• A smile always brightens someone else's day ♥ never stop smiling ♥
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  • No puedo dormir otra vez..
    A pesar que estoy cansado
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  • Te sigo esperando Hugo, por favor aparece que deseo perderme en tus ojos heterocromaticos.
    #SeductiveSunday
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  • *Kendo esta frente a ti, por alguna razon el culto lo envio a buscarte, se te queda viendo un rato antes de hablar.*

    —Bien hagamos esto rapido, mi descanso es en 10 minutos.—

    *Empieza a vendar sus manos lo cual solo puede significar una cosa: Kendo se esta preparando para "partirte tu madre".*
    *Kendo esta frente a ti, por alguna razon el culto lo envio a buscarte, se te queda viendo un rato antes de hablar.* —Bien hagamos esto rapido, mi descanso es en 10 minutos.— *Empieza a vendar sus manos lo cual solo puede significar una cosa: Kendo se esta preparando para "partirte tu madre".*
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  • #Seductivesunday para ustedes hijos míos —
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  • Cuando Kazuo entró a su dormitorio encontró algo. Observó aquel obsequio; leyó la nota de [Fire.bl00m] mientras sus nueve colas se movían de un lado a otro, en un claro indicio de felicidad.

    Caminó hasta su ventana para atar con su hilo rojo el amuleto en la ventana. Sonrió, sintiendo una extraña calidez en su pecho. Intuía que hoy sería un buen día.
    Cuando Kazuo entró a su dormitorio encontró algo. Observó aquel obsequio; leyó la nota de [Fire.bl00m] mientras sus nueve colas se movían de un lado a otro, en un claro indicio de felicidad. Caminó hasta su ventana para atar con su hilo rojo el amuleto en la ventana. Sonrió, sintiendo una extraña calidez en su pecho. Intuía que hoy sería un buen día.
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  • Su expresión era seria. Fría. Había vendajes en su cuerpo que delataban su dura experiencia de vida.
    Su mirada resultaba afilada. Tus tacones resonaban con cada paso que daba en la torre de los los Vees. Un ambiente tan familiar para ella como nostálgico.

    Se paseó por las instalaciones, entre los atareados trabajadores que sólo eran desgraciadas almas bajo al mando de los dueños de aquel edificio. Ignoraba su presencia, pero tampoco podía evitar que en su mente volvieran los recuerdos de la vida que alguna vez tuvo.
    De la compañía que siempre estuvo a su lado, de lo que alguna vez consideró su familia... De forma inevitable, una de sus manos fue hasta la pelusa que adoraba su sacó y la acarició cerrando los ojos un momento. Suspiró y luego apartó la mano, volviendo a su porte erguido y la cabeza en alto como si nada hubiese pasando. Botando los recuerdos pasados de su mente.

    Su andar se retomó. De nuevo el ruido del taconeo. Emanaba determinación pura, algo buscaba. Con la misma decisión caminó hasta llegar a las amplias puertas de una oficina que no demoró en abrir abruptamente con sus dos manos.

    — ¿V? — Preguntó, casi con cautela. Casi con preocupación... Casi con angustia.
    Sin embargo, aunque con su mirada recorrió el lugar, no encontró rastros de quién buscaba.

    Caminó al interior de la instalación. No demoró en encontrar un amplio agujero en una de las paredes que daba directamente hacia la nada misma, fuera del edificio.
    Con esa abertura, que no debía estar ahí, podía ver toda ciudad pentagrama. Pero no por eso se acercó hasta la abertura. No. Se agachó y una de sus manos la pasó sobre la superficie rota del suelo.

    — Mierda. — Exclamó frunciendo el ceño mientras se incorporaba sacando su móvil. Su dedo se deslizó por la pantalla de su celular y pequeñas ventanas emergentes flotaron frente a ella que había hecho aparecer desde su celular.
    Páginas escritas en un idioma que solo ella comprendía. Un código. — Sabía que hacía bien en tener una copia en el móvil — casi se autofelicitó mientras repasaba lo que se encontraba escrito en las páginas. — ¿Ahora cómo mierda voy a encontrar a ese príncipe de pantalla plana? —
    Su expresión era seria. Fría. Había vendajes en su cuerpo que delataban su dura experiencia de vida. Su mirada resultaba afilada. Tus tacones resonaban con cada paso que daba en la torre de los los Vees. Un ambiente tan familiar para ella como nostálgico. Se paseó por las instalaciones, entre los atareados trabajadores que sólo eran desgraciadas almas bajo al mando de los dueños de aquel edificio. Ignoraba su presencia, pero tampoco podía evitar que en su mente volvieran los recuerdos de la vida que alguna vez tuvo. De la compañía que siempre estuvo a su lado, de lo que alguna vez consideró su familia... De forma inevitable, una de sus manos fue hasta la pelusa que adoraba su sacó y la acarició cerrando los ojos un momento. Suspiró y luego apartó la mano, volviendo a su porte erguido y la cabeza en alto como si nada hubiese pasando. Botando los recuerdos pasados de su mente. Su andar se retomó. De nuevo el ruido del taconeo. Emanaba determinación pura, algo buscaba. Con la misma decisión caminó hasta llegar a las amplias puertas de una oficina que no demoró en abrir abruptamente con sus dos manos. — ¿V? — Preguntó, casi con cautela. Casi con preocupación... Casi con angustia. Sin embargo, aunque con su mirada recorrió el lugar, no encontró rastros de quién buscaba. Caminó al interior de la instalación. No demoró en encontrar un amplio agujero en una de las paredes que daba directamente hacia la nada misma, fuera del edificio. Con esa abertura, que no debía estar ahí, podía ver toda ciudad pentagrama. Pero no por eso se acercó hasta la abertura. No. Se agachó y una de sus manos la pasó sobre la superficie rota del suelo. — Mierda. — Exclamó frunciendo el ceño mientras se incorporaba sacando su móvil. Su dedo se deslizó por la pantalla de su celular y pequeñas ventanas emergentes flotaron frente a ella que había hecho aparecer desde su celular. Páginas escritas en un idioma que solo ella comprendía. Un código. — Sabía que hacía bien en tener una copia en el móvil — casi se autofelicitó mientras repasaba lo que se encontraba escrito en las páginas. — ¿Ahora cómo mierda voy a encontrar a ese príncipe de pantalla plana? —
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  • :ₓ˚. ୭ ˚○◦˚.˚◦○˚ ୧ .˚ₓ:ₓ˚. ୭ ˚○◦˚.˚◦○˚ ୧ .˚ₓ⋆

    ִֶָ ࣪ . ִֶָ ˑ ִ ֗ ۫ ִֶָˑ ִ ۫ ִֶָ⋆ 𝆺𝅥 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 ⋆ ִֶָ ࣪ . ִֶָ ˑ ִ ֗ ۫ ִֶָˑ ִ ۫ ִֶָ⋆
    ~ ㅤ ★ㅤㅤ. 𓏸 ۪ 𝟎𝟎. ᥫ᭡
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    🫧
    ⌕˖ ࣪✦ ꒰ ! « 🪷 ࣪˖ 𝙋𝙊𝙎𝙏

    𖤐⭒๋ Esᴛᴀʀɪ́ᴀ ʙᴀsᴛᴀɴᴛᴇ ᴀʟᴇɢʀᴇ ᴄᴏɴ ᴜɴᴀ ᴄᴀɴᴀsᴛᴀ ʟʟᴇɴᴀ ᴅᴇ ғʀᴇsɪᴛᴀs ʙᴀsᴛᴀɴᴛᴇ ᴅᴜʟᴄᴇs ʏᴀ ϙᴜᴇ ᴇʀᴀɴ sᴜ ғʀᴜᴛᴀ ғᴀᴠᴏʀɪᴛᴀ, ғᴜᴇ ᴀ ᴇɴᴄᴏɴᴛʀᴀʀsᴇ ᴄᴏɴ ᴛᴏᴅᴏ sᴜ ᴇϙᴜɪᴘᴏ ᴘᴀʀᴀ ᴅᴀʀʟᴇ ᴀ ᴘʀᴏʙᴀʀ sᴜs ғʀᴇsᴀs

    ᴇsᴛᴀ ᴍᴜʏ ᴀʟᴇɢʀᴇ ʟᴇs ᴄᴏɴᴛᴏ́ ϙᴜᴇ ɪʙᴀ ʜᴀᴄᴇʀ ᴏʀɪɢɪɴᴀʟᴍᴇɴᴛᴇ ᴄᴏɴ ʟᴀs ғʀᴇsᴀs ᴘᴇʀᴏ ɴᴏ sᴇ ᴘᴜᴅᴏ ᴀsɪ́ ϙᴜᴇ ʟᴇs ᴏғʀᴇᴄɪᴏ́ ᴀ ʟᴏs ᴛʀᴇs ᴀɢᴀʀʀᴀʀ ᴜɴᴀ ʏ ᴘʀᴏʙᴀʀʟᴀ

    ᴇɴ ᴇsᴏ ᴄᴜᴀɴᴅᴏ ʟᴇ ᴏғʀᴇᴄɪᴏ́ ᴀ sᴜ Sᴇɴsᴇɪ ᴍɪᴇɴᴛʀᴀs ᴇʟʟᴀ ᴍɪsᴍᴀ ᴄᴏᴍɪ́ᴀ ᴜɴᴀ sᴇ ʟᴇ ғᴜᴇ ᴀʀʀᴇʙᴀᴛᴀᴅᴀ sᴜ ғʀᴇsɪᴛᴀ ᴅɪʀᴇᴄᴛᴀᴍᴇɴᴛᴇ ᴅᴇ ʟᴏs ʟᴀʙɪᴏs ϙᴜᴇᴅᴀɴᴅᴏ ᴇɴ sʜᴏᴄᴋ ʏ ɴᴏ sᴏ́ʟᴏ ᴇʟʟᴀ....

    sᴜs ᴅᴏs ᴄᴏᴍᴘᴀɴ̃ᴇʀᴏs ᴠɪᴇʀᴏɴ ᴇsᴀ ᴀᴄᴄɪᴏ́ɴ ᴘᴏʀ ᴘᴀʀᴛᴇ ᴅᴇ sᴜ Sᴇɴsᴇɪ ʜᴀᴄɪᴀ ᴇʟʟᴀ ʀᴇᴀᴄᴄɪᴏɴᴀʀᴏɴ ʙᴀsᴛᴀɴᴛᴇ ᴍᴀʟ ᴘᴇʟᴇᴀ́ɴᴅᴏsᴇ ᴛᴏᴅᴏ ᴇʟ ᴇϙᴜɪᴘᴏ ᴘᴏʀ ʟᴏ sᴜᴄᴇᴅɪᴅᴏ ᴘᴀʀᴀ ʟᴜᴇɢᴏ sᴜs ᴀᴍɪɢᴏs ʀᴇᴄɪʙɪʀ ɴᴀ ɴᴏᴛɪᴄɪᴀs ʙᴀsᴛᴀɴᴛᴇ sᴏʀᴘʀᴇɴᴅᴇɴᴛᴇ.

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  • Tan lindo que es Flippy que me ha regalado una rosa y terminamos dándonos un abrazo.
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  • ──── 𝘔𝘦 𝘳𝘰𝘣𝘦 𝘴𝘶 𝘤𝘰𝘳𝘢𝘻ó𝘯 𝘴𝘦𝘨ú𝘯 𝘥𝘪𝘤𝘦 ¡𝘔𝘦 𝘢𝘤𝘶𝘴ó 𝘧𝘢𝘭𝘴𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝘢𝘭𝘨𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘶𝘯𝘤𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘵í! 𝘈𝘴í 𝘲𝘶𝘦, 𝘱𝘰𝘳 𝘮𝘦𝘯𝘵𝘪𝘳𝘰𝘴𝘢/𝘰 𝘭𝘦 𝘳𝘰𝘣𝘦 𝘴𝘶 𝘤𝘰𝘳𝘢𝘻ó𝘯 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘵𝘢𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘤í𝘢. ──── 𝐷𝑒 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑙𝑖𝑡𝑒𝑟𝑎𝑙. [?]
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