• Por los caídos en batalla, seguiré luchado para lograr la paz en Britannia, junto a los 4 jinetes del apocalisis
    Por los caídos en batalla, seguiré luchado para lograr la paz en Britannia, junto a los 4 jinetes del apocalisis
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  • La ofrenda
    Categoría Terror
    ㅤㅤㅤLos pasillos de la parroquia estaban en completo silencio. Fríos y oscuros, con sombras que esperaban por pasos de víctimas distraídas para poder hacerles desaparecer en la noche. Pero, no era cualquier tipo de víctima, Arya se movía entre esos pasillos a pies descalzos entumecidos por el frío mármol del suelo. Ella ni siquiera se inmutó ante ello.

    ㅤㅤㅤCaminaba con lentitud en la oscuridad, conocía a la perfección esos pasillos, más que a la mismísima palma de su mano. Y, con sigilo, comenzó a acercarse a una de tantas puertas que le prohibían mirar. Una que le recordaban una y otra vez que jamás debería tocar.

    ㅤㅤㅤLo sabía muy bien, hasta temía saber qué había del otro lado, pero su cuerpo se movía sin que ella pudiera detenerlo como si estuviera en un trance. Sus ojos, aunque humanos, se ajustaron a la penumbra y vislumbraron perfectamente la puerta de roble, la cual tenía candado y hasta parecía sellada desde cada grieta.

    ㅤㅤㅤ"Ábrela", escuchó en su mente, un susurro tan dulce como melodía de cuna. "Debes abrirla, Arya".

    ㅤㅤㅤAmbas manos se extendieron, esperando tocar la madera vieja que poco a poco fue perdiendo el barniz con los años. Entonces, cuando apenas hizo contacto, el candado cedió enseguida y cayó al suelo con un ruido pesado, pero seco. La pelinegra empujó con todas sus fuerzas, la puerta fue difícilde mover.

    ㅤㅤㅤㅤ"Ábrelo, Ábrelo, Ábrelo".

    ㅤㅤㅤAllí estaba, esperando con mucha paciencia, un grimorio cerrado sobre el escritorio desgastado. Hasta parecía demasiado pesado como para que la vieja madera pudiera sostenerlo por mucho mas tiempo, ya curvada hacia abajo justo en medio donde descansaba el gran libro.

    ㅤㅤㅤSus pies continuaron, el polvillo del suelo pegándose a las plantas de sus pies con cada paso, dejando marcas detrás de ella. Poco después alzó su mano derecha hacia su boca, la cual abrió de a poco y, colocando la misma entre la unión de su pulgar e índice, mordió con la fuerza necesaria para comenzar a sangrar. El dolor era sordo, casi lejano, pues lo que sintió más fue el calor. Ardor en sus venas que goteaba por la mordida.

    ㅤㅤㅤAcercó la mano al grimorio y la apoyó sobre la tapa, esperando que buena parte de su sangre manchara la superficie. De hecho, esta fue absorbida de a poco hasta que el libro se dejó abrir. Allí es que sintió algo acercarse detrás suyo. No alcanzó a leer lo que estaba escrito en las hojas, pues visiones llegaron a ella. Muerte, demasiada muerte, y sufrimiento. La figura de algo... alguien, ¿un hombre? Era como un faro, lo que causaba agonía y mares de sangre bajo sus pies. Tierras marchitas, destruidas. Escuchó millones de llantos en pena que pedían ayuda, y se hicieron tan fuertes que sintió que su cabeza iba a explotar. Llevó ambas manos a su cabeza para gritar antes de abrir los ojos de golpe.

    ㅤㅤㅤSe sentó de repente, con la respiración agitada y dolor en el pecho, ¿ansiedad? ¿Pánico? Tal vez. Hasta había terror en su mirada. Pero estaba bien... se dio cuenta que volvió a su cuarto. Una pesadilla, por suerte.

    ㅤㅤㅤSuspiró, llevando la diestra a su pecho y sintiendo su corazón latir a mil por minuto. Estuvo a punto de cerrar los ojos, mas algo la detuvo. Dolor. Bajó la vista hasta su mano y vio allí la marca de su propia mordida.

    —...No. —susurró, ahora con el cuerpo helado. ¿Entonces no fue una pesadilla?

    ㅤㅤㅤSe quitó las sábanas y se puso de pie, algo le decía que se acercara a la ventana y así lo hizo, moviendo la cortina para ver hacía afuera. Se espantó en el instante que vio la luna completamente roja, alumbrando cada rincón como si estuviera acechando desde lo alto. De repente le llegó una sensación de perdición: algo muy oscuro estaba llegando. No. No era una sola cosa, eran demasiadas.

    ㅤㅤㅤLos gritos de las demás novicias y hermanas la alejó de un salto de la ventana, escuchando el latir de su corazón junto con un pitido lejano en los oídos. ¿Qué es lo que hizo?

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ─────────
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ》𝙽𝚊𝚝𝚑 ♦ 𝚁𝚊𝚑𝚎𝚕
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ─────────

    ㅤㅤㅤLos pasillos de la parroquia estaban en completo silencio. Fríos y oscuros, con sombras que esperaban por pasos de víctimas distraídas para poder hacerles desaparecer en la noche. Pero, no era cualquier tipo de víctima, Arya se movía entre esos pasillos a pies descalzos entumecidos por el frío mármol del suelo. Ella ni siquiera se inmutó ante ello. ㅤㅤㅤCaminaba con lentitud en la oscuridad, conocía a la perfección esos pasillos, más que a la mismísima palma de su mano. Y, con sigilo, comenzó a acercarse a una de tantas puertas que le prohibían mirar. Una que le recordaban una y otra vez que jamás debería tocar. ㅤㅤㅤLo sabía muy bien, hasta temía saber qué había del otro lado, pero su cuerpo se movía sin que ella pudiera detenerlo como si estuviera en un trance. Sus ojos, aunque humanos, se ajustaron a la penumbra y vislumbraron perfectamente la puerta de roble, la cual tenía candado y hasta parecía sellada desde cada grieta. ㅤㅤㅤ"Ábrela", escuchó en su mente, un susurro tan dulce como melodía de cuna. "Debes abrirla, Arya". ㅤㅤㅤAmbas manos se extendieron, esperando tocar la madera vieja que poco a poco fue perdiendo el barniz con los años. Entonces, cuando apenas hizo contacto, el candado cedió enseguida y cayó al suelo con un ruido pesado, pero seco. La pelinegra empujó con todas sus fuerzas, la puerta fue difícilde mover. ㅤㅤㅤㅤ"Ábrelo, Ábrelo, Ábrelo". ㅤㅤㅤAllí estaba, esperando con mucha paciencia, un grimorio cerrado sobre el escritorio desgastado. Hasta parecía demasiado pesado como para que la vieja madera pudiera sostenerlo por mucho mas tiempo, ya curvada hacia abajo justo en medio donde descansaba el gran libro. ㅤㅤㅤSus pies continuaron, el polvillo del suelo pegándose a las plantas de sus pies con cada paso, dejando marcas detrás de ella. Poco después alzó su mano derecha hacia su boca, la cual abrió de a poco y, colocando la misma entre la unión de su pulgar e índice, mordió con la fuerza necesaria para comenzar a sangrar. El dolor era sordo, casi lejano, pues lo que sintió más fue el calor. Ardor en sus venas que goteaba por la mordida. ㅤㅤㅤAcercó la mano al grimorio y la apoyó sobre la tapa, esperando que buena parte de su sangre manchara la superficie. De hecho, esta fue absorbida de a poco hasta que el libro se dejó abrir. Allí es que sintió algo acercarse detrás suyo. No alcanzó a leer lo que estaba escrito en las hojas, pues visiones llegaron a ella. Muerte, demasiada muerte, y sufrimiento. La figura de algo... alguien, ¿un hombre? Era como un faro, lo que causaba agonía y mares de sangre bajo sus pies. Tierras marchitas, destruidas. Escuchó millones de llantos en pena que pedían ayuda, y se hicieron tan fuertes que sintió que su cabeza iba a explotar. Llevó ambas manos a su cabeza para gritar antes de abrir los ojos de golpe. ㅤㅤㅤSe sentó de repente, con la respiración agitada y dolor en el pecho, ¿ansiedad? ¿Pánico? Tal vez. Hasta había terror en su mirada. Pero estaba bien... se dio cuenta que volvió a su cuarto. Una pesadilla, por suerte. ㅤㅤㅤSuspiró, llevando la diestra a su pecho y sintiendo su corazón latir a mil por minuto. Estuvo a punto de cerrar los ojos, mas algo la detuvo. Dolor. Bajó la vista hasta su mano y vio allí la marca de su propia mordida. —...No. —susurró, ahora con el cuerpo helado. ¿Entonces no fue una pesadilla? ㅤㅤㅤSe quitó las sábanas y se puso de pie, algo le decía que se acercara a la ventana y así lo hizo, moviendo la cortina para ver hacía afuera. Se espantó en el instante que vio la luna completamente roja, alumbrando cada rincón como si estuviera acechando desde lo alto. De repente le llegó una sensación de perdición: algo muy oscuro estaba llegando. No. No era una sola cosa, eran demasiadas. ㅤㅤㅤLos gritos de las demás novicias y hermanas la alejó de un salto de la ventana, escuchando el latir de su corazón junto con un pitido lejano en los oídos. ¿Qué es lo que hizo? ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ───────── ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ》[nathrahel01]《 ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ───────── ㅤ ㅤ
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  • *En lo más alto de un edificio apoyado en una barandilla con los brazos cruzados y la barbilla apoyada en los brazos mirando el paisaje de edificios, suspire aburrido mientras me sacaba un moco con el dedo índice, tras sacar uno haciendo una pelotilla lo tire con el dedo corazón propulsado con ayuda del dedo pulgar, la pelotilla tendría que caer hacia abajo nada más lanzarlo, pero este fue propulsado como una bala haciendo un agujero considerablemente grande en el edifico de enfrente al igual que en los siguientes que habían detrás*

    - Oooh vaaaya, se me fue de la mano… que atrocidad acabo de cometer.

    *Diciendo aquellas palabras mientras iba formando la siguiente munición*
    *En lo más alto de un edificio apoyado en una barandilla con los brazos cruzados y la barbilla apoyada en los brazos mirando el paisaje de edificios, suspire aburrido mientras me sacaba un moco con el dedo índice, tras sacar uno haciendo una pelotilla lo tire con el dedo corazón propulsado con ayuda del dedo pulgar, la pelotilla tendría que caer hacia abajo nada más lanzarlo, pero este fue propulsado como una bala haciendo un agujero considerablemente grande en el edifico de enfrente al igual que en los siguientes que habían detrás* - Oooh vaaaya, se me fue de la mano… que atrocidad acabo de cometer. *Diciendo aquellas palabras mientras iba formando la siguiente munición*
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  • Dos tipos de reyes ..... Yo , bueno no siempre soy así y Hades ......
    Dos tipos de reyes ..... Yo , bueno no siempre soy así y Hades ......
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  • Una noche de recuerdos
    Fandom Devil May Cry
    Categoría Drama
    La noche caía pesada sobre la ciudad. La lluvia resbalaba por los ventanales del pequeño bar como si quisiera entrar, como si supiera que allí dentro se ocultaba un demonio con rostro humano.

    Dante estaba sentado en la barra, inclinado hacia delante, jugueteando con el borde del vaso entre sus dedos enguantados. No había pedido whisky… ni cerveza. Sólo agua. Algo extraño para alguien como él, pero esa noche no estaba buscando pelea, distracción ni alcohol.
    Esa noche buscaba silencio.

    El neón rojizo del letrero del local se reflejaba sobre su chaqueta carmesí, y cada destello parecía hacer más vivos los recuerdos que intentaba ahogar: la sonrisa de su madre, la sombra de su padre, la voz de su hermano… las tres cosas que más odiaba recordar.

    —Tsk… vaya forma de torturarme —murmuró apretando la mandíbula.

    El bar estaba casi vacío, apenas un par de clientes borrachos que no se atrevían a acercarse demasiado. Dante emanaba ese tipo de presencia que decía “no molestes” sin necesidad de palabras.

    El bartender lo observó con cautela.
    —¿Todo bien, chico de rojo? —preguntó limpiando un vaso.

    Dante sonrió apenas, esa sonrisa ladeada que nunca llegaba a los ojos.
    —Depende de tu definición de “bien”.

    Fuera, un trueno retumbó. Dentro, Dante hundió un poco más la mirada, dejando que el peso de sus recuerdos lo jalara.

    Algo estaba por romper la calma.
    Alguien estaba por acercarse… quizá tú, quizá un extraño, quizá un enemigo.
    La noche caía pesada sobre la ciudad. La lluvia resbalaba por los ventanales del pequeño bar como si quisiera entrar, como si supiera que allí dentro se ocultaba un demonio con rostro humano. Dante estaba sentado en la barra, inclinado hacia delante, jugueteando con el borde del vaso entre sus dedos enguantados. No había pedido whisky… ni cerveza. Sólo agua. Algo extraño para alguien como él, pero esa noche no estaba buscando pelea, distracción ni alcohol. Esa noche buscaba silencio. El neón rojizo del letrero del local se reflejaba sobre su chaqueta carmesí, y cada destello parecía hacer más vivos los recuerdos que intentaba ahogar: la sonrisa de su madre, la sombra de su padre, la voz de su hermano… las tres cosas que más odiaba recordar. —Tsk… vaya forma de torturarme —murmuró apretando la mandíbula. El bar estaba casi vacío, apenas un par de clientes borrachos que no se atrevían a acercarse demasiado. Dante emanaba ese tipo de presencia que decía “no molestes” sin necesidad de palabras. El bartender lo observó con cautela. —¿Todo bien, chico de rojo? —preguntó limpiando un vaso. Dante sonrió apenas, esa sonrisa ladeada que nunca llegaba a los ojos. —Depende de tu definición de “bien”. Fuera, un trueno retumbó. Dentro, Dante hundió un poco más la mirada, dejando que el peso de sus recuerdos lo jalara. Algo estaba por romper la calma. Alguien estaba por acercarse… quizá tú, quizá un extraño, quizá un enemigo.
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  • Abel toca buena música, se nota que tiene talento jeje
    Abel toca buena música, se nota que tiene talento jeje
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  • El trabajo, la universidad, el tema con sus padres y que su hermano se mete en líos lo han tenido fuera de casa -y lejos de su relación- por unos días. Coludido en mantener la armonía y garantizar la seguridad de sus seres queridos, hoy viene a disculparse con su novia 𝑴𝒊𝒌𝒂 大沢 por todos esos días de escasos mensajes o visitas que antes fueron constantes.

    Hoy, puede dar por finalizada esa tarea gracias a sus hermanos mayores que han puesto orden y que por fin acabaron los exámenes.

    — Perdóname por tanta ausencia.— Repitió una y otra vez aquel mantra antes de tocar el timbre en la casa de su novia.
    El trabajo, la universidad, el tema con sus padres y que su hermano se mete en líos lo han tenido fuera de casa -y lejos de su relación- por unos días. Coludido en mantener la armonía y garantizar la seguridad de sus seres queridos, hoy viene a disculparse con su novia [Mika.O] por todos esos días de escasos mensajes o visitas que antes fueron constantes. Hoy, puede dar por finalizada esa tarea gracias a sus hermanos mayores que han puesto orden y que por fin acabaron los exámenes. — Perdóname por tanta ausencia.— Repitió una y otra vez aquel mantra antes de tocar el timbre en la casa de su novia.
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  • — Se acercan los viernes de sacarse el disfraz de humano y sentirse Nahual. yeahh! vamos a subirnos al cerro con la gata madakafas.—
    — Se acercan los viernes de sacarse el disfraz de humano y sentirse Nahual. yeahh! vamos a subirnos al cerro con la gata madakafas.—
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  • Va a salir a pasear por la Isla un poco, hace tiempo que no ha visto a Aino y a Inefa, espera que estén bien.
    Va a salir a pasear por la Isla un poco, hace tiempo que no ha visto a Aino y a Inefa, espera que estén bien.
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  • Está pensando en la temporada de Yule, en que debe prepararle un regalo a su compañero de aventuras Rhett.

    ¿Qué podría gustale al paladín? ¿Tal vez... vino feérico?
    Está pensando en la temporada de Yule, en que debe prepararle un regalo a su compañero de aventuras Rhett. ¿Qué podría gustale al paladín? ¿Tal vez... vino feérico?
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