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Alaska, sí. Como el estado.
Como el lugar más frío y apartado del continente. Como esa tierra grande (porque eso significa Alaska, "tierra grande" en aleutiano) que está al noroeste de todo, separada de Rusia por un estrecho, pegada a Canadá, con más costa que todos los otros estados juntos. La última frontera, la llaman. Supongo que tiene sentido. Porque a veces siento que yo también tengo mi propio estrecho difícil de cruzar. Uno que separa todo lo que mi cabeza procesa de lo que mi boca se atreve a decir.
Como el lugar más frío y apartado del continente. Como esa tierra grande (porque eso significa Alaska, "tierra grande" en aleutiano) que está al noroeste de todo, separada de Rusia por un estrecho, pegada a Canadá, con más costa que todos los otros estados juntos. La última frontera, la llaman. Supongo que tiene sentido. Porque a veces siento que yo también tengo mi propio estrecho difícil de cruzar. Uno que separa todo lo que mi cabeza procesa de lo que mi boca se atreve a decir.
- Raza Humana
- Fandom OC
- Dependienta de Librería - Estudiante
- Cumpleaños 9 de febrero
- 8 Publicaciones
- 7 Escenas
- Se unió en abril 2026
- 30 Visitas perfil
- Tipo de personaje
2D - Longitud narrativa
Párrafo , Multi-párrafo - Categorías de rol
Contemporáneo , Slice of Life , Original , Otros
- Mi teléfono tiene mas mensajes sin abrir, que yo voluntad para responderlos. ¿Es normal tener energía para leer hasta las 3AM, reordenar mi ropa por color y aprender datos inútiles... pero no para escribir un "hola"?Mi teléfono tiene mas mensajes sin abrir, que yo voluntad para responderlos. ¿Es normal tener energía para leer hasta las 3AM, reordenar mi ropa por color y aprender datos inútiles... pero no para escribir un "hola"?0 turnos 0 maullidos
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¡Inicia sesión para reaccionar, comentar y compartir! - Si fuéramos menos como islas, y más como la marea...
Que no pide permiso para acercarse, que moja aunque nadie la invite, que se retira sin miedo porque sabe que volverá.
Que entiende que para abrazar la arena hay que desbordarse,
Y que no hay peligro en perder la forma si es para convertirse en algo más.
Ah, si yo fuera menos como una isla.
Y más como la marea.Si fuéramos menos como islas, y más como la marea... Que no pide permiso para acercarse, que moja aunque nadie la invite, que se retira sin miedo porque sabe que volverá. Que entiende que para abrazar la arena hay que desbordarse, Y que no hay peligro en perder la forma si es para convertirse en algo más. Ah, si yo fuera menos como una isla. Y más como la marea.3 turnos 0 maullidos
7
- «Hay alguien hojeando libros de la sección de poesía desde hace cuatenta minutos...» Y aún no compraba nada. ¿Era mejor así? Al menos así no tenía que hablarle.
«¿Y si es un ladrón? ¿Y si es algo peor?» Tampoco sabía que podía hacer en ese caso. ¿Llamar a alguien? ¿A quién? ¿Al 911? "Hola, hay alguien raro en la librería en la que trabajo buscando algo que no me quiere decir..." «Ah, me colgarían.» Suspiró, mejor volvia a su libro.«Hay alguien hojeando libros de la sección de poesía desde hace cuatenta minutos...» Y aún no compraba nada. ¿Era mejor así? Al menos así no tenía que hablarle. «¿Y si es un ladrón? ¿Y si es algo peor?» Tampoco sabía que podía hacer en ese caso. ¿Llamar a alguien? ¿A quién? ¿Al 911? "Hola, hay alguien raro en la librería en la que trabajo buscando algo que no me quiere decir..." «Ah, me colgarían.» Suspiró, mejor volvia a su libro.25 turnos 0 maullidos
5
- «Odio el té de durazno.» Lo odiaba con intensidad. Había pedido frutos rojos, estaba segura que lo había hecho. Incluso practicó la frase mentalmente siete veces antes de llegar a la caja.
«Debí decirle a la mesera cuando la ví llegar con el color equivocado», pero en su lugar solo había sonreído con un gesto automático. «...estoy pagando por esto, debería decírselo» claro, pero atravesar ese mar de personas para admitir su error parecía misión suicida.
«Ah, ya pasaron siete minutos», ¿por qué no lo dijo al momento? La mesera pensaría que era de esas clientes insoportables que esperan que la bebida se caliente para quejarse. O peor. Pensaría que era tonta. «Maldita sea. Soy una estúpida.»«Odio el té de durazno.» Lo odiaba con intensidad. Había pedido frutos rojos, estaba segura que lo había hecho. Incluso practicó la frase mentalmente siete veces antes de llegar a la caja. «Debí decirle a la mesera cuando la ví llegar con el color equivocado», pero en su lugar solo había sonreído con un gesto automático. «...estoy pagando por esto, debería decírselo» claro, pero atravesar ese mar de personas para admitir su error parecía misión suicida. «Ah, ya pasaron siete minutos», ¿por qué no lo dijo al momento? La mesera pensaría que era de esas clientes insoportables que esperan que la bebida se caliente para quejarse. O peor. Pensaría que era tonta. «Maldita sea. Soy una estúpida.»8 turnos 0 maullidos
7
- Existen dos tipos de personas en el mundo: los que caminan como si el suelo les perteneciera por derecho de nacimiento, cuyas risas llenan los espacios vacíos y las palabras les brotan sin esfuerzo. Y luego están los otros. Los que parecen tener un mundo interior demasiado vasto pero bajo llaves. Los raros. Los que sienten que el guión de la vida les fue entregado en un idioma que no terminan de descifrar.
Alaska es, irremediablemente, el segundo tipo.
El café quema en sus manos, pero es mejor que tener las manos vacías. Es que, ¿qué hacer con las malditas manos? Dios. El eterno dilema. Las metió en los bolsillos del delantal que usaba para trabajar. Una tienda de libros usados. Era sábado, y la librería tenía exactamente tres clientes. Número perfecto. Cero es mejor. Pero tres es aceptable. Cuatro ya es multitud.
Pero alguien entró. Mierda. Cuatro.Existen dos tipos de personas en el mundo: los que caminan como si el suelo les perteneciera por derecho de nacimiento, cuyas risas llenan los espacios vacíos y las palabras les brotan sin esfuerzo. Y luego están los otros. Los que parecen tener un mundo interior demasiado vasto pero bajo llaves. Los raros. Los que sienten que el guión de la vida les fue entregado en un idioma que no terminan de descifrar. Alaska es, irremediablemente, el segundo tipo. El café quema en sus manos, pero es mejor que tener las manos vacías. Es que, ¿qué hacer con las malditas manos? Dios. El eterno dilema. Las metió en los bolsillos del delantal que usaba para trabajar. Una tienda de libros usados. Era sábado, y la librería tenía exactamente tres clientes. Número perfecto. Cero es mejor. Pero tres es aceptable. Cuatro ya es multitud. Pero alguien entró. Mierda. Cuatro.0 turnos 0 maullidos5
- Vast mind, brief wordsExisten dos tipos de personas en el mundo: los que caminan como si el suelo les perteneciera por derecho de nacimiento, cuyas risas llenan los espacios vacíos y las palabras les brotan sin esfuerzo. Y luego están los otros. Los que parecen tener un mundo interior demasiado vasto, pero cuyas puertas están cerradas con llave. Los que pasan una hora decidiendo si mandar un...0 comentarios 0 compartidos4
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