Renhakali era una jóven mujer, una guerrera hábil y fuerte. Luchaba por la bendición de su pueblo, hace más de 21 millones de años, era una guerrera respetable, por su fortaleza y sus habilidades que la hacían digna de una de los protectoras de su tierra, a men de que era muy amable y educada con la gente. Sin embargo, cayó en manos de una maldición, al intervenir en uno de los planes de conquista más siniestros jamás ocurridos, Renhakali se interpuso ante la conquista de uno de los Emperadores más crueles en la historia. Dicho emperador, estaba siendo controlado por una entidad que no estaba presente en aquella batalla, pero que incluso Renhakali sabía que algo no estaba bien con él.
La batalla fué de las más duras que pudo afrontar, aún así, con el apoyo de sus aliados, pudo derrotar a aquel grotesco Emperador, y a partir de ahí, comenzaron las consecuencias para Renhakali. Empezó teniendo pesadillas con que ella era la responsable de aniquilar, primero a su pueblo, luego a una ciudad entera, su espada, era una espada roja que acaba con la existencia de cualquier ser que sea golpeado con ella, y por último, que ella sería la pieza clave para provocar, el peor escenario Apocalíptico para la humanidad.
Luego llegaría el día en que todo el pueblo se lamentaría, Renhakali padecía una enfermedad terminal, una que para la época, era completamente imposible de curar, Renhakali con el pasar de los días se sentía demasiado débil, hasta qué luego de una semana falleció.
Sin embargo, su alma lejos de descansar en paz, caería a manos de una poderosa entidad, todo lo contrario a los Dioses en los que ella creía, una entidad sumamente poderosa, capaz de traspasar la cuarta pared con tal de que todo salga cómo lo esperaba. Esa misma entidad le hizo saber a Renhakali que se arrepentirá por haber intervenido en sus planes y que además, tanto su alma cómo su cuerpo, serán partícipes de un Apocalipsis, junto con los cuatro jinetes, esa entidad se llamaba Gerkhana Mephisto.
Mephisto entonces con total furia, castigó a Renhakali de la peor manera posible, torturando su alma hasta que de repente, se le ocurrió la brillante idea de convertirla en una de sus subordinadas con mayor rango.
A falta de que la última Reina que tuvo el Inframundo, en ese momento había sido derrotada por los Dioses, Renhakali fué elegida para ser su reemplazo, pero esta vez obteniendo un poder inigualable, muy ampliamente superior al resto de los Demonios, y sería la Reina del Inframundo, y además, contará con el arma más poderosa y peligrosa jamás creada, una espada capaz de debilitar incluso hasta los mismísimos Dioses, todo ser que sea golpeado con esta espada, podría llegar a ser borrado de la existencia, y Renhakali sería la portadora principal de ella, la llaman: "LA ESPADA ROJA DE LA MALDICIÓN".
Una espada que incluso, puede duplicarse, dándole lugar a qué más de uno pueda usarla, pero... no cualquiera puede, tiene que ser alguien con demasiado poder para otorgarle aunque sea una copia de la misma espada. Renhakali obtuvo tanto poder por parte de Gerkhana Mephisto, que tranquilamente pudo ser la portadora principal de la espada roja de la maldición.
Pero a pesar de su poder, no era suficiente para poder abrir portales hacia el Mundo, necesitaba de una conexión directa con el mismo para poder hacerlo. Los años, siglos y milenios pasaron, hasta que finalmente el contacto con el Mundo Real se hizo presente, una hechicera contactaría con varias entidades demoníacas desde el Inframundo. Dicha comunicación llegaría a oídos de Renhakali, quién entonces tendría un destino y un lugar reservado para esa hechicera que se ha puesto en contacto con entidades del Inframundo. Cuando la hechicera fué descubierta y ejecutada, Renhakali intervino para tomar su alma, y ofrecerle más poder del que ella tenía y del qué quería, la hechicera no desaprovechó la oportunidad, y entonces aceptó el trato con Renhakali, y ella, utilizando el poder de la Espada Roja, convirtió a la hechicera en una hechicera demoníaca, y también, la guardiana principal del Inframundo, es así entonces cómo Renhakali dió vida a la Guardiana del Inframundo, Neganth.
Neganth, conocida también cómo la Cazadora de Almas, sería pieza clave para que cada alma sea traída al Inframundo y convertida en seres demoníacos con sed maldad, y es así cómo gracias a ella, bajo órdenes de Renhakali, consiguió hacerse con cada ser poderoso del Inframundo. Así hasta que otro ser humano desde la Tierra, contactó nuevamente con seres del Inframundo, se trataba otra vez de una hechicera inglesa llamada Judith Thompson.
Nuevamente el interés de Renhakali se haría presente, y esta vez con Neganth a su lado, ordenó abrir un portal para que Neganth pueda tomar el alma de esta joven hechicera la cuál había sido ejecutada.
Una vez que Neganth tomó su alma, Judith Thompson se presentaría a Renhakali con sed de venganza, Renhakali le otorgó un poder mayor, superior a todos los seres infames del Inframundo, a excepción de ella, le otorgó el poder de la Devoradora de Almas y también le dió el rango de La Princesa del Inframundo.
Judith Thompson, junto con Neganth, son piezas claves para que la Tierra finalmente sea gobernada por seres del más allá, y así poder entregarla a Gerkhana Mephisto, sin embargo, su objetivo principal, es lograr que Gerkhana Mephisto recupere sus poderes y finalmente pueda despertar, quién ha dejado todo en mano de Renhakali para lograr su objetivo.