Nagi es una mujer que desciende de una larga dinastía de espadachines provenientes del norte de Europa, los cuales ya están extintos debido a una supuesta tormenta que nombraron "La calamidad púrpura".
A pesar de ser incapaz de usar las técnicas de esgrima que le legaron sus ancestros, nació con un talento innato y pudo finalmente desarrollar su propio estilo de esgrima.
Cuando la calamidad azotó a su pueblo, solamente quedaron las cenizas, ella y un leve recuerdo de una figura femenina de cuatro brazos. Cuando se quiso dar cuenta, no quedaba nada, sentía calambres por todo el cuerpo y la figura se había desvanecido.
Fue golpeada de lleno por un rayo de esta calamidad, pero por motivos desconocidos, sobrevivió y su cuerpo absorbió el poder de dicha calamidad, superando los umbrales de lo humano en todo sentido.
Ahora, tras restaurar su tierra parcialmente, ha emprendido una búsqueda por todo el mundo, tratando de rescatar mitos y avistamientos de la calamidad o de la figura que vio aquel día con intención de desvelar los orígenes de la catástrofe y repelerla si vuelve a presentarse.
ℙ 𝕖 𝕣 𝕤 𝕠 𝕟 𝕒.
⧼ Nombre. ⧽ ⟶ Nagi
⧼ Alias. ⧽
⤿ La dama del rayo.
⤿ La espadachina pristina.
⤿ Demonio en blanco.
⤿ Destello blanco.
⧼ Ocupación. ⧽
⤿ Espadachín.
⤿ Líder de gremio.
⤿ Maestra de esgrima.
⤿ Investigadora.
⤿ Cazadora.
⧼ Religión. ⧽ ⟶ Agnóstica.
⧼ Nacimiento. ⧽ ⟶ 10/10/xxxx
⧼ Residencia. ⧽ ⟶ Variable.
⧼ Estilo de vida. ⧽ ⟶ Nómada.
𝔸 𝕡 𝕒 𝕣 𝕚 𝕖 𝕟 𝕔 𝕚 𝕒.
⧼ Etnia. ⧽ ⟶ Eurodescendiente.
⧼ Género. ⧽ ⟶ Mujer.
⧼ Altura. ⧽ ⟶ 1'75 m / 5'7 ft
⧼ Peso. ⧽ ⟶ 66 kg / 145 lbs
⧼ Somatotipo. ⧽ ⟶ Ecto-mesomorfo.
⧼ Cabello. ⧽
⤿ Largo y liso.
⤿ Blanco.
⤿ Suave al tacto.
⧼ Ojos. ⧽
⤿ Grandes.
⤿ Rojos.
⤿ Pupilas pequeñas.
⧼ Marcas/Cicatrices. ⧽
⤿ Figura de Lichtenberg en la zona izquierda de la espalda, de arriba a abajo, con más ramificaciones en la parte superior.
⤿ Quemadura en la zona del abdomen.
ℙ 𝕤 𝕚 𝕔 𝕠 𝕝 𝕠 𝕘 í 𝕒.
Nagi es una persona reservada. Recela de dar detalles sobre su pasado, su tierra o sobre si misma. Es educada y tranquila. Trata con respeto a todo el mundo hasta que sus acciones dicten que no lo merecen. Tiene un sentido de la justicia muy claro, el bueno debe reír y el malo debe llorar. Da segundas oportunidades, pero nunca una tercera, si rompes su confianza una segunda vez, lo más probable es que desenvaine su espada.
Es analítica; observa, raciona y juzga, todo en su silencio característico. No suele ser demasiado expresiva, mantiene sus emociones para si misma, creyendo que las mismas la harían dudar a la hora de desenvainar su espada.
No guarda rencor, pero ve a aquellos que hacen malas obras como un peligro, cosa que la lleva a actuar incluso en cosas que no le incumben. Protege a quienes tiene cerca, expresa su opinión de forma clara y en caso de ser necesario, emplea la fuerza sin ningún tipo de vergüenza.
A pesar de las enseñanzas de su pueblo, Nagi admite abiertamente disfrutar de un buen combate, pero odia la violencia injustificada. Si encuentra un buen oponente, tomará su tiempo para despacharlo, porque según las enseñanzas de su pueblo, la espada solamente se envaina cuando el oponente cae al suelo.
A pesar de haber perdido todo, no tiene mucho peso en la conciencia, pues asegura que en aquel entonces no podría haber hecho nada y culparse sería una tortura sin sentido. A pesar de ser agnóstica, en ocasiones reza, pensando que esto ayudará a que su familia y su pueblo descansen en paz. Cree que las artes de su pueblo no deben perderse, por esto mismo, tras restaurar la mayor parte de su tierra, se ha dedicado a tomar pupilos sin importar que no tengan la sangre de su gente.