• ⮑Me alegra mucho este reencuentro, ¡cuanto tiempo Elena!
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  • ⮑Ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro y sigues igual de bella que el primer día que nos conocimos.
    ⮑Ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro y sigues igual de bella que el primer día que nos conocimos.
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  • Recluida en la sala de contención del complejo subterráneo, Anomaly descansa al fin. Su cuerpo duerme, rendido tras una misión que la exprimió hasta dejarla exhausta… pero no todo en ella disfruta el placer del sueño.

    Su cuerpo y su consciencia se hundieron en la oscuridad, pero el instinto, esa segunda alma hecha de alquitrán y hambre, permanece despierto. Ella se enrosca sobre sí misma, pero el alquitrán se alza, se extiende en formas retorcidas y grotescas, vigilando con una atención antinatural.

    Cuando pasos se acercan a su “habitación”, la sustancia se retuerce con una marcada lentitud, agónica, definitiva. El cuello se arquea y esa mirada brillante se clava en el paisaje al otro lado del cristal blindado con fijeza obsesiva.

    Un gorgoteo brota del alquitrán, húmedo y bajo, más un susurro que cualquier otra cosa, aún así, lleva la intención de un gruñido, una advertencia densa y viscosa.
    Recluida en la sala de contención del complejo subterráneo, Anomaly descansa al fin. Su cuerpo duerme, rendido tras una misión que la exprimió hasta dejarla exhausta… pero no todo en ella disfruta el placer del sueño. Su cuerpo y su consciencia se hundieron en la oscuridad, pero el instinto, esa segunda alma hecha de alquitrán y hambre, permanece despierto. Ella se enrosca sobre sí misma, pero el alquitrán se alza, se extiende en formas retorcidas y grotescas, vigilando con una atención antinatural. Cuando pasos se acercan a su “habitación”, la sustancia se retuerce con una marcada lentitud, agónica, definitiva. El cuello se arquea y esa mirada brillante se clava en el paisaje al otro lado del cristal blindado con fijeza obsesiva. Un gorgoteo brota del alquitrán, húmedo y bajo, más un susurro que cualquier otra cosa, aún así, lleva la intención de un gruñido, una advertencia densa y viscosa.
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  • "Es fácil y paga bien, ¿qué tienes qué perder? Sólo tienes que ser niñero, básicamente".

    Los peores trabajos siempre empezaban con algo parecido. Si es fácil, no paga bien. Y si paga bien, definitivamente no podía ser fácil. Pero lo peor, quizás: ¿Niñero?

    Observar de cerca a una niña, era, en resumen, de lo que se trataba. Una niña que podía convertir una ciudad en un cráter si se se lo proponía... pequeño detalle que olvidaron mencionarle.
    "Es fácil y paga bien, ¿qué tienes qué perder? Sólo tienes que ser niñero, básicamente". Los peores trabajos siempre empezaban con algo parecido. Si es fácil, no paga bien. Y si paga bien, definitivamente no podía ser fácil. Pero lo peor, quizás: ¿Niñero? Observar de cerca a una niña, era, en resumen, de lo que se trataba. Una niña que podía convertir una ciudad en un cráter si se se lo proponía... pequeño detalle que olvidaron mencionarle.
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  • Tremulus Ad Nauseum
    "Ennui: Un sentimiento de apatía e insatisfacción, nacido de la carencia de un propósito, una ocupación y/o emoción". Cassius Byrne, 36 años, Freelancer. De los que cambian de bando conforme el flujo de billetes dicte. Hoy tu amigo, ¿mañana? Quién sabe. Ojalá él supiera.Ojalá supiera. Ojalá la vida...
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  • La capacidad de ser alguien que pueda ayudar a los demás .
    La capacidad de ser alguien que pueda ayudar a los demás .
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  • ──── 𝘛𝘢𝘯 𝘮𝘪𝘮𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘨𝘳𝘶ñó𝘯 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦; 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘵𝘦 𝘢𝘮𝘰, 𝘥𝘦𝘴𝘨𝘳𝘢𝘤𝘪𝘢𝘥𝘰. ──── 𝐴𝑛𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟 𝐷𝑎𝑦 𝑖𝑛 𝐻𝑜𝑚𝑒. [?]
    ──── 𝘛𝘢𝘯 𝘮𝘪𝘮𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘨𝘳𝘶ñó𝘯 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦; 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘵𝘦 𝘢𝘮𝘰, 𝘥𝘦𝘴𝘨𝘳𝘢𝘤𝘪𝘢𝘥𝘰. ──── 𝐴𝑛𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟 𝐷𝑎𝑦 𝑖𝑛 𝐻𝑜𝑚𝑒. [?]
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  • Este caballero es el más lindo~ Le concederé muchos deseos.
    Este caballero es el más lindo~ Le concederé muchos deseos. ✨
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  • Después de afrontar grandes dificultades en su vida, el dolor, la agonía, la lucha constante... Llegó la paz.
    La vida no siempre le sonrió pero aquellas últimas décadas Shinobu las pudo disfrutar de verdad. Una vida sencilla que le trató con amabilidad. Algunos podrían pensar que solitaria dada la ausencia de pareja e hijos, nada más lejos de la realidad. Su vida fue plena y grata, no necesitaba más que su empelo, sus mascotas y sus amigos, aquellos que le demostraron que el amor se presenta en más de una forma y que puede resistir las más duras de las adversidades.

    La senectud era clara para ese momento, la huesuda le reclamaba lentamente mientras su juventud parecía un recuerdo lejano, su piel se consumía quedando arrugada y suelta y su fuerza le abandonaba.
    No tardaron en seguirle la visión, oído y olfato, esos sentidos que siempre fueron tan precisos y refinados. A pesar de ello continuó con su vida de jubilado, disfrutándola como buenamente podía. Con varios ingresos y visitas al hospital, de los cuales procuraba librarse lo más pronto posible. Tampoco era buena idea que descubrieran cosas innecesarias.

    El tiempo pasaba y la edad no perdonaba, acompañada de enfermedades propias de la misma. El fin estaba cerca. Lo sabía.
    Dejó todo bien atado con sus seres queridos antes del paso que seguía.

    Llegó el día. Marchó a los bosques con las pocas fuerzas que logró mantener. El aliento pesado, le costaba respirar, pero no desistió en su esfuerzo. Después de todo iba a ser el último.
    Ya en medio de la calma, de la brisa que soplaba entre los árboles, el suave y plácido cantar de las aves y la agradable hierba bajo sus pies, se sentó bajo un árbol, apoyado en el tronco de este.

    Inhaló con fuerza por última vez mientras sus manos se dejaban caer lentamente a los lados y sentía los párpados pesados.

    El inevitable ocaso que a todos llega, el amargo pero dulce abrazo de la muerte, el final de una vida...
    Pero el principio de otra.


    //Sí, ya está la muerte de mi niño. Ahora en cuanto pueda toda la ficha va a cambiar porque se va a reencarnar. Variará en ciertas cosas pero esencialmente en carácter va a ser muy parecido.
    Después de afrontar grandes dificultades en su vida, el dolor, la agonía, la lucha constante... Llegó la paz. La vida no siempre le sonrió pero aquellas últimas décadas Shinobu las pudo disfrutar de verdad. Una vida sencilla que le trató con amabilidad. Algunos podrían pensar que solitaria dada la ausencia de pareja e hijos, nada más lejos de la realidad. Su vida fue plena y grata, no necesitaba más que su empelo, sus mascotas y sus amigos, aquellos que le demostraron que el amor se presenta en más de una forma y que puede resistir las más duras de las adversidades. La senectud era clara para ese momento, la huesuda le reclamaba lentamente mientras su juventud parecía un recuerdo lejano, su piel se consumía quedando arrugada y suelta y su fuerza le abandonaba. No tardaron en seguirle la visión, oído y olfato, esos sentidos que siempre fueron tan precisos y refinados. A pesar de ello continuó con su vida de jubilado, disfrutándola como buenamente podía. Con varios ingresos y visitas al hospital, de los cuales procuraba librarse lo más pronto posible. Tampoco era buena idea que descubrieran cosas innecesarias. El tiempo pasaba y la edad no perdonaba, acompañada de enfermedades propias de la misma. El fin estaba cerca. Lo sabía. Dejó todo bien atado con sus seres queridos antes del paso que seguía. Llegó el día. Marchó a los bosques con las pocas fuerzas que logró mantener. El aliento pesado, le costaba respirar, pero no desistió en su esfuerzo. Después de todo iba a ser el último. Ya en medio de la calma, de la brisa que soplaba entre los árboles, el suave y plácido cantar de las aves y la agradable hierba bajo sus pies, se sentó bajo un árbol, apoyado en el tronco de este. Inhaló con fuerza por última vez mientras sus manos se dejaban caer lentamente a los lados y sentía los párpados pesados. El inevitable ocaso que a todos llega, el amargo pero dulce abrazo de la muerte, el final de una vida... Pero el principio de otra. //Sí, ya está la muerte de mi niño. Ahora en cuanto pueda toda la ficha va a cambiar porque se va a reencarnar. Variará en ciertas cosas pero esencialmente en carácter va a ser muy parecido.
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  • ── NO ES LO QUE PARECE, EL VIEJO RANCIO DE [Santi12] ME OBLIGÓ!
    ── NO ES LO QUE PARECE, EL VIEJO RANCIO DE [Santi12] ME OBLIGÓ!
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