• -Saca el cinto-

    Vámonos pa la casa...

    -dice muy molesta con su esposo.-
    -Saca el cinto- Vámonos pa la casa... -dice muy molesta con su esposo.-
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  • Siempre me pregunté ¿Que le encuentran de atractivo mis 2 metros con veinte? Supongo que hay chicos y chicas que les gusta alta
    Siempre me pregunté ¿Que le encuentran de atractivo mis 2 metros con veinte? Supongo que hay chicos y chicas que les gusta alta
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  • - Loki estaba realgalo un poco difrutando este momento solo y paz que nada ni nadie le molestara pero su cabeza recordaba sus bromas a los dioses y solo se notaba esa sonrisa de el jugeton -

    Que bueno , es estar asi despues de las brasmas que echo.
    - Loki estaba realgalo un poco difrutando este momento solo y paz que nada ni nadie le molestara pero su cabeza recordaba sus bromas a los dioses y solo se notaba esa sonrisa de el jugeton - Que bueno , es estar asi despues de las brasmas que echo.
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  • Uno de mis clientes se robo mi peluche de koala y era mi peluche favorito era tan tierno
    Uno de mis clientes se robo mi peluche de koala y era mi peluche favorito era tan tierno
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  • Soy una monja de la lujuria soy la elegida de la diosa de lujuria prácticamente soy la más grande monja más que la alta sacerdotisa, mi cuerpo todos quieren acostarse conmigo...pero...¿Alguien me hará el amor?

    Digo...si, tuve mucho acto carnal pero quisiera que alguien me lo haga con un gran sentimiento
    Soy una monja de la lujuria soy la elegida de la diosa de lujuria prácticamente soy la más grande monja más que la alta sacerdotisa, mi cuerpo todos quieren acostarse conmigo...pero...¿Alguien me hará el amor? Digo...si, tuve mucho acto carnal pero quisiera que alguien me lo haga con un gran sentimiento
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  • No se porque, siento que estare metida en un trabajo junto a ti, pero de pasar tiempo juntos, no me importa.
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  • Soy la elegida de la diosa de lujuria no necesito tal cosa como aprender a leer o escribir

    Pregúntame cualquier cosa y verás que si tengo estudios que la gente dice que no tengo
    Soy la elegida de la diosa de lujuria no necesito tal cosa como aprender a leer o escribir Pregúntame cualquier cosa y verás que si tengo estudios que la gente dice que no tengo
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  • Soy una monja del templo de la lujuria, un buen cuerpo, un vientre preñable ¿Que más necesitas de mi?
    Soy una monja del templo de la lujuria, un buen cuerpo, un vientre preñable ¿Que más necesitas de mi?
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  • Vaya!...no crei tener muchos visitantes apenas dije me iría..
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  • "Navidad", una festividad cuyo interés siempre fue nulo aunque, en vida, siempre mantuvo falsas fachadas que hiciera creer al resto que el espíritu navideño lo llenaba tanto como al resto. Aunque su espíritu navideño acabase en cenarse a un desgraciado como cena en la nochebuena... Claro, siempre y cuando no estuviese en algún evento social.
    Incluso ahora, su habitación carecía de aquel espíritu de navidad que parecía haber poseído el hotel.
    Árbol de navidad, bastoncillos de caramelo, luces y otras decoraciones demasiado alegres que sólo podían coincidir con la ingenua alegría positiva de la princesa del infierno.

    Como no podía ser de otra forma, todos yacían reunidos en el hall mientras él observaba todo desde distancia calculada. Arriba en lo alto de las escaleras, en el pequeño balconcillo que separaba ambas escalinatas.
    Su mirada se paseó entre los huéspedes del hotel que reían y charlaban animadamente. Tan sólo los mismos de siempre; su mascota con aquella araña con la que había decidido enroscarse y las dos pequeñas criaturas que tal vez fueran lo único que le causaran ternura... Y tal vez que pudieran generar en él un aprecio similar como el que tenía por Niffty. Por supuesto, esta última demasiado unida al enano pez que en el último tiempo se le había acercado demasiado.
    Charlie con su insoportable novia... Incluso la mujer explosiva.
    Su mirada paseó por todos ellos y, más allá, por fin encontró a alguien interesante; solo, para variar.

    En un pequeño rincón junto al árbol navideño y la chimenea encendida, un poco más lejos del barullo del bar donde todos se encontraban distraídos, un rey solitario que, irónicamente, él siempre andaba rondando. S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 , si más ni menos.
    Desapareció entre las sombras, justo antes de aparecer detrás de él.

    — ¿Acaso el espíritu navideño lo abandonó? — Resonó su voz burlona para hacerle percatarse de su presencia.

    Una amplia sonrisa divertida mientras se apoyaba levemente en el cabezal del sillón individual. -¿Necesita ayuda para recuperar un poco de su alegría navideña? - Continuó molestándolo... O tal vez no.
    Un pequeño tentáculo de sombra había emergido desde el costado de ambos. En su punta sosteniendo un pequeño racimo de muérdago que había arrancado de algún lado al escabullirse entre las sombras hasta llegar donde él y que ahora sostenía justo sobre sus cabezas.
    Su mirada en ningún momento apartándose del rostro del rey, la sonrisa incluso ampliándose cuando el otro se percatara de la pequeña planta sobre él. Y tan solo para que no tuviera excusas porque los terceros los vieran, su sombra siempre cómplice, disimuladamente se había encargado de derribar adrede varias copas de licor dispuestas sobre la barra para que cayeran sobre su mascota. Por supuesto, su sombra se había encargado de desaparecer antes de siquiera ser notada; tan solo un pequeño accidente que atraería las miradas confundidas y sorprendidas de todos para que no se percataran de lo que en una esquina más alejada sucedía.
    "Navidad", una festividad cuyo interés siempre fue nulo aunque, en vida, siempre mantuvo falsas fachadas que hiciera creer al resto que el espíritu navideño lo llenaba tanto como al resto. Aunque su espíritu navideño acabase en cenarse a un desgraciado como cena en la nochebuena... Claro, siempre y cuando no estuviese en algún evento social. Incluso ahora, su habitación carecía de aquel espíritu de navidad que parecía haber poseído el hotel. Árbol de navidad, bastoncillos de caramelo, luces y otras decoraciones demasiado alegres que sólo podían coincidir con la ingenua alegría positiva de la princesa del infierno. Como no podía ser de otra forma, todos yacían reunidos en el hall mientras él observaba todo desde distancia calculada. Arriba en lo alto de las escaleras, en el pequeño balconcillo que separaba ambas escalinatas. Su mirada se paseó entre los huéspedes del hotel que reían y charlaban animadamente. Tan sólo los mismos de siempre; su mascota con aquella araña con la que había decidido enroscarse y las dos pequeñas criaturas que tal vez fueran lo único que le causaran ternura... Y tal vez que pudieran generar en él un aprecio similar como el que tenía por Niffty. Por supuesto, esta última demasiado unida al enano pez que en el último tiempo se le había acercado demasiado. Charlie con su insoportable novia... Incluso la mujer explosiva. Su mirada paseó por todos ellos y, más allá, por fin encontró a alguien interesante; solo, para variar. En un pequeño rincón junto al árbol navideño y la chimenea encendida, un poco más lejos del barullo del bar donde todos se encontraban distraídos, un rey solitario que, irónicamente, él siempre andaba rondando. [LuciHe11] , si más ni menos. Desapareció entre las sombras, justo antes de aparecer detrás de él. — ¿Acaso el espíritu navideño lo abandonó? — Resonó su voz burlona para hacerle percatarse de su presencia. Una amplia sonrisa divertida mientras se apoyaba levemente en el cabezal del sillón individual. -¿Necesita ayuda para recuperar un poco de su alegría navideña? - Continuó molestándolo... O tal vez no. Un pequeño tentáculo de sombra había emergido desde el costado de ambos. En su punta sosteniendo un pequeño racimo de muérdago que había arrancado de algún lado al escabullirse entre las sombras hasta llegar donde él y que ahora sostenía justo sobre sus cabezas. Su mirada en ningún momento apartándose del rostro del rey, la sonrisa incluso ampliándose cuando el otro se percatara de la pequeña planta sobre él. Y tan solo para que no tuviera excusas porque los terceros los vieran, su sombra siempre cómplice, disimuladamente se había encargado de derribar adrede varias copas de licor dispuestas sobre la barra para que cayeran sobre su mascota. Por supuesto, su sombra se había encargado de desaparecer antes de siquiera ser notada; tan solo un pequeño accidente que atraería las miradas confundidas y sorprendidas de todos para que no se percataran de lo que en una esquina más alejada sucedía.
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