La habitación se sentía más silenciosa de lo normal, como si todo esperara su regreso. Eve se recostó sobre la cama, abrazando una de sus almohadas y cerrando los ojos por un instante, como intentando sentir su calor aunque él no estuviera allí.
── Te extraño... —susurró contra la almohada, como si pudiera atravesarla y llegar a él—. Todo se siente incompleto sin ti.
Sus dedos jugaron con la tela, recordando cómo se entrelazaban con los suyos, y un suspiro escapó de sus labios, lleno de esperanza y anhelo.
── Vuelve pronto, mi soldado. Mi lugar favorito siempre está a tu lado.
La habitación se sentía más silenciosa de lo normal, como si todo esperara su regreso. Eve se recostó sobre la cama, abrazando una de sus almohadas y cerrando los ojos por un instante, como intentando sentir su calor aunque él no estuviera allí.
── Te extraño... —susurró contra la almohada, como si pudiera atravesarla y llegar a él—. Todo se siente incompleto sin ti.
Sus dedos jugaron con la tela, recordando cómo se entrelazaban con los suyos, y un suspiro escapó de sus labios, lleno de esperanza y anhelo.
── Vuelve pronto, mi soldado. Mi lugar favorito siempre está a tu lado.