• Bienvenida a casa, Baby doll
    Fandom Hazbin hotel
    Categoría Slice of Life
    Rol privado con: Velvette
    Lugar: estudio por.no de ciudad pentagrama

    Hacia muy poco que se había asociado con Voxy, y ¿Para que mentir? Le había ido muy bien hacerlo ¿quien iba a pensar que aquel patético llorón sería lo que necesitaba? Con su influencia, Valentino había pasado de ser un puto cualquiera a proxeneta y actor de cine para adultos, a finalmente tener su propio estudio y no necesitar volver a venderse. Excepto, si a él le apetecía claro ¿y a cambio de que? Alimentar su ego y follarselo de tanto en cuanto, todo un chollo.

    Y allí estaba dirigiendo, é incluso tenía contratada a Verosika Mayday esa súcubo que por alguna razón se había vuelto repentinamente famosa. Lo que no sabía es que,iba a suceder un particular accidente durante la grabación, uno que dictaminaría el futuro de aquella pequeña y conveniente asociación.

    —Cada uno a sus puesto, ya vamos con media hora de retraso, zorras.—gruñó la polilla con su cigarro en la boca y tomando asiento—¿Y ahora que coño haces? Deja esa puta botella a menos que vayas a metértela por el coño, Verosika.—protestó al ver que la súcubo andaba tan despistada, se masajeó las sienes con una ligera migraña causada sin duda por aquella falta de profesionalidad.
    Rol privado con: [VELVE77E] Lugar: estudio por.no de ciudad pentagrama Hacia muy poco que se había asociado con Voxy, y ¿Para que mentir? Le había ido muy bien hacerlo ¿quien iba a pensar que aquel patético llorón sería lo que necesitaba? Con su influencia, Valentino había pasado de ser un puto cualquiera a proxeneta y actor de cine para adultos, a finalmente tener su propio estudio y no necesitar volver a venderse. Excepto, si a él le apetecía claro ¿y a cambio de que? Alimentar su ego y follarselo de tanto en cuanto, todo un chollo. Y allí estaba dirigiendo, é incluso tenía contratada a Verosika Mayday esa súcubo que por alguna razón se había vuelto repentinamente famosa. Lo que no sabía es que,iba a suceder un particular accidente durante la grabación, uno que dictaminaría el futuro de aquella pequeña y conveniente asociación. —Cada uno a sus puesto, ya vamos con media hora de retraso, zorras.—gruñó la polilla con su cigarro en la boca y tomando asiento—¿Y ahora que coño haces? Deja esa puta botella a menos que vayas a metértela por el coño, Verosika.—protestó al ver que la súcubo andaba tan despistada, se masajeó las sienes con una ligera migraña causada sin duda por aquella falta de profesionalidad.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    1
    22 turnos 0 maullidos
  • Fuwawa Abbysgard
    🌟 FICHA DE ROLEPLAY — Fuwawa Abbysgard    Nombre: Fuwawa Abbysgard  Alias: “La Voz Suave”, “Guardiana Azul”, “La Inu Encantada” Raza: Inu Demonic Edad Aparente: 18–20 ( Como es un demonio no se sabe exactamente su edad ) Personalidad Base: Cariñosa, juguetona, expresiva, protectora y sensible. Afiliación: Grupo...
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    6
    6 comentarios 0 compartidos
  • Aun que yo no sea la dueña de su corazon , me conformo en estar a su lado y luchar junto con el .
    Aun que yo no sea la dueña de su corazon , me conformo en estar a su lado y luchar junto con el .
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Limpiare mis pecados .... junto s a mis amigos y limpiar mis errores .
    Limpiare mis pecados .... junto s a mis amigos y limpiar mis errores .
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Vine a una biblioteca para buscar un recetario, quiero preparar medicamentos para usarlos en mi mismo ¿Que podría salir mal?
    Vine a una biblioteca para buscar un recetario, quiero preparar medicamentos para usarlos en mi mismo ¿Que podría salir mal?
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Que buen estilo tengo, definitivamente los Kwon somos todos hermosos y elegantes
    Que buen estilo tengo, definitivamente los Kwon somos todos hermosos y elegantes
    Me encocora
    Me gusta
    5
    1 turno 0 maullidos
  • El portón de metal del garaje del castillo se abre con un rugido grave, dejando escapar el aire cargado de aceite viejo, gasolina evaporada y el eco de herramientas que han vivido demasiadas manos.
    La luz industrial parpadea un instante antes de encenderse por completo, bañando el taller subterráneo en un tono cálido y dorado que hace brillar el acero como si respirara.

    Camino entre las sombras, sintiendo cómo el olor a motor me llena el pecho, familiar, casi reconfortante. No debería, pero lo hace.
    Frente a mí, extendido sobre lonas negras, está el proyecto que debo rehacer… y el error que necesito reparar.

    La Kawasaki Ninja está completamente desarmada:
    el chasis desnudo, los carenados perfectamente alineados por colores, los tornillos ordenados por cajas, la horquilla apoyada como una promesa, los discos de freno reluciendo como lunas plateadas.
    Sobre la mesa central, los planos originales, marcados y doblados, esperan como un mapa del perdón.

    Me agacho, paso mis dedos por el metal frío del chasis y cierro los ojos un segundo.
    Ryu merece esto. No solo la moto.
    Sino el gesto. La reparación. El acto de volver a construir algo con mis manos.

    Detrás de mí, escucho los pasos leves.

    Chantle entra al garaje con su mono de mecánico un poco grande, las mangas remangadas y un trapo colgando del bolsillo.
    La luz le cae encima, iluminando el brillo curioso de sus ojos.

    Lo observo en silencio un segundo. Es tan preciso, tan delicado con cada herramienta… tan parecido a mí en las sombras, y tan parecido a Ryu en el corazón.

    Me acerco a la mesa de herramientas:
    llaves inglesas, carracas, calibradores, soldador, guantes nuevos, litros de aceite, sensores y piezas eléctricas aún envueltas. Todo está preparado.

    Tomo aire y miro a mi hijo.

    —Bueno, Chantle… —digo mientras me ato el cabello—.
    Hoy reconstruimos algo más que una moto.

    Le hago un gesto para que se acerque al chasis conmigo.

    —Empezamos cuando tú estés listo.

    El garaje entero parece contener la respiración.
    Huele a motor, a metal vivo… y al tipo de magia que solo se crea con familia.
    El portón de metal del garaje del castillo se abre con un rugido grave, dejando escapar el aire cargado de aceite viejo, gasolina evaporada y el eco de herramientas que han vivido demasiadas manos. La luz industrial parpadea un instante antes de encenderse por completo, bañando el taller subterráneo en un tono cálido y dorado que hace brillar el acero como si respirara. Camino entre las sombras, sintiendo cómo el olor a motor me llena el pecho, familiar, casi reconfortante. No debería, pero lo hace. Frente a mí, extendido sobre lonas negras, está el proyecto que debo rehacer… y el error que necesito reparar. La Kawasaki Ninja está completamente desarmada: el chasis desnudo, los carenados perfectamente alineados por colores, los tornillos ordenados por cajas, la horquilla apoyada como una promesa, los discos de freno reluciendo como lunas plateadas. Sobre la mesa central, los planos originales, marcados y doblados, esperan como un mapa del perdón. Me agacho, paso mis dedos por el metal frío del chasis y cierro los ojos un segundo. Ryu merece esto. No solo la moto. Sino el gesto. La reparación. El acto de volver a construir algo con mis manos. Detrás de mí, escucho los pasos leves. Chantle entra al garaje con su mono de mecánico un poco grande, las mangas remangadas y un trapo colgando del bolsillo. La luz le cae encima, iluminando el brillo curioso de sus ojos. Lo observo en silencio un segundo. Es tan preciso, tan delicado con cada herramienta… tan parecido a mí en las sombras, y tan parecido a Ryu en el corazón. Me acerco a la mesa de herramientas: llaves inglesas, carracas, calibradores, soldador, guantes nuevos, litros de aceite, sensores y piezas eléctricas aún envueltas. Todo está preparado. Tomo aire y miro a mi hijo. —Bueno, Chantle… —digo mientras me ato el cabello—. Hoy reconstruimos algo más que una moto. Le hago un gesto para que se acerque al chasis conmigo. —Empezamos cuando tú estés listo. El garaje entero parece contener la respiración. Huele a motor, a metal vivo… y al tipo de magia que solo se crea con familia.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    6
    7 turnos 0 maullidos
  • Quería conocer un poco mas el mundo humano, es curioso, me agrada, pero antes no lo soportaba, quizás me estoy acostumbrando
    Quería conocer un poco mas el mundo humano, es curioso, me agrada, pero antes no lo soportaba, quizás me estoy acostumbrando
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • En la mente de Sonic solo venia el recuerdo de una navidad con Amy Rose, ese dia Amy lo persiguió hasta que cayo la noche y Sonic dejo de correr y se rindio... pasaron navidad juntos

    - Amy... ¿Que hacemos abajo de un muérdago?

    || Se acerca navidad gentee
    En la mente de Sonic solo venia el recuerdo de una navidad con Amy Rose, ese dia Amy lo persiguió hasta que cayo la noche y Sonic dejo de correr y se rindio... pasaron navidad juntos - Amy... ¿Que hacemos abajo de un muérdago? || Se acerca navidad gentee
    Me encocora
    1
    1 turno 0 maullidos
  • Estando cerca del océano siento que estoy cerca de mi hermana y mis sobrinos. . . Pero... Aun no siento a mis hijos ¿En donde estarán?... Quiero que conozcan al amor de mi vida
    Estando cerca del océano siento que estoy cerca de mi hermana y mis sobrinos. . . Pero... Aun no siento a mis hijos ¿En donde estarán?... Quiero que conozcan al amor de mi vida
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados