El preludio de los mundos fragmentados por cada uno de los 10 dragones seguía un curso desconocido para el resto. Los criterios de cada uno eran distintos, y tal como lo dije, los tres soles a mi espalda serían los que resguarden el poder que me han otorgado.

La tríada de cuerpos celestes no poseía forma alguna de crear vida, los mundos que se alzaban bajo su influencia y no tenían rastro alguno de vegetación. Muchos de esos primitivos mundos no conocerían jamás la luz del día, el aire puro, o la más mínima pizca de bondad o compasión, por lo que la única forma de "gobernar" era más bien "someter" al más débil. La tiranía era el único "medio político" que se podría implementar. ¿Cómo podrían establecerse aquellos mundos bajo la influencia de estos 3 soles? Habría que torcer más aún la tuerca de la creación y aprender a 'crear vida' a partir de la mezcla de las 2 fuerzas primordiales opuestas. La EXISTENCIA y EL VACÍO. 

A través del obelisco principal creado con toda mi concentración, la canalización del poder de los 3 soles fue completando el panorama que acompañaría este "Laboratorio" por decirlo de alguna manera. El terreno era completamente estéril como si el lugar que me fuese asignado por decreto, fuese el vertedero de todo lo que existe, un residuo primordial.

Pocas postales daban tan poca esperanza y espectativa. Todo lo que nacía bajo este suelo, nacía completamente muerto, por lo que cada vez esta tierra se convertía en un camposanto de proporciones bíblicas. Huesos de bestias impías decoraban el baldío pútrido, con aguas estancadas, y el aire era completamente tóxico. Un ambiente donde lo más cercano a la música, era escuchar los chillidos de bestias muriendo por no soportar el espantoso castigo que era pisar estos páramos por primera y última vez.

Después de fallidos experimentos en tierras inhospitas, pude crear la primera aberración, tomando partículas de la EXISTENCIA, como huesos, metal oxidado y carne putrefacta, y de forma irresponsable, rompía con las artes oscuras del sol negro, el espejo espacio-temporal, para tomar algo de la esencia del VACIO y así forzar la vida juntando estos elementos primarios que están naturalmente concebidos para repelerse. De ese "coito cósmico forzado" nacería esta primera aberración.

Una forma insectoide hecha con los materiales que me proporciona la opresiva tierra, tomaba la forma de una monstruosidad gigante, hecha de una mezcla entre acero corroido, Obsidiana maltrecha y carne podrida, con múltiples zarpas como patas de un cienpiés, fauces cortantes y colmillos gigantes cubiertas por su exoesqueleto, se alzaba, se movía, VIVÍA, y un enorme y colosal chirrido exhaló. La primera aberración dió su distorsionado aullido a los 3 soles. 

Mirándolo con los brazos cruzados en mi forma humanoide, ondeando mi capa y la guadaña con la que hago todo mi trabajo, sonreí con Malicia al ver a mi creación, y simplemente le dije: "Tu nombre será Grix"