¿Quién eres?

Es una pregunta tan sencilla y, a la vez tan complicada, porque existen dos respuestas, una simple, normal, aceptable y luego está la otra, la verdad y con la verdad nadie puede.

La respuesta simple es: Soy Lorenzo Moretti, nacido en Roma, Italia, hijo de una inmigrante tailandesa y un idiota ebrio cuya única aportación a la humanidad fue...bueno...morirse. 

Mis progenitores (porque no les puedo llamar padres), no eran buenas personas, de hecho ni siquiera estoy seguro de que en algún momento me hayan amado, ya que no se molestaron en ponerme un nombre, durante los primeros años de mi vida yo no era nadie, durante mucho tiempo pensé que mi nombre era Bambino, porque todo el mundo me llamaba así.

En la zona donde vivía había una iglesia en cuyas puertas mi madre me abandonó un año después de que nací. El padre Domenico me recogió y me dejó con los demás infantes del orfanato de su congregación y me puso un nombre: Lorenzo y me dio el apellido de su madre, Moretti, aún no entiendo por qué.  Lo que yo no sabía era que cinco años después, mi vida cambiaría para siempre. 

Un día de invierno, durante las celebraciones de navidad, unos señores muy elegantes se acercaron al padre Domenico y le dieron algo que lo hizo muy feliz y esa navidad hubo mucha comida y muchos regalos en el orfanato, algo que nunca habíamos visto, fue entonces cuando el padre me dijo que esos señores que nos habían regalado tanta comida, querían que yo me fuera a vivir con ellos. No entendí, por qué tenía que irme si ahí ya tenía algo parecido a una familia?, pero el padre Domenico dijo que ellos serían mi familia de verdad, que los haría muy felices porque la señora, acababa de perder a su hijito y no estaba segura de poder dar a luz a otro bebé y yo necesitaba unos padres, así que me envió con ellos. A eso le llamamos "adopción".

Fuí adoptado por el matrimonio Balissari, mis padres apartir de entonces fueron Annalisa Balissari y Wang Yichen. Supe mucho tiempo después que lo que había sucedido es que habían matado a su primer hijo, un joven de 22 años llamado Damiano Wang Balissari y que, de alguna manera, el adoptarme a mí, fue la forma en la que mi padre salvó la vida de mi madre. Ellos me dieron todo lo que nunca había tenido y mucho más, me enviaron a la escuela, me enseñaron muchas cosas útiles como tocar el piano, mi madre me enseñó a cazar y mi padre me enseñó a cocinar. Cuando yo tenía unos 13 años, mi madre se embarazó y pensé que sería el fin para mí, pero no fue así. Al contrario, el nacimiento de Alessandro fue un gran motivo de alegría para la familia, porque ya no estábamos solos, ahora teníamos a alguien más a quien amar, el amor no se fragmentó, sólo se hizo más amplio.

 

Alessandro y yo crecimos de una forma un poco confusa, él era mi hermano menor pero a veces parecía lo contrario, poco a poco empezamos a funcionar como un solo cuerpo, una sola mente, una sola alma y eso a nuestros padres parecía agradarles, siempre me decían: "Debes cuidarlo, Alessandro será grande y tú con él", y yo lo cuidaba porque lo amaba, sí, era mi deber como su hermano, pero tabién era amor. La vida no podía ser más perfecta, pero cuando Alessandro cumplió 15 años la tragedia nos alcanzó demostrando que la vida no es perfecta, para nadie y nos arrebató lo que más amábamos, a nuestros padres.

En ese momento empezaron a desvelarse muchos secretos, supimos que nuestra familia pertenecía a la Cosa Nostra, una mafia originaria de Sicilia y que la muerte de nuestros padres no había sido accidental, sino un plan cuidadosamente diseñado por algunos integrantes de nuestro propio clan y algunos enemigos que mi padre tenía en China. Fue así que entendí y todo cobró sentido. La necesidad de mis padres porque aprendiera a pelear, a usar armas, porqué siempre andábamos rodeados de escoltas, todo empezó a ser lógico. Pero rara vez hay lógica en el dolor.

 

Como yo era adoptado, según las leyes de la cosa nostra yo no podía heredar el lugar de mi madre, pero Alessandro sí, fue entonces cuando me convertí en su mano derecha y guardian. El día en que él asumió su puesto como cabeza de la familia, no era más que un niño de 16 años con el corazón roto y un enorme deseo de venganza, y así fue cómo empezó nuestra historia, porque para nosotros, la historia apenas comienza.