• Vittoria Altobelli : ❝Me encantaría poder secuestrarte todo el día en la cama… -musitó acariciando su nariz con la propia-❞



    𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑉𝑖𝑡𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 𝐴𝑙𝑡𝑜𝑏𝑒𝑙𝑙𝑖
    [ther3belvampire] : ❝Me encantaría poder secuestrarte todo el día en la cama… -musitó acariciando su nariz con la propia-❞ 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑒 𝑉𝑖𝑡𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 𝐴𝑙𝑡𝑜𝑏𝑒𝑙𝑙𝑖
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Run, I love it when you hide ♡
    Run, I love it when you hide ♡
    Me encocora
    Me gusta
    9
    1 turno 0 maullidos
  • -Estaba emitiendo mi programa de radio cuando Adán y Lucifer aparecieron de improviso, así que inventé una nueva dinámica sorpresiva.-

    Damas y caballeros, no van a creer quiénes están aquí hoy, ya que tenemos la presencia del renombrado rey, ¡𝕷𝖚𝖈𝖎𝖋𝖊𝖗 𝖒𝖔𝖗𝖓𝖎𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 !!, y ADAN , el Padre de la humanidad, un ángel del cielo en este programa. ¿Qué irónico, no lo piensan?

    Señores, dado que están presentes, quisiera que me ayuden a interpretar una canción muy solicitada en este reino infernal. Si no es mucha incomodidad, por favor, háganos disfrutar con sus voces, jxjxjxjx.

    -Mis sombras emergieron de mi ser, comenzando a tocar los instrumentos musicales, y gracias a mi poder, los tres lucimos muy elegantes, cada uno con un micrófono. Comencé a mover mi mi cuerpo balanceandolo con seducción, permitiendo a alguno de que comenzaría primero a cantar. A la par los tres imitaron mis movimientos -


    https://youtu.be/J9MhjR0LvCA?si=2ubuj9-1YB07qbaR
    -Estaba emitiendo mi programa de radio cuando Adán y Lucifer aparecieron de improviso, así que inventé una nueva dinámica sorpresiva.- 🎙️Damas y caballeros, no van a creer quiénes están aquí hoy, ya que tenemos la presencia del renombrado rey, ¡[Luzbel666] !!, y [eclipse_red_crow_913] , el Padre de la humanidad, un ángel del cielo en este programa. ¿Qué irónico, no lo piensan?🎙️ 🎙️Señores, dado que están presentes, quisiera que me ayuden a interpretar una canción muy solicitada en este reino infernal. Si no es mucha incomodidad, por favor, háganos disfrutar con sus voces, jxjxjxjx.🎙️ -Mis sombras emergieron de mi ser, comenzando a tocar los instrumentos musicales, y gracias a mi poder, los tres lucimos muy elegantes, cada uno con un micrófono. Comencé a mover mi mi cuerpo balanceandolo con seducción, permitiendo a alguno de que comenzaría primero a cantar. A la par los tres imitaron mis movimientos - https://youtu.be/J9MhjR0LvCA?si=2ubuj9-1YB07qbaR
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    Me endiabla
    8
    21 turnos 0 maullidos
  • Se que una parte de mi , tiene la culpa y se que no regesara aquella valkyrie.
    Se que una parte de mi , tiene la culpa y se que no regesara aquella valkyrie.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • El sonido del viento es lo que me dá calma estos días de mucho trabajo...
    El sonido del viento es lo que me dá calma estos días de mucho trabajo...
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Lo mas , poblabe es encontrar algo digno de mi .
    Lo mas , poblabe es encontrar algo digno de mi .
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — ¡Quiero uno! ¿Me lo compras?
    — ¡Quiero uno! ¿Me lo compras?
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    9
    14 turnos 0 maullidos
  • "Instinto Primario”

    La noche respiraba.
    El bosque entero parecía contener el aire mientras la luna ascendía sobre las copas de los árboles, blanca, inmensa, testigo de mi renacer.

    Podía sentirlo… el pulso bajo mi piel, la vibración en los huesos, el fuego líquido corriendo por mis venas.
    Darkus había desatado algo que llevaba dormido demasiado tiempo.
    No me había maldecido… me había devuelto lo que me arrebataron.

    El cambio comenzaba en mis ojos.
    Una ardiente presión detrás del iris, un temblor.
    El mundo se volvió más nítido, el aire más denso, los sonidos más crueles.
    Podía escuchar la respiración de los árboles, el murmullo de las criaturas escondidas.
    Y mi propio corazón… golpeando como un tambor de guerra.

    Mis manos se curvaron, los dedos temblando al sentir cómo las uñas se alargaban, afiladas, naturales.
    No dolía.
    Era liberador.
    La piel ardía, los músculos se tensaban, mi cuerpo reclamando su forma verdadera, aquella que los Carson intentaron apagar a base de miedo y sangre.

    Un aullido desgarró el silencio.
    No supe si provenía de mí o del alma misma del bosque.
    Pero en ese instante, entendí.
    No era humana.
    No era bestia.
    Era ambas.
    Y por primera vez, no tenía miedo de ello.

    La luna me bañó con su luz pálida, y mi sombra cambió.
    Orejas, colmillos, una fuerza que rugía desde lo más profundo.
    La loba despertaba, y con ella, el hambre.
    No de carne… sino de justicia.

    Darkus me observaba desde la distancia, su silueta imponente entre los árboles, sus ojos ardiendo como brasas antiguas.
    No dijo nada.
    No hacía falta.
    Sabía lo que vendría después.

    Corrí.
    El suelo bajo mis pies temblaba.
    Las ramas se abrían ante mí.
    El viento era mi cómplice.
    Cada sentido vivo, agudo, perfecto.
    El olor del miedo, del hierro, del sudor…
    Todo me guiaba hacia la presa.

    No cazaba por placer.
    Cazaba por instinto.
    Por redención.
    Por las voces silenciadas que aún gritaban dentro de mí.

    La loba y la mujer se habían fundido.
    Ya no había una sin la otra.
    Y esa unión era peligrosa.
    Letal.

    Cuando la luna alcanzó su punto más alto, me detuve.
    El bosque calló.
    Mi reflejo en un charco de agua me devolvió la mirada: un ser con ojos de dos colores, mitad sombra, mitad luz.
    Era yo.
    La verdadera.
    La que sobrevivió a los Carson.
    La que se negó a morir.

    Y ahora, bajo el manto de la noche, el nombre Luana Smith Carson dejaba de ser una marca de esclava.
    Se convertía en una advertencia.

    Darküs Volkøv
    "Instinto Primario” La noche respiraba. El bosque entero parecía contener el aire mientras la luna ascendía sobre las copas de los árboles, blanca, inmensa, testigo de mi renacer. Podía sentirlo… el pulso bajo mi piel, la vibración en los huesos, el fuego líquido corriendo por mis venas. Darkus había desatado algo que llevaba dormido demasiado tiempo. No me había maldecido… me había devuelto lo que me arrebataron. El cambio comenzaba en mis ojos. Una ardiente presión detrás del iris, un temblor. El mundo se volvió más nítido, el aire más denso, los sonidos más crueles. Podía escuchar la respiración de los árboles, el murmullo de las criaturas escondidas. Y mi propio corazón… golpeando como un tambor de guerra. Mis manos se curvaron, los dedos temblando al sentir cómo las uñas se alargaban, afiladas, naturales. No dolía. Era liberador. La piel ardía, los músculos se tensaban, mi cuerpo reclamando su forma verdadera, aquella que los Carson intentaron apagar a base de miedo y sangre. Un aullido desgarró el silencio. No supe si provenía de mí o del alma misma del bosque. Pero en ese instante, entendí. No era humana. No era bestia. Era ambas. Y por primera vez, no tenía miedo de ello. La luna me bañó con su luz pálida, y mi sombra cambió. Orejas, colmillos, una fuerza que rugía desde lo más profundo. La loba despertaba, y con ella, el hambre. No de carne… sino de justicia. Darkus me observaba desde la distancia, su silueta imponente entre los árboles, sus ojos ardiendo como brasas antiguas. No dijo nada. No hacía falta. Sabía lo que vendría después. Corrí. El suelo bajo mis pies temblaba. Las ramas se abrían ante mí. El viento era mi cómplice. Cada sentido vivo, agudo, perfecto. El olor del miedo, del hierro, del sudor… Todo me guiaba hacia la presa. No cazaba por placer. Cazaba por instinto. Por redención. Por las voces silenciadas que aún gritaban dentro de mí. La loba y la mujer se habían fundido. Ya no había una sin la otra. Y esa unión era peligrosa. Letal. Cuando la luna alcanzó su punto más alto, me detuve. El bosque calló. Mi reflejo en un charco de agua me devolvió la mirada: un ser con ojos de dos colores, mitad sombra, mitad luz. Era yo. La verdadera. La que sobrevivió a los Carson. La que se negó a morir. Y ahora, bajo el manto de la noche, el nombre Luana Smith Carson dejaba de ser una marca de esclava. Se convertía en una advertencia. [Darkus]
    Me gusta
    Me encocora
    3
    10 turnos 0 maullidos
  • Veamos que podemos hacer ....... mientras , pienso que bromas hacer.
    Veamos que podemos hacer ....... mientras , pienso que bromas hacer.
    0 turnos 0 maullidos
  • waos que linda tarde, nada mejor que fumarse un fazo,tomar un buen vino mientras hablo con un amigo
    waos que linda tarde, nada mejor que fumarse un fazo,tomar un buen vino mientras hablo con un amigo :STK-20:
    Me enjaja
    3
    5 turnos 0 maullidos
Patrocinados