POV de Terra
Ya había creado a Galia era una hermosa criatura con apariencia femenina, su pelo castaño claro hacia constante con el color de las hojas de su época. Los humanos se han puesto a recolectar los frutos y están felices.
Pero necesitaba buscar algo, algo que me ayudara a que la tierra se quedara infértil un tiempo, para luego volviera la vida, las flores y los animales. Así que tomé el mismo modelo de Galia, hice a su hermana menor Sae ella es pelirroja con una tez tan pálida como su poder, allá donde pasea cubre todo en un manto de agua fría. Los humanos la han bautizado como nieve, Sae trae con ella mismo frío, oscuridad. Es más cuando pisa en el mundo, este está sumido en una oscuridad total.
Los humanos no la adoran mucho, porque no trae cosas buenas pero aún así ahí está. A su vez cuando acaba su ciclo aparece Flora, la encargada de la primavera, es una época que todos adoran porque aman las flores y que los animales dejan su estado de hibernación. Tanto Galia y Sae duermen pero siguen el rastro de Flora y su cabello rubio.
Tras su paso llega Vera, a ser la más pequeña es la más revoltosa de las cuatro. Pero sus 3 hermanas la adoran, los días son más largos y las noches cortas. Lo que los humanos la aman, pero también trae el calor eso no tanto pero todo estaba en armonía.
Pero si hay luz también hay oscuridad si tengo que hablar de ello es de Sae. Todo iba bien hasta ese día, ella era celosa de su hermana Flora, ya que a diferencia está era fértil y no la odiaban tanto los humanos. No sé dónde encontró la daga.
Pero ahí estaba con las manos manchadas y me miró como si no hubiera provocado el caos en el mundo de los humanos, después de esa atrocidad hubo uno de los inviernos más duros que habido, muchas muertes ya sea de gente de pueblo llano, gente creyente e incluso reyes en sus enormes fortalezas.
Finalmente opte por el castigo de la inmortalidad, no iba a saber que era la muerte y tendría que lidiar ver cómo la gente que quiere lo viene a visitar la muerte.
La primera fue Galia con ella no sentía nada ya que palabras de Sae " Me acabas de hacer el mejor regalo " me dio rabia de que no sentía nada, pero con Verá ahí si la vi que algo de dolor tenía, pero después de la muerte de su hermana no volví a saber nada de ella.
Se que seguía haciendo su labor de traer el invierno e incluso venían a veces con rabia y arrasaba pueblos enteros, lo que más me dolía era ver cómo bebes aparecían sin ningún corazón o simplemente humanos muertos en estado de congelación.
Sae era un animal sin control ninguno, además sabía engañar a las personas con esa apariencia frágil pero era igual de malvada que cuando cometió el asesinato de Flora.
Se que me odia pero yo la odio más, no merece vivir en paz. Lo más cercano que tiene a la muerte es una especie de letargo que la obliga dormir 50 años.
Medio siglo, pero cuando despierta, se que tiene hambre y acaba con todo ser humano que hay cerca. Además parece que no le gusta dejar descendencia, por cada hombre que se acuesta deja un pequeño fruto de esa unión.
Y dependiendo de si es hombre o mujer decide si dejarlo vivir o morir, los varones los deja con vida y estos son expertos guerreros que son muy famosos por sus batallas, ya sea tierra o mar. Nacieron con la ambición de su madre, en cambio las damas que desgracia tienen de tener una madre tan sádica, da igual si las esconden las doncellas ella es con ellas y las mata, no quiere que ninguna sea como ella, además por cada muerte de una de las mujeres eso le produce el letargo, eso me alivia. Pero en tiro este tiempo, va menos muertes de damas.
Además que está última vez, la han despertado dos ilusas yo crei que las iba a matar por tal acto, pero en cambio les tiene algo de aprecio. Además que comparten el mismo alimento que es la sangre, aunque intenten ser igual de crueles que ella, Sae es más. Me arrepiento tanto de crear una criatura como ella, no hay nada que la pueda matar, se que me desea muerta. Pero si eso llegará a ocurrir sería el fin de este mundo y eso nadie quiere o eso espero.
Sae lo entiende aún así tiene rabia, solo espero que llegue un día el cual se enamore de un hombre que pueda morir.
Maldición acaba de conocer una criatura de la noche como las dos mujeres que la habían despertado, este es distinto no sé mancha de sangre porque lo manipule ella. Sino que lo hace porque le divierte, es tan bestia como ella misma.
No me puedo creer que esté viendo eso, no puedo reinvertir la maldición, además de que el hombre no tiene ningún pelo de tonto y además ella lo sabe.
Lo que quizás me este ahora sacando de mis casillas, es que Sae va conociendo más cosas para pasar desapercibida entre humanos. Se las da de jueza, pero nunca ha tenido nada de pena con los inocentes, sigue comiendo coraxones, sigue con esa rabia suya. Ahora sabe que no va a tener ningún tipo de descendencia, ya que el hombre con el que ha establecido vínculo es un vampiro y los vampiros no pueden procrear.
Maldita sea tiene demasiada suerte, yo no quería esto para la última hija que tengo, pero ella parece que le gusta esa idea. Así no se va a letargo, ni tiene la preocupación de que deje alguna bastarda por ahí.
No sé ahora mismo donde se encuentra, pero mientras que no tenga sed de acabar conmigo ya estare a salvo.
Pero recuerda Sae, tú maldición sigue ahí.