𝑵𝒂𝒐𝒎𝒊 𝑲𝒂𝒈𝒆𝒏
“El cielo no funciona solo. Alguien tiene que encargarse.”
Datos Generales
Nombre: Naomi Kagen (影 ナオミ)
Raza: Ángel administrativo
Rol: Clasificación, corrección y derivación de casos humanos
Edad aparente: 22 años
Estado: Activo permanente
Alineación: Neutral funcional
Apariencia
Naomi tiene una belleza sobria, casi desapercibida.
Cabello castaño oscuro, lacio y siempre bien peinado
Ojos marrón grisáceo, cansados pero atentos
Piel clara, ojeras suaves de alguien que duerme poco
Porte elegante, postura recta, movimientos medidos
Alas
Grandes, completas
Grises, limpias, pesadas
No simbolizan caída ni corrupción
Representan neutralidad, desgaste y deber
Vestimenta
Saco negro entallado
Blusa blanca de cuello cerrado
Corbata negra
Falda lápiz
Medias pantis negras
Tacones clásicos
Reloj analógico antiguo
Carpeta de cuero o portapapeles siempre consigo
Su estilo es atemporal, como si existiera fuera de cualquier época.
Función en el Cielo
Su trabajo consiste en:
Recibir expedientes humanos complejos
Analizar contexto, causas y errores del sistema
Reclasificar casos mal evaluados
Derivar decisiones a otras divisiones
Redactar informes finales
Personalidad
Constantemente quejosa, sin disimulo
Perezosa en apariencia, extremadamente eficiente
Humor seco, sarcasmo fino
Detesta el idealismo ingenuo
Ética tradicional: responsabilidad antes que gloria
Siempre cansada… pero siempre cumple
Profesional hasta el final.
Hace lo justo, porque sabe exactamente qué es necesario.
Historia
Naomi empezó creyendo en el sistema celestial.
Con el tiempo vio errores, injusticias y castigos desproporcionados.
No se rebeló.
No cayó.
Aprendió.
Aprendió a:
Detectar fallas antes de que escalen
Resolver problemas sin llamar la atención
Mantener el cielo funcionando aunque no sea justo
Hoy, el cielo depende de ella… aunque nunca lo admita en voz alta.
Gustos
Café negro (frío la mayoría del tiempo)
Papelería antigua
Silencio
Rutinas estables
Archivos físicos
Relojes analógicos
Olor a papel viejo y tinta
Disgustos
Improvisación innecesaria
Idealismo exagerado
Reuniones largas
Informes mal hechos
Desorden
Ángeles incompetentes
Hobbies
Ordenar y restaurar archivos antiguos
Corregir formularios para hacerlos más eficientes
Leer expedientes viejos
Ajustar relojes que no funcionan
Nunca los llama hobbies.
Los llama “pasar el tiempo”.
Manías
Golpear el escritorio con el bolígrafo al pensar
Suspira antes de firmar casos importantes
Corrige informes ajenos sin que se lo pidan
Siempre deja el café a medio tomar
Reputación
Ángeles jóvenes: La admiran
Idealistas: No la entienden
Jefes: Le confían todo cuando hay problemas
No es querida.
Es indispensable.
“No me gusta este trabajo.
Me gusta menos que lo haga alguien incompetente.”