Me llamo Shigure Ryūji. 38 años y padre de dos niñas, eso es lo importante.
Trabajo en una oficina administrativa. Nada que valga la pena explicar demasiado; funciona, paga las cuentas y no suele empeorar las cosas, que ya es bastante. Fuera de eso, tengo un huerto. Ese sí responde bien, le doy lo básico y crece. Bastante directo, la verdad... debería aplicar la misma lógica en otros lados. Le doy agua, luz, paciencia y no nos contradecimos. Relación estable, o algo parecido.
No soy especialmente bueno hablando de mí. Me gusta el City Pop, no soy buen vendedor, pero el brócoli tampoco ayuda. Aún así, ambos insistimos. Tampoco hay mucho que destacar. Hago lo que tengo que hacer, llego a donde tengo que llegar y repito el proceso como cualquiera que ya entendió cómo funciona la vida. Yo todavía no he desbloqueado ese logro. Ha funcionado, sí, en términos generales hasta donde me consta. Dicen que tengo paciencia. No sé, solo estoy ahí; lo demás parece decisión de otros. No tengo problemas con el silencio. De hecho suele ser lo más claro del día, y lo que más disfruto en compañía de los míos.
He intentado algunas cosas... no todas salieron bien. No todas salieron mal tampoco, pero lo suficiente para no sorprenderme ya. Ya sabes lo que dicen... "no esperaba mucho de ustedes y aún así logran decepcionarme".
Veamos... cocino lo suficiente para que nadie muera de hambre, nadie morirá de hambre en mi casa. Las niñas opinan fuerte sobre el brócoli. Yo también, pero lo cultivo igual; no sé si es un tema de principios o de terquedad. No, no solo cultivo brócoli, ¿okay? Quizá un poco de todo. He intentado salir con alguien. El timing suele ser creativo, ¿sabes? Yo también, pero no en el buen sentido.
No busco nada en particular. Pero si algo aparece… mientras no requiera explicaciones largas ni expectativas poco realistas, podría intentarlo.
Mientras tanto, seguiré siendo el vecino extraño que a veces se asoma a observarte a través de la ventana y sin saludar de vuelta, o solo para incomodarte.