• Usar ropa que no sea el uniforme ew incómodo, extraño, pero... uno debe hacerlo.
    Pasar desapercibido.
    Usar ropa que no sea el uniforme ew incómodo, extraño, pero... uno debe hacerlo. Pasar desapercibido.
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • ⛧Lo que más me asusta es lo que más deseo probar, siempre termino queriendo aquello que me acelera el pulso y debería evitar ⛧
    ⛧Lo que más me asusta es lo que más deseo probar, siempre termino queriendo aquello que me acelera el pulso y debería evitar ⛧
    Me gusta
    Me encocora
    7
    7 turnos 0 maullidos
  • —¡Saludos mis, pecadores de toda calaña! Me complace anunciar que las inscripciones para mi exclusivo curso de 'Cómo ser un "Overlord de Élite" están oficialmente abiertas.—

    Sonido de aplausos grabados.

    —Si al graduarse terminan con un patético saco de despojo suplicando a su lado,pidiendo migajas como aquí mi socio VOX jxjxjxjx ¡entonces sabrán que mis lecciones fueron un éxito rotundo! ¡EN HORA BUENA Felicidades, ya son Overlords con pedigrí! ¡Jajajajaja! ¡Qué imagen tan pintoresca así que suscribanse!.—
    —¡Saludos mis, pecadores de toda calaña! Me complace anunciar que las inscripciones para mi exclusivo curso de 'Cómo ser un "Overlord de Élite" están oficialmente abiertas.— Sonido de aplausos grabados. —Si al graduarse terminan con un patético saco de despojo suplicando a su lado,pidiendo migajas como aquí mi socio VOX jxjxjxjx ¡entonces sabrán que mis lecciones fueron un éxito rotundo! ¡EN HORA BUENA Felicidades, ya son Overlords con pedigrí! ¡Jajajajaja! ¡Qué imagen tan pintoresca así que suscribanse!.—
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    Me endiabla
    9
    4 turnos 0 maullidos
  • ¿Por que siempre atraigo a los red flags?
    ¿Por que nunca puede ser una sirenita o un príncipe?
    ¿Será que es mi destino una o un peligroso?
    ¿Por que siempre atraigo a los red flags? ¿Por que nunca puede ser una sirenita o un príncipe? ¿Será que es mi destino una o un peligroso?
    Me gusta
    Me enjaja
    Me encocora
    6
    12 turnos 0 maullidos
  • Y si te dejo algunas marcas ¿Te las dejarías?
    Y si te dejo algunas marcas ¿Te las dejarías?
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    8
    6 turnos 0 maullidos
  • Buenas tardes! Hao!
    Buenas mi queridos, pueblo su emperdor esta aqui
    Buenas tardes! Hao! Buenas mi queridos, pueblo su emperdor esta aqui
    Me gusta
    1
    1 turno 0 maullidos
  • Tienes un minuto libre .... para salir conmigo?
    Tienes un minuto libre .... para salir conmigo?
    Me gusta
    Me encocora
    4
    1 turno 0 maullidos
  • *Solté una carcajada limpia, de esas que te sacan las lágrimas, mientras escuchaba las ocurrencias de mis hermanos. Entre risas y el humo de un cigarrillo, me acordé de lo importante.*

    —Por cierto, hermano... ¿has escuchado algún rumor interesante sobre la Inocencia últimamente?—

    *Mi hermano pequeño ladeó la cabeza con ese gesto pensativo que pone siempre, antes de soltar toda la sopa con la información que había logrado recolectar. Me quedé escuchando con una sonrisa de medio lado, asintiendo.*

    —Ya veo, ya veo... Pero qué buen chico eres. ¿Sabes qué? Te has ganado mi cena de hoy. Pero ojo aquí —

    *bajé un poco la voz, acercándome a ellos con complicidad*

    —que el Conde no se entere de que me pasé por el orfanato, ¿estamos?—

    *Les guiñé un ojo, sellando el pacto*

    —Que quede como nuestro pequeño secreto. Si me ayudan a distraerlo, les prometo que se llevarán todo el mérito... claro, siempre y cuando ese dichoso portador de la Inocencia esté realmente donde dicen.—
    *Solté una carcajada limpia, de esas que te sacan las lágrimas, mientras escuchaba las ocurrencias de mis hermanos. Entre risas y el humo de un cigarrillo, me acordé de lo importante.* —Por cierto, hermano... ¿has escuchado algún rumor interesante sobre la Inocencia últimamente?— *Mi hermano pequeño ladeó la cabeza con ese gesto pensativo que pone siempre, antes de soltar toda la sopa con la información que había logrado recolectar. Me quedé escuchando con una sonrisa de medio lado, asintiendo.* —Ya veo, ya veo... Pero qué buen chico eres. ¿Sabes qué? Te has ganado mi cena de hoy. Pero ojo aquí — *bajé un poco la voz, acercándome a ellos con complicidad* —que el Conde no se entere de que me pasé por el orfanato, ¿estamos?— *Les guiñé un ojo, sellando el pacto* —Que quede como nuestro pequeño secreto. Si me ayudan a distraerlo, les prometo que se llevarán todo el mérito... claro, siempre y cuando ese dichoso portador de la Inocencia esté realmente donde dicen.—
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Parte 1...

    Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español.

    Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo.

    — Sabía que estaría aquí.
    -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra. 
    —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde.
    -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí.
    —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...
     — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta.

    -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -  

    —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
    Parte 1... Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español. Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo. — Sabía que estaría aquí. -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra.  —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde. -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí. —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...  — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta. -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -   —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • En pocas semanas, llega la primavera. Ya se nota en el ambiente. Mi jardín ya está listo para llenarse de bellas flores. Con el buen tiempo, disfrutaremos mas del aire libre en familia.
    En pocas semanas, llega la primavera. Ya se nota en el ambiente. Mi jardín ya está listo para llenarse de bellas flores. Con el buen tiempo, disfrutaremos mas del aire libre en familia. :STK-9:
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados