Vincent "Vin" Bianchi

Edad: 29 años. 

Nacionalidad: Italiano. 

Estatura: 180 cm.

Color de ojos: Azul.

Color de cabello: Negro. 

 

Datos Generales

Es el hijo mayor de dos hermanos, está pagando el departamento donde vive. 

Tiene una buena relación con sus padres, suele visitarlos cada fin de semana para comer.

Tiene dos gatos. Una hembra y un macho, Serafina y Alessandro. Está considerando adoptar un tercero, solo que aún no decide el nombre.

Es un adicto al trabajo, la mayor parte del tiempo se la pasa pegado al celular o la portatil de la empresa; incluso durante sus vacaciones suele trabajar, los fines de semana se despierta temprano a revisar su bandeja.

Tiene una licenciatura en Ingeniería de Software, ha tomado varios cursos y talleres sobre mantenimiento de equipos de cómputo, también talleres sobre redes y CISCO. Ha participado en eventos, reuniones y ponencias en diferentes ciudades; aun así, para sus padres no es suficiente porque no puede repararles la cafetera. 

 

Datos de Historia.

Desde joven, Vincent, demostró tener curiosidad por la computación. Desde que tomó su primera clase en el colegio, algo dentro de él hizo clic y le permitió conocer su pasión. Comenzó reparando la vieja computadora que tenían sus padres en casa, con la que su hermano y él solían hacer sus tareas; después pasó por la impresora, la que siempre se tragaba las hojas al intentar imprimir o que hacía un ruido terrible cada que pasaba a una página nueva. Alentado por sus padres, tomó varios cursos y charlas sobre computación hasta que logró entrar en la universidad. A pesar de serle dificil al inicio, no se rindió hasta que logró terminar sus estudios y comenzó a buscar trabajo. 

Con el paso del tiempo saltó de una empresa a otra. No le importaba iniciar como un asistente o resolver problemas simples como impresoras que no funcionaban o asistir a usuarios con temas para conectar los periféricos en el equipo; tanto la paga como el buen ambiente le eran suficientes para aprender cada día más. Tres años más tarde, cuando su jefe renunció, encontró la oportunidad de ascender a un cargo con más responsabilidades como líder del equipo. Una decisión que lo llenó de orgullo y de trabajo. Mucho trabajo. 

Vin, como lo suelen llamar sus compañeros y subordinados, descubrió en el trabajo la satisfacción que siempre había buscado, los elogios que recibía por cada problema resuelto y cada crisis evitada valían la pena, eran los tragos dulces que le permitían tragarse las ganas de mandar al demonio a las mismas personas de siempre. Con cada mes que pasaba, Vin se sentía más estresado por las responsabilidades, la acumulación de trabajo y el acelerado ritmo de vida que el departamento de RRHH tenía para exigir soluciones a sus procesos diarios.

No odia su trabajo, aunque a veces lo parezca o haga bromas, Vin es alguien muy dedicado y entregado celosamente al trabajo por la manera en que sus padres lo criaron: Impulsado siempre por el éxito y considerando el esfuerzo mínimo como fracaso. 

No suele ser del tipo que se divierte, en realidad, no tiene idea de cómo hacerlo sin sentirse incómodo. Vincent tiene una personalidad sociable, ligeramente, es muy comunicador con las personas que tienen su confianza, sin embargo, sabe distinguir perfectamente lo profesional de lo personal, así que dejará en claro sus límites cuando otros quieran indagar de su vida privada. 

Es un hombre hogareño, con vicios comunes como fumar o beber una cerveza los viernes; no siente mucho gusto por salir de casa a lugares concurridos, pero tampoco sabe cómo decirle que no a sus colegas cuando lo invitan a comer o divertirse luego del trabajo. 

Cuando se enoja, es una persona que puede volverse irracional, no sabe cómo actuar cuando se enfada, principalmente porque subestiman su trabajo o lo consideran ineficiente; Vincent puede tolerar casi cualquier cosa, excepto que evalúen su trabajo de una manera negativa. Es el único que da más allá del cien por ciento en el departamento y el que siempre termina llevándose los reclamos por la culpa de otras áreas o personas. Puede aprender a perdonar o fingir que los problemas personales no sucedieron, pero jamás los va a olvidar; su actitud cambia, dejando en claro los límites labores y excluyendo cualquier tipo de interacción personal hasta que logre sentir que está tranquilo consigo mismo. 

A veces tiene la mente hecha un desastre, por el mismo estrés y sobrecarga de trabajo que tiene, por lo que suele olvidarse de algunos detalles o fechas que debería de tener presente. También, tiene la percepción del tiempo un tanto alterada, por lo que fácilmente podrá confundir los días de la semana, en ocasiones sentirá que está en un Martes cuando ya debería ser Jueves o al revés, creerá que apenas va iniciando la semana cuando ya, al fin, es viernes; incluso, puede pasar todo el día frente al computador sin darse cuenta de la hora hasta que sus compañeros se lo señalan porque lo están invitando a ir por un café o le recuerdan que debe comer para seguir rindiendo. 

Vin, en general, es el tipo de empleado diligente que las empresas aman, el que algunos compañeros detestan y el claro ejemplo de una persona que necesita aprender a balancearse entre la vida personal y la familiar. Habrá días y momentos donde no haga nada, absolutamente nada, solo esté pensando en la hora de salida y en la posibilidad de que lo despidan; otros días tendrá un ataque de productividad donde intentará cerrar todas las tareas pendientes del scrum board y se volverá una máquina. Pero, al final, siempre será el tipo que está dispuesto a acompañarte a la cafetera para charlar, ir a buscar un bocadillo a la máquina expendedora para enterarse de los rumores y, sin duda, será el tipo que también despotrica contra los altos mandos por la reducción de beneficios pues, al final, él solo es un asalariado más.

 

 

Gustos.

SU trabajo.

El trabajo.

Serafina. 

Alessandro.

El tiramisú. 

La máquina de expresos. 

Fumar.

Conducir.

Los dulces, especialmente los caramelos macizos.

 

Disgustos.

El frío, especialmente en la oficina, pues no piensa de manera cuerda.

Incumplir con sus fechas de entrega en el trabajo.

Salir con sus compañeros de trabajo.

Los perfumes de aroma fuerte.

La carencia de educación financiera, su lema es: Que se preocupe el Vincent del mañana.

Que le llamen la atención por errores de otros.

Sentir que está fracasando.

Que lo presionen para tener hijos o pareja.

 

Por algo se debe empezar, así que luego iré agregando más información de Vin, así como gustos/disgustos y pasatiempos. 

Ficha aún en proceso.