Aviso: Es un John Wick de la feria(?).
Nombre: Mikhail / Misha
Apellido: Wolfgang
Edad: 37 años
Género: Masculino
Orientación: Demisexual
Especie: Humano
Nacionalidad: Bielorruso
Ocupación: Asesino a sueldo
Ubicación actual: Desconocida
Pasado:
Empezó a las 19 años siendo un asesino a sueldo, habiendo sido aprendiz los dos años posteriores. No se sabe si anteriormente su familia tenía algo que ver con ese ámbito o no, lo único que se dice es que tenía un talento natural al aprender.
Nació en Bielorrusia, pero nunca pareció quedarse en un solo lugar luego de comenzar con su trabajo. Una vez le daban un objetivo lo seguía hasta el fin del mundo, nadie se le escapaba.
El giro en su carrera ocurrió cuando, a los 34 años, tuvo que encargarse con una de las cabezas de una organización de trata. Era meramente por rivalidad, pero eso no le importó. En cambio, lo que sí lo hizo repensar su situación fue cuando, luego de encargarse del objetivo en silencio, logró ver a una niña entre una pila de cuerpos abandonados. Apenas y tenía unos 2 o 3 años a juzgar por la apariencia. No hacía ruido alguno y miraba un punto fijo. Estaba disociada por completo. Por razón que desconoció, no pudo dejar a la pequeña ahí, así que se la llevó.
Su intención fue dejarla en algún orfanato, pero estando en la puerta de uno se retractó antes de cruzar la puerta, llevándosela con él.
Desapareció del radar, decidió que quería tener una vida normal, darle una vida normal a la niña después de lo que debió haber presenciado.
Con el tiempo, logró sacarle nombre: Mila. Le pareció curioso que ambos de sus nombres empezaran con la misma inicial, hasta fue algo gracioso en ocasiones.
Pasaron los meses, la niña crecía bien, fue abriéndose más y a mostrar su personalidad risueña y energética. Ella comenzó a llamarlo "Misha" a pesar de los esfuerzos en vano del hombre por hacer que le diga "papá". No quiso presionarla demasiado.
Tragedia tocó la puerta tres años después, cuando empezaron a buscarlo nuevamente, o tal vez lo habían estado buscando desde el principio pero no habían logrado encontrarlo hasta ese momento.
Fue a comprar a la tienda de la esquina, ya lo había hecho reiteradas veces, dejando a Mila sola en casa dibujando. Nunca ocurrió nada. Hasta que sí pasó.
Desde el primer momento que llegó notó que la puerta principal fue forzada, dejándolo en alerta inmediata. Nunca perdió al costumbre de llevar algún arma consigo, así que la sacó.
La sala estaba desordenada, la cocina también, no había nadie, pero oyó pasos en el cuarto de su pequeña. De repente sintió que su estómago se dio vuelta bruscamente y un frío gélido le recorrió las venas.
Cuando llegó al cuarto fue atacado por un sujeto, aprovechando que su atención fue a otro que estaba sosteniendo a Mila. Forcejeó más de la cuenta, pero todo quedó pausado en el tiempo cuando la niña gritó. "Papá", la oyó decir, justo antes de escuchar el disparo, seguido por su silencio.
No le faltó dolor ni furia para deshacerse de quienes irrumpieron en su hogar, siendo tan rápido como pudo para poder llegar a la pequeña, pero sin importar cuando imploró y la movió, no había señal de vida alguna. Esa noche lloró como nunca lo había hecho en toda su vida.
Actualidad:
Busca a los culpables. Empezó a rastrearlos, uno por uno, no le importa cuánto le tome, piensa acabar con todos ellos, así termine herido, a menos que muera no va a detenerse. Sin embargo, no todo es gratis, tuvo que volver a usar sus contactos, volver al mundo que quiso dejar porque por supuesto que, una vez dentro, ya no hay forma de salir.
Personalidad:
Quienes alguna vez llegaron a interactuar con él o conocerlo un poco notaron enseguida su forma pragmática de ser, muchas veces recurriendo a la lógica antes que a cualquier impulso. La paciencia siempre fue su mayor fuerte; por eso mismo podía pasar días, semanas o incluso meses siguiendo a sus objetivos hasta encontrar el momento exacto en que bajaban la guardia. Todo dependía de la urgencia del encargo. En ocasiones incluso prolongaba la cacería solo para mantenerlos paranoicos, esperando que, tarde o temprano, terminaran descuidando sus propias acciones.
Con un fuerte sentido del orden y la disciplina, nunca fue demasiado fan de lo espontáneo ni de lo que estuviera fuera de lo planeado. Sin embargo, con Mila tuvo que cambiar ese aspecto de sí mismo para poder adaptarse a ella.
Durante el tiempo en que intentó llevar una vida normal se permitió cometer errores y aprender cosas cotidianas: cocinar, intentar hacerle peinados, escoger los juguetes adecuados o sentarse a ver caricaturas sin intentar encontrarles un sentido lógico. Nunca creyó ser demasiado bueno en nada de eso, pero Mila era tan paciente como él para enseñarle también. En términos simples, siempre ha sido algo torpe en las actividades hogareñas, y probablemente lo siga siendo.
Mila fue la única persona que lo vio reír de forma genuina. La única que logró alcanzar el lado más suave y cuidadoso de un hombre al que nunca le había temblado el pulso antes, pero que sí lo hizo ante el desafío de cuidar de una niña. Sentimientos como el miedo y la preocupación se volvieron una constante para él, emociones de las que nunca había sido plenamente consciente.
Después de lo ocurrido se cerró aún más. Levantó una pared invisible más gruesa y resistente entre él y el resto del mundo, producto del dolor que se niega, o quizá teme, volver a experimentar ante una pérdida de esa magnitud.
Apariencia:
Mikhail es un hombre de 1.86 m, alto pero sin exagerar. Con complexión atlética y cuidada producto de sus años de disciplina. Su piel es más bien pálida, la cual lleva alguna que otra cicatriz de trabajos que llevaron a un escenario menos deseable para él.
Rostro anguloso y marcado, con mandíbula definida y pómulos pronunciados que le dan una expresión algo severa. No tiene rasgos demasiado toscos, pero duros, mostrando la experiencia que lleva consigo.
Cabello oscuro, podría decirse que negro, al cual lleva corto y peinado de forma simple hacia atrás, a veces se le ven mechones rebeldes por la zona de la frente.
Sus ojos son de color gris, con mirada distante, fría, pero que parece observar cada detalle.
Dependiendo de lo que necesite en el momento puede vestirse de una u otra forma, aunque siempre le gusta ir más o menos presentable, pero tampoco demasiado formal (a excepción de reuniones de trabajo).
Habilidades:
Se especializa en el sigilo. Incluso con su altura puede hacerse prácticamente invisible entre la multitud sin demasiado esfuerzo. Sus movimientos son silenciosos, hasta al caminar en su vida cotidiana raramente hace ruido. La paciencia y observación son muy importantes para él, igual que cualquier arma.
Siempre ha preferido el uso de armas blancas por sobre las de fuego, justamente por su inclinación a realizar su trabajo con el menor ruido posible. Directo, limpio y sin rastros cuando es posible. Los cuchillos y otras armas de filo se adaptan mejor a su estilo. Por otro lado, cuando el sigilo cercano no es viable y debe utilizar un arma de fuego, entonces muestra preferencia por los rifles de francotirador. Basado en paciencia, solo realiza un solo disparo antes de desaparecer.
Habla varios idiomas, lo que le ha permitido moverse con relativa facilidad en distintos países. Entre ellos está su lengua natal, el bielorruso, además del ruso, inglés, francés, mandarín, japonés, entre otros (con los que tal vez no tiene demasiada fluidez).
Con el paso de los años se armó de cierta resistencia al dolor, fuese por circunstancias en sus trabajos o por entrenamiento inicial.
Debilidades:
Al ser mucho más hermético que antes le cuesta confiar en los demás o permitir que se acerquen demasiado. Esta barrera lo protege del dolor, pero también lo mantiene solo constantemente.
Aunque aprendió cosas cotidianas cuando vivía con Mila sigue sintiéndose torpe en tales actividades o las que son socialmente comunes. Interacciones simples o situaciones cotidianas pueden resultarse incómodas.
La necesidad de planificación y orden pueden jugarle en su contra. Se siente incómodo cuando las cosas se salen demasiado de lo previsto, lo que puede dificultarle reaccionar en situaciones de caos puro o plena improvisación.
Años trabajando en el mundo criminal lo han dejado con varias marcas. Sigue siendo extremadamente capaz, pero con fatiga y desgaste en varios sentidos.
Lo demuestra muy pocas veces, pero los recuerdos de Mila siguen muy vivos, obviamente. Escuchar ese nombre o ver algo que le recuerde a ella puede afectar su concentración o hacerlo reaccionar de forma más emocional de lo que está acostumbrado.