobo, con ferocidad y molestia en sus palabras.

    —La paciencia fue, es y será virtud en nuestro propósito. Ahora bien recompensado con aquel desafortunado frente a nosotros, querido lobo.—

    Respondió la oveja con una voz suave, pero extrañamente aterradora. La muerte te veía cara a cara.

    —¡Hahaha…! ¡Espero que este tenga piernas fuertes…!—

    El lobo rió, esperando a saber con ansias si huirías de sus fauses o aceptarías tu destino.
    —¡Estoy harto…! No hemos encontrado más que felicidad y vida por aquí, ¡Estoy hambriento…!— Dijo el gran lobo, con ferocidad y molestia en sus palabras. —La paciencia fue, es y será virtud en nuestro propósito. Ahora bien recompensado con aquel desafortunado frente a nosotros, querido lobo.— Respondió la oveja con una voz suave, pero extrañamente aterradora. La muerte te veía cara a cara. —¡Hahaha…! ¡Espero que este tenga piernas fuertes…!— El lobo rió, esperando a saber con ansias si huirías de sus fauses o aceptarías tu destino.
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  • ❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos?

    Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth.

    Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez.

    Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse.

    -¿Has sido tu? -preguntó Rick.

    Carol asintió imperceptiblemente.

    -Y Kate…

    Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada.

    -¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho.

    Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar.

    -Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu…

    Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo.

    -Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞


    ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Kate Blake
    ❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos? Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth. Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez. Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse. -¿Has sido tu? -preguntó Rick. Carol asintió imperceptiblemente. -Y Kate… Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada. -¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho. Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar. -Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu… Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo. -Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞ ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [KateBlake] ⸻
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