• Pronto llegará mi transformación, he hecho paquetes de galletas y cartas de disculpa con antelación.
    He estado estudiando y mejorando en mi autocontrol.

    Espero mis actitudes potenciadas por la luna llena no me traicionen... me odiaría si lastimo a alguien.

    No, paz, paciencia y claridad.
    Todo saldra bien.
    Pronto llegará mi transformación, he hecho paquetes de galletas y cartas de disculpa con antelación. He estado estudiando y mejorando en mi autocontrol. Espero mis actitudes potenciadas por la luna llena no me traicionen... me odiaría si lastimo a alguien. No, paz, paciencia y claridad. Todo saldra bien.
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  • No soy menos digno por dudar, ni más fuerte por negar mis sombras. La verdadera fortaleza nace cuando uno se mira sin mentiras y decide, aun con miedo, avanzar sin traicionarse.
    No soy menos digno por dudar, ni más fuerte por negar mis sombras. La verdadera fortaleza nace cuando uno se mira sin mentiras y decide, aun con miedo, avanzar sin traicionarse.
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  • Clan Jaegerjaquez
    Fandom Miembros del consejo jaegerjaquez
    Categoría Ciencia ficción
    — Clan Jaegerjaquez
    El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul

    —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.—

    En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre.

    La Luna Azul palpitó.

    —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido.

    Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable:
    Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna.

    —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir.

    Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales.

    —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar.

    El cielo se rasgó.

    Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar.

    —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos.

    Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante.

    —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—.
    Los Jaegerjaquez han renacido.

    La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento.

    —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales.
    No como sombras.
    No como recuerdos.

    Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos.

    —Sino como lo que siempre fuimos…

    —DEPREDADORES DIVINOS.

    La Luna Azul brilló con fuerza absoluta.
    El renacimiento había comenzado.
    — Clan Jaegerjaquez El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.— En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre. La Luna Azul palpitó. —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido. Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable: Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna. —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir. Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales. —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar. El cielo se rasgó. Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar. —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos. Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante. —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—. Los Jaegerjaquez han renacido. La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento. —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales. No como sombras. No como recuerdos. Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos. —Sino como lo que siempre fuimos… —DEPREDADORES DIVINOS. La Luna Azul brilló con fuerza absoluta. El renacimiento había comenzado. 🌙🔥
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  • Divorcio.
    Fandom OC
    Categoría Acción
    Isla Rowan

    Y llegó ese día que él había avisado, no por amenaza, ni por rencor, él ya había rehecho su vida, ella no tenía la culpa, ni él de lo ocurrido, simplemente pasó.

    Pero verla tonteando con otro que era su amigo... Ese resquemor no lo podía evitar, se sentía traicionado, si, su parte racional decía que tenía derecho a rehacer su vida, pero no a base de mentiras, desde luego Darküs tenía que hacerse mirar a quien elegía de amigo, siempre le traicionaban por la espalda.

    Él que siempre iba de frente y siempre cumplía su palabra como aquella. Pedir el divorcio no era nada fácil cuando aún la amaba y lo decía abiertamente, no se olvidaba a una persona de un día para otro.. pero verla filrtear con él... Fue bastante doloroso y motivación suficiente para dar ese paso necesario y cerrar un capítulo de su vida, una etapa llena de amor y desolación pero ya no podía más, quería mirar marca y todo vínculo de ella y no saber nada más.

    Fue él mismo cara a cara a buscarla a la cabaña con él sobre que sentenciaria su vida dando fin a ese capítulo. Tocó la puerta de la cabaña que era de Darküs pero decidió darle como prepararle la tienda, todo, por qué la quería y todo. Para nada, para acabar malamente.
    [legend_peridot_mule_195] Y llegó ese día que él había avisado, no por amenaza, ni por rencor, él ya había rehecho su vida, ella no tenía la culpa, ni él de lo ocurrido, simplemente pasó. Pero verla tonteando con otro que era su amigo... Ese resquemor no lo podía evitar, se sentía traicionado, si, su parte racional decía que tenía derecho a rehacer su vida, pero no a base de mentiras, desde luego Darküs tenía que hacerse mirar a quien elegía de amigo, siempre le traicionaban por la espalda. Él que siempre iba de frente y siempre cumplía su palabra como aquella. Pedir el divorcio no era nada fácil cuando aún la amaba y lo decía abiertamente, no se olvidaba a una persona de un día para otro.. pero verla filrtear con él... Fue bastante doloroso y motivación suficiente para dar ese paso necesario y cerrar un capítulo de su vida, una etapa llena de amor y desolación pero ya no podía más, quería mirar marca y todo vínculo de ella y no saber nada más. Fue él mismo cara a cara a buscarla a la cabaña con él sobre que sentenciaria su vida dando fin a ese capítulo. Tocó la puerta de la cabaña que era de Darküs pero decidió darle como prepararle la tienda, todo, por qué la quería y todo. Para nada, para acabar malamente.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Hola, buenas, mi compu me traiciono. Así que tuve que migrar la mayoria de mis cosas a otra computadora.


    Si la vida deja de golpearme voy a empezar a subir cosas esta semana.

    Específicamente pq teníamuchos bocetos por el cumpleaños de Yuiichi que ahora se perdieron para siempre (adjunto boceto que iba a subir antes de la alta traición tecnologíca).


    ドブネズミみたいに美しくなりたい。
    写真には写らない美しさがあるから。
    Hola, buenas, mi compu me traiciono. Así que tuve que migrar la mayoria de mis cosas a otra computadora. Si la vida deja de golpearme voy a empezar a subir cosas esta semana. Específicamente pq teníamuchos bocetos por el cumpleaños de Yuiichi que ahora se perdieron para siempre (adjunto boceto que iba a subir antes de la alta traición tecnologíca). ドブネズミみたいに美しくなりたい。 写真には写らない美しさがあるから。
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  • "Se necesita valor para enfrentar a tus enemigos, pero aún más valor para enfrentar a tus seres queridos. Sin duda las visitas son crueles , el destierro aún más cuando te alejan de lo único que quieres."

    #Hermanos #Guerra #Traicionesdelcielo
    "Se necesita valor para enfrentar a tus enemigos, pero aún más valor para enfrentar a tus seres queridos. Sin duda las visitas son crueles , el destierro aún más cuando te alejan de lo único que quieres." #Hermanos #Guerra #Traicionesdelcielo
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  • "Las huellas de nadie. Fantasmas en la nieve.

    Un día calmo, un cielo despejado y cristalino, un sol que parece amable. Demasiado bueno para ser cierto, ¿pero qué van a saber los novatos, los perdidos, los exiliados?

    Exiliados, por supuesto. Durante los más de trescientos años del régimen de la Casa de los Romanov en Rusia, miles serían exiliados, arrojados a las fauces del frío infierno del Este. Almas errantes, sus muertes aseguradas, sus días prestados. Huellas en la nieve, la única firma de su existencia, por efímera y endeble que fuese.

    Y eran las huellas no solamente pruebas de su existir, sino objeto de júbilo, fuente de esperanza. Indicaban que, como ellos, alguien había recorrido estos parajes antes. Ese 'no estoy solo' es tan poderoso, tan embriagante, que los sentidos nubla.

    Pero estaban solos. No podían estar más solos.

    Huellas de nadie, obra de un fantasma. Trampas traicioneras que guiaban a los exiliados a caminos accidentados, a zonas de aludes, al hogar de depredadores. ¿De quién (o de qué) era obra tan cruel burla a quienes ya de por sí el cielo había abandonado? Nunca se supo.

    Las teorías dicen que los osos, lobos y otros depredadores aprendieron a crear marcas sobre la nieve, aprovechándose del instinto tan humano de seguirlas. Seres humanoides, críptidos, tribus caníbales, demonios; no hay carencia de hipótesis.

    La realidad, sea cual fuere la respuesta, es tan cruel como simple: Estás solo aquí.

    Completamente solo".
    "Las huellas de nadie. Fantasmas en la nieve. Un día calmo, un cielo despejado y cristalino, un sol que parece amable. Demasiado bueno para ser cierto, ¿pero qué van a saber los novatos, los perdidos, los exiliados? Exiliados, por supuesto. Durante los más de trescientos años del régimen de la Casa de los Romanov en Rusia, miles serían exiliados, arrojados a las fauces del frío infierno del Este. Almas errantes, sus muertes aseguradas, sus días prestados. Huellas en la nieve, la única firma de su existencia, por efímera y endeble que fuese. Y eran las huellas no solamente pruebas de su existir, sino objeto de júbilo, fuente de esperanza. Indicaban que, como ellos, alguien había recorrido estos parajes antes. Ese 'no estoy solo' es tan poderoso, tan embriagante, que los sentidos nubla. Pero estaban solos. No podían estar más solos. Huellas de nadie, obra de un fantasma. Trampas traicioneras que guiaban a los exiliados a caminos accidentados, a zonas de aludes, al hogar de depredadores. ¿De quién (o de qué) era obra tan cruel burla a quienes ya de por sí el cielo había abandonado? Nunca se supo. Las teorías dicen que los osos, lobos y otros depredadores aprendieron a crear marcas sobre la nieve, aprovechándose del instinto tan humano de seguirlas. Seres humanoides, críptidos, tribus caníbales, demonios; no hay carencia de hipótesis. La realidad, sea cual fuere la respuesta, es tan cruel como simple: Estás solo aquí. Completamente solo".
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  • Desde lo alto de la azotea, Lyra había dejado que la ciudad se desdibujara ante sus ojos. Donde ahora se alzaban edificios fríos y luces constantes, su memoria insistía en devolverle otras formas, calles estrechas, piedra húmeda, sombras profundas donde la noche parecía respirar. Lugares que ya no existían, pero que para ella seguían intactos. Allí había corrido cuando apenas tenía nueve años.

    Huía de los Varkhûn, vampiros sanguinarios para quienes la sangre noble era ofrenda y destino. Incluso siendo una niña, Lyra lo sabía. Sabía que su linaje la marcaba, que por sus padres su sangre tenía valor. Aquella noche no corría solo para escapar...corría porque iba a ser sacrificada. Porque debía morir junto a ellos.

    La lluvia había caído sin piedad, empapándole el cabello, cegándole los ojos. Sus rodillas y brazos estaban cubiertos de raspones, la piel ardiendo con cada tropiezo, pero no se había detenido. El miedo era más fuerte que el dolor. Solo pensaba en esconderse, en seguir adelante, en no desobedecer la última voz que había escuchado.
    Su madre se había arrodillado frente a ella, con una calma rota que no encajaba con el horror de la noche. Con manos temblorosas le había colocado el collar alrededor del cuello, ajustándolo con cuidado, como si ese gesto pudiera protegerla del mundo.

    ♧ Corre, Lyra -le había susurrado -No mires atrás. Pase lo que pase… yo siempre estaré en tu corazón -Entonces corrió...corrió aferrándose a esas palabras. No miró atrás. No vio cómo sus padres se quedaban. No vio cómo la noche los reclamaba. Solo apretó el collar contra su pecho, creyendo que aquel objeto era lo único que la mantenía con vida. Lo único que le quedaba de ellos.

    No murió esa noche. No como estaba escrito. Vivió gracias al sacrificio de sus padres, y esa verdad se había convertido en una herida silenciosa que el tiempo nunca cerró. Ahora, siglos después, Lyra suspiró despacio. El sonido se perdió en el aire nocturno. Sus dedos rozaron el collar con un gesto cansado, nostálgico.

    ♧ Suficiente -se dijo a sí misma -Los lamentos no traen a los muertos de vuelta -su mente, traicionera, insinuó otra posibilidad -A menos que… no - Se obligó a apartar ese pensamiento. Comunicarse con ellos, buscar sus voces más allá del velo, era demasiado arriesgado. Ya lo había intentado una vez. Recordaba demasiado bien cómo había terminado. Nada había salido como esperaba… y las consecuencias aún la perseguían.

    Cerró los ojos un instante, dejando que la nostalgia se drenara de su mente. Cuando volvió a abrirlos, la ciudad seguía allí, viva e indiferente. Ella permanecía inmóvil, con el peso del pasado colgando de su cuello, que parecía recordarle los estragos de su yo de la niñez.
    Desde lo alto de la azotea, Lyra había dejado que la ciudad se desdibujara ante sus ojos. Donde ahora se alzaban edificios fríos y luces constantes, su memoria insistía en devolverle otras formas, calles estrechas, piedra húmeda, sombras profundas donde la noche parecía respirar. Lugares que ya no existían, pero que para ella seguían intactos. Allí había corrido cuando apenas tenía nueve años. Huía de los Varkhûn, vampiros sanguinarios para quienes la sangre noble era ofrenda y destino. Incluso siendo una niña, Lyra lo sabía. Sabía que su linaje la marcaba, que por sus padres su sangre tenía valor. Aquella noche no corría solo para escapar...corría porque iba a ser sacrificada. Porque debía morir junto a ellos. La lluvia había caído sin piedad, empapándole el cabello, cegándole los ojos. Sus rodillas y brazos estaban cubiertos de raspones, la piel ardiendo con cada tropiezo, pero no se había detenido. El miedo era más fuerte que el dolor. Solo pensaba en esconderse, en seguir adelante, en no desobedecer la última voz que había escuchado. Su madre se había arrodillado frente a ella, con una calma rota que no encajaba con el horror de la noche. Con manos temblorosas le había colocado el collar alrededor del cuello, ajustándolo con cuidado, como si ese gesto pudiera protegerla del mundo. ♧ Corre, Lyra -le había susurrado -No mires atrás. Pase lo que pase… yo siempre estaré en tu corazón -Entonces corrió...corrió aferrándose a esas palabras. No miró atrás. No vio cómo sus padres se quedaban. No vio cómo la noche los reclamaba. Solo apretó el collar contra su pecho, creyendo que aquel objeto era lo único que la mantenía con vida. Lo único que le quedaba de ellos. No murió esa noche. No como estaba escrito. Vivió gracias al sacrificio de sus padres, y esa verdad se había convertido en una herida silenciosa que el tiempo nunca cerró. Ahora, siglos después, Lyra suspiró despacio. El sonido se perdió en el aire nocturno. Sus dedos rozaron el collar con un gesto cansado, nostálgico. ♧ Suficiente -se dijo a sí misma -Los lamentos no traen a los muertos de vuelta -su mente, traicionera, insinuó otra posibilidad -A menos que… no - Se obligó a apartar ese pensamiento. Comunicarse con ellos, buscar sus voces más allá del velo, era demasiado arriesgado. Ya lo había intentado una vez. Recordaba demasiado bien cómo había terminado. Nada había salido como esperaba… y las consecuencias aún la perseguían. Cerró los ojos un instante, dejando que la nostalgia se drenara de su mente. Cuando volvió a abrirlos, la ciudad seguía allí, viva e indiferente. Ella permanecía inmóvil, con el peso del pasado colgando de su cuello, que parecía recordarle los estragos de su yo de la niñez.
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  • ‎ ⸼ ࣪ 𑂴𔐼 ִ┏፝╾𝆬ᮬ ̸̩̥̩̥̩̥̩̥̩̥⫰꥓

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎
    ¿Me está proponiendo que sea un espía de mis amigos? Que hago... Quiero ser un leal marine, pero no quiero traicionarlos.
    ‎ ⸼ ࣪ 𑂴𔐼 ִ┏፝╾𝆬ᮬ ̸̩̥̩̥̩̥̩̥̩̥⫰꥓ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ¿Me está proponiendo que sea un espía de mis amigos? Que hago... Quiero ser un leal marine, pero no quiero traicionarlos.
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  • -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar.
    Era difícil pero vamos a poder superarlo-

    Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos!

    [shimmer_copper_snake_865]

    -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar. Era difícil pero vamos a poder superarlo- Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos! [shimmer_copper_snake_865]
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